Disclaimer: Para mi mala fortuna estos personajes no son míos, y para su buena suerte y originalidad los nombres utilizados aquí son de la grandiosa Stephanie Meyer; sin embargo me adjudico la historia, ya que claramente es de mi hermosa imaginación y cosas de la realidad también incluidas xD... disfrútenla.
Decisiones equivocadas
Capitulo 1
Estaba sentada en un banco al lado del bar tranquilamente (me refiero a tranquila con un trago en una mano y un cigarro en el otro) la música del local estaba demasiado fuerte por lo que me impedía pensar con claridad o leer algún libro de mi colección, y en estos momentos ponerme a bailar no estaba en mis opciones, sería un gran desastre público y obviamente la vida de alguna persona peligraría considerablemente. En el poco transcurso de la noche, había visto a alguno que otro chico guapo bailando sin causar mi total interés, pero uno fue el que me quito hasta el aliento, llamándome mucho más la atención que los demás que se encontraban en el lugar. Su pelo cobrizo y su hermosa sonrisa sobresalía sobre los demás y su manera de bailar... uff parecía casi un bailarín profesional. Estaba totalmente concentrada en cada uno de sus movimientos y sobre todo su sonrisa al disfrutar el baile, produciendo que millones de mariposas se movieran con ímpetu en mi estómago.
Para que mi mirada no fuera tan insistente y notoria, comencé a observar para los otros lugares del local, pero sin moverme de mi asiento. Observé como mi mejor amigo Jasper bailaba con otra persona también con dotes de bailarina profesional, se veía completamente feliz y divertido, y si él estaba así, bueno bien por él. En otro lugar del local, vi a un compañero de la universidad, por lo que intenté voltearme para que no me viera, y gracias supongo a la unión de los planetas hoy día, dio resultado y se fue. Él era uno de esos compañeros que uno no quiere nunca ver, aquellos tipos de personas que vienen solo a ti con interés y nada más, te llaman por teléfono para saber dónde tiene clase o cosas por el estilo.
Mis pensamientos fueron interrumpidos por la llegada de un sujeto de cabello claro y ondulado, su tez extrañamente más blanca que la mía, y su contextura musculosa y alta; pero no me sorprendía tanto como aquel hombre que tenía mi mirada clavada en él y que atraía la vista de cualquier mujer en sus cinco sentidos.
-¿Me puedo sentar aquí?- me preguntó en tono alto a causa de la música, no era para nada tímido, la mayoría de los hombres se sonrojaban pero él no mostraba signo alguno de ello, su sonrisa era hermosa pero no me impresionó en absoluto.
-Claro- le respondí desviando la mirada, observando cualquier cosa que hiciera que se fuera de mi lado, sabía que de esta forma podría largarse, ya que demostraba mi lado antipático, ayudándome a sacar a volar cualquier jote que nunca faltaban. (Jote: en mi país se les llama a los hombres molestosos que sin que uno los llame, llegan y no se van jamás)
-Me llamo James- dijo tendiéndome su mano, después de varios minutos de silencio incómodo para ambos.
-Bella- dije mirándole la mano de forma casi despreciable, siempre he odiado cuando me tienden la mano, no sé por qué motivo, por lo que tomé sus dedos y solté rápidamente, mirando hacia otro lugar sin importancia.
-¿Eres de las que no les gusta que le tiendan la mano?- su sonrisa esta vez me impresionó, era tan parecida a la de aquel hombre que estaba en la pista de baile y el cual me atraía completamente.
-¿Eres adivino?- le respondí con otra pregunta, pero esta vez de forma más cariñosa, me agradaba un poco más ya que los otros molestaban hasta que llegaba el momento donde tenía que escribirles un papel que dijera "No estoy interesada en ti". James era más amigable, su sonrisa se amplió completamente al ver que yo estaba menos tensa que antes, por lo que corrió su banco más cerca del mío.
-Claramente no soy adivino, o si no no te hubiera tendido la mano- sonrió, intentando ver el punto que mi vista seguía, pero no pudo saber a quién miraba, ya que el lugar estaba repleto, por lo menos la pista de baile.
-Aps- dije de forma desinteresada mirando ahora como Jasper se burlaba de mí desde la lejanía, sabía que me molestaba salir en la noche, prefería millones de veces leer o dormir, que estar despierta hasta tarde y despertar idiota el día siguiente por el despertador en la mañana. A esta hora de la madrugada él se reía, estaba tan ocupado con su bailarina que no podía venir a salvarme ahora de los molestosos hombres, por lo que solo mandaba miradas y sonrisas.
