Bueno este es el primer capitulo del lado de Kouichi. Para los que no saben, hace poco saque el primer episodio del lado de Kouji. Como dije la vez anterior esta historia es básicamente la historia de los gemelos antes de conocer a toda la gente del universo de frontier. Lógicamente que en este fic no pondré que se conocieron en el digimundo por que simplemente no me parece. Digimon es de sus creadores, yo solo cojo los personajes para hacer esta historia.

La parte de Kouji me salió más larga por que me excedí, en la época que lo hice gozaba de mucho tiempo libre... eran mis vacaciones pero ahora en mis tiempitos libres hago algo.

Bueno para los que leyeron la otra historia espero les haya gustado y también espero que les guste esta. Otra cosa más, yo saqué la historia de Kouji primero en inglés, además allí ya esta en el capitulo 2, mi inglés no es la gran cosa pero por lo menos me defiendo. Lo que si el segundo capitulo en ingles es más corto por que ya no tuve suficiente tiempo para escribir más en cambio el segundo capítulo aún lo estoy traduciendo, y le estoy agregando más cosas por que solo cuatro paginas no me parecieron.

Dejen reviews pes para saber si les gusto o derrepente por ahí tengan una idea que me pueda ayudar a complementar esta historia. ( - )

Capitulo 1

Había hace un tiempo un departamento en el segundo piso de cierta calle principal que llamó mucho la atención. Los propietarios eran una pareja joven de mas o menos 24 años de edad. Al parecer iban a tener un bebe en pocos meses y las ansias se les veía en la cara. Nunca trataron de saber el sexo del bebe por que prefirieron que fuera sorpresa. Él tenia planeado casarse con ella después del nacimiento del bebe.

Los meses pasaron muy rápido y el día del nacimiento por fin llegó. Ella le preguntó a su pareja si quería ver el nacimiento del bebe. Ambos estaban muy entusiasmados pero cuando nació el bebe sus caras se llenaron de felicidad. Era un niño. Sus ojos aun estaban cerrados, él era tan pequeño, su pielcita era suave y rojiza, también tenia un poco de cabello y era como el de ellos: negro azabache. Le pusieron Kouichi por mutuo acuerdo. Musashi beso a Hitomi cuando de pronto ella empezó a gritar. Los doctores la examinaron rápidamente y de pronto otro grito se olló. La enfermera anunció otro a otro bebe: "¡Es otro niño!" Y aquí vino el primer problema de la joven pareja. Ese bebe no estaba planeado. Ambos entraron al principio en cierto tipo de shock pero cuando lo miraron se calmaron al toque. Tenían gemelos. A este le pusieron Kouji, un nombre más chiquito para el bebe mas chiquito. Felizmente los dos niños nacieron con buena salud y un tiempo después notaron que habían heredado los dos los ojos azules de su madre.

Al principio todo era normal en la casa. Compartían las tareas de alimentarlos, limpiarlos y cuidarlos o al menos así fueron las primeras semanas. Musashi empezó después medio como aburrirse de cuidarlos por que sus tareas en el trabajo empezaron a incrementar. Pasaba mas tiempo en el trabajo que en su casa con su familia. A veces llegaba muy tarde, otros días ni siquiera llegaba. Lo cierto fue que Hitomi ya se estaba cansando de esta situación así que decidió tomar al toro por las astas y solucionar su vida. Decidida ella esperó el momento adecuado para hablar con Musashi y preguntarle por aquella oferta que había tenido antes de dar a luz. Por su parte Musashi ya se las había visto venir y su respuesta no fue la esperada. Él prefería en la medida de lo posible no casarse con ella. Y aquí fue donde la relación se deterioro totalmente.

-"Esta bien si nos quieres dejar normal vete, nadie te detiene pero lo que si no es justo que yo me tenga que hacer cargo de los dos niños así que para que las cosas estén parejas yo me quedo con uno y tu te haces cargo del otro."

-"Esta bien. Si tu lo ves así por mi no hay problema. Escoge con cual te quedas!"

-"Tu primero, tu eres el que te vas a ir. Escoge tu!" – Aquella fue la decisión más difícil que tuvo que tomar. Obviamente no era justo que Musashi se llevara la mejor parte, cuidar a los hijos era una responsabilidad de pareja. Además era poco probable que Musashi le siguiera el hilo, se arrepentiría al toque.

-"¿Nos podrías dejar solos un rato? Me gustaría elegir sin tus ojos mirándome." – Se abria equivocado? En verdad se quería ir? No le quedo otra más que abandonar el cuarto de los niños y salir a esperar afuera de la habitación, en el pasadizo. Pero antes de salir tuvo la oportunidad de dar una última mirada a sus hijos durmiendo, seria esta la ultima vez que los veria juntos? Musashi se quedo con los niños y lo único que ella pudo oir fue a uno de ellos llorando, que estaría pasando allá dentro? No podía aguantar más, tenía que saber que estaba pasando.

-"Ya acabaste Musashi? Total, a quien te llevas?"

-"Me llevo a Kouji. Ahorita voy a empacar sus cosas así que si quieres ya te puedes ir despidiendo de él." – No podía ser cierto, esto confirmaba entonces que en verdad se iría. No había marcha atrás, ella había dado la idea pero nunca pensó que él se la tomaría tan a pecho. Mientras Musashi salía de la habitación ella entraba. Cargo a Kouji por última vez, era tan pequeño. Kouji aún tenía lagrimas en los ojos como si supiera lo que estaba pasando, obviamente él no podía saber lo que acababa de ocurrir pero hay quienes dicen que los bebes captan todo.

Horas mas tarde Musashi y su hijo de un mes Kouji salieron por la puerta del departamento. Hitomi se moría de ganas por ir a detenerlos pero Musashi también tenía que aprender como cuidar a su hijo, derrepente regresaba en unas horas, derrepente estaban aquí cenando mañana por la noche. Con todo esto Hitomi no se había puesto a pensar donde pasarían la noche los dos, ojalá que Kouji no se enferme por que eso sería peligroso.

