CAPITULO 1: EN EL AVION

-Yo no se si voy a superar alguna vez esto eh… ya te lo digo.

-Cariño, superamos que casi se casa con Finn Hudson, ¿Crees que esto será tan malo como aquello?

Los padres cargando una pequeña bolsa de viaje cada uno charlaban, o más bien, se lamentaban de que su hija estuviera preparada para irse a la universidad.

Rachel Berry había terminado la educación secundaria, hecho un casting, y entrado en la mejor universidad de teatro y canto de New York. Para ambos, siempre seria la niña pequeña que adoptaron con tanto amor y que criaron con tantas ganas he inculcándole todas las ambiciones que está ahora tenía pero claro… Ya estaba preparada para alzar el vuelo y dejar el nido, es decir, ser una chica de ciudad, con una carrera, y a miles de kilómetros de ellos. Eso ningún padre es capaz de superarlo… al menos, hasta que pasen unos 15 años, mas o menos.

-¿Es que tu no ves donde se va? –Pregunta con cara de obviedad. –DONDE CRISTO PERDIO El GORRO -El otro gira los ojos.

-Va con sus amigos, allí hará nuevas amistades… lo importante es que ella este agusto y contenta –No quería asumirlo pero el también tenía miedo.

-Eso es lo que me preocupa –Miro al otro –No va a hacer nuevos amigos, no, no, no, no… Va a conocer a chicos que van a querer arrancarle la ropa y ella es tan… es tan… HIRAM ES UNA NIÑA.

Ella caminaba por delante durante todo el trayecto en el aeropuerto hasta su puerta de embarque, lo había escuchado todo. Todo lo que sus padres hablaban y dramatizaban sobre que ella se ''independizara'' y fuera a la gran ciudad con el fin de poder conseguir sus sueños. Al principio le había hecho bastante gracia porque le parecía todo una autentica exageración pero ahora, tras un rato escuchando todo aquello, se estaba poniendo de los nervios y maldecía para sus interiores que la puerta de embarque estuviera tan lejos.

Ella no tenía dudas, ella estaba preparada, no tenía nada que temer porque tenía todo muy claro.

R: Papás, ¿Podéis hacerme el favor de tranquilizaros y respirar? –Se dio la vuelta para ''regañarles'' una vez llegaron a su destino.

-Hiram… nunca le hemos hablado de sexo a la niña, ¿Cariño tienes alguna duda? –Mira a su hija con autentico terror en los ojos.

-Leroy, ya para, por favor… -Se dirige a su hija y le da un abrazo fuerte.

Rachel que decidió ignorar la pregunta de Leroy, continúo hablando una vez que se deshizo de los brazos de su padre.

R: Vendré por Navidad, cualquier festividad y pasare aquí cada verano… Tampoco me vais a echar tanto de menos, solo que… la casa va a tener un poco de mas silencio.

L: Odio el silencio, ya lo sabes –Estaba apunto de llorar.

H: Dale un abrazo a la niña y déjala que se vaya, va a perder el avión y eso SI seria empezar con mal pie –Le guiño un ojo a su hija.

Leroy se lanzo a ella desesperado y le dio un abrazo lleno de cariño, amor, y miedo, el era un sentimental y no comprendía como su marido podía estar allí parado, despidiendo a su hija como si nada.

R: Os llamo en cuanto llegue y por favor… -Decía mientras se separaba del hombre y le miraba –Prométeme que no vas a asomarte cada noche a mi habitación y llorar como un niño.

L: Hare lo que pueda… -Dijo con gesto gracioso.

Un sonido de aviso algo parecido al clásico ''din, don, din'' llamo la atención de los tres, y una señorita avisando que los pasajeros debían entrar si o si ya por la puerta de embarque hizo que ya finalmente se separaran.

