"JIGEN NO HANASHI"

Libro I

El ángel dragón

-Escaflowne ya no será necesario para Fanelia, la ciudad ya puede valerse por si misma y Gaea, tiene los conocimientos de mi hermano, además yo podré salir adelante.

-Yo también lo intentaré Van, saldré adelante, aunque extrañe Gaea y Fanelia y a todos los que viven aquí.

-No te preocupes, Hitomi, aquí siempre serás especial, aunque tendremos que aprender a cuidarnos solos, todos te queremos mucho.

-Van… toma, cuídate mucho, nunca te olvidaré, mi abuela pasó por lo mismo antes, siempre estarás en mi memoria.

Un abrazo efusivo del que no querían soltarse, un beso tan corto, que parecía solo un roce de labios justo antes de volverse a ver a los ojos, el ryuujin alzó su mano y el corazón del dragón abrió un puente entre dos mundos, la joven castaña de ojos de esmeralda comenzó a elevarse en el cielo ante la mirada atenta del pelinegro.

-Escucha Van, nunca te olvidaré.

-Hitomi

La joven flotó dentro de la columna de luz hasta perderse en el cielo, mientras el joven rey no la perdía de vista ni por un segundo, se quedó ahí, contemplando las dos lunas en completa soledad, repasando en su mente aquella despedida y los pocos días que habían podido pasar juntos al final de la guerra, observando como debía despedirse de su primer amor, preguntándose como sería la vida sin ella a su lado… como habría sido si hubiese roto su promesa de regresarla a casa.

Cap 1.- Fénix

Estaba oscureciendo cuando la niña gato finalmente se atrevió a ingresar al bosque de Fanelia, sigilosamente, guiada por su agudo olfato, encontró a su hermano sentado a unos metros de la tumba de la familia real, Escaflowne yacía inmóvil y sin vida al lado de la tumba mientras el dragón blanco miraba fijamente las dos lunas con sus ojos de rubí, ella lo sabía, él estaba perdido en sus pensamientos, vagando dentro de su propio mundo, analizando las consecuencias de haber cumplido su palabra y planeando la mejor forma de seguir con su vida, ella lo sabía, su hermano y su amiga habían tenido que despedirse, probablemente para siempre.

-Amo Van

Él no la escuchó, solo cerró los ojos mientras respiraba tranquilamente como hacía Vargas cuando sopesaba algún asunto delicado, "la calma…" les había explicado cuando eran niños, "es la mejor forma de encontrar solución para cualquier problema", recordó Merle, así pues, se acercó de puntitas y se sentó al lado del rey, observando la Luna Fantasma, haciendo un esfuerzo por esperar pacientemente sin hacer ruido alguno… unos segundos más y lo escuchó soltar un suspiro.

-Amo Van, ¿estás bien?

-Si Merle, gracias.

-Amo Van, es hora de volver al campamento, necesitas comer algo y descansar.

-De acuerdo Merle, supongo que tienes razón, mañana nos espera un día muy largo.

Ambos se incorporaron y se fueron en silencio al campamento de refugiados, las viviendas y edificaciones aun no eran aptas para pasar la noche, y ciertamente, ambos debían descansar, Van especialmente, pues su corazón y su mente, aunque tranquilos, se sentían cansados por el peso de aquel adiós.

Era temprano, el sol apenas había comenzado a salir cuando la gente de Fanelia estaba ya en movimiento, los hombres llevaban leña, alistaban a los niños, se reunían alrededor de diversos planos y deliberaban sobre el trabajo del día mientras las mujeres terminaban de preparar el desayuno y encargaban a sus hijas que lo entregaran a todo el mundo, tenían una ciudad que reconstruir, no podía hacerse con el estómago vacío.

Van se encontraba al frente de uno de los grupos de reconstrucción, estaba discutiendo con algunos aldeanos para dividir sus fuerzas en dos y proseguir con la reconstrucción del hospital, necesitaban un grupo que continuara con el trabajo de la noche anterior y otro que transportara tablas, clavos y diversos metales y piedras, cuando Merle llegó saltando con una caja grande llena de tazones con caldo.