Hitomi se fue a ver a Kouichi a su cuna, el bebé estaba despierto y la miraba con esos ojos azules como si la tratase de calmarla. –"No te preocupes Kouichi, tú papá traerá mañana a tu hermanito y van a volver a estar los dos juntos. No pasa nada, solo le quiero dar una lección a tú papá." – ella también se quería convencer con sus propias palabras pero por algún motivo algo le decía que acababa de meter la pata, que creer que Musashi volvería era demasiado iluso, no pasaría.

Esa noche Hitomi no pudo dormir, se la pasó en vela mirando la cuna vacía y atendiendo a Kouichi cada vez que se despertaba. Pero si ella se sentía así no se imaginaba como se podían sentir sus hijos estando separados por primera vez. Tenía el remordimiento de conciencia de que quizás Musashi se pudo haber olvidado de alimentar a Kouji, o que tal vez no sepa que Kouji es alérgico a cierta marca de pañales o tenga frío... Hitomi no dejo de atormentarse hasta que llegó el día siguiente en la que ella esperaba el regreso de su esposo con su hijo. Lo esperó para el almuerzo, para la cena, para dormir pero no llegó, ni siquiera se digno en llamar. Todo un día desperdiciado esperándolo para nada. Ella sentía que esa situación estaba mal por que no solo se deprimía ella, Kouichi parecía que también. Lloraba a cada rato, él no era de llorar, se le veía en la cara el descontento, derrepente la culpaba.

Al día siguiente decidió buscar ella misma a Musashi, fue al trabajo y no lo encontró, le dijeron que había pedido permiso indefinido y que no sabían cuando regresaría. Tan fácil le había sido a Musashi olvidarse de ella y de su otro hijo? Durante dos días más ella llamó al trabajo preguntando por él pero ninguno le supo dar razón, aunque por ahí uno le dijo que se había mudado a otra parte del país. Lo habría dicho en serio? Si para él había sido fácil olvidar entonces ella también tendría que hacer lo mismo. No podía pasarse la vida así. Si Musashi se había desaparecido lo más probable es que tampoco le iría a pasar ningún tipo de pensión para mantener a Kouichi y mucho menos a ella. Además dentro de poco tendría que pagar un mes más de renta del departamento y actualmente ella no tenía un trabajo por lo mismo que había dado a luz hace poco, solo tenía unos ahorros de épocas pasadas en las cuales había trabajado, pero esa plata se iría al toque con los pagos, tendría que alivianar gastos y buscar un empleo rápido. Su primera medida sería desaparecer también, se iría a la casa de su familia, allí solo vivía ella no conocía a su hijo. Obviamente ella le pagaría a su mamá por vivir ahí, ya estaba grande y podía asumir esa responsabilidad sola.

Solo empacó lo necesario, su ropa y la de Kouichi, algunas fotos de momentos pasados que hubieran podido perdurar sino hubiera sido tan obstinada. Pidió un taxi y se fue a la estación de trenes, tendrían que viajar un poco, Shinyuku no estaba muy lejos. Su mamá la estaría esperando en la estación para oír la historia de lo que había pasado. La mamá de Hitomi se mostró muy abierta en escuchar todo y le pareció que la actitud a pesar de haber sido buena era extremista y no le había dado buen resultado. En la casa acordaron se que podían quedar a vivir allí. Hitomi buscaría trabajo a la mañana siguiente mientras que Megumi, la mamá de Hitomi, cuidaría a Kouichi. Megumi le prestaba bastantes atenciones a su nieto y al parecer de Hitomi varias eran muy exageradas.

-"Mamá no te parece que es un poco excesivo ponerle todos esos almohadones alrededor de la cama? Si se cae, se caería para uno de los costados, pero para los pies nunca."

-"Hay hija... te falta mucho por aprender, lo estas haciendo bien pero aun te falta mucho." – Megumi seguía arreglando los cajones de la ropita de Kouichi. – "Mira, te lo voy a contar pero eso si no te vayas a asustar, ya te conozco"

-"Por que habría de asustarme? Que de malo hay?"

-"Como se nota que nunca has oído la leyenda de los hermanos gemelos..."

-"Ok... no se como no se me había ocurrido antes! Mamá esas cosas no existen. Las leyendas son maneras, explicaciones que busca la gente para ciertas cosas."

-"Hay hija... que mal informada estas, lo que te estoy diciendo no es exactamente una leyenda, es una verdad. Alguna vez te has encontrado con alguien igual a mí?" – Hitomi movió la cabeza, obviamente no existen las personas idénticas. – "En este mundo no pueden existir dos seres iguales es por eso que existe un tipo muy extraño de selección natural" – Hitomi aún no le entendía. –"Si tu vas por la calle y te encuentras con alguien que tiene un gemelo este te puede contar un montón de veces en las cuales estuvo a punto de morir. Los gemelos tienen más accidentes que cualquier otro niño, como si la naturaleza quisiera eliminar a uno. Por eso los padres tienen que ser cuidadosos con los gemelos, siempre hay uno más propenso y sin ser mala no me gustaría perder a este por un descuido, ya me encariñe con él"

Sería verdad esto o solo era una excusa de mamá pensó Hitomi. A veces ella era muy ocurrente. Pero si fuese verdad entonces sus bebes corrían peligro... Musashi estaría cuidando bien de Kouji?

-"Otra cosa más hija. Hable con Yuko y me ha conseguido un trabajo para ti. Es un puesto de recepcionista en la oficina de un abogado, dice que paga bien y el trabajo es hasta la tarde. Que te parece? Podrías estar el resto del día dedicando a Kouichi." – Era una buena oportunidad de trabajo, justo lo que estaba buscando.

Por supuesto a la mañana siguiente Hitomi se levantó temprano y se alistó para la entrevista en el despacho de abogados. Allí tuvo que dar su currículum y referencias aparte de llenar una solicitud. Quizás le den la oportunidad de trabajar allí, tenía varias posibilidades pero aún así acudió a otras dos entrevistas más. La respuesta para todas estaría en un mínimo de tres días.

Los tres días pasaron volando. Entre cuidar a su hijo y ayudar a su mamá no tenía tiempo de pensar o angustiarse por el trabajo. Estaba con Kouichi en su recámara cuando el teléfono sonó. A los pocos segundos su mamá le alcanzaba el teléfono inalámbrico, sin dudas era la respuesta de trabajo y si no se equivocaba la estarían llamando para contratarla, no la llamarían para decirle que no calificó verdad?

