Es mi primer fic de HTF, la pareja principal será FlakyxFlippy, sandran varios de los demás personajes, estoy intentando hacerla lo mas aceptable, si alguien posee informacion sobre los rangos de la milicia como para facilitarmelos le estaria muy agradecida bueno ahora lo importante
-bla bla bla: charlas normales en voz alta
bla bla bla...: recuerdos, sueños
bla bla bla..: flash back de acontecimientos pasados
"bla bla bla"..: recuerdos de algún comentario de echo por alguien
"bla bla bla": el personaje se habla a si mismo en su mente
"bla bla bla": Flippy hablándole a Fliqpy
"Bla bla bla": Flqpy hablándole a Flippy
bueno, creo que está todo cubierto... disfruten...
Los gritos provenientes del pasillo, los disparos, la bocina de alarma, y todo el caos que se mezclaba con aquellos sonidos la despertaron
Ya de por si le había costado conciliar el sueño después de que sus padres le inyectaran todas esas jeringas dejándole el brazo casi inútil y dolorosamente sensible, no podía apoyarse sin sentir ganas de morir debido al dolor que le acalambraba la mitad del cuerpo, y aun así no sabia la razón de porque aquello.
Tras sollozar en silencio en su cuarto, finalmente el cansancio se hacía cargo o quizás el dolor le había echo desmayarse.
-atrapadla, no le disparéis imbéciles!- esa era la voz de su madre…
-dios misericordioso, donde se a metido?- la del soldado que siempre custodiaba aquel pasillo
-cuidado, CUIDADO!- su madre, parecía estar desesperada
-AAAAAARRRRGGG!- otro hombre? Otro soldado? No recordaba esa voz
-MI BRAZO! ES UN MONSTRUO
-DISPAREN
-HE DICHO QUE NO! LA NECESITAMOS CON VIDA!
-ESTA LOCA? ACABARA CON MIS HOM…ARRRRGGGGGG….
-SEÑOR! OLVIDELO MUJER, LA MATAREMOS. DISPARAD SIN PIEDAD, LE COBRAREMOS LA VIDA DE NUESTROS HOMBRE! EH?...
Luego solo escucho mas balazos y gritos de personas desesperadas, parecían estar sufriendo ¿Que estaba pasando hay fuera? ¿Seria conveniente que saliera? ¿O debía quedarse hay y esperar a que sus padres vinieran por ella?...
-Philip! Cuidado, no reconoce a nadie, vete de aquí!- ese era el otro hombre que trabajaba con sus padres y al que había nombrado era a su padre?
-Mi pierna!... WEIß detente, soy Philip, no me recuerdas?
Luego escucho una siniestras carcajada, el grito de su madre, algo pesado caer y chocar contra la puerta de su habitación y…. después un par de orbes doradas mirándola penetrantemente, con odio, con rabia, con vicio y ganas de matarla, tuvo miedo, quiso huir pero estaba paralizada, miraba directamente a aquella criatura que no dudaría en destajarla con sus filosas garras, el olor a sangre proveniente de ese desquiciado ser lleno su cavidad nasal y luego, luego, solo recordaba que un fuerte, púnzate y quemante dolor en su pecho la sumergían en un profundo sueño.
Abrió sus ojos con pesadez mientras sentía las lagrimas deslizarse por sus sienes, nuevamente esas pesadillas, un terrible escalofríos se apodero de ella, algo malo estaba por acontecer, algo muy malo iba a pasar muy pronto
Tres años antes….
-Este es el infogme, estudie a los nuevos gueclutas y…
-querrás decir, las sobras de Nashor, detesto que me mandé a los que califican como basura, al final tengo que hacerme cargo de esos inútiles
-de vegdad considega que son unos buenos paga nada?
-uno que otro son rescatables pero los demás son solo blancos para el campo de batalla, no sirven, por cada uno de estos sacos de huesos perdemos valiosos equipos, uniformes, presupuestos, una fortuna, sabes cuanto dinero deposita el estado por un solo soldado? Tienes una sola idea de cuanto gastamos por alimentar a un inútil que no ira mas allá de ser el próximo cuerpo que llore un compatriota nuestro?