Un poco más de sensiblería enterneció la escena y después ambos padres vieron como su hija le daba el pasaje a una azafata y tras mandar un beso al aire junto una sonrisa, desaparecía por una puerta… una puerta que los separaría para los próximos meses.

oooooo

Rachel andaba por el estrecho pasillo del avión mirando hacia todas partes para intentar localizar bien su sitio, estaba sentada ya y relajada cuando había aparecido una mujer reclamando que al parecer ese era su sitio, y no el de la morena. Odiaba tener que buscar su asiento desesperada, cuando viajaba con sus padres todo era mas fácil y fue inevitable pensar ''Caramba Rachel, aun no has despegado y ya los estas echando de menos'', he inevitablemente le dio un bajón bastante grande, después pensó rápidamente que en New York ya estaban Kurt y Santana esperándole en ese gran piso que habían conseguido y que tenían que pintar y organizar, y sonrió… Se le ponía un sentimiento que no podía explicar en el pecho, eran nervios, estaba deseando empezar esa aventura… Pffff, lo había deseado toda su vida.

Y al fin, lo encontró. Si, encontró su sitio y se sentó ya segura de que era ese, y sobre todo con una sonrisa en los labios. En frente suya tenia a una mujer con un niño de unos 9 o 10 años aproximadamente y por lo que pudo escuchar en la voz entusiasta del niño iban a ver a su padre, la morena se enterneció aun mas cuando el niño se dirigió a ella:

-Oye… -Miro a su madre pidiendo aprobación. –Si no viene nadie a tu lado te importa que me siente ahí para poder mirar por la ventana y hacer fotos. –Se le veía avergonzado.

R: No… Conmigo no viene nadie, si quieres y no hay nadie puedes ponerte… -Lo miro con el fin de descubrir su nombre.

-Jake, me llamo Jake ¿y tu?

R: Rachel, encantada peque. –Se dieron la mano de forma graciosa.

Justo en esa mitad de escena cuando madre, niño y morena empezaban a entablar una conversación, aparecía otra chica pelirroja y sonriente.

-Perdona… ¿Podríais dejarme pasar? –Pregunto cariñosa. –Es mi sitio. –Señalo al asiento libre justo al lado de la ventanilla poniendo una cara rara.

R: Vaya Jake… al parecer ese lugar ya tiene dueño. –Hizo un mohín.

J: No pasa nada. –Miro a su madre. –tampoco quiero dejar a mama sola. –Y guiño un ojo a Rachel y la chica pelirroja. –Vuelvo a mi sitio, adiós Rachel.

R: Adiós Jake. –Agito la mano sonriente.

El niño avanzo hasta su sitio y la chica pelirroja se sentó en el asiento poniéndose incluso su cinturón de seguridad.

-Es todo un encanto… -Dijo la pelirroja tras ver las anteriores acciones del niño.

R: ¿Perdona? –Le había pillado despistada. –Es que estaba distraída y no te he escuchado…

-Oh… -Sonrió dándole a entender que no pasaba nada. –Decía que el niño es un encanto… Jake, me parece.

R: Si, la verdad es que da gusto viajar con gente joven, aunque te parezca mentira siempre que he viajado, he ido con gente de avanzada edad y no es por faltar el respeto ni mucho menos pero a veces… no sé, se comportan mucho peor que los niños. –Reía.

-Vaya, yo no estoy tan forjada como tu eh… -Dijo divertida. –Es mi primera vez, es decir, es la primera vez que me monto en uno de estos y la verdad… estoy bastante nerviosa.

R: ¿En serio? –Pregunto sorprendida. –No te preocupes, ni vas a notar el viaje, es el medio de transporte más cómodo y seguro. –Le guiña un ojo.

La azafata sale y avisa que a llegado el momento de despegar, ruega que todos se pongan los cinturones, que apaguen sus teléfonos móviles y todas las cosas clásicas que se dicen antes de despegar. Nadie parece hacerle caso excepto la chica pelirroja que empieza a respirar un poco atropelladamente, frotar sus manos y a cumplir las órdenes a raja tabla. Lo repiten todo en varios idiomas, las lucecitas de encima de sus cabezas empiezan a lucir y luego para finalizar, desea un cómodo y buen viaje en nombre suyo, de tripulación y sobretodo compañía.

Rachel se ve tentada a mirar a la otra y al ver lo nerviosa que esta le agarra la mano cariñosa:

R: Ven… -Sonríe. –No pasa nada… respira.

-Dios… joder, estoy cagada. –Sus ojos están llorosos.