-"Mamá! Me aceptaron! Empiezo a trabajar el lunes a primera hora. Estaría de regreso a las 4 de la tarde! No te parece genial?" – Era como un sueño, de pronto las cosas parecían mejorar. Lo único que le preocupaba era como harían para alimentar a Kouichi en las mañanas, ella ya estaría trabajando a esa hora no? – "Mamá, como voy a hacer para dar de lactar a Kouichi?"

-"Bueno, en mi tiempo hubiera sido un problema. Lo que tienes que hacer es lo que espero este haciendo tu marido. En las farmacias venden sustitutos de leche materna. Por los mañanas le doy eso cuando despierte y cuando regreses le das de lactar, así poco a poco se ira acostumbrando a otro tipo de leche y no le será difícil dejar el pecho cuando sea mayor."

La opción le pareció buena pero las palabras de su madre le hicieron recordar a su otro hijo. Como estaría ahora? Su papá sabría esto? – "Espero alguien se lo diga, por el bien de Kouji"

Los días pasaron y estos se convirtieron en semanas y las semanas en meses. Tenía fotos de sus hijos de recién nacidos pero de pronto solo tenía un montón más de Kouichi, cuando comió su primer alimento duro, cuando le salió su primer diente, cuando aprendió a gatear, cuando dijo su primer monosílabo, cuando empezó a practicar con el andador. Mañana le tomaría algunas fotos más, total no todos los días cumplía su bebé 1 año no? Pero que sería de su otro hijo? Musashi aún recordaría que tiene otro hijo? Intentaría verla a ella y a Kouichi?

Kouichi era un niño lleno de vida pero tenía cierta rareza que con el tiempo supo darle una explicación. Su madre le había dado la parte clave de la idea y ella la había creído. A veces cuando Kouichi lloraba y ella iba a ver que le pasaba no le encontraba motivo. No quería comer ni que le cambien el pañal, su mamá atribuía el llanto también a un mal sueño pero también ocurría esto cuando no dormía. La única explicación lógica fue que derrepente Kouichi había de alguna manera despertado un sexto sentido con su hermano y que los llantos no serían por que a él le doliera algo sino por que su hermano sentía dolor. Cada vez que esto ocurría Hitomi se ponía triste.

El día llego y el primer cumpleaños de Kouichi la pasaron los tres juntos. Entre Hitomi y su mamá hicieron la torta que fue de vainilla, a Megumi nunca le pareció una buena idea hacerle la torta de cumpleaños de chocolate a su nieto por que tenía la creencia que podía hacerle daño. Por otra parte a Kouichi nunca le importo eso por que nunca hasta ese entonces había probado la torta de chocolate de su abuela. Kouchi recibió algunos regalos por parte de las dos, cosas tales como ropita, un oso, un carro, un talco, para un bebé esas cosas carecen de importancia, lo único que importa a esa edad es estar con tu mamá que te atiende y se desvela por ti y en compañía de una abuela que lo único que hace aparte de regar sus plantas es cuidarte y contarte cuentos mientras tu mamá regresa de trabajar. Que más podría pedir un bebé?

Por otra parte después de la celebración y de acostar las dos juntas a Kouichi, Hitomi se puso a recordar a su otro bebé. Le era difícil hacer su vida separada de su otro hijo, sino como hacer? Vives con uno al que le entregas todo tu cariño pero... y el otro que? Lo único que pudo hacer por Kouji esa noche fue rezar para que estuviera bien.

Los años también pasaron por esta casa al igual que pasa por muchas otras, se podía notar la diferencia. No solo la vida era placentera también tenía pequeños contrastes. Por una parte Kouichi era un niño feliz, tenía el amor necesario por parte de su mamá y su abuelita, tenía amigos en inicial pero nunca había visto a su papá. Se las había arreglado para preguntarle a sus amigos como eran sus papas pero aún no se atrevía a preguntarle a su mamá. Entre ellos dos había un estrecho lazo, Kouichi nunca la había desobedecido y nunca había hecho nada que la hiciera enojar pero intuía que esa pregunta sería una situación delicada. Por otra parte su curiosidad era mayor...

-"Mami... te puedo hacer una preguntita chiquitita?" – su mamá en ese momento se encontraba sancochando fideos de espaldas a él.

-"Humm ok, pero que sean dos"

-"Pero solo quiero hacerte una"

-"Es un decir bebé. Bueno ya dime lo que me ibas a preguntar." – Hitomi seguia distraida probando la cocción del fideo.

-"Donde... donde esta mi papá?" – automáticamente la cuchara se le resbalo de las manos y le dio en el pie derecho. La pregunta la había dejado helada. Ella hacía un tiempo estaba debatiendo en su cabeza que le diría a su hijo cuando llegara este momento y a decir verdad todas sus respuestas ensayadas varias veces frente al espejo se habían borrado de su memoria.

-"Bueno... mira..." – por ahora su respuesta estaba mal tenía que decirle la verdad sino después en el futuro su hijo no creería en su palabra. – "Siéntate en la silla Kouichi, vamos a habalr sobre esto en un segundo. Solo deja que termine de ver los fideos y te contesto como debe ser."

-"En serio?" – Kouichi estaba algo asustado. Era verdad que su curiosidad era grande pero también se había dado cuenta que la pregunta era incómoda.

-"Te he dicho que si. Bueno, ya están los fideos." – Hitomi se sentó en la silla que estaba al lado de Kouichi. - "Mira, lo que te voy a decir no pensaba decírtelo hasta dentro de una par de años más, es más me sigue pareciendo que aún estas muy pequeño para decirte estas cosas pero si me lo preguntas creo que mereces saber lo que pasó." – Hitomi notó que todo este palabreo estaba asustando un poco a Kouichi pero era ahora o nunca. – "Kouichi, tu papá no esta con nosotros por que él, hace tiempo, decidió que su trabajo era más importante que nosotros y prefirió dejarnos. Lo más probable es que él este viviendo solo, y es mejor no molestarlo, es más ni siquiera podemos molestarlo por que ni siquiera sé donde está." – Hitomi decidió sonreír un poco por que sino le mostraría a Kouichi que está situación aún le seguía dando pena y eso no sería bueno para él.

-"Por que? No me quería?"

