En fin, parece que el final de la tercera temporada definitivamente me ha afectado y ahora sólo quiero leer y escribir fanfictions, así que, aquí les va otra historia.

Oh, sí, nada de Supernatural me pertenece y no estoy ganando dinero con esto, si así fuera no estaría comprando boletos de lotería.

Esto ocurre durante la segunda temporada, entre Hollywood Babylon y Folsom Prison Blues.

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Los hermanos habían terminado con el vampiro que aterrorizaba al pequeño pueblo de Green Mountains y habían tenido que salir prácticamente corriendo después de que el sheriff descubriera que eran buscados por el FBI. Habían recogido sus cosas del horrible cuarto de motel donde se habían hospedado la última semana y Dean había tomado la carretera hacia el norte. Su huída se había realizado a la medianoche, habían pasado cinco horas y Sam estaba durmiendo con la cabeza apoyada en la ventana. Dean no había puesto música y se había limitado a conducir tratando de no quedarse dormido. La verdad, no se sentía muy bien, los últimos días ninguno de los hermanos había podido tener una buena noche de descanso ya que este vampiro en particular había sido muy difícil de cazar, así que prácticamente cada noche habían tenido que salir a buscar en los bares y otros antros donde pudieran detectar la presencia de la criatura.

Cuando el sol empezaba a asomarse y Dean empezaba a sentir que no podría seguir conduciendo sin salirse del camino y estrellarse contra algún árbol, Sam decidió despertar. Una sola mirada a su hermano y supo que lo mejor sería cambiar de lugares. Él debe estar tanto o más cansado que yo, y ha conducido toda la noche. Además, se le ve pálido, ¿estará enfermo? La gripe quizá.

"Hey, Dean, ¿qué hora es?"

"Cinco, Cinco y media"

"Bueno, creo que es hora que me dejes manejar un poco, así podrás recuperar algunas horas de sueño"

Dean, normalmente, se habría hecho el "macho" negando que estuviera cansado, pero muy a su pesar, tenía que admitir que necesitaba dormir. Además, sería muy irresponsable seguir conduciendo arriesgando la vida de su hermano, su precioso Impala, y su vida (en ese orden estaban las prioridades de Dean). Así que puso el auto a un lado del camino, abrió la puerta y cambio de lugar con Sam sin decir una palabra. Sam reanudó la marcha y Dean se acomodó lo mejor que pudo en su asiento y trató de conciliar el sueño.

Está demasiado pálido, pero debe ser sólo el cansancio. Esta semana ha sido agotadora… sí, sólo debo encontrar un motel lo más lejos posible de Green Mountains y Dean podrá descansar y recuperar fuerzas. Los pensamientos de Sam se vieron interrumpidos por la voz de su hermano.

"Sam, detén el auto, ¡ahora!"

Sam iba a preguntar qué ocurría pero la urgencia en el tono de su hermano y una mirada a su rostro sudoroso lo hizo darse cuenta que Dean estaba a punto de vaciar el estómago en el asiento de su precioso auto y que estaba haciendo un esfuerzo sobrehumano para evitarlo. Sam detuvo el auto y Dean salió justo a tiempo vomitando todo lo que tenía en el estómago a un lado del camino.

Definitivamente está enfermo, ¿o será sólo indigestión, mezclado con la fatiga? Al ver que su hermano demoraba Sam bajó del auto y encontró a Dean sentado en el asfalto, con la espalda apoyada en el auto, los codos en las rodillas y la cabeza entre las manos. No es que Sam no se preocupara por su hermano, pero sabía que a Dean no le gustaba que demostrara demasiado su preocupación por él, así que se sentó a su lado y le habló como si sólo se hubieran detenido a contemplar el paisaje.

"¿Listo para volver al auto?"

"Sólo un minuto"

¿Quieres agua?, ¿algunas pastillas para el dolor?, parece que te duele la cabeza. ¿Quizá podríamos visitar un hospital? Sam tuvo que morderse la lengua y sólo un suspiro salió de sus labios. ¿Por qué Dean no puede ser como el resto de las personas y aceptar que a veces necesita ayuda? Pero Sam sabía muy bien que si presionaba a su hermano éste iba a negar sentirse mal y para ocultarlo sólo iba a empeorar las cosas. Lo mejor con Dean era ir con cuidado y tratar de cuidar de él sin que se diera cuenta.