La morena ríe disimuladamente y durante todo el despegue la mira tranquilizándola, la otra no para quieta con su pierna que no hace más que moverse de arriba abajo. Una vez que se apagan las luces de despegue, Rachel se desabrocha el cinturón y le pasa la otra mano por el brazo a la pelirroja.

R: Ves… Ya esta, estamos en el aire, intenta disfrutarlo.

-Tengo todos los músculos entumecidos y el corazón me late super deprisa… -Suelta la mano de Rachel agradecida y respira hondo.

R: Recuerda… modo de transporte más seguro y cómodo.

-Lo sé, me lo han dicho mucho esta semana… solo que yo… -Hizo un gesto raro con las manos como queriéndose explicar. –No me gusta ningún medio de transporte que no sea mi bici, no me gusta viajar.

R: ¿Por alguna razón en especial?

-Pfffff… ¿Odio a la velocidad? Nah, cosas raras. –Agita la cabeza y cierra los ojos un poco mas relajada.

R: ¿Y qué es lo que te lanza a esta gran aventura como es viajar? –Dijo de manera misteriosa y haciendo reír a la otra, quería relajarla aun más.

-Mmmmmm… ¿El futuro? –Entrecerró los ojos divertida. –Este año empiezo la universidad y bueno, ya sabes, tengo que salir de Ohio como sea.

R: ¿Entonces tienes mi edad? –Hablo como solía hacer cada vez que se entusiasmaba.

-¿Tu también te lanzas al mundo universitario este año? –Sonrió, le encantaba la forma de ser de la otra.

R: Si. –Asintió con energía. -¿Cómo te llamas?

-Mi nombre es Quinn Fabray, me he graduado en el instituto Chardon. –Extiende la mano.

R: Rachel Berry graduada en el instituto William McKinley. –Se dan la mano sonrientes. –Por cierto, tu nombre… Me encanta, la verdad.

Q: Pues… lamento decirte que no eres la primera que me lo dice, no se porque mi nombre gusta tanto. –Se encoge de hombros. –Me suena típico.

R: No digas eso… Ningún nombre es ''típico'', aunque te parezca mentira dicen que lo que más marca tu personalidad es tu nombre y bueno… Rachel podría considerarse vulgar ¿Me estas llamando vulgar? –La mira desafiante y luego ríe.

Q: No, no, no… por favor, para nada.

R: Así me gusta, y por curiosidad… ¿Qué estudias?

Q: Fotografía, y por curiosidad también… ¿Qué estudias tu? –Sonrió, no había rastro del nerviosismo.

R: Yo voy directita a NYADA, de cabeza. –La chica le estaba cayendo muy bien.

Q: Mmmmmmmm… vale, tal vez quede como una autentica inculta y todo eso pero… ¿Y que se enseña allí? En NYADA me refiero, no tengo ni idea.

R: Allí se canta, se baila, y se actúa… de allí a Broadway o Hollywood. –Dijo con todas las ganas, y no pudo evitar ''molestarse'' cuando la otra se rio, sabía que esa risa sonaba un poco burlona.

Q: ¿Cuál es tu plan B? –La miro como si nada.

R: ¿Mi plan B? ¿Cómo que mi plan B? –Eso no le gustaba, Rachel Berry no tenía un plan B para nada, todo lo que quería lo conseguía. –No te entiendo.

Q: Plan B en el sentido de que vas a estudiar además de eso, ya sabes, es una locura ponerlo todo en juego a eso… -Se explicaba. –Además, las personas que suelen interesarse por eso, luego también estudian otra carrera, ya sea derecho, medicina, psicología también se elige mucho. Ya me entiendes.

R: No tengo plan B, nunca lo he tenido. –No quería sentirse insegura.

Q: Te lo vas a jugar todo a esa locura de mundillo. –No se lo podía creer, eso a ella no le entraba en la cabeza. –No crees que es un poco… ¿Patético?

R: Gracias por lo de patética. –Estaba molesta, definitivamente.

Q: No te veo patética a ti, sino a tus sueños… -Después de decirlo se dio cuenta de que tal vez no habría utilizado las palabras adecuadas.

R: ¿Acaso te digo yo lo que me parece que tu mayor ambición sea echar fotos y ponerlas en un cuadro? –Se puso a la defensiva.