-"No mi amor, como no te va a querer? Lo que pasa es que a él le interesaba más su trabajo y quería hacer otras cosas, yo solo lo deje ir. Pero eso no importa ahora por que nosotros estamos bien sin él o alguna vez te ha faltado algo?" – Kouichi negó con la cabeza. – "Ves? No lo necesitamos. Alguna otra pregunta más?" – Kouichi volvió a negar con la cabeza –"Ok, no te pongas triste, eso ya fue. Ahora ve y llama a la abuela para poder almorzar todos juntos." – Kouichi sonrió otra vez y salió de la cocina al vuelo para ir a llamar a su abuelita a comer.

Le creyó completamente a su mamá pero había algo en su relato que no le cuadraba muy bien, como si faltara un detalle, algo importante. Aun así él seguía teniendo una duda. Si su papá lo quería entonces por que no mantuvo contacto con él, por que no venía a visitarlo de vez en cuando? De pronto su abuelita apareció en su visión, estaba como de costumbre regando las plantas. Kouichi corrió hacía ella y se le colgó en la puerta como había visto que hacían los koalas en la tele. Ella lo abrazó y los dos se fueron de la mano rumbo al comedor para poder almorzar. Como era su costumbre también, después del almuerzo se alistaron los tres para dar el paseo semanal en el parque. Ese día la lluvia estaba pronosticada para eso de las 6 de la tarde así que Kouichi salió con sus botas verdes y su impermeable verde que combinada con el paraguas rojo se su mamá. Era común que para el mes de Mayo las lluvias fueran relativamente suaves pero esta vez su un poco más fuerte de lo usual.

El mes de mayo le gustaba mucho a Kouichi no solo por las lluvias, le encantaba saltar en los charcos, sino también porque era el día de la madre y tenía que hacer un regalo tanto para su mamá como para su abuelita. Aún no sabía que les iba a regalar. Por otra parte en el nido les estaban ayudando a hacer tarjetas y un porta retrato de regalos, el tendría que hacer dos. La actuación sería en una semana y su salón iba a bailar una canción de... no lo recordaba bien... pero era un grupo muy conocido en Japón... se llamaba L arc en ciel y el actuaría de uno de los integrantes del grupo, él sería el vocalista. Ya había ensayado varias veces con el salón así que no le preocupaba mucho.

Después de la actuación de su salón regreso con su mamá y su abuelita a la casa. Para su sorpresa se acababa de enterar que ese grupo era el favorito de su mamá, en otras palabras a su mamá le había encantado la actuación de su salón. Ya en casa tenían que comer pero ninguna de las dos había preparado algo así que lo mandaron a jugar. El pidió permiso para ir al parque a jugar y como estaba al frente de su casa no le negaron el permiso. – "Solo ve con cuidado" – le dijo su mamá.

Kouichi cruzo la pista con cuidado y se dirigió al lado de los juegos. Habían un montón de mamas sentadas en las bancas cuidando a sus hijos y conversando. - "A mi hijo no le gusta tender su cama, mi hijo no me ayuda, a mi hijo no le gustan los vegetales, mi hijo salió con notas bajas..." – Era increíble escuchar esas cosas, como podía ser que estas señoras se quejaran así? Tan malos eran sus hijos? De pronto hubo algo que llamó su atención. Había un niño que al parecer también había oído esa conversación pero parecía que estaba llorando. Ese niño era un poquito más pequeño que él y tenía un polo rojo. Sería hijo de una de las señoras que estaban sentadas allí? O tal vez era un niño perdido. Si estaba perdido entonces tendría que avisarle a alguien, derrepente por eso lloraba, por que estaba perdido. Iba a ir con él para llevarlo con su mamá, ella sabría que hacer cuando el niño empezó a correr en otra dirección. Kouichi corrió tras él pero el niñito era más rápido y por más que le grito para que se detuviera no le hizo caso. Al final Kouichi sintió pena por él, no solo por que estaba llorando o que estaba perdido, había algo más, ese niño le había transmitido por un corto tiempo una sensación de pena y tristeza.

Kouichi decidió regresar al lado de los juegos y lo hizo justo a tiempo por que al otro lado de la calle podía ver a su mamá que cruzaba la pista. – "Kouichi, vamos ya. La comida esta lista." – hitomi vio a Kouichi que estaba medio agitado. – "Has estado corriendo no?"

-"Si mamá. Es que me encontré con un niño que parecía estaba llorando. Pense que se había perdido y decidí llevarlo a la casa para que lo podamos ayudar. Pero cuando fui a llamar empezó a correr y no lo pude alcanzar."

-"No te preocupes por el. Debe estar bien ahora. Derrepente se acordó donde vivía y se fue a su casa. O quizás se había caído y le dolía su pierna o algo y ahora debe estar con su mamá"

-"Tu crees? Ah bueno... espero que este bien" – Hitomi penso que su hijo tenía un buen corazón por haber querido ayudar a ese niño. Hitomi cogió a su hijo de la mano y se lo llevo a su casa.

La comida estuvo deliciosa pero aún así Kouji no podía olvidar la tristeza que sintió al ver a ese niño. Tenía que mejorar ese ánimo, no era posible que iniciando el fin de semana se sintiera así.

El sábado paso volando y sin darse cuenta ya era el domingo, era el gran día, tenía que levantarse antes que nadie para repartir sus regalos. Kouichi se levantó de un salto. Corrió de puntitas hacia su escritorio y del último cajón sacó dos paquetitos envueltos en papel de seda. Uno era para su mamá y el otro para su abuelita. Su primer destino sería el cuarto de su mamá que estaba la frente de su habitación. Entro también de puntitas y se colocó al lado de la cama de su mamá. Al parecer ella también sintió su presencia y abrió un ojo. Lo primero que vio fue un enorme ojo azul igual al suyo. Luego sintió un largo y sonoro beso en su mejilla.

-"Feliz día mamá! Toma este regalo es para ti!" –Kouichi le alcanzo su obsequio. – "Espero que te guste!"

-"Y como no me va a gustar si lo hiciste tu mi amor. A ver... déjame ver que es... oh es un porta retratos que lindo! Aquí voy a poner tu foto." – Hitomi se levantó y caminó hasta su cómoda y puso el regalo de su hijo allí. – "Que tal se ve?"

