Watercolours
Diclaimer: Los personajes no son míos pertenecen a Tite Kubo. La historia, sí lo es :D
Disfrutad de la lectura ~
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Ichigo con el ceño fruncido oía desde su posición, tumbado en su cama, como cajas y más cajas entraban y salían sin parar en el piso de abajo.
Definitivamente, el loco de su padre necesitaba terapia urgente.
Isshin había decidido del día a la mañana renovar el salón. Así sin más. Había tirado paredes, remodelado muebles y comprado puertas y ventanas nuevas. Todo, al más puro estilo occidental. Ahora, tal y como lo veía Ichigo, el salón taaan innovador no guardaba ninguna relación con el resto de la casa.
En un primer momento se opuso fervientemente al cambio, argumentando que estaba todo perfecto ¿Para que marear? Pero finalmente había desistido, pues, cuando a su padre se le metía algo en la cabeza no había quién se lo sacara, ni siquiera a golpes. Además, debía enfrentarse, no sólo a su padre sino también a tres figuras femeninas muy convincentes amantes de la novedad. Y cuando ellas habían intervenido en la discusión en su contra, se dio por vencido. Hasta Kurosaki Ichigo, fiel perseguidor de causa perdidas, sabía que tenía todas la de perder en el asunto.
Llevaban dos semanas trabajando sin parar, sobre todo él, era por eso que estaba enfadado con todo el mundo.
Primero, por meterle en la reforma sin quererlo.
Segundo, porque el viaje a la residencia de verano que Yuzu y Karin habían planeado hace meses con su padre había coincidido con el final de esta historia por lo que se habían ido unos días antes de terminarlo todo, dejándoles a los demás el trabajo.
Y tercero, porque Rukia llevaba días enteros desapareciendo por las mañanas sin dar señales de vida y aunque Ichigo no le había pedido explicaciones pues no quería que ella pensara que realmente le importaba saber donde narices estaba, la verdad, sí le intrigaba donde o mejor con quién pasaba tanto tiempo. Lo había estado meditando y cada vez le ponían más nervioso sus conclusiones. Los compañeros del lycée estaban todos de vacaciones y con sus hermanas desaparecidas no le quedaban muchas personas con las que asociar las desapariciones de Rukia.
Era desesperante. Había soportado durante días el impulso de preguntarle, exigirle y/o rogarle que le dijese donde coño se metía, pero hoy se le estaba haciendo especialmente duro. Pues la muy canija, llevaba no solo la mañana sino todo el día fuera.
" Me da igual, me da igual, me da igual, me da igual, me da igual, me da igual, me da igual, me da igual, me da igual, me da igual, me da igual"
Se esforzaba por no pensar, inundando su cabeza con la misma frase.
" Nunca se ha comportado de manera tan extraña, es por eso por lo que me preocupa. Rukia no ha tenido demasiada vida social, seguro que es algún asunto de shinigamis. Sí"
Intentaba convencerse a sí mismo con escusas estúpidas.
"Pero...¿Y si se está viendo con algún desgraciado?"
Simplemente, no lo conseguía.
Tic,toc,tic,toc
Volvió a mirar el reloj. ¿Ya había pasado otra hora?
"Y esta enana no aparece"
Las nueve
"¿Debería preocuparme?"
Tic,toc,tic,toc
"Preguntaré al viejo"
Mientras bajaba las escaleras, decidió que le preguntaría directa y fríamente para que ningún tono extraño en su voz pudiese delatar como se sentí encontró en el salón, con todo revuelto y lleno, lleno, lleno, lleno y más lleno de cajas. Intentó ignorarlo por una vez para evitar distraerse.
- Oi viejo - llamó su atención - ¿Sabes dónde está Rukia? Porque creo recordar que se comprometió a ayudarte con la que has montado -intentó sonar lo más resuelto posible.
Isshin levantó la vista con una sonrisa de circunstancias dibujada en su cara. Ichigo se mordió el labio intentando contenerse y esperar la respuesta con calma sin mostrar lo que sentía por dentro.
