Voy a aclarar, los personajes no son míos sino de Kishimoto, pero el one-shot sí es mío, es largo espero que les gusten.
Dos hombres, un camino: Pensamientos, recuerdos.
-Dos hombres, un camino-: Lugar, fecha y hora.
-Dos hombres, un camino-: Diálogos.
Otra cosa, eso es two-shot. Espero que les gusten.
Dos hombres, un camino
-Residencia Hyuga-
En uno de los balcones de la mansión se encuentra una joven de 21 años, su cabello negro con reflejos azules es largo hasta la cintura, dejando caer su cerquillo, su piel es porcelana, ojos rasgados con unos hermosos iris perlas, su nariz respingada perfecta para su rostro, unos labios no tan gruesos ni delgados. Vestía una blusa holgada color blanco sin mangas, pantalón jeans que deja ver las formas de sus piernas. Llevaba unas zapatillas blancas.
La ojiperla bajó su vista al notar una silueta mover, sonrió al ver que era un carro moderno pero conocido para ella así que se dio vuelta para dirigir hacia la habitación de su hermana que estaba al lado de su habitación.
-¡Hanabi!-Dijo mientras abría la puerta.-Baja a la sala, tenemos visita.
Hanabi es idéntica a su hermana sólo que se diferencian el color de cabello y la edad, pues el color de su cabello es castaño y tiene rasgos infantiles. Apenas tiene 15 años, vestía una remera negra con letras blancas "The Beathles", un short jean que llega hasta abajo del muslo, unas pantuflas moradas. La castaña sonrió y asintió.
-Ya bajaré, voy a poner mis zapatillas.-Dijo mientras dirigía hacia el clóset pero antes la miro.-Hinata, ¿Vendrá Neji?
-Sí-Dijo con una sonrisa mientras se iba.
La ojiperla mayor se dirigió hacia las escaleras para bajar hasta el primer piso y dirigir hacia la sala. Al llegar vio que estaba una joven acompañada por un mayordomo. La joven tiene 22 años, tiene el cabello rosado, largo hasta la cintura. Piel porcelana, ojos rasgados con unos orbes jades, sonreía mostrando su perfecta dentadura. esa joven no es tan voluptuosa pero al menos tiene el cuerpo ejercitado, viste una remera blanca que llega hasta arriba de su ombligo, tenía una frase que decía "I love my boyfriend", viste un short jeans que llega hasta el muslo, unas tenis blancas. ¿La habrá obligado a usar esta remera?, pensó la ojiperla al ver su remera.
-Sé lo que piensas, Hinata.-Dijo riendo la pelirrosa al ver su mirada.- No me ha obligado a usar, se suponía que en mi universidad me siguen los hombres...
-Cierto, olvidé que eramos el grupo de chicas más deseadas.-Dijo Hinara al recordar.-Desde secundaria hasta ahora.
-Exacto, Ino me dijo, hasta ahora me recuerda que somos las más deseadas.-Sonrió.
-¿Y tu esposo?-Preguntó al ver que no está ahí, ya que ella llegó en el auto de su esposo.
-Oh, ya volverá. Le pedí que fuera a comprar una porción de chocolate, es uno de mis antojos.-Dijo con una sonrisa.
-Sakura... ¿Estás...?
-Shhh, es un secreto. Le diré en la cena.
La ojiperla sonrió, recordaba haber visto a su amiga llorando varias veces, tantos intentos y fracasos arrepintiéndose no haber luchado, odiando ser tan débil pero al final el cerezo pudo florecer, o sea, pudo ser feliz. Sabía que aquel hombre la haría feliz como lo está haciendo ahora.
-¡Sakuraaaa!-Exclamó la ojiperla menor al llegar a la sala. La pelirrosa sonrió al verla. ¡Cuánto ha crecido esta mocosa!, pensó la pelirrosa.
-Hanabi, me da gusto verte de nuevo.-La menor ojiperla la abrazó que, por supuesto, fue correspondido.
