Hola personitas kawaiii, vengo con una idea que desde hace como 2 meses viene rondando mi cabecita, espero sea de su agrado y les guste tanto como a mi me gusto escribirla (la idea surgió de una hermosa historia que leí en el fandom de Los Juegos del Hambre, si bien mi fic tiene el tema central del que leí, tanto los diálogos como las ideas de los personajes son de autoría... di no al plagio).
Se trata de un two~shot que espero que disfruten mucho leer.
N/A: El emocionante mundo de Naruto y sus hermosos personajes pertenece a nuestro genial Kishimoto-sensei (ya que si yo fuera dueña de esta exquisita historia ya hubiera hecho oficial desde el tomo 1 el NaruHina).
Rated: M (menores de edad, lean bajo su propio riesgo xD).
Nota super importante: hace 3 semanas cree un grupo e facebook llamado: Mundo Fanfiction NaruHina (si eres amante del NaruHina y amas leer hermosas historias de ellos, te invito a que seas parte de nosotros, ahora mismo hay un reto en proceso para los amantes de Naruto y Hinata)
Siempre a tu lado.
El silencio que reinaba su hogar llego a perturbarla por unos momentos. La oji-perla dueña de esa casa no sabía como iba a superar los siguientes días si la situación seguía igual. Toda la mañana se había dedicado a limpiar hasta el lugar mas recondito de su casa con el pretexto de despejar su mente y ya no pensar tanto en el tema que tanto la turbaba, deseaba con todo su ser olvidar la soledad que se estaba apoderando de ella.
Tanto la cocina, las habitaciones y el baño se encontraban tan relucientes que cualquier persona que llegara a revisar, se daría cuenta que la pelinegra había utilizado toda su energía para conseguir esos resultados.
Ahora, el hermoso atardecer se cernía sobre ella demostrándole que el tiempo no pasaba en vano. después de haberse bañado y de ponerse ropa casual pero cómoda estaba a punto de dirigirse a la cocina y preparar algo rico para cenar cuando el timbre sonó, cosa que sobresalto a la pelinegra de inmediato, no esperaba que nadie la molestara esos días "de relajación" como le gustaba llamarlos para no sentirse tan solitaria.
—¿Que se supone que haces aquí?—demando al descubrir a la persona que se encontraba en su puerta.
—Hina...
—¡No Naruto! no puedes estar aquí, si Sakura se llega a enterar—un pesado silencio se apodero de los dos mientras Hinata dejaba escapar un pequeño suspiro.—No me imagino lo que es capaz de hacer...—susurró después de un tiempo.
—Tú no lo entiendes Hina, yo ya no puedo mas con todo esto, no puedo estar sin ti...
—No Naruto, yo misma escuche cuando le prometiste a Sakura no verme hasta el día de la boda—dijo tajante la pelinegra cerrando un poco la puerta de su casa para evitar que Naruto ingresara en ella.
—Se que se lo prometí, pero Sakura esta empeñada en hacer que "su boda" sea lo mas espectacular del mundo—dijo el rubio posando su mano en la puerta para evitar que Hinata la cerrara en sus narices.—No puedo comentar nada referente a lo que me gusta o no por que inmediatamente se aura maligna me envuelve y me deja sin habla. Yo... yo simplemente no me pude negar cuando me amenazo con dejarme en ridículo frente al altar.
—Esa no es excusa Naruto, una promesa es una promesa.
Naruto dejo escapar un suspiro de frustración, sabía lo comprometida y aguerrida que era Hinata referente a una promesa, aunque tampoco estaba dispuesto a dar su brazo a torcer.
—Hina, acompáñame a dar una pequeña vuelta ¿de acuerdo?... no te pediré mas. La tarde es hermosa y si Sakura no se entera, te puedo asegurar que mi boda sera perfecta.