- Así que preocupado por Rukia, interesante - rió.
Y por segunda vez en un mismo día, el pelinaranjo no consiguió su propósito. Las emociones le dominaron e Isshin dejó de hablar cuando un puñetazo fue a parar directo a su cara.
-Limita té a contestar y callar tus conclusiones.
Silencio
Ichigo empezaba a perder la paciencia.
- ¿Sabes donde se metió o no?
- ¿ Es que no tuvo la suficiente confianza contigo como para decírtelo ?
Una mirada gélida y llena de rencor fue la respuesta.
- Por que si es así -continuó el hombre- no creo que deba decirte nada, al fin y al cabo son cosa privadas que no le interesan a la gente que no tenga la suficiente confianza con...
No acabó la frase. Ichigo se le acercó.
- So-lo-di-me-don-de-es-tá-Ru-ki-a – deletreaba al tiempo que estiraba las mejillas de su progenitor.
De pronto, el sonido de la puerta al cerrarse les sorprendió a ambos, haciendo que se interrumpiesen.
- Ichigo, ¿Que estás haciendo?
No era necesario girar la cabeza para saber quién era la propietaria de esa voz.
"Rukia"
Isshin aprovechó el momento de shock de su hijo para escapar y refugiarse en los brazos de la chica. Algo que inexplicablemente le sacó de quicio.
- Que bieeen que hayas vueeeelto – gritó mientras corría hacia ella con unas lágrimas teatrales corriendo por sus mejillas – viste lo que este descerebrado estaba haciendo conmigo.
Ella asintió.
- Dime, no es triste que un hijo maltrate de esa manera a su padre que taaanto lo quiere.
Volvió a asentir, estaba demasiado acostumbrada a escenas familiares similares y desde luego, hacía mucho tiempo que descubrió que la mejor de que no le salpicara, era no involucrarse.
Mientras intentaba prestar atención a los lamentos del hombre levantó la mirada, justo para encontrarse con la de Ichigo que se mostraba inexpresiva y para ver, sin comprender, como el chico desaparecía por las escaleras sin dirigirla siquiera la palabra .
"Que mosca le habrá picado"
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Una vez en su habitación, cayó boca abajo en la cama. Estaba enfadado, muy enfadado con ella. Llevaba todo el día queriendo gritarle que no podía hacer lo que le viniese en gana, sin contar con él, sin decirle nada y sin dar explicaciones . Y sin embargo ahora, creía que estaba tan enfadado con esa especie de duende tanto como lo estaba consigo mismo por no haber sido capaz de decir nada de lo que tenía preparado decir al verla. Se sentía completamente patético.
"Mierda"
Se dio la vuelta y mirando al techo agarró su ipod. Se puso cada casco en una oreja y lo encendió, subiéndolo al máximo volumen. Si tenía la cabeza inundada por la música no podría pensar. Era lo único que se le ocurría para no darle más vueltas al tema Rukia.
No supo cuanto tiempo permaneció así, pero nada más acabar el tema American idiot de Green day (que irónicamente pegaba demasiado con su estado de ánimo) Volvió a pensar en ella y en lo que podía hacer durante el tiempo que no estaba en la casa.
"Maldita enana"
Unos golpecitos en la puerta, le sacaron de sus pensamientos. ¿Sería ella?
- Ichigo, soy yo ¿Puedo pasar?
"Inevitable, mienta al diablo y aparecerá"
Pero, ¿Desde cuando llamaba a la puerta? Al principio, cuando aún ella vivía en el armario, intentó que lo hiciese pero Rukia ignoró su petición y él desistió de convencerla. ¿Tanto se había enfriado su relación en los últimos días como para que empezara a hacerlo ahora?
- ¿Ichigo?
Se limitó a emitir una especie de ruido. Ella entró.
- La cena está lista, Isshin me dijo que subiera a avisarte.
El chico continuaba abstraído mirando el techo. Contestó de manera fría, quería que ella notara el enfado. Es cierto que no le hacía sentir mejor, pero quería que sufriera una parte de la frustración que el sentía al no saber donde se había metido todos esos días.