-clago, pego no se le olvide algo impogtante, será White la que los calificagá y decidigá si se queda o los togturas hasta que ellos decidan abdicag por cuenta progpia
-ptf… odio a esa mujer
-todos la odian….- aquel hombre bajito, de acento francés salio del despacho dejando a su superior en rango lanzando maldiciones contra la anteriormente nombrada
-no me sorprende, es sabido ya que su vocabulario se reduce a esas palabrotas tan mal pronunciadas
-Saggento!- rápidamente se puso derecho saludando a su superior con el clásico saludo del ejercito
-descanse soldado, solo e venido para ahorrarle el trabajo- ronroneó maliciosamente mientras pasaba frente a este con un gesto algo retorcido en su rostro, esa mujer daba miedo, todo en ella daba miedo, no sabia como era que una mujer podía estar en esa posición, en ese rango, tampoco era sabido mucho sobre su vida, solo que era peligrosa, o mas bien que se sentía el peligro con solo su presencia o incluso ausencia, ella era escalofriantemente hermosa pero peligrosa, dos combinaciones letales para un grupo de hombres faltos de féminas, aun así nadie se atrevería nunca a intentar nada con ella, solo los "selectos" con "dotes especiales" eran "bendecidos" con estar en su escuadrón especial, él era uno de ellos
-bien, así que estos son los nuevos reclutas eh? Nada interesante para serte sincera
-no me hables con confianza, además, quien te a dejado entrar a mi despacho? Como te atreves a fisgonear entre mis papeles? Eres una maldita bastarda intrusa, eso es lo que eres
-oh, veo que papa oso a despertado con un humor de los mil demonios eh?- esa fémina tan peligrosa le clavó su extraña mirada, se relamió el labio superior y cruzó las piernas mientras se acomodaba perezosamente en la silla, él sintió miedo, dios, esa mujer se estaba preparando para asesinarlo?
Aunque pereciera que lo seducía era todo lo contrario, estaba incitándolo a que cometiera un error, a que intentara algo y ella le daría su merecido así como lo había echo con muchos de esos soldaditos de pacotillas que osaron siquiera en pensar que podrían controlarla empleando la fuerza bruta ¿cuantos de ellos fueron dados de baja y archivados con el titulo "muerto en servicio"? la verdad era que ella se había encargado de enseñarles de forma permanente que con su persona no se juega, una única lección bien aplicada por parte de esa endemoniada mujer
-solo son cinco- tembló, un terrible escalofríos le picaba la espalda, dirigió su mirada a su ventanal detrás de su escritorio buscando alivio, aunque fuera en la visual, ignorándola, o intentándolo
-bien, necesito un hombre para el escuadrón, uno que sepa matar…..
Actualidad…
Había esperado pacientemente por tres días, frente suyo estaba la base del enemigo y el objetivo de la operación
Escuchó como los camiones de carga salían del hangar y otros entraban, era la oportunidad perfecta, esos imbéciles nunca revisaban las cargas, o más bien, no lo hacían correctamente, uno de los vehículos paró esperando al que estaba delante suyo avanzara de una vez, él se escabulló rápidamente entre los arbustos y se sujeto de la parte de abajo del camión, no era una hazaña muy fácil de realizar, por mucho que las películas lo hicieran ver algo tan sencillito, aguantó, aferrándose como si de eso le fuera la vida aunque su vida estaba en peligro, solo tenía una oportunidad, o triunfaba en estaba operación o moría en manos de sus propios camaradas.
-"demuestra que posee total control sobre él"
Apretó con fuerza su mandíbula mordiéndose en labio haciéndolo sangrar, ese sabor lo aturdía, lo volvía loco, lo sacaba de si….
-"no te dejaré salir"- se dijo para si mismo mientras sentía que sus manos comenzaban a entumirse por estar soportando el peso de todo su cuerpo, acomodó sus piernas de forma que pudo equilibrar su cuerpo y aligerar el peso en sus manos
-"yo seguiré adelante, lo lograré por mi mismo, solo sin que eso ocurra"- se daba valor, no cabía el miedo en su cuerpo, no debería darse el lujo de dudar, no cometería el mismo error de hacía un año donde por su estupidez perdió a dos de sus mejores colegas, compañeros y amigos
-"eran los mejores, están muertos por tu culpa, tus los mataste…"
Sintió la ira carcomerle las entrañas, no quería recordar lo ocurrido ese día, desde entonces, desde ese momento él se había vuelto un ser totalmente…..