-Igualmente, entonces... ¿Serás mi madrina?-Le preguntó al romper el abrazo mirándola con un brillo especial en los ojos.
La pelirrosa sonrió al recordar que la conoció desde que nació. Parece como si ayer la estuviera viendo como una cosa tan frágil, ahora es toda una joven, pensó la pelirrosa con nostalgia.
-Por supuesto que sí-Golpeó con sus dedos a la frente de la ojiperla.-¿Por qué no? Si te conozco desde que naciste, mocosa.-Le dijo con una gran sonrisa.
La ojiperla menor se sonrojó al tener el golpe en su frente y se tocó. La ojiperla mayor sonrió al acordarse esta escena. Se le fue su sonrisa al recordar, eso hizo que se sintiera culpable.
-Sakura, lamento no haber ayudado al otro.
-No se preocupe, yo también siento haberlo lastimado.-Dejó de mirar a la menor para mirar a la mayor.-Pero me alegra que conociera a alguien mejor que yo.
-Sabía que al final serías feliz.
-...-Sonrió aún más.- ¿Y Naruto?-La Hyuga mayor se sonrojó tanto.
-¡Se comprometió con Hinata hace poco!-Exclamó la Hyuga menor emocionada.-¡Mi padre aprobó esta relación! ¿Puedes creer?
-Ya era hora.-Rió.
La pobre ojiperla mayor todavía sigue estando roja, no podía creer que esta comprometida con el hombre del que se enamoró hace años. Antes de que Sakura empiece a tener una amistad con uno de los dos hombres que estuvieron enamorados de ella.
-4 AÑOS ATRÁS-
-¡Sasuke-kun!-Lo llamó una pelirrosa, que en este momento tenía el cabello corto, unos centímetros más abajo de sus hombros. Vestía el uniforme de su preparatoria Konoha. Esa joven tenía casi 18 años.
El nombrado era un joven de 16 años, en dos pares de meses cumple 17 años, vestía el uniforme de la misma preparatoria de la pelirrosa, tenía el cuerpo de un modelo, me refiero a que no es tan musculoso ni tan flacucho, sino un cuerpo de dios griego, ¡Vamos! Sabemos que tengo razón. Su cabello negro estaba totalmente desordenado demostrando que es un joven rebelde. Su piel es porcelana, ojos negros que cuando ves a sus ojos te dan orgasmos, o ¿Soy la única?. Lo único que puedo decir es que Sasuke Uchiha es un dios griego.
El pelinegro se había girado al escuchar que la pelirrosa lo había llamado, sonrió. (N/A: No mamen, me dio un infarto imaginar cuando me dedique una sonrisa.)
-¿Qué pasa, Sa-ku-ra?-La pelirrosa entrecerró los ojos.
-Que no me llames separando las sílabas.-Dijo rodando los ojos pero se le escapó una sonrisa.-Quería saber...
-Sabes que no es necesario.-La interrumpió con una sonrisa burlona. Sabía que la pelirrosa odia que la interrumpan.-Somos mejores amigos.-Siguió diciendo y alzó la ceja.- Obviamente te esperaré afuera, siempre lo hago.-La pelirrosa sonrió. Eso es lo que le iba a preguntar ya que creyó que el pelinegro tenía entrenamiento este día.-Sobre el entrenamiento, ahora me tocan los sábados. Ah me olvide, mi madre quiere que vayas a mi casa a almorzar.
-No sabía que hablas tanto.-Dijo burlona.
-Hmp.-sonrió.
Ambos se llevan tan bien, la pelirrosa le lleva un año y cuatro meses pero las apariencias no, porque Sasuke le lleva una cabeza más a la pelirrosa. Antes se llevaban tan mal, se contestaban mal hasta que uno de ellos se rinda y deje al otro. Al tercer año de secundaria, por un reto los encerró a los dos, en ese momento, intercambiaron palabras y empezaron a tener un lazo fuerte, los meses pasaron y la amistad se fortaleció que se entienden del uno para el otro, acostumbrándose del uno para el otro. Hasta ahora, cursan en el último año de preparatoria. Ambos ya llevan 4 años de amistad.
