Capítulo I: La estación de Kings Cross
Estación de King's Cross, Septiembre de 1971
Dos pequeñas niñas corrían de un lado a otro de la estación, atrás de ellas la madre de aquella que llevaba rizos les pedía que no se alejaran del camino, ellas por supuesto lo conocían de memoria y nada las haría perderse, al lado de la mujer, un chico que ya aparentaba ser todo un hombre observaba a su hermana con dulzura y orgullo.
Al llegar al andén que separaba el noveno del décimo la madre se despidió cariñosamente de su pequeña, alentándola de lo maravilloso que sería al otro lado del muro. El expreso rojo las esperaba para llevarlas a Hogwarts en el que parecía ser el primer día del resto de sus vidas.
- Adiós mamá, gracias por traernos – dijo la chica más alta
- Adiós Danielle, muchas gracias
- Adiós niñas, lamento que sus padres no se encuentren acá, pero ya saben cómo es el oficio, tengan mucho cuidado y diviértanse
Las chicas se alejaron y al cruzar el muro la expresión de alegría intensa las llenó al ver el gran letrero que decía Hogwarts, cruzaron todo el tren hasta encontrar un vago en el que iban dos chicos de su misma edad, un chico de pelo negro largo y aspecto cansado junto a una chica pelirroja y sin una sola peca en su rostro.
- Debes ser una pelirroja de mentiras, mi mamá una vez me hizo un hechizo para que mi cabello se pareciera al tuyo
- Claro que no, es mío, es mi color
- Yo solo bromeaba, claro que lo es, solo que es raro que no tengas pecas, soy Julia Geller, por cierto – Se presentó la chica más bajita
- Yo Lily Evans, él es mi amigo Severus Snape, vive en mi barrió y nos alegró mucho que nos escogieran a ambos
- Yo soy Annabelle Rhodes, Julia y yo somos amigas también, vivimos un poco lejos en otras ciudades y todo, pero nuestras familias son muy unidas
- Lo más emocionante será vivir rodeada de tantos magos y brujas – expresó Lily, a lo que Annabelle sonrió
- ¿Qué sucede? – Le preguntó Julia
- Vienes de una familia de Muggles – Le exclamo a Lily, pero al ver su expresión sonrojada completó la frase – excelente, ahora todo será más emocionante para ti, vas a ver, te vas a divertir un montón – Lily le devolvió la sonrisa tímidamente, pero de manera muy sincera.
Durante el trayecto a Hogwarts Severus pronunció apenas unas pocas palabras, Lily lo excuso diciendo que le intimidaba estar con tantas niñas en el mismo vagón, pero la realidad era distinta, algo oscuro rodeaba a ese niño y Annabelle, que no solo podía proyectar sus emociones sobre los demás sino también sentir las de los otros, sabía que había algo más, algo que no quería encontrar.