Hinata no sabía que hacer, ella también la había prometido a su mejor amiga no hablar con Naruto bajo ninguna circunstancia. Sabía que la pelirrosa era una experta en descubrir sus mentiras, Hinata estaba segura que su mejor amiga no quería que ellos se vieran ya que sus planes para la boda se vendrían abajo, pero no podía negarle nada a ese rubio de miraba celeste que la congelaba por completo (odiaba ser tan vulnerable a él).
—Esta bien—apenas Hinata había pronunciado esas palabras, cuando Naruto ya se encontraba tomándola de la mano y llevándosela fuera de la casa no sin antes tomar su abrigo del perchero.
—No te arrepentirás Hina—sonrió el rubio mientras la encaminaba hacía su auto.
Después de un momento de completo silencio, Hinata reparo en la vestimenta del oji-azul, su camisa celeste se ceñía completamente a su torso resaltando sus musculosos brazos mientras que su pantalón blanco se amoldaba tan bien a sus piernas que lo hacían ver con porte y elegancia. Estaba tan ensimismada con la presencia de su acompañante que a su lado se sintió fachosa y sin chiste.
—Te ves hermosa Hina—susurró Naruto alejando por unos momentos las vista del camino para dirigirle una mirada tan arrebatadora que le costo la respiración. Ella odiaba ser un libro abierto referente a él, odiaba que él le leyera completamente el pensamiento.
—Tengo una duda—puntualizó Hinata después de un rato en profundo silencio.—¿No se suponía que tu despedida de soltero es hoy?
—Si, y es por eso mismo que vine a buscarte a ti.
—Mira que no soy buena para hacer bailes eróticos—la sonrisa con sorna se hizo presente en su rostro, cosa que altero al rubio irremediablemente.—Si necesitas strippers, se de un buen lugar donde puedes contratar a unas cuantas... ¿!que!?—preguntó al ver la cara de desasosiego que mostraba el Uzumaki.
—Hinata... no estas pensado lo que creo que estas pensando ¿verdad?
—Naruto, las despedidas de soltero para eso son, para que los hombres como las mujeres disfruten de sus últimos días de libertad.
—Hinata...
—¡Dios! ¿Me estas proponiendo que yo sea tu stripper? Nunca lo he intentado pero siempre hay una primera vez.
—Hinata...—la voz de Naruto era tan gruesa que se había quedado congelada en su lugar, nunca se le había hecho tan largo el trayecto para salir del estacionamiento de su condominio.
—Todos los chicos están reunidos en el departamento de Sasuke ¿cierto? No pensaras llevarme un rato ahí para que les baile ¿verdad?—le encantaba hacer rabiar al rubio.—Mira que puedo ser exigente y cobrarte muy caro... imagínate si te dejo sin dinero para la luna de miel...
La mirada de Naruto parecía arden en llamas un segundo después de que había frenado abruptamente y se acercaba poco a poco a ella, las mejillas de Hinata se tiñeron de carmesí al sentirlo tan cerca. ¿Pero que rayos pretendía? Estaba rompiendo su juramento con Sakura.
Sus labios estaban a punto de rozarse cuando otro auto paso a su lado gritándoles que obstruían la salida del estacionamiento, provocando que se separan al momento.
—Ni loco pienso llevarte al departamento de Sasuke, todos están demasiado ebrios como para distinguir quienes son, no pienso exponerte de ese modo—aseveró Naruto una vez que había puesto en marcha el auto.
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Antes de que Hinata se diera cuenta ya se encontraban sobre la carretera sin rumbo fijo. El silencio era algo irremediable pero muy agradable.
—¿A donde vamos?—preguntó Hinata después de media hora en completo silencio.
—Muy pronto lo sabrás—dijo Naruto con la voz tan queda que la intriga se apoderó de ella.
—¿Seguro que no quieres regresar a tu despedida de soltero?—preguntó la Hyuga sin despegar la vista de la hermosa noche que se cernía sobre ellos.
—¿Por que sigues insistiendo en eso?—azoró Naruto sin despegar la vista de la carretera.
—Supe que Ssuke-kun te tenía una "grata" sorpresa para esta noche, no quiero que el día de mañana se entere que en vez de disfrutar esa sorpresa estuviste conmigo y me lo eche en cara...