-Sasuke-kun ¿Quién te gusta?-Dijo con una sonrisa pícara.
-¿Para qué?-Preguntó burlón.-¿Para que me fastidies?
-Quiero saberlo.-Dijo haciendo un puchero haciendo que el pelinegro rodará los ojos divertido. Después de todo, estoy enamorada de ti, pensó la pelirrosa.
-Mejor tú dime.
-Te pregunté primero, si me respondes tu primero, te responderé.-Le dijo dedicándole una mirada retadora. El pelinegro sonrió de lado y golpeó sus dedos a la frente de su mejor amiga.
-Lo siento, en otra ocasión.-La pelirrosa entrecerró los ojos sobando su frente.
-Misterioso.-Susurró. El pelinegro alcanzó a escuchar y sonrió divertido.
-HORAS MÁS TARDE-
Sakura colgó su mochila por su hombro y se despidió de su amiga para luego dirigir hacia la puerta donde Sasuke estaba ahí esperándola. Ambos se dirigieron juntos hacia la salida y se encontraron con Itachi, un joven de 21 años, una versión de Sasuke pero sus rasgos son mucho más maduros, tiene unas ojeras notorias pero eso lo hace ver más sexy (N/A: Por favor, los Uchiha son tan irresistibles), su cabello es largo que lo tiene atado en una cola baja. El pelilargo, al verlos, sonrió y se acercó.
-¡Itachi-kun!-Saludó contenta la pelirrosa. El pelilargo sonrió aún más y codeó disimuladamente a Sasuke quien lo miro de mala manera.
-Hola cuñadita.-Dijo haciendo que la pelirrosa se ponga roja como un tomate.-¿Sasuke te dijo lo del almuerzo?-La pelirrosa asintió.-Muy bien, vamos a mi carro.
Los tres caminaron hacia donde el BMW de Itachi que se encuentra estacionado, el pelilargo se situó en el asiento del conductor, Sasuke en el copiloto y Sakura en la parte de atrás.
-Parece que Itachi-kun no nos ven como mejores amigos.
-Es porque somos del sexo opuesto y llevamos siendo mejores amigos desde hace 4 años.-Dijo esta vez Sasuke mirándola y sonrió.-¿Hay tareas?
-¿Por qué no lo revisas tú?-Dijo rodando los ojos.-Tú estás en el primer puesto del año, y yo estoy en el segundo puesto. No sé porqué rayos me preguntas a mí.
-Los Uchiha son inteligentes.-Dijo Itachi con una sonrisa mientras manejaba el carro.-¿Qué esperabas de nosotros?
-Esperaba que Sasuke se consiguiera una novia que lo ayude.-Dijo mirándolo.
-Pero sí eres su novia.-Dijo burlón. Sasuke y Sakura optaron en ignorarlo.
-Mansión Uchiha-
En la parte cabecero de la mesa se encuentra el padre de Sasuke, en la otra parte esta la madre de Sasuke, en el otro lado se encuentra Itachi y su novia, Izumi Uchiha, que aparte de ser su novia es prima lejana. El otro lado esta Sasuke y Sakura. Todos estaban comiendo tranquilos. Los padres adoran a Sakura, dicen que ella merece llevar el apellido Uchiha si es que llegue a ser esposa de Sasuke. Sasuke había cambiado cuando empezó a llevar bien con Sakura, la familia Uchiha habían notado eso. Ino, quien es amiga de Sasuke desde hace mucho, jamás llegó a cambiarlo.
-Sakura, ¿Ya sabes que estudiar?-Preguntó Mikoto.
-Sí, quiero estudiar medicina.-Respondió con una sonrisa la pelirrosa. Que mona es Sakura cuando habla de medicina, pensó el joven pelinegro al verla y sonrió. Fukagu lo notó.
-Ya veo, entonces ¿Estás segura?-Preguntó Fukagu.
