Capítulo 1: Encuentro.
Estoy ahora mismo en mi moto, no tengo mucho tiempo para pensar, ya que estoy trabajando, giro a la derecha en el próximo giro y veo que, en efecto, es la calle donde tengo que ir a entregar la comida para llevar. Aparco por ahí mismo para buscar los números de los edificios, cojo las pizzas y me pongo a buscar, no es muy difícil mi trabajo, aunque acabo siempre cansado cuando llego a casa con mi abuela.
Cuando termino de entregar la mercancía con mi mejor sonrisa, conquistando a la señora de la casa y dándome 5 dólares de propina por mi cara bonita (la cual es muy atractiva, por supuesto, sino no tendría tanto éxito) bajo del edificio contento con mi recompensa, pero justo cuando atravieso el portal hacia la calle escucho un frenazo de un coche y veo como una chica está en mitad de la calle, a punto de ser atropellada. Algo dentro de mí dio un vuelco, puede que de miedo o de preocupación, pero de inmediato corrí a su dirección, la cogí por la cintura y salté para llegar al otro extremo de la calle.
Aunque no se me note, soy muy atlético, suelo ser el número uno en las clases de deporte de mi instituto, además del entrenamiento que me suelen dar en las peleas callejeras que suelo estar implicado, por lo que he desarrollado el instinto de reaccionar deprisa en situaciones peligrosas. Noté como mis pies rozaban el coche que aún no parecía terminar de frenar, pero cerré los ojos y escondí mi cabeza entre los hombros mientras protegía con mis brazos la cabeza de la chica, porque el tortazo que nos íbamos a dar en el suelo no lo podía evitar. Noté como nos chocábamos con algo más blando de lo que había pensado y abrí los ojos con sorpresa, un rostro que conocía de vista me miraba sorprendido a pocos centímetros del mío, la chica había chocado con su pecho y estaba siendo aplastada entre los dos, me aparté a un lado de la sorpresa.
- ¡Nico! ¿Qué haces aquí?
Dije, dedicándole una sonrisa amable, era compañero de clase, nunca había hablado con él, bueno, es que llevo una semana solo en ese instituto, por lo que todavía estoy integrándome, el chico cogió por los hombros a la muchacha y la incorporó con la delicadeza de un noble, lo único que sabía de él es que era el primero del instituto en lo que se refería en notas, además del tío bueno, aunque, claro está, ese puesto se puso en cuestión cuando llegué yo.
- ¿Se encuentra bien?
La chica se apartó el pelo del rostro y me asombré de su cara, ya que me pareció bastante atractiva, parecía asustada y desorientada, me acerqué a ella y vi satisfactoriamente que mi maniobra no parecía haber hecho heridas en la piel clara de esa chica. Primero se fijó en Nico (en el cual aún estaba sentada) y luego en mí, dando un respingo.
- ¡Fer!
¿Esa chica tan guapa me conoce?
