Digimon no me pertence, hago esto sin fines de lucro.


VALOR

A Osamu Ichijouji no le gustaba ver a su madre llorar, pese a que ella era muy discreta y evitaba hacerlo frente a él y su hermana mayor, cuando el niño se despertaba por las noches al no poder dormir, se daba cuenta de ello.

Lloraba por papá, a sus escasos seis años, también era capaz de percatarse de ello, su papi llevaba días sin aparecer por la casa. Cuando su madre trató de explicarles lo que sucedió… no pudo, el tío Daisuke tuvo que intervenir y sólo se limitó a decir que su padre estaba enfermo y debía permanecer en el hospital, pero en cuanto Ken estuviera bien el propio Dai se encargaría de llevarlo a él y a su hermana a ver a su papi. Osamu le creyó y eso logró tranquilizarlo un poco, aunque no demasiado.

Mucho tiempo después, Osamu descubriría que en ese entonces su padre se estaba jugando la vida tras un tiroteo provocado por un clan miembro de la yakuza* al cual Ken se encontraba investigando. Las heridas habían resultado mortales.

Pero el Osamu de seis años no comprendía nada de eso, lo único que comprendía era que su madre estaba muy triste y él no sabía cómo consolarla.

Un día, mientras Miyako hablaba con la tía Mimi en privado, escuchó como su madre le confesaba que estaba embarazada, Osamu había escuchado esa palabra en alguna ocasión, pero no recordaba que significaba. También escuchó a su madre decir el enorme miedo que sentía al pensar en Ken y su estado en el hospital. Por alguna razón, eso último también le dio miedo a Osamu.

Al día siguiente el tío Taichi se encargó de pasar por ellos a la escuela, su madre no podía y él tenía toda la tarde libre, los llevaría a jugar con su hijo.

Ya en la casa de Taichi, mientras su hermana se encargaba de atosigar a Yagami hijo, a Osamu se le ocurrió disipar todas sus dudas con la ayuda de Yagami padre:

—¿Qué significa estar embarazada? —preguntó inocentemente.

A Taichi la pregunta lo turbó un poco, aun así decidió explicarle al niño, no pensó que eso fuera un inconveniente:

—Significa que una mujer pronto se convertirá en una mami, porque tendrá un bebé.

La cara de Osamu se iluminó por completo.

—¡Eso quiere decir que tendré un hermanito!

A Taichi le sucedió todo lo contrario, su cara se había vuelto completamente pálida.

—¿Por qué dices eso, Osamu?

—Porque escuché a mami decirle a tía Mimi que está embarazada —la cara de Tai se puso aún más pálida—, aunque no entiendo porque a Mami le da miedo tener a mi hermanito.

El semblante de Taichi se endureció, él si lo entendía, tener un esposo muriéndose en el hospital, dos pequeños en casa y a otro nene en camino, no podía ser fácil para nadie.

—¿Sabes, Osamu? Quizá llego el momento de mostrarle a tu madre que tu puedes ser valiente por ambos.

Osamu no supo por qué, pero asintió decidido.

Casi al anochecer, cuando regresaron a casa y Osamu notó a su madre aun triste, se acercó a ella y la tomo de la mano.

—Mami, yo seré valiente por ti, por mí y por mi hermanito —Miyako lo miró con sorpresa y al instante se le aguadaron los ojos—. Yo cuidaré de ustedes.

Ese día Osamu Ichijouji encontró el valor para cuidar a sus seres queridos.