Mi primer pensamiento al entrar en esa habitación que compartía con otros 5 niños fue "Este panecillo esta delicioso". Recuerdo que no se me permitía llevar comida a la habitación, pero siempre me las ingeniaba para hacerlo (quería molestarlos).

Caminé hasta el fondo de la habitación, ahí, balanceándose, estaba el cuerpo de A. Al parecer había ideado un sistema de poleas y un mecanismo que lo subió hasta el techo alto, no había seña alguna de que hubiese un soporte para él, así que supongo que el saco que estaba en un rincón amarrado a una cuerda fue el contra peso ¡maravilloso! Siempre fue genial, pero no pensé que fuera así de artístico.

Le miré a la cara, ésta denotaba que había sufrido ahí arriba "pobrecito" pensé "seguro se arrepintió, pobrecito", los ojos estaban entre cerrados, casi fuera de sus órbitas, la boca queriendo respirar, cianótico –suspiro –tan lindo.

Escuché gritos tras de mí, di otra mordida al pan, luego lo guardé resignado para que no me castigaran. Volteé, un hombre miraba al cuerpo de A; jamás olvidaré su aspecto: encorvado, vestido como hippie, pero sobre todo esos ojos enmarcados con ojeras, tan tranquilos, analizando todo lo que veía.

Volteó hacia Royer, le dijo algo y entonces el viejo empezó a retirar a los demás. Caminó hasta donde yo estaba, me extendió una bolsita de mermelada con una fresa en la etiqueta.

— No les contaras nada a los demás de lo que has visto aquí.

Metió sus manos en los bolsillos y se quedó mirando el sistema de poleas. Pude ver en sus ojos lo asombrado que estaba, "maravilloso" me decían sus ojos. Sonreí y saqué el pan danés a medio comer; abrí la bolsita con mis dientes y le embarré la mermelada al pan, después seguí comiendo y el siguió mirando.

Acabé mi pan, me miró al ver que chupaba mis dedos.

La forma en que me miró fue la más flemática que alguien pudiera echarme; no duró mucho, entraron unos hombres a la habitación y yo salí de ahí.

"¿Mermelada de fresa? ¡Exquisito!" me dije, cuando salí de ahí.

Nunca olvidaré ese día ¡El descubrimiento de tan delicioso deleite!