El tesoro que guardo de ti

Cae la noche y en mi habitación, en soledad me encierro,

¿Acaso todos piensan que de indiferencia muero?

Si supieran el tesoro que con malicia guardo.

Una pieza de corsetería, ni más ni menos que la lencería del joven amo.

Me recuesto con el corset roa entre mis manos

y recuerdo sus gemidos y aquellos espasmos

mi diabólicamente trasforma esa escena en algo más.

La excitación me llena , la imaginación se exalta y

Surge en mi algo que un demonio no suele tener jamás

Una erótica fantasía bailando en mi mente.

Poseyendo al bochan entre mis brazos,

Devorándome sus labios, hundiéndome entre sus piernas.

Mis manos sosteniendo la lencería de aquel día grabado en mi cabeza