Dean por su lado sentía que su cabeza iba a explotar. No se animaba a levantarse porque todo a su alrededor daba vueltas, además, sentía mucho frío pero a la vez sentía un calor interno que empezaba a hacerse insoportable. Por lo menos esto ha pasado al acabar la cacería, hubiera sido muy inoportuno enfermarme antes de matar a ese vampiro. Tras unos minutos Dean finalmente se aventuró a intentar regresar al auto, pero al levantarse perdió el equilibrio y hubiera caído si no hubiera sido por los fuertes brazos de su hermano que lo sostuvieron y evitaron su caída.

"Cuidado ahí hermano, no querrás saludar a las hormigas"

"No es nada, sólo tropecé"

Sam no dijo una palabra más y ayudó a Dean a sentarse en el auto nuevamente, cerró la puerta y se dirigió al haciendo del conductor nuevamente.

"Hey, ¿quieres una manta?, está haciendo algo de frío y si quieres tratar de dormir un poco te va a hacer falta."

"No Sam, estoy bien."

No debí preguntar, debí sacar la manta y tirársela encima. ¿Por qué, por qué siempre tan testarudo Dean?

Siempre tan estúpido Dean, ¿por qué no aceptaste la ayuda de Sammy? Ahora vas a tener que congelarte, aunque por otro lado, este calor infernal no me deja, es como si saliera de mi interior. Me pregunto qué tendré, ¿gripe? Tiene que ser gripe, ¿qué otra cosa podría ser?

Sam manejó por cinco horas más hasta que salieron del estado. Ahora lo único que necesitaba era encontrar un motel, una cafetería y lo más importante: un hospital. Dean había estado inmóvil todo el rato, parecía estar durmiendo pero Sam sabía que no era así. Cada cinco minutos chequeaba a su hermano, estaba sudando, tan blanco como el papel y de rato en rato un escalofrío recorría su cuerpo.

Debe tener fiebre, no, definitivamente tiene fiebre. Tengo que encontrar un motel lo más pronto posible.

Cuando Sam vio la señal de que el próximo pueblo estaba a sólo unos minutos casi salta en su asiento, aunque pudo contenerse el movimiento no pasó inadvertido para Dean.

"¿Todo bien Sam?"

"Yo debería preguntarte eso…. Estamos cerca de un pueblo, unos quince minutos más y podremos tomar desayuno y dormir, creo que nos merecemos unos días de descanso ¿no crees?"

"Sólo quiero tomar una ducha y dormir, ya después discutiremos lo que haremos."

"Sí, como sea"

Sam sabía que no iba a ser fácil convencer a su hermano de ver a un doctor, o de descansar unos días, pero iba a hacerlo aunque tuviera que amarrar a Dean a la cama.

Exactamente quince minutos después Sam estaba estacionando el auto frente al motel Sweet Dreams, parecía un motel decorado por niñas de cinco años ya que el anuncio mostraba un castillo de hadas entre nubes. A Dean le va a encantar este lugar. Pensó Sam sonriendo maliciosamente. Sería divertido fastidiar a su hermano si no fuera porque se le veía muy enfermo y Sam estaba verdaderamente preocupado.

No debe ser nada grave, es sólo el cansancio, además, estuvimos muchas noches fuera y posiblemente el aire frío le afectó más de lo esperado. Pero por mucho que Sam quisiera tranquilizarse no lograba quitar ese sentimiento de que algo realmente malo amenazaba la salud de su hermano, y sus miedos iban a verse confirmados cuando, tras haber ubicado el auto frente a la recepción y voltear a ver a Dean para decirle que iba a registrarse notó que …

Oh no, no, esto no puede estar pasando.

Dean no estaba respirando.

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¿Logré interesarlos en la historia?, ¿Qué les parece, quieren saber qué pasa después o les parece ese un buen final? Je je, espero sugerencias.