-Obvio, desde pequeña jugaba siendo doctora y "curaba" a mi hermano-Miró a Sasuke.-A Sasuke lo curé cuando se peleó con mi ex novio.
-Entonces era eso y no quisiste contarnos.-Dijo entrecerrando los ojos Mikoto. La pelirrosa intentó explicarle pero Sasuke se adelantó.
-Él se lo merecía, lastimó de la peor manera a Sakura, me encargué de que Sakura vuelva a sonreír. Hablando de peleas, no he vuelto a pelearme porque le prometí a Sakura y saben que cuando prometo, cumplo.
-Ya veo, entonces tienes a alguien que te cure cada vez que tengas heridas. No olvidemos que Sakura te cambió la vida.-Dijo riendo Itachi.-¡Ouch!.-Se quejó ya que su novia lo codeó en el estómago. La pelirrosa tenía un leve sonrojo y miro a Sasuke.
-¿Tú estudiarás administración?-Le preguntó la pelirrosa. Éste la miro.
-Sí-Respondió.
-Bueno, entonces ¿Qué universidad te postularías?-Preguntó Izumi.
-No lo sé, estaba pensando en postularme en Konoha o Havard.-Dijo dudosa.
-Sasuke se postularía en Konoha, es ahí donde estudie, MIkoto también, ahora mismo Itachi está terminando su carrera de arquitectura en Konoha.-Comentó Fukagu.
-Mi tía esta en China, me contó que ha estudiado medicina en Konoha...
-¿Y qué decides?-Preguntó Mikoto.
Sakura miro a Sasuke quien la miraba con un brillo especial en los ojos. Recordó que ambos habían planeado estudiar en la misma universidad, vivir en el mismo edificio pero en diferentes departamentos, contarse del uno para el otro como les van el día, ambos desean que la amistad siga hasta el último día de sus vidas. El pelinegro le dedicó una ligera sonrisa, la pelirrosa le devolvió la sonrisa y miró a los padres para luego decir que estudiará en Konoha.
Itachi conducía el auto, al lado de éste esta su novia quien miraba por la ventana. Atrás de ellos se encuentran Sasuke y Sakura hablando de muchas cosas, cuando los jóvenes hablan, la conversación se va fluyendo sin darse cuenta que el tiempo que va pasando volando hasta que los interrumpan. Itachi no era idiota, sabía que Sakura siente algo por su hermano menor, cree que su hermano también pero era muy idiota para darse cuenta. El pelilargo había visto que Sasuke antes se peleaba seguido con su padre, era muy amargado y se disgusta tanto cada vez que le hacen bromas; todo cambio cuando él empezó a ser más amable, empezó a ser menos disgustado por las bromas, la tensión en la familia que antes había, desapareció; fue ahí que conocieron a Sakura. Agradecía a Sakura de que le haya ayudado bastante a Sasuke, por eso la familia Uchiha adoran a Sakura que aparte de ser bella e inteligente, es una mujer fuerte.
-Llegamos, Sakura.-Avisó Itachi.
-Buenas noches Izumi-chan, Itachi-kun.-Dijo bajándose del auto al mismo tiempo Sasuke por la otra puerta ya que se ofreció a acompañarla hasta la puerta principal de la mansión donde vive Sakura.
-¿Qué pasa, Itachi-kun?-Le preguntó Izumi una vez se alejaron los jóvenes. Itachi la miro.
-Sólo estoy preocupado por el asunto de Sakura. Sasori me contó cuando Sakura se estaba despidiendo de mis padres.
-¿Y de qué se trata el asunto?
-No lo sé-Miro a los jóvenes.-Me contará después.
Mientras tanto, Sasuke caminaba con Sakura y de pronto recordó, se giró para mirarla.
-Dime quién te gusta, Sa-ku-ra.
-Quizás en otra ocasión.-Dijo mientras golpeaba sus dedos en la frente del pelinegro.