—Se de que trata su dichosa sorpresa... él fue el primero en protestar cuando lo comente que me casaría... yo, simplemente quiero pasar esta noche con mi mejor amiga en vez de pasarla con su "dichosa" sorpresita.
El corazón de Hinata retumbo en su pecho fuertemente, no podía creer como Naruto provocaba mil sensaciones en ella con unas pocas palabras.
—Hemos llegado —exclamó el Uzumaki con una felicidad desmesurada.
El lugar se la hacía bastante conocido, pero al ser la noche tan densa y abrumadora no lograba recordar ese lugar. Una vez estacionado el auto, la Hyuga se dejo guiar por el rubio mientras sus manos permanecían entrelazadas. Después de caminar durante un rato en completo silencio llegaron hasta un pequeño restaurant-bar en frente del muelle.
—¡No puedo creerlo!—exclamó Hinata con lagrimas en sus perlados ojos.
—¿Quieres pasar?—preguntó Naruto extendiéndole la mano para que lo siguiera.
—No puedo creer que me hayas traído a este lugar —susurró Hinata una vez que tomaron asiento en una de las mesas con vista al mar.
—¿Como olvidadlo? Fue aquí donde te conocí.
*~*~ Flash Back ~*~*
—Hola, ¿Nos podrías traer dos limonadas?—pidió un chico alto y rubio mientras tomaba asiento en una de las mesas que se encontraba fuera del local y recargaba su tabla se surf en la pared para tenerla cerca y no dejar que su mejor amigo se la quitara. Amaba su tabla como amaba surfear.
El restaurant-bar "Konoha" que acababa de abrir hacia pocas semanas era la sensación actual, todos los jóvenes que se la pasaban divirtiéndose un rato en la playa no dudaban en ir a ese lugar para refrescarse.
—Claro... en un momento—susurró una oji-perla sin aliento.
Era su primer día de trabajo y lo cierto es que se encontraba muy nerviosa, había tanta gente a esa hora que los pedidos se le revolvían en su libreta.
—Hinata ¿Podrías apurarte? Los pedidos ya se te acumularon—apresuró el gerente del lugar sin siquiera mover un dedo.
—Hi—logró contestar Hinata mientras dejaba una orden en una mesa y se apresuraba a otra para apuntar otro pedido.
Toda la presión la estaba volviendo loca, estaba segura que trabajaba mas de lo que le estaban pagando pero no sabía que otra cosa hacer, era el empleo que mas cerca le quedaba de su casa y amaba la playa.
La hermosa vista que le brindaba ese trabajo era merito suficiente para quedarse ahí a probar suerte, además de que las propinas eran muy buenas.
—¡Hinata!—gritó el gerente en medio de todo el caos.
—¿Te encuentras bien?—apremió un lindo rubio a la peli-negra que se encontraba entre sus brazos.
—H..Hi...—farfulló Hinata en un susurro mientras su cara se teñía de mil colores.
Todo había sido tan rápido, que no se explicaba como ese chico la había salvado.
Hinata estaba tan apurada recogiendo una mesa que no vio una mochila que se cruzo por su camino (olvido del anterior cliente que había estado ocupando esa mesa). Todo lo que se encontraba en la charola que sostenía entre sus manos salio volando por los aires, su caída era inminente, cerro los ojos con fuerza esperando el impacto pero unos fuertes brazos se cernieron sobre ella evitando el accidente.
Su salvador era un apuesto rubio de una mirada celeste tan penetrante que ella estaba segura que hipnotizaría hasta medusa, sus largos brazos y su pecho prominente se amoldaban a su pequeña figura que al instante se estremeció. Era difícil no notar la cercanía de su cuerpo.
—¡Dobe!—protestó un pelinegro al lado del susodicho, sacándolos de la atmósfera en la que se habían sumergido.