-El desayuno está listo, sírvanse y coman pronto, necesitarán mucha energía.

-Muchas gracias Merle san

La niña gato se apresuró acercándose a cada hombre en el grupo, pronto tendría que salir corriendo por algunos tazones más pues no había transportado suficientes.

-Veo que te estás esforzando Merle.

-Amo Van, tome uno usted también, necesitará mucha energía para hoy.

-Sírveles a todos antes que a mi, yo seguiré revisando los planos un poco más.

-Pero amo Van…

-Sin peros Merle, sabes bien que yo puedo esperar.

La pelirosa estuvo a punto de reclamar, estaba incluso a punto de pedir refuerzos en la discusión cuando, sorpresivamente, recordó que no recibiría ayuda para ganar la discusión, Hitomi ya se había ido… y sus tazones se habían terminado, respiró y salió corriendo a toda velocidad en busca de más tazones mientras Van volvía a meterse dentro del plano junto con algunos otros aldeanos.

Philias.- Majestad, si me lo permite, ayer avanzamos mucho en el lado oeste del hospital, creo que deberíamos concluir con esa zona primero.

Van.- No lo se, Ezra notó ayer que los cimientos del lado sur están por colapsar, creo que deberíamos cambiarlos antes, después de todo, si los cimientos son débiles, el edificio se vendrá abajo.

Terán.- Eso es cierto, pero no tenemos suficientes materiales para cambiarlos en este momento.

Van.- Ezra, ¿tú que sugieres?

Ezra.- Si su majestad me lo permite, creo que deberíamos ocuparnos en quitar por completo los cimientos del lado sur mientras el equipo de recolección trae el material suficiente para cambiarlo… nos llevará toda la mañana terminar de deshacer los muros del lado sur, tiempo suficiente para que traigan vigas y piedras, eso sin olvidar que hay que escarbar nuevamente la zanja del muro sur una vez que lo hayamos retirado.

Philias.- Eso es verdad, ¿Qué tan profundo hay que cavar Ezra?

Ezra.- Según los planos, los cimientos originales fueron enterrados a tres metros de profundidad.

Van.- Excavar tanto nos llevará un poco más de tiempo… ¿Qué opinan señores?

Los hombres de cabellos negros discutieron solo cinco minutos más la urgencia de aquellos cimientos y el avance del día anterior, si continuaban el avance, no tardarían en llegar al muro sur… y eso sería problemático a la larga, la decisión fue tomada finalmente, se ocuparían primero de los cimientos, al día siguiente tendrían que volver a levantar por completo el muro para luego proseguir con el avance del día anterior, justo entonces Merle llegó con más tazones, para su disgusto, Van seguía sin comer, este aprovechó un tercer viaje de Merle para discutir ahora con el grupo de recolección, el tipo de materiales que necesitarían para los cimientos y elegir a los ebanistas y herreros que deberían ocupar toda la tarde en dar forma a los materiales para hacer castillos lo suficientemente fuertes para sostener el muro sur del hospital.

Unos días antes, Hitomi lo había ayudado a decidir en que orden sería reconstruida la ciudad, después de la guerra, el reino de Fanelia había resultado ser el más afectado, ya que tanto la ciudad como algunos poblados habían sido completamente destruidos, por eso necesitaban un plan de reconstrucción, lo más urgente eran el molino, el hospital, la casa de descanso de los ancianos, el taller de los telares y los sembradíos, sería imposible vestir y dar de comer a tanta gente si no comenzaban a recuperar tiempo sembrando, era cierto que había muchos cazadores que estaban llevando constantemente alimentos animales salidos del bosque de Fanelia y que Asturia y Freid les habían enviado algunos cargamentos con verduras, pero no podían vivir para siempre de la beneficencia, eso sin contar con que, todos los días, llegaban compatriotas que habían logrado sobrevivir y escapar, Van estaba asombrado, no imaginaba que hubiera tantos fanelianos refugiados en otros países.