El ruido del motor del camión lo trajo a la realidad, repaso mentalmente los detalles de la misión
-"1º infíltrate en la base enemiga
2º ubica la sala de vigilancia
3º encontrar el sector de P.A.O.A. la parte experimental
4º recoger lo que sea que esté en ese lugar
5º entregarlo a su superior en perfectas condiciones…
No podía ser tan difícil, esa área no era una de las más vigiladas, de hecho, parecía un lugar de almacenamiento, en ningún momento vio a un "personaje" de relevante importancia como para pensar que dentro hubiese alguna vigilancia excesiva, esto seria fácil…
Se removió en su cama deshaciéndola por completo, sintió frío y dolor en su cuerpo tanto que comenzó a sollozar mientras en su mente sus sueños solo eran diapositivas repetidas de los sucesos del día, el dolor de tener que soportar aquello y seguir viviendo solo para esperar al día siguiente y repetir nuevamente lo acontecido anteriores, despertó jadeando y sudando frío, sus sienes estaban húmedas al igual que sus mejillas y le ardían los ojos, había estado llorando nuevamente ¿Cuándo acabaría esto? ¿Por qué dios no la dejaba morir de una vez?
-"espérame, se buena niña y espérame"
¿Pero cuanto? ¿Cuánto debía esperar? ya no recordaba como era el rostro de aquella persona que le había prometido sacarle de ese infierno, lo único que conservaba de aquel recuerdo borroso era un pequeño prendedor, no entendía que significaba pero era lindo y brillaba, lo mantuvo oculto durante todo ese tiempo
-"esto te salvará la vida en un momento critico, no lo pierdas"
No importaba si era verdad o no, era lo único que conservaba como suyo, estiró su brazo hasta un pequeño orificio en el colchón y sacó cuidadosamente su pequeño tesoro, sintió frío, se puso de pie y fue a un estrecho armario que había en esa diminuta habitación, sacó un par de pantaloncillos y un sweter que le quedaba un tanto grande, con esas ropas parecía mas bien un….
BOOOMM…
-EH!.
Una fuerte explosión seguida de disparo y el penetrante sonido de la alarma la aterraron. Todo era igual a esa vez.
-AAAAAARRRRGGG!-
-MI BRAZO! ES UN MONSTRUO
-DISPAREN
No, no de nuevo, caminó aturdida hacía atrás hasta chocar con la pared
-DISPAREN SIN PIEDAD….
Ella gritó mientras se acurrucaba en un rincón ocultando su rostro entre sus piernas y se jalaba su pelo con histeria
-"recuérdalo, esto te salvará la vida en un momento critico…"
Sujetó con fuerza aquel prendedor mirándolo como si en ello se le fuera la vida, tanto en si que ni notó cuando la puerta de su celda-habitación explotaba y una tenebrosa figura se a adentraba a su interior
Unos pasos la distrajeron, apretó el prendedor cortándose la palma de la mano con los bordes de este, miró la extraña sombra que tenia en frente, solo pudo distinguir un par de ojos amarillos mirándola con odio, con rabia, con vicio y ganas de matarla, tan aterrada y fuera de si estaba que cuando aquella terrorífica sombra se le abalanzó ella solo atinó a lanzarlo que único que tenia en su mano…
Distinguió a una pequeña criatura oculta en lo mas oscuro de aquella celda, era curioso, viendo el lugar con un rápido vistazo parecía mas bien una habitación que una oficina o sala de recursos, no podía ser el lugar correcto, de todas formas eso que importaba? Quería seguir matando, una vez dentro de ese lugar y luego de haber disparado la alarma solo atino a sobrevivir y que mejor manera que aniquilando cualquier amenaza posible, entre ellos matando, destajando, degollando y destripando a los soldados enemigos, necesitaba sentir la sangre salpicarle el rostro y humedecer sus labios, el olor metálico que desprendía era tan embriagadora, una sensación tan deliciosa y placentera, matar, él amaba matar y quería seguir haciéndolo fuera quien fuera sin importar quien se le pusiera en frente, él lo mataría