—Gomen ne—susurró Hinata al ver que el pelinegro se encontraba cubierto de malteada (la cual se encontraba hacia unos momentos en su charola).—Te compensare, las limonadas van por mi cuenta—apunto completamente apenada mientras le entregaba un trapo para que se limpiara.
Hasta que sus cuerpos se separaron, fue que Naruto se dio cuenta que sus cuerpos encajaban a la perfección. El nunca había sido atento a nada que lo rodeara pero al ver que ella estaba a punto de golpearse su cuerpo había reaccionado por si solo.
El instante en que la tuvo entre sus brazos pudo darse cuenta de varias cosas; su cuerpo era delicado y pequeño, su cabello negro con destello azules que era largo y sedoso se encontraba trenzado resaltando su tenue rostro del cual destacaban sus ojos, tan claros y nítidos como la misma luna.
—¿No puedes disimular un poco?—aseveró el pelinegro viendo como su mejor amigo no despegaba la vista de la mesera que acaba de arruinar su camisa favorita. El comentario no inmuto al rubio, que seguía con la vista perdida en la oji-perla.
—Arigatou—susurró una sonrojada Hinata sacándolo de su ensoñación al acercarse a él y entregarle sus bebidas.
—No tienes por que agradecer—contestó Naruto con una sonrisa en los labios cuando sus miradas se volvieron a encontrar por enésima vez.
*~*~ Fin Flash Back ~*~*
—Creo que Sasuke-kun sigue sin perdonarme por el incidente de ese día, su camisa no volvió a ser la misma desde entonces—rió divertida Hinata recordando ese día.
—Cierto, pero eso hizo que tuviéramos limonadas gratis—afirmó divertido Naruto con una sonrisa de oreja a oreja.
—Este lugar es maravilloso—admitió Hinata recordando que solo había durado un mes en ese trabajo a causa de lo exigente que era el gerente de aquel entonces, pero gracias a ese lugar había conocido a sus mejores amigos y no se arrepentía de ello. Desde ese fatídico día, la visitaban a diario para pedir bebidas y pasar el rato.
—Recuerdo lo inútil que eras—añadió el rubio con un deje de diversión recordando la cantidad de veces que el gerente le había llamado la atención a causa de sus múltiples accidentes.
—Y yo recuerdo lo infantil que tu eras... no espera, eso no a cambiado con el tiempo—arremetió Hinata tan divertida por la platica.
A pesar del tiempo, tanto Naruto como ese lugar no habían cambiado en nada; ese lugar seguía manteniendo la magia de su espectacular vista y ese rubio aun poseía un escultural cuerpo que le robaba el aliento. Decir que era una noche mágica era quedarse corto, odiaba sentir que estaba traicionando a su mejor amiga al romper el juramento que le había hecho de no acercarse a él pero no cambiaría esa velada por nada del mundo.
Después de las 7 pm, el modesto restaurant se convertía en un exuberante bar con barra libre y música en vivo, su ingreso era exclusivo para mayores de edad y el consumo de alcohol era limitado por lo que la diversión era la principal atracción.
El ambiente de esa calurosa noche era tan rítmico que el lugar ya se encontraba hasta el límite de su capacidad.
Las bebidas eran una mezcla de alcohol y sabores tropicales que te dejaban un grato sabor de boca sin llegar a embriagarte (a no ser que pidieras bebidas excéntricas).
—¿Bailamos preciosa?—preguntó un atractivo pelirrojo que se había acercado a Hinata poco a poco con claras intenciones de acapararla desde que la había visto pasar por el umbral del local.
—Lo siento, pero ella ya viene acompañada—gruño Naruto tomando a Hinata por la cintura y llevándosela a la pista de baile.
—Pero que posesivo—exclamó Hinata envolviendo con sus manos el cuello del Uzumaki—Pobre de la mujer que se va a casar contigo.
—¿Que le vamos a hacer? Ella así me conoció y así me quiso—pregonó Naruto tomándola por la cintura y moviéndola al compás de la música.