- No tengo hambre
Ella no se movió de donde estaba.
- Ya te puedes ir, no pienso bajar.
A Rukia casi se le desorbitan los ojos cuando oyó salir esa contestación de los labios de Ichigo.
- ¿Se puede saber que narices te pasa conmigo? Porque pareces un perro rabioso.
Aquello fue la gota que colmó el vaso. Se incorporó con la arteria aorta en su cuello que amenazaba con explotar de la rabia. Y todas la acusaciones que no había podido decir antes salieron de su boca al unísono y en forma de gritos.
- ¿Qué que pasa conmigo? ¿Que pasa contigo? No es que realmente me importe pero...
- ¡Pues si no te importa para que preguntas idiota! - gritó ella, no iba a tolerar que Ichigo le hablara de esa manera.
- ¡No hace falta que encima me grites!
Se incorporó del todo, ahora estaban uno frente al otro.
- ¡Gritaré si quiero! Además, ¡Tú me gritaste primero!
- Haz lo que dé la gana, como haces siempre.
- ¿Qué quieres decir con eso? No entiendo porque actúas así.
- ¿Qué no lo entiendes? No me hagas reír – Ichigo hizo una mueca que pretendía ser una sonrisa cargada de resentimiento.
- ¡No pretendía hacer ningún chiste! -dijo Rukia totalmente cabreada.
- ¿¡Se puede saber donde te metes!
- ¿Qué? - Realmente no entendía a santo de que había empezado aquel espectáculo, pero estaba a punto de descubrirlo.
- ¿Qué donde te metes por las mañanas? ¿Qué donde has estado todo el día? ¿Qué porque no cuentas con nadie? ¿Qué porque ni siquiera das una explicación? ¡Qué porqué todo!
- ¿Es por eso?
- ¿Te parece poco? Aunque sinceramente, no me importa -concluyó dándose la vuelta con la intención de volver a tumbarse.
- Si no te importa ¡A qué vino todo esto! ¡Si estabas preocupado, solo haberme preguntado directamente!
- ¡Yo no estaba preocupado! ¡Te dije que me da igual! Y de todas formas ¿Me hubieses dicho donde estabas?, lo dudo
- Si te hubieses puesto así, desde luego que no.
- Ahí tienes la respuesta – le demostró él.
- Ichigo, no entiendo tu actitud
- Me lo imagino. Pero ¿Sabes que?
Rukia le miró enfadada esperando cualquier cosa.
- ¿Qué?
- Tampoco pretendo que lo entiendas.
- Ichigo eres un idiota – le contestó ella dolida - y cuando te lo propones eres aún más insufrible que de costumbre. Así que no pienso aguantar tus tonterías ni un minuto más. Si quieres bajar ,bajas y si no pues ahí te quedas. Yo me largo.
Y acto seguido se dio la vuelta para desaparecer.
- Nadie te pidió nada - le gritó Ichigo.
Pero por suerte para él, Rukia no llegó a oírle. Cabreado dio un puñetazo a pared, tan fuerte que casi se disloca los dedos. Volvió a tumbarse boca abajo. Lo peor de todo era que habían discutido pero él seguía sin saber donde se metía ella y encima, ni siquiera se sentía mejor por haberla gritado ¿Como habían llegado a esta situación?
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N/A Espero que os haya gustado. Como veís, volví con la inspiración renovada gracias al sol y al verano con un Ichiruki, mi primer Ichiruki. Es una historia que se me ocurrió hace por lo menos un año y que estaba escrita en un papel en sucio guardado en un cajón. Pero por fin está aquí. En un principio iba a ser un one-shoot pero todo lo que quería escribir se me hacía demasiado largo escribirlo en un solo capítulo así que tal vez os aburra con unos cuantos más x)
El porqué del título Watercolours...es algo que os contaré llegado el momento. Y sin nada más me despido hasta el próximo capítulo. Si lo habéis leeído hasta el final os doy las gracias y os pido, me dejéis un review con vuestra opinión.
Muchos besos.
Olympe.G ~