Cuando dejaron de venir soldados a su encuentro se dispuso a seguir parte del plan original, que importaba ya si había dejado registro de que pasó por ahí, sería demasiado tarde dar con su persona, cogería el archivo y se largaría del lugar, ya estaría varios días de distancia como para preocuparse de ser capturado o emboscado. Pero aun deseaba matar, aunque fuera a uno más, entró a la celda y entonces lo vio, una diminuta figura oculta en lo mas profundo, en un rincón, temblaba, no era peligroso pero eso no quitaba que estuviera vivo y pudiese ser una amenaza potencial, se recordó a si mismo que el único enemigo fiable era el muerto entonces sin dudarlo un momento se encaminó hasta aquel individuo de aspecto lamentable mientras oprimía con fuerza su cuchillo de cazador
Pero luego ocurrió algo inusual, esa criatura le lanzó un pequeño objeto a la cabeza, sus rápidos reflejos reaccionaron a tiempo y logró atraparlo con su mano libre sin embargo no fue para mejor, se lo enterró en la palma, miró molesto aquel objeto punzante y su psicópata y perdida mirada se volvió nula, era posible acaso?
Sintió entonces un dulce aroma provenir del brillante objeto, tenia algo en la parte del alfiler, pasó su lengua y degusto algo maravilloso, de repente algo en su cabeza hizo sinapsis y se abalanzó contra aquel ser de aspecto frágil, jalo de su mano y oprimió su muñeca casi al punto de quebrársela, su mano tenia sangre, su sangre, y era deliciosa, lo mataría, lo degollaría y bebería de su sangre hasta dejarlo seco pero
-"es uno de los nuestros"- escucho una voz en su interior
Se calmó después de abofetear al pequeño para que se callara y dejara de gritar, volvió a mirar el objeto en su mano, era la insignia de su escuadrón, los que poseían un alto rango y usaban orgullosos aquella boina ¿Cómo era posible que ese ser tan patético tuviese algo como eso en su poder?
De repente aquel deseo de matar se volvió en una vacía sensación y un desagradable sabor a metal y oxido invadió su boca al punto de casi hacerlo vomitar, respiró con tranquilidad y analizó mentalmente la situación a una velocidad sorprendente, tomó a la criatura en brazos y abandonó las instalaciones…
Tres años atrás….
-el capitán el jefe Nashog no le manda sus sobrags después de todo
-monsieur Mouse, usted mas que nadie debería saber que Nashor es un idiota pero un fiel colaborador, no me manda sus sobras, sino a lo mas selecto, recuerde que con el dolor de su alma me hizo entrega de su experto en explosivos
-posee un equipo muy geducido Saggento, mientras el capitán en jefe Nashog le a mandado a unos 29 hombres solo a seleccionado a dos
-cuatro…
-¿disculpe Saggento?
-excusez-moi monsieur, pero donde se encuentra el soldado Sneaky?
-¿no a llegado todavía?- se gira observando todos los alrededores
-créame monsieur, si estuviese aquí yo lo sabría…
-había dicho algo sobre los nuevos geclutas
-oh, veo que el joven camaleón quiso adelantarse, de todas formas, las habilidades que busco en mi próxima adquisición es algo mas primitivo
-un joven con habilidades sensitivas?
-quizás, eso seria positivamente algo a su favor pero no me interesa adquirir una ficha pasiva
Mouse contemplo algo asustado la expresión en el rostro de su Sargento, sus ojos brillaron peligrosamente mientras se relamía con su roja lengua la punta de sus colmillos y una sonrisa retorcida y desquiciada se formaba lentamente en su rostro
-Activo Saggento?
-jejejeje… tenemos a un experto en explosivos, a un hábil infiltrador, solo falta el que no tema matar de frente….
-un expegto asesino?
-mas bien…una maquina de aniquilación….