-"Linda!"

-"Muy bien entonces! Ese será su lugar. Tienes hambre? Voy a preparar el desayuno. Ya le diste el regalo a tu abuelita?" – Kouichi negó con la cabeza – "ok a la hora que vayas para allá dile que yo voy preparando el desayuno. Esta bien?" – Pero Kouichi ya no estaba, había salido corriendo a despertar a su abuelita. Hitomi se sentía muy feliz por su hijo pero también se sentía triste por que no sabía nada del otro.

Kouichi entro al cuarto de su abuelita. Todo estaba muy tranquilo ahí. El cuarto de su abuelita estaba decorado con todas las cosas que Kouichi había hecho, casi parecía su cuarto. Kouichi se escabulló hasta la cama y dio un gran saltó. Lo raro era que el cuerpo de su abuelita estaba más blando que de costumbre. Levantó la frazada y no había nadie. – "Abuelita? ... Ahhhhhh!!!!" Alguien lo había agarrado por el pie y le había sacado su media. Acto seguido Kouichi se revolcaba en toda la cama muriendose de risa, su abuelita le hacía cosquillas.

-"Toma abuelita. Esto es para ti. Feliz día! Espero que te guste!"

-"Como no me va a gustar si me lo regalo mi nieto preferido!"

-"Pero abuelita... soy tu único nieto!"

-"Esto... si ya lo se pero... tu eres el único que me regala estas obras de arte para adornar mi cuarto. Quien más iba a hacer estas cosas tan bonitas para mi?"

-"Si pues... Abuelita quiero preguntarte algo?" – Megumi asintio – "Mi mamá me dijo el otro día que mi papá nos dejo por que quería hacer sus cosa, pero me dijo que me quería. Pero si me quería por que me dejo?"

-"Bueno, tu papá te quería mucho pero sabes que? Mira Kouichi hay cosas que no se si entenderás pero hay gente que cuando quiere mucho a alguien teme hacerle daño. Tu papá te quería bastante pero tenía miedo de no ser un buen padre, tenía miedo de tomar esa responsabilidad. Tu padre no es el único hay un montón de personas que les pasa lo mismo."

-"Ah... bueno... Tu me quieres no?"

-"Por supuesto mi chiquito!"

-"Y si tuviera un hermano... me querrías igual?"

-"Por supuesto! Pero por que dices un hermano? Tu no..."

-"Ya se que no tengo hermanos pero quiero uno. Estoy pensando en pedirle a mi mamá que me de un hermanito. Tu crees que quiera?"

-"Si le gustaría tener un hermanito para ti pero hay un problema. Para que tu tengas un hermano necesitas que tu mamá este con tu papá. Ahorita no te lo puedo explicar muy bien pero algún día lo comprenderás." – Megumi tenia ganas de decirle que si su papá volviera traería a su hermano gemelo y sus problemas acabarían pero no podía decirle eso... no le correspondía a ella.

-"Que pena... yo quería uno. Bueno. Verdad mi mamá esta preparando el desayuno. Vamos?" – Megumi y él bajaron de la mano a la cocina. El desayuno estuvo delicioso. Kouichi se ofreció a lavar los platos pero como no alcanzaba se tuvo que subir a un banco. Mientras el lavaba Megumi le contaba su conversación a su hija. A Hitomi le dio mucha pena enterarse que Kouichi quería un hermano y teniéndolo no lo podía ver. Ella también se moría por ver a su otro hijo, escucharlo aunque sea un ratito. Megumi le captó su deseo y cuando Hitomi se dio cuenta ya lo tenia en la mano. Era el teléfono de la casa de Musashi, la casa donde estaba su hijo.

-"No seas tonta llámalo. Habla con él, escucha su voz."

-"Pero que le voy a decir? Hola soy tu mamá. Solo te he visto un pequeño tiempo? Que va a pensar de mi? Me debe odiar por no estar allí a su lado."

-"Llámalo, no pierde nada. Mira que ya esta sonando el teléfono." – Su mamá lo había hecho, había marcado el teléfono. En cualquier momento oiría la voz de Kouji...

-"Alo? Casa de la familia Minamoto. Quien es?.... Alo?" – Era la voz de Musashi, no había cambiado nada. Hitomi trató de agudizar su oído para ver si podía escuchar a Kouji. – 'quien es papá? No te responden?' "No, no se quien será" – y de pronto colgó.

-"Mamá, con quien hablabas?"

-"No solo marque un número pero no me contestaron hijo, no es nada. Si ya acabaste por que no te vas a bañar? Así después salimos a pasear un rato. Te parece?" – Hitomi le quería cambiar el tema. Kouichi asintió y se fue corriendo al baño. – "Tratare una vez más. La vez pasada me contesto Musashi. Ojala tenga más suerte" – Hitomi volvió a marcar. El sonido de espera le mataba los nervios.

-"Alo? Casa de la familia Minamoto. Con quien desea hablar?" – Era Kouji... su vocecita era bien dulce, bastante parecida a la de Kouichi.

-"Alo... Kouji. Soy... "– Un nombre, necesitaba un nombre, no podía decirle quien era así de pronto. Cogió el periódico y busco un nombre cualquiera y el primero fue... - "Soy Juri..."

-"Juri!!! Hola como estas? Como estan todos por allá? Dale mis saludos a Hiro y a todos los chicos. No me puedo olvidar de ustedes."

-"Todos estamos bien. Más bien tu como estas? Te sientes bien hoy?" – hitomi había tenido suerte de acertar con el nombre de alguien a quien conocía... era más que suerte.

-"Yo estoy bien y mi papá también. Aunque ahora lo estoy esperando a él. Me prometió que me va a llevar a ver a mi mamá."

-"Te va a llevar a ver a tu mamá? A su casa?" – No podía creerlo, iba a llevarlo con ella?

-"No sabías? Pense que sí. Mi mamá se murió hace tiempo. Mi papá me va a llevar al cementerio a visitarla. Por lo menos es algo no? Aún tenemos que ir a comprarle flores, tu cuales crees que le gusten?" – Muerta? Ella no estaba muerta. Como era posible que Musashi le haya mentido de esa manera a su hijo?