—Corazón... ¿Que te parece si cambiamos de pareja?—preguntó una exuberante morocha guiñándole un ojo a Naruto.
—¿Y que tus sucias garras se apoderen de él? ¡Ni en tus sueños, querida! él ya tiene dueña—gritó la Hyuga tomando posesivamente a Naruto y jalándolo a otra sección de la pista de baile.
—Y dices que el posesivo soy yo—le susurró Naruto cerca del oído provocando un sonrojo en ella.
Después de un rato en el que se apoderaron de la pista y de que tanto Naruto como Hinata dejaron bien en claro que ninguno de los dos tenía intenciones de conocer "gente nueva" poniéndose a la defensiva cada que alguien se acercaba al otro decidieron irse a la barra a tomar algo refrescante.
—¿Que le vamos a servir? bella dama—sonrió un caballeroso moreno que se encontraba detrás de la barra.
—Bodka, por favor—apuntó Hinata alegremente.
—Yo igual—bufó Naruto al comprobar que el barman ni se había dado cuenta de su presencia.
—Disculpe señorita, el chico que se encuentra al otro lado de la barra le manda este presente—añadió una mesera acercándose a Hinata con un caballito lleno de un liquido rojo y una nota en la que se podía apreciar un numero telefónico. Al volver la vista, un lindo rubio le dedicaba una hermosa sonrisa y hacia un brindis en su nombre con su copa.
Antes de que Hinata pudiera reaccionar, Naruto había tomado el caballito y tomándose de un trago la bebida, le devolvió a este chico una sonrisa zorruna tan llena de ácido que Hinata no estaba segura si reírse o espantarse en el acto. Su mente hizo click cuando Naruto había tomado el papel con el número telefónico y lo había lanzado por los aires.
—Sakura te matara si se entera que tomaste tequila—sentenció Hinata mientras observaba con detenimiento el caballito vació que Naruto acababa de depositar en la barra, no solo se trataba de un tequila común y corriente sino de un tequila exclusivo de México.
—Yo no pienso decirle nada—palideció el oji-azul al pensar en lo que la pelirrosa le podía hacer—Y espero que tu no digas nada—Naruto ingresaba grandes bocanadas de aire tratando de evitar que su cabeza explotara.
—Podría hacerte sufrir como ella me hizo sufrir a mi—aseveró Hinata con una mirada penetrante, acto que estremeció a Naruto—Sabes muy bien que soy muy mala para mentirle.
—No tienes necesidad de mentirle, simplemente no hables del tema con ella y todo estará solucionado—recomendó el rubio tratando de aligerar el ambiente.
—¿Como es posible que un hombre fuerte y resistente como tu no tolere el alcohol?—sonrió divertida la peli-negra al ver como el rubio poco a poco se empezaba a acalorar a causa del alcohol. Lo principal que quería hacer, era cambiar el tema.
—Sabes que solo es con el tequila—arremetió Naruto con desgana. ¿Es que acaso ese individuo que había mandado el tequila quería noquear a Hinata? No podía dejar de pensar en todas las cosas que ese desgraciado tenía en la mente para con su mejor amiga.—Mira quien lo dice, la chica que con solo oler el alcohol ya se emborracha.
—Estas muy equivocado, eso fue hace mucho tiempo... ahora soy una mujer responsable que sabe beber con moderación—se enorgulleció la Hyuga mientras aceptaba la bebida que el barman le entregaba.
—¿Recuerdas la primera vez que nos emborrachamos?—preguntó Naruto sin borrar la sonrisa de su rostro mientras tomaba un trago de bodka del vaso que le acababan de entregar.
—¿En el campamento de verano? ¡Dios! No me lo recuerdes—se estremeció Hina al recordar ese fatídico día.
—Tuve que llevarte cargando a tu cama ya que ni siquiera reaccionabas—recordó el Rubio con una mirada picara.
—¿Tienes que recordarme exactamente eso?—soltó con un puchero la pelinegra.
—Hina... ¿Que fue lo que ocurrió entre tú y ese extranjero que conocimos en el campamento... como se llamaba... Gaara?—ahora lo voz de Naruto era seria y penetrante.