Q: Al menos es algo posible, ¿Qué te crees tú? ¿Que todo el mundo que sueña con lo que tu lo consigue? No me hagas reír…

R: ¿Y a ti que más te da lo que yo haga o deje de hacer? –Había cambiado totalmente de parecer hacia Quinn.

Q: Solo te digo que hay como… un millón de chicas que quieren ser lo mismo que tu, y que solo lo consiguen… 10 puede. –Seguía en sus trece. –No tener un llamado plan B es un suicidio para tu vida, futuro, eso es lo que pienso.

R: Que tu lo pienses no lo hace real.

Q: Lo mismo digo. –Dijo de forma despectiva.

R: ¿Perdón? –Esa chica había pasado a formar parte de la lista de personas que ''no quiero volver a cruzarme nunca.''

Q: Lo mismo digo, es decir, que tu pienses que tu sueño va a ser posible no lo hace real.

R: Me pareces una persona francamente insoportable en este momento, para que lo sepas. –Dijo sin ni siquiera mirarla a los ojos.

Q: Eres tu la que no sabes afrontar una crítica. –Se cruzo de brazos. –Mejor cada una a nuestro rollo.

R: Si, mejor. –Abrió una revista y se puso a ''leerla''

Y así paso el resto del viaje, o lo poco que quedaba de él, Rachel fingía leer la revista que tenía entre sus manos mientras que en la cabeza seguía repasando la conversación anterior y se recriminaba no haber hecho algún que otro comentario para fastidiar a la otra. En realidad a lo mejor le estaba dando demasiada importancia y lo que la otra le había dado era solo una opinión que ella debía de tomar un poco mejor pero no, no le gusto nada lo que había hecho y sentía que le había dañado mas que nada sus ganas y su orgullo.

Quinn se puso los cascos para escuchar música y relajarse porque además de la anterior conversación sabia que ahora se le venía encima el aterrizaje y para su mala suerte esta vez, Rachel no estaría dándole la mano o diciéndole que respirase. Cambiaba de canción porque ninguna le convencía hasta que por fin acabo en la carpeta de ese grupo indie que había decidido empezar escuchar hace poco y sintió que eso era realmente lo que necesitaba. No creía que hubiera hecho nada malo, mas que darle una idea a la otra o querer brindarle su ayuda para poder abrir los ojos, a veces no todo sale como se desea y tampoco quería que esa chica llamada Rachel se la pegara mas adelante, solo había sido un comentario y la cosa se puso demasiado tensa, la otra se puso así… ella no, hubiera querido terminar el viaje con el mismo buen rollo que al principio, pero no pudo ser. Estaba claro que no fue su culpa, eso al menos pensaba ella. Cansada y mirando por la ventanilla cerró los ojos poco a poco y la música hizo lo suyo…

J: Oye… Oye… Oye… -Le toca la cara despacio riendo, le hacia gracia. –Despierta que ya hemos llegado, ¡VAMOS! –Miraba a Rachel.

R: A mí no me digas nada Jake, yo paso…

El pequeño le quita el auricular pese a que su madre le dijo que no lo hiciera, que no fuera brusco.

J: Oye tu señora que el avión se tiene que volver a ir. –La otra se remueve y el ríe. –¡ARRIBA!

Quinn al fin abrió los ojos.

J: Menos mal… Vamos guapa. –Le guiña un ojo.

Q:Mmmmmm… -Se frota los ojos. -¿Ya hemos aterrizado?

J: Pues claro. –Señala a la ventana. –Me voy yo ya… que mi madre me ha dicho que me de prisa. –Sonríe y se va tras decirle adiós también a Rachel.

R: No se te ve con tanto miedo a los aviones eh… -Decía burlándose de ella.

Q: Tu te callas. –Soltó secamente.

Después de esa respuesta Rachel cogió sus cosas y decidida le soltó un ''Que te den.'' Encaminándose por el pasillo del avión y dirigiéndose a las puertas.