Actualidad
Después de correr por unas cinco horas y asegurarse de que estaba lejos de cualquier área donde fuera posible hallarlo. Respiró como loco intentando recuperar el aliento y las fuerzas, no entendía que había pasado, de repente se encontraba frente a un niño, al que aun llevaba en sus brazos, y sin la menor idea de para donde debía ir
-¿Qué se supone que hago con este niño? No recuerdo nada ¿Cómo fue que… le perdoné la vida?
Estaba tan oscuro que no podía rastrear el camino, dejó al ¿rehén? en el suelo y buscó entre sus cosas alguna linterna de mano pero algo se clavó en su dedo ¿Qué era ese pequeño objeto brillante? Lo miró fijamente pero no pudo distinguir nada en particular, sacó su pequeña linterna de su bolsillo y lo alumbró
-¡¿PERO QUE…?- era posible? Estaba viendo bien? No era acaso… cerró los ojos tratando de rebobinar los acontecimientos que estaban en su memoria, recordaba haberse infiltrado y haber sido descubierto, también recordaba el balazo en su brazo… sin abrir los ojos se palpó el hombro sintiendo un leve dolor, la bala solo lo había rozado, tenía una leve quemadura pero no era tan molesta como para preocuparse, luego que mas había sucedido? En ese momento fue cuando perdió la razón, RAYOS, otra vez perdió la cordura y lo había dejado salir, ahora venían a su mente los recuerdo de forma mas nítida, aquellas sombras eran los soldados de esa base siendo asesinados por él, pero cuando estaba en esa condición, cuando estaba totalmente ido no perdonaba vida alguna, entonces ¿Por qué ese niño estaba vivo?
Escuchó unos quejidos, era el pequeño que secuestró, quizás estaba herido, no podía fiarse de si mismo cuando estaba convertido en un "loco"
Se acercó al niño y palpó sus brazos, demasiados delgados y frágiles, no podía ser una amenaza para él, de todas formas no podía asegurar que no estuviese herido, se puso la linterna en su boca mientras le sacaba el grueso sweter, era algo incomodo así que decidió sostenerla del pecho para levantarle el abrigo pero algo blando y redondo lo dejó en blanco por unos segundos, sin quitarle la mano de encima apuntó a su rostro, por dios, no era un niño, sino una mujer y él estaba oprimiendo uno de sus …
-mnn…- una molesta luz le daba directo al parpado, abrió sus ojos con pereza mientras era invadida por un terrible escalofríos, sentía frío y calor, calor en su espalda y pecho izquierdo pero estaba helada en sus otras extremidades… y ¿una respiración algo agitada cerca de su cuello?
Se miraron por unos segundos, sus ojos verdes estaba aterrados, su blanca piel muy pálida y temblaba
-KYAAAAAAAAAAAA!- trató de golpearle el rostro o de empujarlo pero no pudo, ese extraño detuvo su brazo sosteniendo bruscamente su muñeca, luego hizo presión sobre sus hombro recostándola sin nada de sutileza sobre el húmedo suelo del bosque acto seguido sostuvo su cuchillo en su cuello….
No era necesario llegar al punto de amenazarla con el cuchillo pero no podía evitarlo, esa parte de él que siempre estaba alerta lo hacía actuar de forma automática, la muchacha trató de atacarlo y él simplemente aplico parte de su entrenamiento, inmovilizar a su enemigo aunque ella fuera solo una niña….
-¿Por qué a mi?...
Ella estaba aterrada, sus húmedos ojos esmeraldas brillaban bajo la luz de la linterna que sostenía con sus dientes, temblaba, se veía tan frágil, y su voz tan fina casi inaudible, parecía una gatita asustada, tan hermosa con su larga cabellera roja esparcida por el suelo
-…. ¿Por qué estabas en ese lugar?...-aun así, él también tenia sus preguntas, quizás el objetivo desde un principio era ella
-no me lastimes…-parecía como si luchara con ella misma para no llorar
-¿Por qué estabas en ese lugar?- ejerció un poco mas de fuerza
Ella sintió el frió metal tocar la piel de su cuello y no pudo más, comenzó a llorar, cerró sus ojos y lloró en silencio, las lagrimas empapaban sus mejilla y sienes, como hacía un par de horas atrás, iba a morir seguro, que existencia tan patética, confinada siempre al encierro sin saber nada de la vida, limitada solo a ser usada para quien sabe que para, luego terminar siendo secuestrada por un desconocido que la mataría en medio de quien sabe dios que lugar fuera ese donde su cuerpo seria olvidado en la completa soledad
-"recuerda Flaky, lo que ellos buscan, sabes lo que es y lo tienes con tigo, es rojo, recuérdalo, no lo olvides, esto es importante…"
-no lo sé…
-como obtuviste esto? –le mostró la pequeña insignia le la muchacha le había arrojado antes en la base.