Él la miro sorprendido pero ésta ya había corrido y entrado a la mansión ya que la puerta principal estaba abierta por el mayordomo esperándola. Al reaccionar sonrió de lado y regresó al auto donde su hermano y su cuñada los esperaban. Al entrar Itachi abrió su boca.
-Sakura es digna para ser Uchiha.-Dijo burlando ya que vio lo que hizo Sakura. En verdad le va bien el apellido a Sakura, pensó Itachi.
El pelinegro menor decidió ponerse los audífonos para escuchar la música ignorando el comentario que hizo su hermano. Izumi y Itachi rieron ante la actitud del menor.
-Mansión Haruno-
-¡Ya llegué!-Gritó la pelirrosa entrando a la gran sala.
Los cuatro miembros Haruno giraron sus rostros para mirarla. Un pelirrojo de 21 años, alto, piel morena, ojos mieles, que lo heredó de Tsunade Senju, su abuela. (N/A: En realidad en Naruto son cafés, sólo cambié el detalle), vestía ropa casual, estaba de pie cerca del sillón de dos asientos con los brazos cruzados. Al lado de él se encuentra una adolescente de 12 años, quien estaba sentada en el mismo sillón que mencione antes, tiene ojos verdes, piel porcelana como su hermana mayor, tenía el rostro serio, su cabello es media rubia, lo heredó también de Tsunade; vestía un vestido floreado. Al frente se encuentran los padres de los hermanos Haruno quienes estaban sentados. El padre tiene el cabello rojo y casi se le nota sus canas, ojos verdes, piel morena, en su rostro casi se le notan las arrugas; viste un traje negro. La madre es como una versión más adulta de Sakura, sólo se diferencian los ojos, pues los tienen de color celeste, casi no se les nota sus arrugas pues se ha cuidado mucho, viste una blusa blanca holgada y elegante, unos pantalones de vestir, tenía unos accesorios nada exagerados.
-¡Sakura! ¡Bienvenida!-Dijo la madre al verla.-Kotaro, díselo.-Le dijo a su esposo quien asintió. La pelirrosa frunció el ceño ya que no entendía de que hablaban, giró su rostro para ver a sus hermanos y al ver sus expresiones supuso que no era nada agradable.
-Mamá. papá, no estoy de acuerdo y sé que Sumera tampoco lo está.-Dijo el joven mirando de reojo a la adolescente quien asintió estando de acuerdo.
-¿De qué hablan?-Preguntó Sakura curiosa al ver tanta tensión.
-Hikari...-Dijo Kotaro mirando a su esposa, ésta asintió.
-Lo que queremos decirte es que Neji vino...
-¿Y qué tiene? ¿Hinata no está en su casa?-Preguntó preocupada.
-No es eso, más bien vino por ti, está interesado en ti.
La pelirrosa se asombró ante la confesión que soltó su madre. No se lo creía después de todo había hablado pocas veces con él. Él era una persona reservada, ¿Cómo era posible de que él se haya fijado en ella? Muchas preguntas llenaban la mente de la pelirrosa y eso hace que tenga dolor de cabeza. Sumera al ver que la pelirrosa se llevó una mano a la cabeza, habló.
-Sakura, sé que nunca te diste cuenta que él esta interesado por ti, pero yo sí. Siempre viene a dejar a Hinata para verte, saludarte con amabilidad, el otro día lo vi indiferente con otra chica, en realidad con varias. Siempre te ha estado observando y obviamente te respeta tanto.-Explicó recordando.-Puede que soy una chiquilla pero no me tomen por tonta. ¿Verdad, Sasori?
-Sí.-Miro a Sakura.-Pase lo que pase te apoyaremos.
-¿D-De que hablan?-Preguntó al fin la pelirrosa, pues lo que le dijo Sasori le pareció que va a haber algo peor o eso creía.
-Pidió formalmente que quiere casarse contigo, quiere demostrarte que te quiere, que te respetará.-Dijo Kotaro.