-"Que te parece unos claveles? Seguro le van a gustar." – 'A mi me gustan' pensó, pero por que se iba a limitar a decirle eso? Tenía que indagar más. – "Pero Kouji... no te sientes mal por... que tonta soy, no quise decir eso. Pero no te sientes mal en ir al cementerio en un día como hoy?"

-"Si, un poco. Pero no tengo otra alternativa. No la recuerdo, solo la conozco por foto. Me siento en el deber de ir a verla y hablar con ella, así ella no me responda." – Tenía ganas de correr y meterle un patadón a Musashi, como podía tener corazón ese hombre para hacerle creer eso? – "Bueno ya me tengo que ir Juri. Mi papá me está llamando, ya nos vamos. Otro día hablamos. Chau!" – Trató de despedirse pero Kouji ya le había colgado.

-"Y... Que paso? Que te dijo?"

-"Nada muy importante, solo que estoy muerta. Ese imbécil de Musashi le dijo a mí hijo que estoy muerta, y ahorita mismo lo está llevando al cementerio a ponerle claveles a alguien más por que yo la verdad sigo viva!"

-"Comprendo lo que sientes pero no puedes hablar con él, decirle la verdad?"

-"Podría hacerlo, pero por que me creería? Ni siquiera me conoce. No podría confiar en mi, confía más en su padre." – No se le podría presentar de frente a su hijo, se asustaría, saldría corriendo, no le creería. Lo que tenía que hacer ella era hablar cara a cara con Musashi y aclarar las cosas. Tenía que ubicarlo, teniendo el teléfono es más fácil dar con la dirección. Primero buscó en la guía con la ayuda de Megumi pero no la encontró allí. Pensó un rato y después se acordó de la respuesta. Musashi seguramente viajaba seguido, por eso no figuraba en la guía, entonces como lo encontraría?

-"Por que no tratas con la compañía? Ellos tienen las bases de datos actualizadas no?" – su mamá podría haber nacido hacía tiempo pero se las sabía todas. Llamó y tuvo más suerte por que dio con la dirección de Musashi y resultó que estaba viviendo a pocas calles de la casa.

-"Vas a ir ahora?"

-"No, se supone que han ido al cementerio. Ire en la noche, a la hora que Kouji este dormido. No quiero que Kouichi se entere tampoco. No se que resulte de está conversación." – las dos sintieron pasitos en el pasadizo.

-"Mami, estoy listo para salir!" – Kouichi se había vestido solo y se había puesto el polo al revés. Después se preocuparía de Musashi por ahora saldría a pasear con su hijo.

Para las 9 de la noche Kouichi ya estaba contando ovejas con la ayuda de su abuela. Hitomi salió y tomó un carro que la dejo en la esquina del departamento de Musashi. Kouji debería estar dormido a esta hora. Como no quería causarle un susto prefirió llamar a la casa primero para cerciorarse. Contestó Musashi.

-"Musashi, tengo que hablar contigo. Kouji esta durmiendo?"

-"Que? Hitomi? Hola, como estas? Como supiste mi teléfono?"

-"Eso no importa ahora. Tengo que hablar. Puedo entrar a tu casa? O Kouji está despierto?"

-"Está en su cuarto pero no se si estará despierto. Como sabes mi dirección?"

-"Sabes que? Voy a subir asi que ábreme la puerta quieres?"

-"Esta bien. Te espero." – Hitomi subió hecha un bólido y se vió con Musashi en la puerta del departamento. – "Kouji aún está despierto, no puede dormir. Todo el día ha llorado. No puedo hacer que se calme"

-"Entraría a calmarlo si no me hubieras matado antes de tiempo. Como pudiste decirle eso? Que malo que eres. A Kouichi no le dije que te habías muerto, lo único que le dije fue que te habías ido a hacer tu vida aparte. Por que no le pudiste decir eso a Kouji!"

-"Puedes hablar más bajo mujer? Te va a oír. No pude decirle eso pues! No sabes lo difícil que se me hace hablar con él de esas cosas. Aparte, creí que no te volvería a ver nunca. Ahora me arrepiento haberle dicho que te habías muerto. Fue una mala idea, no se en que estuve pensando."

-"Bueno, ya deja de sufrir. Que vas a hacer ahora? No vas a permitir que ese niño viva de mentiras no? Aparte Kouichi quiere conocerte, siempre me pregunta si lo quieres, y si es así por que no lo visitas."

-"Yo... podría ir a verlo? Puedo entrar?"

-"Por que no? Si eres su padre también. No te puedo prohibir eso. Ve cuando quieras."

-"Me gustaría que entraras y que vieras a Kouji también pero... yo metí la pata y ahora está un poco difícil para ti entrar salvo que... espera un ratito aquí" – Musashi la dejó en la puerta parada mientras él entraba en su casa. Después de 5 minutos volvió a salir. – "Pasa, ya se durmió. Como comprenderás no puedes hablar con él por la burrada que cometí pero por lo menos lo puedes ver cuando duerme. Creo que es algo."

-"Gracias." – No había sido tan malo después de todo. Hitomi recorrió los pasillos del departamento y al final de él estaba la habitación que más había querido ver. Abrió la puerta y acurrucado estaba Kouji enterrado bajo un cobertor. Le destapó un poco la carita y lo vió. En verdad eran gemelos idénticos. No variaba nada entre los dos. Recorrió el cuarto con la mirada. Sus juguetes estaban ordenados, su ropita estaba colgada en ganchos, en su pared también había colgado sus dibujos. Kouichi dibujaba mejor pero Kouji no se salía de la línea a la hora de pintar. Se dio cuenta que Kouji tenía una foto de ella en su mesa de noche y al costado tenía un paquetito forrado en papel de seda. Lo iba a agarrar cuando Kouji se movió.

-"Hmmmm" – Abrió prezosamente sus ojos y la vió. Estaba en problemas, se suponía que no la debía ver. – "Estoy soñando verdad mamá?"

-"E... sí. Estás soñando mi amor. Duerme tranquilo chiquito, cierra tus ojitos." – Hitomi se quería morir, le estaba acariciando su cabeza, estaba volviendo a cerrar sus ojos.