Ella sollozó temerosa sin abrir sus ojos, era molesto, así no podría saber si mentía o no, aunque al parecer ella no parecía capaz de inventar alguna absurda historia en esa situación
Se colocó sobre ella, su peso sobre el frágil y pequeño cuerpo, en un momento sintió calor un extraño y placentero calor al roce de su cuerpo con la piel de esa muchachita
-responde!- la sacudió para que mirara el objeto
-¡es mío!- extendió su delgado brazo, el que tenia libre intentando arrebatarle el prendedor pero el soldado lo aparto de su alcance
-esto solo lo tienen nuestros hombres, mis compañeros del escuadrón especial…-quizás no era buena idea soltar tanta información -¿Cómo lo obtuviste?
-es mío… me lo dieron cuando niña… devuélvemelo….por favor…-balbuceaba, estaba aterrada, además de que evitaba mirarle la cara directamente, solo quería la insignia que ese desconocido tenía en su poder
-¿Quién te lo a entregado?
-no lo sé- sollozó con mas fuerza, al parecer esa frágil criatura comenzaba a perder la paciencia y lamentablemente él también
-no mientas!
-no lo recuerdo!- gritó
Sus miradas se encontraron nuevamente, esa pequeña criatura era tan hermosa, sus ojos esmeraldas lo miraban con miedo y odio, que osadía, era algo estúpido pero debía admitirlo, ella era atrayente, acaricio su rostro rozando sus ojos, secando con ese pequeño gesto las lagrimas de sus mejillas
-no te lastimaré- le confesó, si ella era el objetivo no podía dañarla –pero no puedo liberarte, sacó un trozo de cuerda para amarrar las manos de la pequeña pelirroja -lo lamento pero no puedo fiarme de ti
-eh?
-estabas en la base del enemigo, sin importar si eras prisionera o no, no puedo fiarme de ti –apretó un poco más de la cuenta las frágiles muñecas de la jovencita lastimándola
-ay!..-ella sintió como algo calido comenzaba a brotar del centro de su mano
-¿Qué es esto?...-jaló sus manos para observar aquello de dulce aroma, sintió entonces como esa voz nuevamente le hablaba –deliciosa…- otra punzada en medio de su cabeza, hizo un gesto como si se hubiese mareado y sintió como le faltaba el aire, su respiración se hizo agitada por unos instantes, su mirada oscureció, parecía solo concentrarse en la herida de la pequeña, acercó la mano ensangrentada hasta su boca y la lamió
-¿Qué hace?-se aterró, intentó zafarse pero lo único que conseguía era que este desconocido ejerciera mas fuerza en su ya sensible muñeca –ME DUELE!
Como un fuerte cachetazo o más bien puñetazo resonó en su cabeza la voz de su superior
-"DEMUESTRAME QUE PUEDES CONTROLARLO"- la soltó de golpe y se alejo de un salto cayendo sentado sobre el húmedo suelo del negro bosque
-lo siento…- apartó su mirada de ella, por un momento la sensación dulce en su boca le pareció lo mas delicioso que nunca había saboreado para luego cambiar a ese desagradable sabor metálico. –cobarde….
Tres años antes
¿Le temía?...
Estaba donde su padre no esperaba verlo llegar, intentaría ir mas lejos, conseguir honores, reconocimientos, todo por seguir los pasos de todo hombre en su familia, seria otro militar mas en la larga lista de soldados pero él seria el mejor, le demostraría a su progenitor que no era un afeminado del cual avergonzarse, por el echo que fuera un buen sujeto no significaba que tuviera dudas con respecto a su preferencias sexuales y tampoco significaba que fuera un cobarde preocupado por haberse roto una uña, era todo un hombre y se lo demostraría, a todos y a si mismo
Pero entonces ¿Por qué esa inseguridad y ese temor a…ella?