—Yo... lo que pasa es que...—a cada palabra, tomaba un sorbo de su bebida.—Esta bien, te lo diré ¿recuerdas la noche que no me encontraban por ningún lado?
—Si—afirmó Naruto mientras sentía que todo el alcohol abandonaba su cuerpo. Ahora que había convencido a Hinata para que le confesará uno de sus secretos no estaba muy seguro de seguir escuchando esa historia.
—Bueno, pues resulta que Gaara y yo... ¿Como decirlo?... Él y yo...
—¡Alto!—interrumpió Naruto tapando con sus dedos los labios de ella.—La verdad es que no quiero saberlo—el solo hecho de imaginárselo ya lo estaba atormentando, no quería saber de lo que era capaz al enterarse de lo que realmente habían hecho.
La fuerte carcajada que soltó la Hyuga fue tan hermosa y estrepitosa que altero sus sentidos, si ella ya había cautivado la atención de algunos hombres en el local, ahora el escucharla tan vivaz era el motivo de todas las miradas masculinas del lugar.
—¿Cuantas veces te tengo que decir que entre él y yo no hubo nada? Simplemente dimos un paseo nocturno, aun es un buen amigo—rió la pelinegra un poco mas tranquila explicándole al rubio pero sin dejar de sonreír.
—Sencillamente, aun sigo sin poder creerte, ese tipo se moría por ti.
—¿Y por que no hablamos entonces de ti? ¿Que me cuentas de la rubia oxigenada de la clase de ingles?—replicó la oji-perla ahora mas seria.
—¿Yo que tengo que ver con ella?
—El que se la pasara colgada de tu cuello no te dice algo?—arremetió Hinata sin compasión.
—Vamos Hina... ella era una fan mas...
—Naruto Uzumaki, eres un rompe-corazones—interrumpió la Hyuga con una mirada penetrante.
—Hina...
—Esta bien—aseveró Hinata con una sonrisa forzada.—No quiero hablar de eso.
Antes de que Naruto pudiera protestar y seguir con el tema vio como Hinata apuraba su trago y se volvía a dirigir a la pista de baile.
—Hinata...—susurró el rubio cerca de su oído mientras la tomaba de la cintura.
—Olvídalo Naruto, tu fuiste el que quisiste casarse—apuntó Hinata antes de alejarse de él y salir fuera del local.
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—¿No es hermosa la noche?—meditó Hinata una vez que Naruto le dio alcance a la orilla del mar.
—Lo es—afirmó Naruto posando su vista en la hermosa luna que se cernía sobre ellos, tan hermosa como los ojos de ella.—¿Quieres que vayamos a otro lugar?
—¿Crees que el mirador aun este abierto?—preguntó Hinata con una mirada soñadora.
Cuando llegaron a su destino vieron que el teleférico aun se encontraba en funcionamiento. Por ello amaban el verano, al haber bastantes turistas dejaban el mirador abierto toda la noche.
El trayecto era corto, pero una vez en la cima se podía apreciar toda la costa, el muelle y las embarcaciones.
—Este lugar sigue sin perder su toque—espetó Hinata con un pequeño sonrojo en sus mejillas.
*~*~ Flash Back ~*~*
—Hina ¡Supéralo! ese trabajo era horrible—trató de convencerla su mejor amigo. La había llevado al mirador para ver si se tranquilizaba.
—Pero... pero...—lloriqueó le pelinegra con los ojos completamente rojos.
—Sabemos que es el mejor restaurant de la zona, no olvidemos que la música es genial y que las bebidas son exquisitas...—se interrumpió al ver que nuevas lagrimas resbalaban por sus perlados ojos.—No llores Hina, ese lugar se pierde de una hermosa persona.
Antes de que se diera cuenta, Hinata se encontraba entre sus brazos llorando sin consuelo.
—Tranquila, todo estará bien—apuntó Naruto levantándole el rostro y limpiando las lagrimas que corrían por sus mejillas. Le partía el corazón verla así.
