RAZÓN DE SER

I. Vida estupenda.

De pronto se vió envuelto en un helado viento que le golpeó con rudeza el rostro haciendole soltar un quejido. Se sentía fatal,lo único que lo protegía del frío era esa vieja gabardina rasgada y empolvada color negro que tenía puesta. Le era difícil caminar entre la nieve,aún cuando estaba usando unos tennis todo terreno,cómo acostumbraba. Tosió un poco y enseguida giró a la derecha entrando un antiguo almacén donde había pasado gran parte de su vida.

Tomó asiento sobre una caja y respiró profundamente recordando todos los momentos que había pasado en ese lugar junto con sus compañeros;hacia mucho que todos habían desaparecido de su vida. No es que hubieran muerto,si no que decidieron tomar su propio rumbo en un mes de Septiembre,dos años después de la muerte de Aizen. No habían encontrado motivo para seguír juntos. Lo recordaba perfectamente;primero había sido Kensei,luego Lisa,Hachi y Mashiro desaparecieron la misma noche,Rose habló y se despidió de sus amigos antes de irse,y Love dudó por unos día,pero terminó por desertar igualmente. Al final,sólo quedaron él y Hiyori.

No lo olvidaba;aquél día en que la rubia se había esfumado también de su vida sin importarle un comino él. Durante años se había culpado por ello,y sentía fuerte remordimiento todas las noches,y desde entonces la había buscado para disculparse,sin embargo le había sido imposible;aunque seguía sin rendirse. Pasaba la mayor parte del tiempo afuera entre la nieve,buscando en los lugares cercanos a Karakura,pero no obtenía resultado.

Era Noviembre 12 y el frío comenzaba a acrecentarse,desde hace unas semanas se sentía enfermo,pero no le había dado importancia. Ya nada lo tenía mas que encontrarla a ella. Tosió un par de vecez mas y luego se levantó;observó un charco de agua en el piso y se vió en el. Se veía completamente desaliñado. Su cabello era un desastre y su cara tenía pequeños manchones que de inmediato limpió al verlos. Sus ojos habían perdido todo el brillo posible. Aparte de todo su ropa estaba vieja y rota,ya no recordaba de que color era,hace tanto que no se veía en un espejo.

Volvió a tomar asiento sobre la caja y observó con nostalgia su zampakuto "hace tanto que no la desenfundo" pensó. Era verdad,no había podido ver su hoja desde hacia años,ahora simplemente le servía de bastón.

Tocó su pecho y sintió su corazón latír apresuradamente,volvió a toser,al parecer había empeorado. Sin embargo se negaba a gastar el poco dinero que tenía en doctores o comida;sabía que debía guardarlo para algo mas importante que las necesidades básicas aunque su cuerpo le rogara por ello. Volvió a toser mientras se ponía de pie con dificultad apoyandose sobre su zampakuto,trató de caminar hasta el sofá que seguía ahí,roto y empolvado,pero le fué imposible cayendo por su propio peso al suelo.

Se quedó ahí tirado,ya no le quedaban fuerzas,lentamente cerró los ojos y se quedó profundamente dormido. Esa noche Hirako Shinji volvió a soñar con su pasado.

"¡Mira esto! No hay nada de comer,ya no tenemos nada. Este maldito lugar me tiene harta,¡detesto este lugar con todo mi ser! ¡Shinji,hazme caso,estúpido! ¡este lugar es una porkería!"

"¡Entonces largate tu también!"

Se giró y observó el suelo deseando no haber dicho eso,pero cuando volvió a mirar,ella ya se había ido.

"Me he...quedado sólo..."