Disclaimer: Tanto los personajes como el universo pottérico pertenecen a Rowling.
Este fic participa en el minirreto de septiembre para La copa de las Casas del foro Provocare Ravenclaw.
Nota de autor: Dorea Black es la hija menor de Cygnus y Violetta Black. Sus hermanos son Pollux, Cassiopeia y Marius (squib y borrado del árbol familiar por esa razón). Tenía que escribir una viñeta de entre 100 y 400 palabras (tiene 388) sobre algún personaje que fuera a Slytherin (todos los Black, menos Sirius, fueron) que tratara sobre la carta que reciben de Hogwarts.
Espero que os guste.
Dorea Black recoge la carta que su madre le ofrece con una sonrisa radiante. ¡Por fin ha llegado!
La pequeña niña hace caso omiso de la burla de su hermana Cassiopeia, quien juega a una partida de gobstones contra Pollux, mientras que su padre permanece impertérrito, sentado en su butaca de piel de dragón y leyendo El Profeta, sin prestar atención al júbilo de su hija. Es lo esperado en una Black, que el día de su onceavo cumpleaños reciba la anhelada carta.
Dorea abre el sobre y extrae el pergamino con emoción. Cuando entra en su cuarto, ya ha leído todo el contenido. Sabe que lo que va a hacer quizá no sea lo correcto, pero quiere que él también tenga su carta. No piensa en cómo enviársela —porque, entre otras cosas, no sabe en dónde reside desde que se lo llevaron de casa hace casi cuatro años—, pero su pulso no vacila cuando toma un trozo de pergamino de tono añejo y empuña la pluma que su abuelo Phineas Nigellus le regaló.
Se muerde la lengua y se concentra en imitar lo mejor que puede el encabezado que reza Colegio Hogwarts de Magia. Se siente especialmente orgullosa cuando copia el nombre del actual director y le sale la letra N muy parecida al original. Cuando llega al encabezamiento, se detiene. No, Dorea no va a poner "Querido señor Black", porque no quiere que haya confusiones. Además, ¡todos son señores Black en su familia!
Esa carta tiene un destinatario muy especial, y ella quiere que quede claro. Cuando acaba toda su impecable copia, se siente muy satisfecha por su trabajo y abandona el cuarto en busca de su madre. Sabe que mamá lo echa de menos porque la ha visto llorar a escondidas y, desde que se fue, sus ojos parecen dos escarabajos muertos.
La encuentra en la cocina, dando órdenes al nuevo elfo doméstico, que en ese momento se muestra muy solícito a cualquier disposición de su ama.
—Mamá, ¿puedes hacer que esta carta le llegue?
Violetta parece consternada y toma, como toda respuesta, el pergamino que su hija menor le entrega. El corazón se le encoge y debe reprimir unas lágrimas traicioneras cuando lee el encabezado.
Querido señor Marius Black:
Tenemos el placer de informarle de que dispone de una plaza en el Colegio…
Y eso es todo. En mi canon mental, Marius no vive con ellos al ser un squib (esto era algo tremendamente vergonzoso y más para una familia tan purista como los Black). Cygnus se lo entrega a su hermano Phineas (quien tampoco aparece en el árbol porque lo borraron al apoyar los derechos de los muggles) y no se vuelve a mencionar el nombre de Marius en la casa. No obstante, Dorea era una niña cuando todo esto ocurrió y como niña, pues echa de menos a su hermano. Ella sabe que él no recibió esa carta y por eso no vive con ellos... Y cuando recibe la suya, pues trama toda esa artimaña.
Espero que os haya gustado, podéis dejarme vuestras impresiones por review, cosa que os agradeceré.
Venetrix Black.