Q: Si, ojala y no nos crucemos nunca. –Giro los ojos ordenando sus pertenencias. –Insoportable la tía.

oooooo

La morena avanzaba con nerviosismo por el pasillo de la terminal donde se supone que ya deberían estar sus esperándola, el aire olía diferente, el suelo era diferente, la gente era diferente, su ropa era diferente, TODO absolutamente TODO era distinto a donde venia, había estado en New York antes y nunca tuvo ese sentimiento, se sentía libre y feliz, se sentía a la vez pequeña he insignificante, y entre tanto pensamiento alguien grito con una voz muy familiar su nombre:

-RACHEL BERRY.

Corrió hacia él y el hacia ella con ganas y terminaron en un abrazo grandísimo.

R: KURRRRRRT, ¡AHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH! –Los dos estaban dando saltitos de emoción.

Santana: Ay mi madre… -Se frotaba la frente mientras avanzaba por detrás del chico más calmada. -¿No creéis que aun es muy pronto para que empecéis a dar el cante por aquí?

Kurt: Santana, no seas agua fiesta. –Dijo con un poco de desprecio. -¿Acaso no estás deseando llevarla al piso para que lo vea? ¡VAMOS! Esta semana empezaremos con la decoración, la pintura… AAAAAAAAAAAAHHHHHH, Rach te va a encantar.

R: Bueno, ya estoy aquí, decidme donde esta ubicado etc… -Estaba harta de esperar.

S: La culpa de que no lo sepas ya la tiene Kurt, todo el rato con sumo cuidado para que no supieras nada y todo fuera una sorpresa a lo grande. –Decía con desinterés.

K: He estado mirando tonos para el baño, cocina y cuarto… he visto un color salmón para el salón que te vas a caer de culo.

R: ¿Salmon? ¿Bromeas? Es mi color favorito, así que decidido, el salón de ese color.

Estaban a punto de salir del aeropuerto y sus cuerpos ya notaban la excitación.

K: Además he encontrado una mesa de madera clásica tirada de precio en un mercadillo que le iría genial... –Se coloco el pelo. –Lo hablamos y la compramos si te parece.

R: Si claro, eso hay que pensarlo muy bien. –Asintió convencida.

S: Vamos Kurt… -Rodo los ojos. –No le mientas, Rachel cariño… ya la ha comprado.

K: ¡SORPREEEEESA! –Abrió las manos y sonrió.

Cruzaron la puerta y pusieron un pie en la calle, al fin.

R: Más te vale que me guste, avisado quedas. –Le apunto con el dedo con una sonrisa en la cara.

S: No me parece bien que lo adornemos todo y pintemos todo nosotros si hacemos al final lo que hemos estado hablando. –Miraba de un lado a otro buscado uno de los miles y míticos caches amarillos de esa gran ciudad.

R: ¿Qué habéis estado hablando? –Pregunto extrañada.

K: ¿Que te parecería un cuarto inquilino? –La miro con la cabeza de medio lado.

R: ¿Un cuarto inquilino? Espera… aclárame eso. –Frunció los labios.

S: No… Aquí no… por favor… -Dijo mirando al cielo.

K: Veras… -Miro a Santana de mala manera. -¿Te parece hablarlo en casa mejor? DIOS ME ENCANTA LLAMARLO CASA. –Hizo un gesto de victoria, y diviso un taxi. –Rachel… ¿Haces los honores?

R: No lo dudes querido.

Y esa sería la primera vez que alzara la mano y diera ese peculiar grito tan típico de allí ''¡TAXI!'' salió de su garganta, la aventura comenzaba.

oooooo

Hola a todas/os, como bien sabréis soy nueva aquí (a lo que escribir se refiere), soy una lectora de fics normalmente, no solo de GLEE sino también de otras series, películas, o simplemente de poesía que también se encuentra por aquí. He decidido lanzarme a esto y espero que lo disfrutéis (PROMETO MEJORAR).

Intentare actualizar una vez a la semana, es decir, los domingos, no creo que actualice nunca dos veces y menos entre semana pero intentare cumplir a raja tabla lo primero.

Si teneis twitter podeis seguirme a uno que me acabo de hacer para ''frikear'' de algunas cosas pero sobre todo para desahogarme y salir un ratito (aunque sea pequeño) del armario. Soy BeaFfblessss

Saludos :)