-¿Vives acá?- me preguntó James, sacándome de mis pensamientos.
-mmm...- pensé bien antes de responder- Sí y no- dije sonriendo, acomodándome en la barra para verle la cara, si Jasper se reía de mi, era mejor que lo hiciera con bases.
-Ok... Explícame eso por favor- dijo con su ceño fruncido.
-Bueno, sí, porque trabajo y estudio aquí toda la semana, y no porque no siempre estoy aquí en Seattle, si no que viajo mucho a Forks.- le conté, era mucho más fácil decir "si vivo aquí" o "no", pero yo no soy buena para mentir, por lo que me di el tiempo de explicar.-¿Y tú?
-Ahh..Eso es más fácil de lo que creí- me dijo sonriendo- Bueno yo si vivo aquí, es más trabajo a pocas cuadras de acá, vivo con mi prima y su hermano nos visita casi siempre.
-Uh huh- dije asintiendo con la cabeza- ¿Y qué es lo que te trae por acá?- pregunté para no perder el hilo de la conversación con monosílabos como: "si, no, que bien, ok".
-Bueno estamos celebrando el nacimiento del hijo de mi primo- ¿Eso se celebra? me dije para mi misma, tener un bebé para mí no era modo de celebración, menos a esta edad, pero tuve que fingir felicidad y no me salió para nada de mal.
-¡Qué bien!- dije creo que soné demasiado chillona, pero bueno la música lo esconde todo- ¿Y qué edad tiene tu primo, es mayor?- "¡oh Bella! si pareces una entrometida, ni siquiera conoces a su primo" me dije yo misma internamente.
-No tanto, tiene 26 años, y su pareja también, aunque a casi nadie le agrada completamente- dijo frunciendo su ceño, pero a modo molesto, a lo mejor la mujer no era tan agradable.- Y a ti ¿Qué te trae por estos lugares en la semana?
-Mi mejor amigo me obligó, le molesta que esté tanto tiempo encerrada estudiando, que no encontró nada mejor que sacarme hoy día, ya que mañana entro tarde a clases.
-¿Estudias?- me preguntó con curiosidad.-¿Qué cosa?
-ah, bueno si estudio, voy en tercer año de literatura inglesa, Y tú ¿Qué haces?- le pregunté, algo que detestaba era hablar de mí ya que era muy aburrida, me interesaba saber de las demás personas.
-Bueno yo estoy terminando la carrera de Educador físico, y trabajo haciendo cosas pequeñas por aquí y por allá- sus labios dibujaron aquella sonrisa que me hacía ver como una estúpida babosa.
-Qué entretenido- le respondí, volviendo la mirada a Jasper que estaba comportándose casi como un caníbal, mientras literalmente se comía aquella mujer, pero si él hacía eso era porque realmente le atraía demasiado o le agradaba, por lo que me sentí más tranquila.
-Bueno y, ¿Estás soltera?- esa era la pregunta que detestaba responder o que me la hicieran, era tan directa, muchos se demorarían horas en hacerla, pero él era distinto a los demás. lentamente me volteé para ver sus ojos y ver algún indicio de mentira cuando le devolviera la pregunta.
-Sí, soy soltera, ¿Y tú?- sonreí como siempre lo hacía con aquella tan incómoda pregunta, que todos intentaban evitar hacer.
-Sí- me dijo mirándome a los ojos con un brillo que conocía demasiado, tener a tu mejor amigo hombre, hacía que supieras cosas de los de su misma especie, que no te enterarías con una amiga mujer, aunque claro, también tengo a mi mejor amiga de la vida. Aquel brillo específico, me decía "sí soy soltero y me atraes desde el primer momento en que te vi".
-Oh- dije, desviando nuevamente la mirada, pero sus ojos fijos en mí me hacía sentir incómoda, como que parecía casi un sicópata- ¿Puedes dejar de hacer eso?- pregunté después de un momento al ver que no dejaba de mirarme, pero todo con una sonrisa tierna en mi rostro, no quería tampoco que saliera corriendo por susto ante mi carácter.
-Oh lo siento, no sabía que te molestaba- dijo desviando su mirada a otro lugar, igual de perdido que el mío.
-No es que me moleste, pero me hace sentir incómoda- le dije sinceramente.
