Promt #6: Luna Lovegood está loca y el Sr. Granger es su doctor
Esta historia participa en el I Fest del foro La Noble y Ancestral Casa de los Black


"Bienvenido" rezaba el cartel sobre el mostrador. Doce años fueron mucho tiempo ¿verdad? No imaginabas que aún quedara personal que te recordará en el hospital, pero esas pobres enfermeras cansadas y llenas de arrugas en los ojos siguen aquí.

Los reflejos felices en los ojos de las más jóvenes te sacan una sonrisa. ¿Cómo esperabas que te olvidarán? Pasaste como un torbellino lleno de hormonas cuando comenzaste tu internado. Hoy regresas más serio, sin la seducción en los labios y un título de psicólogo infantil bajo el brazo.

¿Qué fue de aquel joven de ojos almendrados y rostro apuesto? El espejo ya no lo refleja cada mañana, pero en el fondo sabes que su ausencia se compensa con el futuro prometedor que lograste llevar a cabo.

Tocan la puerta y el sonido distrae tus pensamientos. Una enfermera joven aparece en la puerta semi abierta

— Doctor Granger ¿está listo para el recorrido? — sonríes. Jamás te has sentido más listo que en ese instante.

Te levantas y coges la tablilla de expedientes. No son muchos los pacientes que atenderás, pero hay una en especial que te llama la atención, pues es mucho mayor que los demás. Sigues a la enfermera por los corredores principales hasta la zona de internamiento infantil; esas pobres criaturas dejadas al azar por el destino están ahora en tus manos.

Los murmullos te persiguen, pero ¡oh no cariño! Tú no los provocas. No se habla en voz alta. Nadie desea despertar la furia de un paciente que por fin ha logrado conciliar el sueño.

Las paredes cambian de color y sabes que estás en tu zona de confort. El silencio se evapora y las risas melancólicas ligeras como plumas llenan tus oídos. Una en especial te llama la atención. Es cálida… es auténtica.

Durante años has escuchado a los niños de los hospitales reír. Son risas llenas de madurez, con tintes de histeria; risas hechas para reconfortar a los demás y pocas veces de verdadera alegría. Por eso ésta te llama y te llena por completo.

Buscas con la mirada al emisor esa risa. La encuentras entre las mesas de colores chillones, rodeada de otros niños como si fuesen una tribu apache con las piernas cruzadas y sombreros puntiagudos de papel en las cabezas.

La enfermera que te guía suspira y te observa con las cejas levantadas en una expresión rara. " No hay nada que hacer, te acostumbraras...". Con voz enérgica la enfermera llamó a los niños. Todos excepto ella corrieron a sus sillas.

Te acercaste con una sonrisa a esa pequeña personita. Al agacharte levantó la mirada sonriendo y por unos instantes olvidaste quien eras. ¿Pero cómo pensabas evitar perder el sentido? Jamás te habían observado así, sentiste como esos ojos azules te tocaron el alma y se robaron todos tus secretos.


De nuevo has postergado lo inevitable, su expediente quedó debajo de todos los demás ¿Acaso no quieres saber qué tiene atada a esa niña de ojos brillantes? La duda te corroe, pero aun así no te quieres preguntar por qué las enfermeras por ordenes de tu antecesor, le dejan andar por los pasillos con un palito de madera detrás de la oreja.

Quieres dejar de pensar y tomas el primer expediente, dice Charlie con letras azules seguido TEPT*, suspiras impotente esa abreviatura cada vez se vuelve más común. Observas la foto con cuidado cabellos oscuros y una ligera cicatriz en la frente, él estaba junto a los otros sentado en el piso esta mañana. También Marien y Agnes, las niñas que visitaste esta mañana.

Sólo tienes diez niños internados de tiempo completo, cinco estaban sentados alrededor de ella, todos tienen trastornos derivados de vivencias traumáticas ¿También ella? Te preguntas, la respuesta más probable la conoces.

Terminas de leer los últimos expedientes de esos niños que sólo van a revisión, la ansiedad, los trastornos de aprendizaje y la depresión abundan. Su carpeta es azul y suspiras, el color ya te da una idea de lo que podrás encontrar.

Luna Lovegood, un nombre curioso, tan curioso como la ropa que utiliza en la fotografía, trece años ¡vaya! Esa si es sorpresa ¿verdad? Jurarías que no tiene más de once, debe ser por su complexión tan delgada, es como un duende… no, es una adolescente un año menor que tu propia hija.

El corazón se te encoje cuando observas su fecha de ingreso: cuatro años atrás, pocas visitas el primer año, el estado paga sus gastos, le quedan tres años a los dieciséis la dejaran a su suerte en el mundo exterior. ¿Pero que padeces? Te preguntas, el campo que debe decirlo está en blanco.

No es hasta la tercera hoja que encuentras la respuesta junto a una nota: trastorno delirante mixto y depresión grave con características psicóticas, reza con marcador rojo la hoja. Madre muerta en accidente domestico, padre alcohólico desaparecido.

Mientras más lees las notas de tu antecesor sobre el día a día de esa niña, el nudo que tenías en la garganta crece y te preguntas ¿Lograrás que esa pequeña olvide sus delirios sobre la magia y pueda continuar? Lo único que sabes es que lo intentaras.

La última nota te deja desconcertado, sólo es una línea que no sabes como tomar ¿será una broma? ¿Una especie de burla a tu inteligencia? Cierras el expediente y decides ir a casa, tu hija te espera.

Pero en el subconsciente es traicionero, mientras duermes esos ojos te persiguen mientras una risa suave te acompaña y repites como un mantra "ella es magia".

Notas:

Uno de tres, esperando cumplir con la idea.

TEPT* : trastorno de estres post-traumatico, se produce en niños que han sido traumatizados por la violencia, el abuso físico o sexual, o han vivido una guerra o un desastre natural. Se caracteriza por recuerdos de los momentos críticos que suelen ocurrir sin previo aviso.

Si ven alguna falla de puntuación / acentos/ dedazos, por favor díganmelo, mi beta se fue a un trabajo esclavizador y no termino de corregir mis horrores.