Picture Perfect: Drabble. The picture is grainy; from a low quality security camera. Rated K.
Lo prometido es deuda. Dije que subiría otro Kari y aquí lo tenéis. Nuevamente y como disclaimer oficial, no me pertenecen ni la serie de NCIS ni este fanfic, salvo su traducción al español.
Gracias a Luckylily por dejarme mostrárselos a la comunidad hispanohablante y a Aitor por ayudarme a arreglar lo que era, en un principio, mi incomprensible intento de traducción.
Como sé que os estaréis acordando de mi familia por la alerta de estos dos fics, pero no por la actualización del resto de los originales míos, solo me queda añadir que la inspiración me abandonó y que este año que se aproxima va a ser mortal. Si sobrevivo, os lo recompensaré. Sigo intentando trabajar en los próximos capítulos; mil gracias por los reviews, de verdad. Me emociona ver cómo aun cuando me sulfuro y me frustro por no poder plasmar lo que quiero y os hago padecer retrasándome tanto… seguís ahí. Mil gracias.
¡Sin más, disfrutad!
OoOoO
La imagen es granulosa, de una cámara de seguridad de baja calidad.
No está del todo seguro de porqué, de entre todas las imágenes disponibles de ella, ha elegido esa en particular. Tal vez en un intento inconsciente de mantener su identidad los más oculta posible.
Después de todo, se supone que los agentes dobles no deben conservar imágenes en sus móviles a menosque se trate de la notificación de un objetivo para ser derribado o la prueba que se enviará una vez completada la misión.
Es peligroso, para ambos. Más incluso para ella porque no lo sabe. Pero entonces, ¿qué es la vida, sin un poco de peligro? Las gafas de sol ocultan su rostro y lo poco que queda de su perfil se inclina lejos de él.
Su pulgar recorre la pequeña pantalla de enfrente, delineando las curvas de su cuerpo mientras está sentada fuera de una cafetería, sorbiendo un café y se relaja leyendo un libro en un raro e ininterrumpido día libre.
Recuerda el fuego en sus ojos, la forma en la que había buscado su rostro en busca de algo que sólo ella sabía, cuando él la atrapó contra su cuerpo en la morgue.
No puede recordar la última vez que una mujer capturó su atención de tal manera.
La alarma temporizadora de su reloj vibra. Y el sonido borra de su mente los persistentes recuerdos de su cara y el olor de su perfume. Es hora de ir a trabajar.
Su atención se centra entonces en el rifle francotirador que tiene enfrente suya, echado en el borde de un tejado, oculto de cualquier mirada. Su objetivo aparece y sin dudarlo un momento, apunta y dispara.
El embajador al que había estado siguiendo cae muerto al suelo, seguido de un chorro de sangre: una bala en la frente.
Su cubierta como agente doble se mantendrá intacta un poco más.
OoOoO
Tatatachán. Ahora es cuando reconozco que he tenido una crisis autorial; necesito una temporada de lectora antes de volver a escribir.
He cambiado, lo noto (oh, Dios, he sonado un poco como mi madre…) y quiero replantear la trama que tenía en mente sin dejar de lado mi idea original ni mi forma de escribir de ahora, porque es irreconciliable con mi Yo de hace tres o cuatro años, que empezó a escribir Maldito Chucho y Como el Perro y el Gato.
Volveré. Oh, sí, y espero que me hayáis leído de forma bien dramática, porque pienso hacerlo. Ya lo creo que sí.
Sí, señor. No desaniméis. Maktub Está escrito.
Volveré.
PD: ¡Y gracias de nuevo por leer!
