Hola, soy yo de nuevo ahora con una nueva historia, (Creek para no perder la costumbre :D) mmmmm...no se me ocurre nada mas por decir, asi que dejare la misma advertencia de siempre

Disclaimer: South park y sus personajes no me pertenecen, son propiedad de Matt Stone y Trey Parker


Amar a muerte

South Park, el típico pueblo Montañez donde nunca pasaba nada la vida era aburrida y predecible, eso pensaba Craig Tucker cuando miraba atravez de la ventana del salón del clases, el profesor Garrison explicaba algo sobre literatura o algebra...la verdad no sabía (ni le importaba) el solo contaba los minutos para que la clase terminara y se pudiera largar a su casa a jugar videojuegos o ver Red Racer, cuando por fin la campana de salida se escuchó, todos -a excepción de Craig- guardaron sus cosas con rapidez y se amontonaron para irse (Garrison incluido), Craig se tomó su tiempo y cuando termino el salón ya estaba vacío, salió tranquilamente y vio que en el pasillo lo esperaban sus dos únicos amigos

-diablos Craig! Mi abuela invalida es más rápida que tú!- exclamo Donovan con exageración

-vete a la mierda culón, yo no te pedí que me esperaras-

-como sea...- hablo Token tratando de evitar la "pelea" de sus amigos- es martes ,que haremos el día de hoy?-

-me da igual, yo solo pensaba en irme a casa y ver Red Racer-

-oh, típico de "la abuela Tucker" quedarse en casa a hacer nada-hablo el castaño con gracia

-no sé porque te soporto Clyde-

-ya chicos...el viernes saldremos de vacaciones y yo iré a Italia con mis padres, me gustaría pasar estos últimos días con mis amigos- dijo Black

-cierto! salgamos hoy que somos jóvenes, guapos y que Token es millonario para invitarnos!-

-espera que...-

Fue lo último que pudo decir al afroamericano antes de ser arrastrado junto a Craig por el gran remolino de vitalidad que era Clyde Donovan, ya resignados ambos chicos fueron hasta la zona comercial donde jugaron videojuegos y entraron al cine, al salir de la función Clyde se quejó de tener tanta hambre que "se comería un caballo"

-te tragaste unas palomitas extra grandes, me sorprende que tengas hambre-

-oh mí querido "Fucker"... los chicos en desarrollo debemos comer bien para crecer fuertes y sanos-

-¿bien...y que quieren comer?-pregunto Black mientras miraba los negocios de comida

-me da igual...-contesto el pelinegro

-oh..oh...vamos a Tweak Bross!-

-Tweak bross...imposible, escuche que cerro hace meses por la muerte de los dueños-comento Tucker

-lo volvieron a abrir un par de semanas atrás -dijo Black- al parecer el hijo de los dueños regreso del extranjero, ahora él se encarga del negocio y tiene a un gran repostero francés que hace maravillas, el sitio es popular por sus postres-

-sí, son deliciosos! La semana pasada lleve a Bebe y quedo fascinada con el lugar-

-sí, me paso lo mismo con Nicole- confirmo el chico de color

-entonces es un sitio para llevar novias...yo paso...-

-oh, Craig, no tienes novia porque no quieres! media escuela anda detrás de ti y tu las tratas como si tuvieran sarna-

-son fastidiosas-

-bueno, entonces vamos a Tweak Bross?-hablo Token- tengo antojo de un capuchino y un Tiramisú-

-y yo quiero tarta de frambuesa!-

Sin más que decir Craig se dejó arrastrar -otra vez- por sus amigos caminaron un poco hasta llegar a la cafetería y tal como sus amigos le habían dicho a Craig, el lugar parecía completamente remodelado, se veía moderno y distinguido, con una ventana al exterior que mostraba distintos postres de apariencia exquisita el olor a café inundaba el aire invitando a los transeúntes a pasar, se notaba que todo era nuevo e incluso había un letrero en la entrada donde anunciaban que se solicitaba personal "meseras y repartidor" eso decía el anuncio; pasaron al interior de la cafetería el cual era muy acogedor a esas horas de la tarde había varias personas bebiendo café, los chicos se sentaron en una de las mesas del fondo y esperaron unos minutos para que les tomaran la orden

-¿y...que piensas "Fucker" no es este el lugar perfecto para conquistar a cualquier chica?-

-habla por ti...a mí no me interesan las idiotas que tenemos por compañeras, son lloronas y muy cursis-

-bueno...cuando te enamores no dirás lo mismo Craig-

-no jodas Token, también eres del "club cupido" de Clyde?-

-no, es solo que...-

-ugh...Buenas tardes bienvenidos a Tweak Bross; ¿puedo tomar su orden?-

La plática de los amigos fue cortada por la llegada del mesero, un chico de unos veintitantos años de ojos verdes con unas ligeras ojeras, cabello dorado y cuerpo muy delgado

-yo quiero tarta de frambuesa con un moka muy dulce!-

-y yo un capuchino con un tiramisú, por favor-

-ugh…ok…-dijo el chico rubio mientras anotaba en su libreta- ¿y para ti?-

Se refirió al pelinegro que se encontraba viéndolo fijamente en silencio, después de unos minutos así el mesero empezó a sentirse incómodo con la penetrante del menor, tanto que empezó a temblar ligeramente

-perdone a nuestro amigo -hablo el alegre castaño- tiene una especie de retraso mental y se bloquea, pero no muerde!-