-"Sabía que ibas a venir mamá, siempre sueño con esto, pero ahora tengo sueño, discúlpame. Te hice un regalo por tu día, cógelo mientras sigo soñando contigo mam..." – uff se volvió a dormir, esa había estado cerca. Hitomi agarró su regalo y salió de la habitación no sin antes darle un beso a su hijo. Al salir vio la cara de Musashi que estaba volviendo a su color. – "No te preocupes, creyó que estaba soñando"

-"Si lo sé. No se volverá a levantar hasta mañana. Quiere que te lleve a tu casa? De paso la conozco y veo a Kouichi"

-"Si quieres ven pero Kouichi ya está dormido. Si quieres verlo despierto puedes venir mañana."

-"Entonces vamos. Te dejo y vuelvo mañana a las 5 de la tarde. A Kouji lo puedo recoger a cualquier hora. En la guardería son comprensivos conmigo." – Musashi dejo a Hitomi en la casa y se regresó donde Kouji. Hitomi le contó todo a Megumi. Su mamá también comprendía el caso pero se moría por ver a su otro nieto por que eso estaba más imposible. Hitomi se fue a dormir, se echó en su cama y busco su cartera. Aún no veía el regalo de Kouji. Abrió el paquete, era un cofre con un clavel. Hitomi vió que también lo había hecho él y lo colocó junto a su nuevo portaretratos.

Al día siguiente Musashi fue a ver a Kouichi como había acordado con Hitomi. Al principio le pareció extraño por que le parecía estar hablando con Kouji. Claro que tratando al niño era diferente del suyo. A Musashi le pareció que Kouichi era más tímido y muy mesurado en la forma de ser, era inteligente pero aún no sabía muchas cosas, lo que sí era un niño que captaba todo con rapidez, no era que Kouji no las captace, era que Kouichi las intuía más. La gran conclusión para Musashi fue que a pesar que se habían criado alejados uno del otro se parecían bastante. A los dos les gustaba la comida marina, eran inteligentes, tenían mucha imaginación, eran muy apegados a ellos, eran cariñosos, y eran igualitos a su madre.

Musashi empezó a separar en su agenda semanal dos días para Kouichi. Dos días a la semana se veían los dos. Jugaban, hablaban, comían, para Kouichi era una nueva experiencia por que siempre había soñado en conocer a su papá, él era tal como lo había visto en un sueño, con él a su lado tenía más esperanzas de juntarlos a ambos, aún le seguía la idea del hermano menor. Pero Kouichi un mes después descubrió que nada era para siempre por que un día Musashi le contó que ya no iba a poder venir muy seguido. Otra vez se tenía que mudar y no sabía cuando regresaría para esa zona. Fue un día muy difícil para Kouichi por que ese día sus planes se desarmaron, ya no podrían ser una familia unida otra vez. Musashi se iría y algo le decía a Kouichi que después ya sería muy difícil volverlo a ver...

Los años pasaron pero la casa seguía igual, no había cambiado mucho. Lo que si había variado un poco era la rutina de los que la habitaban. Hitomi había perdido su empleo como secretaria en el despacho y había tenido que conseguir un empleo rápido para seguir manteniendo a su familia. Por suerte había conseguido uno como supervisora en una fábrica de alimentos. Megumi por su parte solo se dedicaba a la casa, su edad ya no le permitía trabajar. Kouichi seguía siendo un niño aparentemente feliz. Era muy difícil verlo enojado, tenía que ser a causa de una injusticia para verlo en ese estado.

El día empezaba para Kouichi comprando el pan para el desayuno. Regresaba a ayudar a su abuela y de allí se alistaba para salir al colegio. El colegio para él era como un desahogo de sus obligaciones en casa. En el colegio se divertía y jugaba como cualquier otro. Aquí era el lugar donde se había hecho de un buen amigo que lo ayudaba a seguir siendo niño. Su amigo se llamaba Takuya Kanbara que era uno de los jugadores principales del equipo de football de su colegio. Takuya también era el payaso de la clase y no dudaba en ponerse en falta para hacer reír a su amigo. Varias veces Kouichi se quedó a dormir en su casa y viceversa. Kouichi conocía practicamente a toda su familia. Era difícil para él convivir a veces con su amigo por que Takuya tenía algo que él quería, una familia unida, aunque varias veces no la sabía apreciar. Que no hubiera dado él para que su papá se hubiese quedado con su mamá. Y todo por la culpa de su papá.

Ahora que él tenía 7 su mamá le había empezado a confiar más cosas. Hacía poco que a ella también se le habían acabado las esperanzas de reunir a su familia. Hacía como 1 semanas que le había llegado una carta de Musashi contándole que tenía planes de volverse a casar esta vez con una mujer que había conocido en alguna parte. A Kouichi le había caído como balde de agua fría, no se la esperaba. Al parecer su papá estaba muy feliz, pero la felicidad de uno era la tristeza del otro, y lamentablemente la persona con la que él vivía era a la que le había tocado la tristeza. Si había algo que él no podía soportar era la tristeza de su madre.

Takuya había tratado de animarlo por todos los medios posibles pero la verdad no pudo hacer nada para mejorar el humor de su amigo. Lo único que pudo hacer fue convencerlo para quedarse a dormir una noche en su casa pero Kouichi la rehusó. Pasar la noche en su casa era como restregarle en la cara la ausencia de papá y hermanos que él tenía. No era el hecho que Takuya lo haya querido así, era solo que no lo había pensado. Kouichi se quedó en casa, haciendo tareas como de costumbre, de cuando en cuando salía a la cocina a tomar un vaso con agua o al baño, no era que tuviera muchas ganas, lo que le importaba ver era como la estaba pasando su mamá. Hitomi se sentaba de noche en la mesa de la cocina a hacer cuentas o a arreglar los papeles de la casa. No era común verla desanimada ni llorando por los rincones, esto era culpa de la bendita invitación de su papá. A él no le bastaba con arruinarle la vida a él, tenía que agarrarsela también con su mamá.

A determinada hora de la noche Kouichi ya no lo aguanto más y se fue a sentarse con su mamá. Hitomi cuando veía a su hijo trataba de cambiar el ánimo.

-"Que pasa? Pasa algo malo Kouichi?"

-"No disimules más mamá. Ya sé que estas triste. Se puede hacer algo para alegrarte?"

-"No te preocupes hijo, todo va a estar bien".

