Disclaimer: si, seguro, los personajes mencionados son pertenecientes a la compañía Nintendo, pero, eso ya lo saben ¿Cierto?.

:3 Enjoy!

-.

-.

-.

-.

-.

- Te amo.

Eso el príncipe lo sabía desde un inicio, cuando el había aceptado tener una relación con Ike… Una relación de sólo sexo.

Había sido en uno de los tantos intentos del mercenario de seducirlo, uno en el que la lujuria había sido su punto débil.

Ike, le había dado el mejor sexo de su vida… Pero entre ellos sólo sería eso. Sexo.

- Te amo.

Infinidad de veces había escuchado esa declaración de amor por parte de Ike. Tantas veces que había perdido la cuenta, pero hasta ahora, esas palabras se seguían clavando en su corazón como estacas de plata. Le dolían, porque sabía, que no podía responderle, que no podía decir lo que su amante esperaba escuchar. Nunca lo había hecho… y nunca lo haría.

Lo mejor sería mantener esa relación… como estaba. Sólo sexo.

Porque el príncipe estaba comprometido, en cuanto regresase a Altea se casaría, con Sheeda. No había más opción. No era su elección.

- Nunca me respondes.- mencionó Ike.- No te quejas, pero tampoco lo aceptas.

- … No tengo que responder.- murmuró.- Eso acordamos al inicio. Sólo sexo.

Porque a pesar de que el sabía los sentimientos del mercenario, aceptó su propuesta. Aunque a ambos los dañara, ambos lo disfrutaban. El inmenso placer que les daba las caricias prohibidas, mal vistas ante los demás. Ellos dos las disfrutaban, aunque después de eso, se arrepintieran profundamente de lo hecho.

Ike se arrepentía de haberle propuesto eso al príncipe, porque, por más sexo que tuviesen, nada cambiaría, Marth no se enamoraría de el, no aceptaría mas que darle sólo su cuerpo cada noche… A veces pensaba, que Marth, no sólo quería sexo con él, siempre, cuando terminaban, el se acercaba y lo abrazaba fuertemente, y podía notar los ojos cristalizados del príncipe observándolo. También podía no solo tratarse de algún sentimiento escondido… y sólo era su imaginación. O tal vez, podía tratarse de remordimiento.

Marth, se arrepentía de haber aceptado aquella propuesta. De haber arruinado su amistad con él. De lastimar su corazón, noche tras noche. Ike, aún no sabía que el se casaría, y no debía saberlo, eso, sería un dolor profundo e indescriptible… Tal y como el que Marth ya conocía.

Ambos sabían, que estaban mal. Pero a ninguno le importaba lo suficiente como para detenerse.

A fin de cuentas, cuando se acaba la rutina, lo único que queda, es volver a empezar.

-.

-.

-.

-.

-.

:D seeeh, otro más.

En realidad, no se que me ha pasado, últimamente me ha dado por escribir, pero no por actualizar, seguro lo haré pronto.

Ya saben, a una como escritora, le da por escribir nuevas cosas, tal vez me tome un pequeño descanso del SSBB, y me valla a buscar inspiración a otra serie o videojuego.

En fin, no me iré al menos hasta terminar uno de los fanfic que he publicado.

Como sea.

¿REVIEWS?