-¿Craig te sientes bien?- pregunto Black

-no-

Fue todo lo que dijo Tucker, se levantó de la mesa y salió de la cafetería sin dar más explicaciones dejando a sus amigos pensativos, camino hasta su casa sin detenerse, entro y paso por la sala donde sus padres y hermana veían televisión

-buenas noches Craig, vas a cenar?-

Paso de largo sin contestarle a su madre, la cual al ver la nula respuesta de su hijo le levanto el dedo -como siempre acostumbraban- el adolescente se fue directo hasta su recamara y cerró la puerta, una vez allí se recostó en la cama viendo hacia el techo, procesando lo que había pasado en la cafetería, ese mesero rubio...cuando lo vio por primera vez creyó que le daría un ataque al corazón, era muy guapo...estaba encantado con él, nunca, nunca había visto a alguien como él...Craig Tucker no podía creérselo, se había enamorado a primera vista

oo00oo

-¿que te paso ayer en la cafetería?- pregunto algo preocupado Token por su amigo

-nada- contesto simplemente el pelinegro -estaba cansado y quise ir a casa

-bueno...pues te perdiste de unos postres exquisitos, yo lo repetí tres veces-

Craig dejo que Clyde siguiera con su habladuría mientras él pensaba en que tenía que regresar a esa cafetería, quería volver a ver esos ojos verdes y cabello dorado, planeaba hacerlo eso misma tarde sin embargo no contaba con que a mitad del descanso el gordo de Eric Cartman lo molestaría y el como el chico irritable de quince años que era no lo aguantaría, golpeo al culón de Cartman hasta sacarle la sangre de la nariz, eso le causo que sus últimas tardes antes de vacaciones las pasara en detención con el señor Mackey vigilándolo, lo cual frustraba sus planes y eso lo molestaba más; por las noches Craig había empezado a tener sueños...bastante subidos de tono con respecto al rubio, soñaba que besaba su piel desnuda y acariciaba su cabello dorado, tocaba cada centímetro de esa blanca piel con sus labios y que lo hacia llegar al orgasmo...cada vez que despertaba -con su respectiva erección- no dejaba de pensar en que definitivamente tenía que hacer suyo a ese hombre

Era sábado por la mañana, lo que significaba que oficialmente ya estaba de vacaciones y el pelinegro tenía planeado lo que haría ese día; lo primero fue ir a despedirse de Token en el aeropuerto, después de eso salió junto con Clyde que no paraba de quejarse sobre que su padre lo estaba obligando a trabajar en la zapatería durante sus vacaciones, era casi medio día cuando el azabache llego hasta la zona comercial del centro, con paso firme se dirigió hasta la cafetería Tweak Bross y al entrar al local busco con su mirada cierta melena rubia, cuando la encontró justo detrás de la barra fue hacia el

-ack!..Hola, bienvenido a Tweak Bross en ¿en qué te puedo ayudar?-

-vengo por el anuncio de afuera, sobre el empleo de repartidor-

-¿ugh...ok...cuántos años tienes?-

-15 años...pero antes de que te niegues, no creo que haga falta ser mayor de edad para repartir pastelillos, conozco toda la ciudad y puedo ir rápidamente a cualquier punto con mi bicicleta-

El barista se quedó mudo ante la seguridad con la que hablaba el ojiazul, su voz parecía tan fuerte y madura como la de un adulto además parecía muy serio y responsable...y de verdad necesitaba un repartidor con urgencia

-ugh...bueno, estarás a prueba estos tres primeros días, ¿Cuál es tu nombre?-

-Craig, Craig Tucker-

-yo...yo soy Tweek Tweak, ven te presentare a los otros empleados-

El joven Tweak abrió la pequeña puerta de la barra dándole acceso al pelinegro, el cual se felicitaba mentalmente por haber conseguido el empleo, ahora que tenía el trabajo podría estar cerca del rubio, conocerlo mejor y conquistarlo; su plan era todo un éxito...llegaron hasta la parte trasera del local donde había dos chicas vestidas de meseras, estas dejaron de chismear para ver al rubio

-ugh…chicas, el será nuestro nuevo repartidor su nombre es Craig Tucker, Craig ellas son nuestras meseras, Chiara y Ross-

-mucho gusto!- respondieron ambas al unísono, con un sonrojo tonto en las mejillas

-y donde esta...-

La pregunta del rubio quedo al aire cuando la puerta de la cocina se abrió repentinamente, de ella salió la figura alta de un hombre de cabello castaño y ojos chocolate, tenía ojeras y el rastro de una ligera barba

-Tweek, ven a ver esto...-se detuvo cuando vio un nuevo rostro- ¿Quién es el?-pregunto con un marcado acento francés-

-ack!...él es el nuevo repartidor, su nombre es Craig-

-¿no es muy pequeño aun?- pregunto el hombre mirándolo fijamente, cosa que molesto a Craig-

-no creo que se necesite mucha ciencia para repartir pasteles-

-Craig, él es nuestro chef repostero-interrumpió Tweek- su nombre es Christophe DeLorne-

El castaño extendió su mano como un saludo formal, Craig lo correspondió por pura cortesía, aunque la verdad ese hombre la había caído mal a primera vista, después de otros formalismos más con respecto al trabajo, su sueldo y esas cosas Craig paso a formar parte del grupo de Tweak Bross, que aunque el no lo supiera, estaba marcando su propio destino.


bueno, eso es todo (por hoy) obviamente este fic será de mas de un capitulo, no se cuantos, pero ya veremos

Sayonara!