Nos quedamos en varios minutos de silencio, hasta que mi teléfono comenzó a vibrar, era un mensaje y lo más gracioso es que decía "Jasper", sonreí al ver de quién remitía y acepté para leerlo, este decía:
Mi Bellita hermosa, creo que viniste conmigo ¿Cierto?, bueno lamento decirte que te irás solita de vuelta a casa, todo por una buena causa amiga. Sonríe si aceptas, si no te voy a dejar ahora mismo, veo que no lo estás pasando mal tampoco. Besos J.
¿Cómo no iba a sonreír?, aunque me iría sola a casa lo más feliz que me hacía era ver a mi mejor amigo feliz; sin embargo no estaría para nada contenta si aquella mujer le hacía lo que era un daño a Jasper, ahí sí que conocería la furia de Bells. Sonreí mirando a Jasper, le guiñé un ojo, me volteé para pagar la bebida que había tomado, menos mal que había sido uno, de lo contrario, no podría manejar. Llamé al mesero, y una mirada se fijó nuevamente en mí, la de James obviamente, antes de sacar mi billetera su mano me paró.
-Yo pago- me dijo- Yo te invito si no es mucha la molestia.
-Bueno en ese caso- le respondí con una calurosa sonrisa- Muchas gracias.
-No hay de qué- me respondió pagándole al mesero mi trago y el que tenía él en su mano.
-Creo que debo irme- le dije poniéndome de pie y tomando mi bolso- Lo siento pero estoy demasiado cansada.
- No te preocupes, creo que yo también me iré, he entrenado demasiado y no tengo ganas de bailar- respondió mandando un mensaje rápidamente a su primo y prima supongo.
-Bueno, entonces salimos juntos al aparcamiento- le di una idea, para por último no salir sola y me pasara algo, tenerlo a él al lado, alejaría a cualquier ladrón o delincuente de mí.
Salimos juntos, su mano se acomodó en la zona baja de mi espalda, como si fuera de su propiedad, ya estaba acostumbrada a que hombres hicieran eso, pero nunca los dejé ir más allá, solo abrazo. El alcohol claramente los hace ser más cariñosos de lo normal y sinceros también, por lo que al llegar a mi auto me dijo.
-Bella, quiero decir que, de verdad la primera vez que te vi me atrajiste demasiado- Odiaba esa parte del discurso, ¿Cómo le decía que no sin herir sus sentimientos?-¿Te pasó lo mismo?- esto se ponía peor.
-Bueno- dije pasando mis dedos nerviosamente en mis rizos color chocolates, enfocando mis vista en otra cosa que no fueran esos ojos- Yo no suelo enamorarme o algo por el estilo la primera vez, y por ahora no busco pareja, pero si quieres que salgamos otra vez... no sé, para mi no hay problema si no hay compromiso de por medio.- ufff me zafé sanamente y sin ver enojado ni triste a nadie.
-Tienes razón, bueno te dejo mi número- me dio su tarjeta, sonreí y me despedí con un beso en su mejilla, para ir de vuelta a casa.
En el preciso instante en que me alejaba del abrazo de James para subir a mi Chevrolet Spark L1 color azul, llegó trotando una persona a mi auto que logré visualizar como alguien que había visto antes, cosa que me asustó, pero no era ningún ladrón ni nada, era nada más ni nada menos que aquel hombre que ya estaba grabado en mis pensamientos sin saber su nombre. Sus hermosos ojos verdes me miraron fijamente, su ceño se frunció por alguna confusión que pasó por su cabeza, llegó al lado de Jasper, aún mirándome, pero su mirada no me hacía sentir incómoda como la que me daba James. De un momento a otro me di cuenta que la mano de James estaba aún en mi cintura, cosa que hizo que aquel hombre de pelo cobrizo fijara su mirada en mi cintura viendo como era casi de la propiedad de James. Luego de unos largos instantes transcurridos, aquel desconocido que aún producía mariposas en la parte baja de mi abdomen habló, con su voz casi caida del cielo.
- ¿Te irás tan rápido primo?- le dijo a James, y a continuación un balde de agua fría cayó sobre mí.
-¿Él es tu primo?- le pregunté casi en un susurro, perdida en los hermosos ojos verdes de aquel desconocido.
-¡Sí!- respondió James como un golpe en mi estómago- Bella te presento a mi primo Edward. Edward ella es Bella.
Mierda, es que esto ¿podía ser peor? Primera regla para mí: No estar con la ex pareja de tu mejor amiga, y la segunda regla: si tiene hijos o pareja Olvídalo Bella.
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..
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Fin
¡Hola! Bueno esta es mi nueva historia a ver que les parece :D
Bye!
Nacha