-Me encantó su forma de ser, le dijimos que organizaremos una reunión de nuestras familias para ver si entre ustedes va a funcionar.-Dijo Hikari.-Sakura, quiero que hables con él, nos gustarían que salgas con él.
-Opinaste lo mismo de Sasuke.-Dijo está vez Sasori mirándola serio.
-Pero es que Sakura y Sasuke son mejores amigos y no han dado un paso más.-Se defendió Hikari.
Sumera miró a Sakura quien se encontraba pensativa. Sea decisión que tomes, espero que no te arrepientas, pensó la rubia.
Sakura vio a su hermano que continuaba discutiendo con los padres intentando decirles que den libertad a Sakura de que decida, suspiró, acomodó la mochila en su hombro y se fue lentamente hacia las escaleras, la única que vio como se iba yendo fue Sumera. La pelirrosa llegó a su habitación, cerró la puerta con su espalda miró su cama y justo en la mesita de luz estaba el portaretrato, se acercó con pasos lentos y dejó su mochila en el suelo. Con sus manos temblorosas agarró el portaretrato y su mirada se centró en el rostro del joven. El retrato estaba Sasuke sonriendo de lado abrazando a la pelirrosa por los hombros mientras que ella tenía un brazo alargando por lo que supuso que ella fue que tomó la foto.
-¿Qué debo hacer?-Se preguntó la pelirrosa en voz baja.
-Al día siguiente-
La pelirrosa alzó su vista y se encontró con la mirada de la ojiperla quien se veía preocupada; Sakura sonrió débilmente.
-¿Lo sabías, Hinata?-Le preguntó. La ojiperla negó.
-No lo sabia... Yo... ¡Kami-sama! Te lo juro que no lo sabía. Creí que se quedó para seguir cuidándome pero en cuanto escuche de que hablaban de ti y del compromiso, me sorprendí tanto que le pregunté a Neji. Me confesó que se quedó para seguir admirando tu sonrisa... ¡Por Kami! ¿Estás bien?-Le preguntó mientras la abrazaba la cual fue aceptada.
-Sí estoy bien, sólo que me sorprendió. No me lo esperaba sabiendo que es tan reservado.
-Lo era hasta que te conoció. Se volvió un poco más abierto.-Le explicó mientras se separaba del abrazo.
La pelirrosa cerró sus ojos por unos segundos y luego los abrió para mirarla. Detrás de Hinata se encuentra un rubio corriendo hacia donde se encuentran ambas. La pelirrosa alzó la ceja, eso hizo que la ojiperla girará su rostro y se sonrojó al ver quien se acercaba.
-¡Sakura-chan!-Dijo llegando donde estaban ellas y se encorvó apoyando sus manos en las rodillas respirando agitado.-¡Por fin te encuentro!-Se incorporó en cuanto su respiración volvió a la normalidad, giró su rostro y se dio cuenta que estaba hablando con la ojiperla, por lo que se sonrojó también.-Eh... H-Hinata-chan-Se rascó la nuca.
-N-Naruto-kun.-Hizó una pequeña reverencia mientras jugaba con los dedos. La pelirrosa entrecerró los ojos.
-Bueno, ¿Por qué me buscabas?-Preguntó la pelirrosa.
-Ah, es cierto... El teme te busca. Está en el salón.
¿Se habrá enterado?, pensó la pelirrosa con un poco de miedo pero se fue alejándose de la "pareja" ya que la pelirrosa sospecha que entre ellos hay algo y cree que sería mejor ir donde Sasuke para dejarlos solos. Sabe que Hinata le contará luego lo que sucede con Naruto.
La pelirrosa entró al salón y lo vio sentado en la mesa viendo por la ventana. Ésta admiró unos segundos su espalda ancha antes de hablar.
-Sasuke, estoy aquí.-El pelinegro frunció el ceño y se giró para mirarla. Ésta apartó su mirada pensando que él se había enterado.
-¿Qué ocurre?-La pelirrosa se extraño y lo miró.-¿Algo malo pasa?