-"A mi no me parece que las cosas esten bien. Yo se que no te ha gustado el cuento de que papá planea casarse de nuevo, la verdad a mi tampoco. También me parece que ese trabajo en la fábrica te cansa mucho."

-"Te admito que me sorprendió el hecho que este planeando casarse de nuevo con alguien que ni conosco, ya sabía que esto iba a venir algún día, total los dos estamos divorciados ya. El puede hacer lo que quiera con su vida y yo lo mismo con la mía. Pero tienes razón en que el trabajo me mata mucho, es muy cansado verificar que la gente haga bien el trabajo. No te preocupes, esto se arregla durmiendo bien el fin de semana. Ahora ve a dormir que mañana tienes clases".

Su mamá aparentaba bien. Era demasiado buena con la gente y creía en todo lo que le dijeran. Por otra parte tenía razón, ella ya estaba divorciada, eso no debía de importarle y el tampoco le daría tanta importancia entonces. Por el contrario se olvidaría de él y su estúpido cuento, le importaba un bledo si se casaba o no, le llegaba la idea que tuviera otra familia muy pronto. El seguiría su vida y ayudaría a su mamá a olvidarse de él también.

A la mañana siguiente se fue al colegio y de camino se encontró con Takuya.

-"Oye, adivina que?" – Kouichi solo le hizo una señal para que prosiguiera con la noticia. – "Hideki se quedó hasta tarde ayer en el colegio y a la hora que se iba a la puerta ya para irse a su casa pasó por el salón de profesores y escuchó a la señorita Miyashiro que hablaba con el director."

-"Y?" – Kouichi ya se estaba aburriendo del teléfono malogrado de Takuya. Si era importante como parecía serlo, por que no iba al grano?

-"Que falta de paciencia la tuya Kouichi. Bueno seguiré. La cosa es que el colegio esta planeando para nosotros una visita a Kyoto, todo el salón. Entendiste? Pasaremos unos días fuera de casa! Sin hermanos que te fastidien, sin papas que te digan: 'hora de dormir'. Libertad plena, después de la ocho de la noche!"

Era obvio que Takuya se exaltaría con la falta de supervisión adulta pero eso a él no le importaba. Se iría lejos de casa por unos días entonces. Eso no estaba mal, a él le hacía falta despejarse un poco de los problemas de la casa...

-"No comprendo tu falta de entusiasmo! Vamos anímate! Además no te preocupes por tu papá, lo más seguro es que ni sepa que iras allá. No ves que esto del viaje es de último momento? Ni siquiera tu lo sabías. Ves? No hay por que preocuparse." – espera un momento... Lo que decía Takuya era verdad. En estos momentos recordó lo qe decía su papá en la carta, la próxima semana el estaría en Kyoto, y si sus cálculos eran precisos su papá ya debería haberse establecido allá. Derrepente podría ir a verlo a su casa y hablar con él. Derrepente él podría cambiarle la idea que tenía de casarse otra vez.

-"Ese paseo se oye bien Takuya. Cuando será sabes?" – si tenía suerte sería esta semana.

-"La verdad que ahora si me agarraste. Eso aún no lo sé pero lo más seguro es que la profesora nos lo diga hoy." – En eso Takuya tenía razón. Los dos le metieron prisa a sus pies para llegar más rápido al colegio, ellos dos como los demás estaban ansiosos de que empezara ya el colegio y que llegara la profesora para atiborrarla de preguntas acerca del paseo. Cada uno tenía su razón para ir. Para unos era perder clases, otros querían conocer el lugar, pero él simplemente quería ir para ver una solución a su vida. Cuando al fin llegó la profesora todos se quedaron en silencio.

-"Este es mi salón? Creo que me equivoqué." – Salió un momento y volvió a entrar. – "No, este es mi salón. Por que están tan callados? Han hecho algo malo?"

Takuya que ya no podía más con su genio se paró enfrente de todos. La mayoría ya sabía que Takuya hablaría por el salón por que simplemente ya lo conocían. – "Profesora Miyashiro. Sabemos que a nuestro salón lo van a llevar de viaje a Kyoto. Lo que queremos saber es cuando?"

-"Quien les fue con el chisme? Bueno eso no interesa ahora. Si es verdad pero esa iba a ser mi sorpresa para ahora Takuya. Arruinaste mi sorpresa!" – Takuya empezó a sudar frío. La profesora era joven para su edad. Era muy buena persona pero un tanto enérgica a veces, chistosa y le gustaba dar sorpresas. – "El paseo chicos será este miércoles. Llegaremos a Kyoto el jueves y nos quedaremos allí hasta el domingo que regresaremos. Ahora les voy a pasar los permisos para que me los traigan firmados por sus padres. Deben traer un poco de plata para el hotel donde nos quedaremos todos y un poco más si se quieren comprar un dulce por ahí. Yo conozco una tienda muy buena. Los que quieren pueden traer una cámara. En Kyoto por las noches corre viento así que no se olviden de traer abrigos. Alguna pregunta?" – Todos se quedaron callados. – "Muy bien entonces... saquen sus libros de matemáticas y abranlos en la página 37!" – lo último no le gusto mucho a la clase pero a nadie le importo esa clase de matemáticas, todos estaban pensando lo que harían a Kyoto, lo que llevarían... lo que él vería...

El permiso se lo firmó su mamá y entre las dos le dieron una buena propina para que se compre algo en el viaje. Kouichi estaba sumamente feliz, este paseo era su gran oportunidad pero al parecer el no había pensado solo en esa misma posibilidad.

-"Kouichi, supongo no iras a buscar a tu papá o si?"

-"No puedo?"

-"No me malinterpretes pero... por lo general tu papá para ocupado todo el día, derrepente el no va a poder atenderte."

-"Pero hace tiempo no me ve. Seguro se hará un tiempo. Además nos dio su deirección, lo buscaré cuando este en casa. Así no lo molestaré en su trabajo. No te preocupes mamá" – Kouichi prefirió dejar la conversación allí y se fue a dormir.

-"Lo que me preocupa hijo no es que lo fastidies sino a quien puedas ver..."

TBC

Bien... que les pareció? La próxima semana voy a postear los dos capítulos, El de Kouji y el de Kouichi. Ya los tengo casi listos, ahora que si los termino antes los posteo en esta misma semana.