Aclaración: Dragón ball z y sus personajes no me pertenece, solo los tomo prestado para mis historias sin fines de lucro.

summary: Que te den una mirada puede ser la cosa mas hermosa de el mundo, pero que no dejen de mirarte, puede ser acoso. Esta historia participa en el reto de la semana 3 de la pagina "Por los que leemos fanfics de dragón ball"

Mai siempre sentía una penetrante mirada sobre ella.

Cuando caminaba, cuando comía, cuando dormía.
Algunos dirían que era algo horrible pero, a Mai esa mirada la hacia sentir segura.
Ella sabia que esa mirada pertenecía al peli- azul.

Y estando en un apocalipsis, siendo de los últimos humanos en el mundo, esa mirada era algo que a Mai la reconfortaba.

Algunos podrían decir que era una masoquista, por pensar que ser acosada era algo lindo, pero a ella eso le gustaba.

Desde que vio a trunks formar parte de la resistencia, su corazón golpeo con fuerza.
Se estaba ablandando por un sayajin, jamas pensó que se llegaría enamorar de Trunks.

Sabia que no debía distraerse con amoríos, pero con una mirada y una sonrisa que le dedico el chico, su fortaleza que había creado durante muchos años, se derrumbó como un hielo sobre el fuego.

Ese dia ella estaba amarrando unos lazos, y sacando algunas municiones para las demás personas sobrevivientes.
Trunks se acerco hacia a ella, con la mirada fija sobre la chica.

Era hora de dejar la timidez y los nervios a un lado, y confesarle sus sentimientos a la chica pelinegra.

-Mai...- La aludida levanto la vista de lo que estaba haciendo, para encontrarse con los orbes azules del joven saiyajin.

-Trunks, ¿Que haces aquí?, tienes que vigilar que black no se aparezca.- En un rápido movimiento, Trunks la acorralo en una pared y puso ambos brazos a sus costados.

-May, Y-yo, solo quería decirte que yo...-Estaba tan sonrojado, que creía que moriría de vergüenza.- Y-yo, es decir tu, digo eh...- Suspiro frustrado, ¿Por que era tan difícil hablar con ella de sus sentimientos?- ¡CARAJO! Mai, no creó que no te hayas dado cuenta, te quiero Mai, te quiero.- La cara de los dos parecía un tomate, Mai no se esperaba para nada esa repentina confesión, si bien sabia que Trunks sentía algo por ella, pero nunca pensó que fuera tan serio.

-Trunks, sabes que no podemos...- Trunks se aparto de ella, bufando molestó.

-¿Por que no? Merecemos ser felices, Mai.-Volteo su cara sonrojada hacia ella, y tomó su mano.-Eres lo mejor que me ha pasado en está vida.

Mai no sabia que hacer, amaba a Trunks pero, ¿Que hacer?, ambos sabían que era arriesgado tener una relación.

-Luego veremos, Trunks.- Le guiño un ojo coquetamente, y se acerco a su rostro.-Te prometo que cuando nos deshagamos de Black, tu y yo podremos estar juntos, por ahora, espérame.-Trunks sonrió y por primera vez, dejo atrás sus miedo y solamente la besó.

En ese besó sellaron la promesa de estar juntos, cuando toda esa pesadilla acabara.

Después de todo, a Mai le gustaba ser acosada, si el acosador iba ser trunks.

Este fanfic participa en el reto, de la semana 3 "Por lo que leemos fanfics de dragón ball"

La semana de mai :3 era inevitable no escribir sobre ellos.