-¿Eh?
-Cuando me llamas sin el sufijo es obvio que algo malo está mal.-Ahí la pelirrosa cayó en cuenta que él la conocía perfectamente. Así que aún no lo sabe, pensó.
-Yo...-Intentó seguir hablando. El pelinegro frunció aún más el ceño.
-¿Qué pasa?
-¡Sakura!-Gritó una voz femenina en los pasillos.-¿Es verdad que te casarás con Neji?-Se apareció una rubia con unos ojos celestes, pero de pronto se quedo callada al ver que ella estaba hablando con Sasuke.-¡Lo siento!
Sin más, se retiro. El pelinegro miró a la pelirrosa con los ojos inexpresivos. Obviamente estaba molesto con ella. La pelirrosa miraba al suelo, no quería mirarlo después de que su amiga, Ino, haya metido la pata.
-Lo que dijo Ino... ¿Es cierto?-Preguntó serio.
-Yo...
-¿Es cierto o no?-La interrumpió Sasuke alzando un poco la voz.
-¡No sé!-Gritó la pelirrosa mirándolo.
-¡¿Cómo que no sabes?! ¡Soy tu mejor amigo! ¡Siempre te cuento todo pero tú no lo hiciste! ¿Desde cuando sales con éste?-Preguntó enojado y a la vez dolido.-¿Acaso no confías en mí?
-¡Por supuesto que sí! ¡Nunca estuve con él! ¡Él mismo se presentó ante mi familia que quiere casarse conmigo! Si no me crees, pregúntale a Hinata.
El pelinegro la miró por unos segundos para luego pasar por su lado y alejarse de ella. La pelirrosa se sobresaltó al oír un portazo. ¿No me cree?, pensó la pelirrosa, pero deshizo la pregunta al sentir los brazos abrazarla por detrás. Estaba sorprendida, había creído que se había largado enojado.
-¿Creíste que me iba?-Le preguntó y la pelirrosa agradeció que sus piernas no se flaqueen pues el aliento de Sasuke chocaba en su oreja.-No, no lo haré. Fui a cerrar la puerta ya que había algunos chismoseando...-La pelirrosa pudo sentir que el pelinegro suspiraba.-Quiero que sepas que sea la decisión que tomes te apoyaré.
-Lo sé.
La pelirrosa se giró quedando frente a él y lo abrazó escondiendo su rostro en el pecho del pelinegro quien sonrió con ternura y la envolvió con sus brazos. Sasuke alcanzó a escuchar que la pelirrosa había susurrado que se alegraba de conocerlo, eso hizo que su corazón latiera con furia y agradecía que ella no se dio cuenta que se había separado para verlo con una sonrisa, la cual correspondió.
A pocas horas de que la campana suene anunciando la salida, se apareció el profesor Asuma por la puerta del salón de Sakura. Ahora mismo tocaban el curso de Química, el profesor Orochimaru da clases de este curso.
-Vine para darte el pase de Sakura, tiene el permiso de retirarse.-Le dijo Asuma. La pelirrosa frunció el ceño.
-Pero tengo examen que rendir.-Protestó.
Orochimaru sonrió con ternura, sabía que Sakura le encanta el curso, lo había demostrado con sus respuestas correctas. Recordó que Sasuke, antes de conocer a Sakura, no era bueno en ese curso, era pésimo en este curso. El profesor siempre ha estado felicitando a Sakura por su inteligencia en este curso y sabe que el sueño de Sakura es ser doctora como su abuela Tsunade, quien fue su amiga. Cuando estaban a mediados de tercer año de secundaria, el profesor se había sorprendido que Sasuke subiera sus notas de Química, entonces supo que se ha hecho amigo de Sakura, creyó que fue un trato pero como han pasado años, se dio cuenta que ambos sentían algo aunque no se den cuenta los jóvenes.
-No se preocupe, Sakura.-Le dijo Orochimaru tras unos segundos de silencio.-Mañana a primera hora puedes pasar por mi oficina y hacer el examen.-Le aseguró.