—Arigatou Naruto-kun—susurró Hinata un poco animada. El tener a su mejor amigo consolándola y a esa hermosa vista, le hicieron sentirse mejor.
—No tienes que agradecer pequeña —añadió Naruto agachándose un poco para que sus frentes quedaran a la misma altura.
Hinata podía sentir tan cerca a Naruto que su aroma inmediatamente la envolvió. Estaban tan cerca que sus respiraciones se entremezclaban, sentía como la sangre se le acumulaba en sus pómulos irradiando calor en toda su cara.
Los labios del rubio rozaron quedamente los de la ojiperla provocándole un ligero estremecimiento. Sus labios se unieron delicadamente mientras sus ojos se cerraban.
El beso había sido tan inesperado y sorpresivo que una vez que el aire hizo falta, Hinata dio media vuelta y salio corriendo del lugar completamente roja y agitada.
*~*~ Fin Flash Back ~*~*
—Creo que ya es tarde Naruto—apuntó Hinata después de que los dos se quedaran en completo silencio por unos minutos. Cada uno en su propio mundo.
—Etto, tienes razón—concordó Naruto consultando su reloj.
—Que lastima que el invitado especial no estuviera presente en su despedida de soltero.
—El estar contigo, aunque fuera de "contrabando" fue mucho mejor que esa dichosa fiesta—afirmó el Uzumaki mientras entrelazaba sus manos con las de su mejor amiga.—¿Nos vamos? Ya es tarde para que una señorita este fuera de casa...
El trayecto a la casa de Hina fue demasiado corto como para darse cuenta.
—Buenas noches Naruto—susurró la oji-perla mientras intentaba abrir la puerta de su casa.
—Buenas noches princesa—dijo Naruto quedamente mientras daba un paso hacía la pelinegra para despedirse.
Antes de que Hinata se diera cuenta, Naruto la había capturado por la cintura, estaban tan cerca que ella podía sentir como la respiración de Naruto le rozaba ligeramente los labios haciéndole cosquillas.
Sus labios, atraídos como imanes se habían unido delicadamente.
—No Naruto—susurró Hinata separándose de golpe, sentía como sus mejillas ardían—Le prometí a Sakura que me alejaría de ti, le prometí que no volvería a besarte...
—¡Lo se muy bien! Yo también se lo prometí y no sabes como me arrepiento de haber aceptado toda esta tontería—estalló Naruto dando un paso para volver a estar cerca de ella.—Dime Hina, dime como has soportado todo este tiempo sin mi... Te extraño mucho, yo no puedo vivir lejos de ti...
Al ver que Hinata dudaba un poco, Naruto volvió al ataque, el probar sus labios era como una droga para él y no quería desperdiciar mas tiempo... bastante había soportado con permanecer lejos de ella. Empezó a besar la comisura de sus labios para provocarla, cuando los brazos de ella viajaron a sus hombros para atraerlo sabía que esa batalla estaba iniciada y que él era el único ganador...
To Be Continued
Kyaaaa, se que lo deje en la mejor parte (pero todo fue ligeramente calculado para dejarlos en suspenso) ¿Que les parece el fic? ¿Ustedes que opinan de todo el relajo de que Naruto se va a casar? ¿Habra algun arrepentimiento por esta noche de pasión que apenas empieza?
Dejenme saber todos sus comentarios en un sensual review pliss.
Los reviews son el aire fresco de los escritores para seguir con sus historias.
Quiero agradecer a todas las lindas personitas que entraron a mi grupo en fb llamado: Mundo Fanfiction NaruHina... si aun no formas parte ¿que esperas? Estamos celebrando que ya somos mas de 100 personitas con un genial reto titulado: !A cocinar! Aun estan a tiempo para inscribirse.
Muchas gracias por haber llegado hasta aquí y compartir mis locuras con ustedes. Los quiero.
Se despide su humilde servidora Kathy~chan.
Ja ne.