Pronto el sol llegó al cenit, y con él una hora de descanso para comer y reunirse con las familias, verificar a los pobladores que acababan de volver y asignarles un espacio en el campamento y tareas en la ciudad, todos eran necesarios, cada hombre, mujer y niño aportaban algo para la resurrección del país, cada mano era un poco más de ayuda para reconstruir la ciudad, Van no paraba de ir de un lado al otro hablando con sus compatriotas, preguntando a los recién llegados sobre su estadía en diversos poblados, agradeciendo a aquellos que además de mano de obra, llegaban con provisiones, medicamentos o ropa que estaban dispuestos a compartir, o al menos, en eso se ocupaba hasta que Merle llegaba únicamente a ponerle un alto y obligarlo a descansar.

-Espero que haya sido suficiente charla para ti, ahora necesitas recuperar fuerzas Amo Van, así que siéntate a comer.

-Pero Merle…

-Sin peros… nos quedaremos sin un rey para guiarnos si te mueres de hambre o enfermas por sobre esforzarte.

-¿Y desde cuando te volviste tan madura?

-Desde que Hito… desde que comenzamos a reconstruir la ciudad.

Ninguno dijo nada más, solo se apresuraron a terminar de comer la carne y verduras que habían sido preparadas en el campamento para luego volver a trabajar, faltaba poco para terminar los lugares más urgentes, después tendrían que proseguir con la reconstrucción de casas, en cuanto algunas zonas estuvieran de nuevo habitadas, seguirían los templos y las escuelas, lo último debería ser el castillo, después de todo, las necesidades del pueblo eran urgentes para aquel joven rey de cabellos negros y alas blancas que trataba de preocuparse solo en ayudar al fénix a resurgir de entre sus cenizas.

Notas de la autora:

Corto pero conciso, jejejejejeje, espero no les moleste mucho, en fin, se que dije que este fanfic es un X-Over entre varias series, sin embargo, el primer libro será dedicado única y exclusivamente a la serie Escaflowne, y dado que esta es la primer nota de autor y por tanto, no hay comentarios anteriores, me voy a extender un poquito, primero que nada y si se lo preguntaron… el prólogo de este capítulo es una copia textual del último momento juntos de Van y Hitomi en la serie, ahora bien y antes de que alguien se desilusione más adelante, lo admitiré sin rodeos… Hitomi ya no va a volver a aparecer, si, lo se, parece una decisión bastante cruel para el pobrecito de Van, pero si nos vamos a la realidad, son muy pocas las personas que logran vivir "por siempre felices" junto a la primer persona de la cual se enamoraron, es cierto, así pues, si prefieren leer fanfics donde Van y Hitomi sigan juntos y se vuelvan a encontrar, pueden leer mi otro fanfic "Hikari no naka eh" o también un fic buenísimo llamado "Corresponsal en Fanelia" de Holoferness, y también está "My Place" de Camila Fanel, todas estas historias están aquí y son buenas.

El significado del título lo publicaré en el último capítulo del fic, que estoy pensando seriamente dividir en 4 libros, necesito tener la historia por separado ya que en el libro 2 aparecerá nuestra otra protagonista, espero que nadie se burle demasiado cuando lleguemos ahí o shoraré y shoraré más que mis hijos cuando quieren comer, y ya para finalizar, tengo que admitir que el primer capítulo iba a ser en realidad el actual capítulo 3 que publicaré más adelante, espero poder subir un capítulo cada quincena, no les aseguro mucho a partir del libro 3, los primeros 2 ténganlo por seguro, y pues, si, como se darán cuenta, ya llevo este fanfic algo avanzado, sin embargo no puedo subirlo de un jalón porque lo estoy escribiendo en completo desorden, mientras que el libro 2 está casi terminado, de este libro 1 solo llevo este capítulo y casi todo el 3… además de algunas ideas para el libro 3 y 4.

Bueno, pues de momento me despido, dudas, comentarios, flores, chocolates, veneno, strippers, cáscaras de banana a medio podrir y todo lo demás, pueden mandármelo solo apretando el botoncito de review y les contestaré lo antes posible.

SARABA