-¿De verdad?-Preguntó, el profesor asintió.-¡Muchas gracias! ¡Te veo a primera hora, mañana!-Dijo con una sonrisa.
La pelirrosa empezó a guardar sus cosas, como Sasuke se sienta adelante de Sakura se había girado para ayudarla, Orochimaru sonrió y miró sus hojas simulando que no estaba viendo la escena. Sakura agradeció al pelinegro por ayudarla y le prometió que lo llamará para contarle el porque la sacaron ya que ella no sabía que iban a sacarla. Se despidieron sin importar que la gente piensen de ellos. Sakura salió del salón con el profesor Asuma quien la guió hacia la puerta principal donde se encuentran la madre y el hermano mayor de Sakura. La pelirrosa notó que el pelirrojo no estaba de buen humor, supuso que se habrá discutido con la madre.
-¡Sakura! ¡Vinimos a sacarte...!-Habló Hikari pero fue interrumpida por Sasori.
-Corrección: Viniste, ya te dije que no estoy de acuerdo, tú misma me arrastraste hasta aquí.
-¿Viniste para ir donde Neji?-Preguntó insegura.
-Sí-Sonrió sin darse cuenta que Sakura estaba siendo insegura.-¡Vamos de compras!
-Pero...
Su madre la arrastró hacia la puerta principal, la joven se dejó guiar por su madre. Sasori las siguió detrás de ellas y miró principalmente a su hermana. Más te vale que no sea tarde en arrepentirte, pensó el pelirrojo.
-Horas más tarde-
-Mansión Hyuga-
En la sala principal se encuentra los padres de Sakura charlando con Hiashi Hyuga, Hizashi Hyuga sobre la relación de Sakura y Neji, mientras que en el jardín se encuentran Sakura, Hanabi y Hinata. Las tres chicas estuvieron charlando de muchas cosas. Hinata le contó que hace poco empezó a salir con Naruto, están conociéndose para luego ver si podría intentar con una relación. La pelirrosa se alegró por su mejor amiga pues ella esperó por mucho tiempo a Naruto. Neji, quien hace rato estaba hablando con su padre, se acerco hacía donde la pelirrosa.
-Sakura, deseo hablar contigo.-Tendió una mano para que la pelirrosa lo tome. Ella dudo por unos segundos y aceptó.
-Está bien.
Ambos se dirigieron hacía una parte lejos donde nadie pudiera escucharlos hablar. La pelirrosa aún sigue sin poder creer que le pueda gustar a alguien sabiendo que es muy reservado y frío. Cuando se detuvieron en el lugar para hablar, Neji volteo y la miro.
-Sakura, me alegraría más si aceptarías ser mi esposa.-Le dijo Neji. La pelirrosa lo mira sorprendida, no se lo esperaba.
-Neji... No creo que...-La pelirrosa soltó su mano.
-Lo sé, sé que te sorprende que me haya enamorado de ti.-Vio que la pelirrosa se quedo callada-Cuando llegué para asistir a los 15 de Hinata, mi padre quería quedarse pero yo no, así que le insistí que cuando terminé la fiesta, me iré solo a vivir en China. Todo iba bien, pero cuando te vi, con tu hermoso vestido blanco, me llamaste la atención, quería conocerte y agradecí que Hinata nos hayan presentado, porque no sabía que decir, cuando vi por primera vez tu sonrisa, me dio algo que no pude describir, así que le dije a mi padre que me quedaré. Él empezó a sospechar que lo hago por ti.-Tomó su mano.-Sakura, dame una oportunidad de hacer que me ames también. Prometo hacerte feliz, hacer todo que te haga feliz.-La miro a los ojos.
La pelirrosa sonrió con ternura y apretó la mano suavemente. Cómo deseo que Neji fuera Sasuke... Quizás debo darle una oportunidad, pensó la pelirrosa.
0o0o0
Al fin termine de escribir, ahora falta la segunda parte con extra.