-realmente solo tengo basura este año, no opina igual soldado?
-si mi sargento
-mmm?- aquella mujer de rangos felinos y fiera mirada poso sus ojos asesinos sobre él, con solo vistazo de sus ojos celestes los hizo temblar – ¿pero que hace un cachorro como este aquí?
El hombre alto de traje de camuflaje y rostro pintado de igual manera observó al joven soldado, sonrío un poco al verlo temblar, pero sintió empatía por recordarle cuando era él el nuevo recluta
-parece muy capacitado Sargento, este año hemos recibos los mas aptos según el Capitán en jefe Nashor
-en serio?
El nuevo recluta tragó con dificultad, intentó ignorar la fija y penetrante mirada de aquella mujer, observado al frente cualquier punto lo más alejado de su presencia
-inútiles, eso son todos y cada uno de ustedes –hablaba mientras desfilaba frente a sus nuevas adquisiciones sin mirarlos mas de la cuenta –soy la que da las ordenes y la que decide si viven un infierno o no- entonces fue cuando sonrió y se pudo escuchar como varias gargantas tragaban con dificultad –no tendré piedad por ninguno, bienvenidos a mi paraíso terrenal y al avernos para ustedes pequeños inútiles…
Actualidad
No había sido tan fácil como esperaba, la jovencita era muy frágil, además de ser toda una cobarde, a cada momento se tropezaba, se lastimaba con algo, pegaba salto y gritos por cualquier sonido extraño, si quería ser sigiloso, con ella todo eso se podía ir al cuerno, era desesperante, además de que no dejaba de sollozar, aunque si se era sincero consigo mismo no era para nada un caballero con la pobre criatura pelirroja, la jalaba con fuerza de la atadura, solía dar tirones cuando la pobre se paraba de golpe mirando con horror hacia un punto incierto solo por asustarse de algún sonido, y en un par de ocasiones, cuando ella tropezó, no se le ocurrió nada mejor que jalarla de los pelos para ponerla de pie y de paso amenazarla con abandonarla en el bosque si insistía en volverlo loco
Después de que ella lo miró directamente a los ojos con pánico, él se sintió fatal, ella solo era una niña, prisionera del enemigo, que por mala suerte poseía algo que ambos lados querían además, él tenía un problemilla que no le estaba ayudando mucho a sobrellevar el asunto con calma
-"eres sorprendente, tu paciencia y astucia son sobresalientes…"
Se giró para observarla detenidamente, la pobre criatura era delgada, demasiado frágil, bajita, quizás le llegaba hasta la altura del pecho, su larga melena roja estaba totalmente revuelta, llena de hojas y tierra que le daba un aspecto salvaje pero dócil, o al menos eso pensó cuando la vio tiritar de miedo, era una gatita asustada, su rostro pálido estaba embarrado de polvo y lagrimas también iba notando que estaba descalza, sus pies estaban lastimados y seguramente congelados, se supone que debería cuidar de ella pero de esa forma solo le provocaría una pulmonía, necesitaba un baño, ambos lo necesitaban, y ropa limpia o por lo menos ella, además de calzado y comida….
Se llevó una mano a la frente como si limpiara algunas gotas de sudor, esto sería mas fácil si no tuviese que ser un ser vivo al que debía trasladar, se acercó a ella haciéndola retroceder asustada
-eres una verdadera molestia- su tono fue algo cruel y brutal –no puedo seguir perdiendo el tiempo…- antes la sorpresa de la pobre criatura pelirroja el soldado la tomo en brazos y se la llevo al hombro como si fuera un saco de papas
El gesto hizo que la pobre pelirroja se lastimara el estomago con el hombro de su secuestrador
-aaayy….-gruñó molesta hasta que finalmente recuperó el aire –ba… bájeme…- su voz era tan fina que el soldado casi ni la había oído
-cállate, estamos en un lugar peligroso, si alguien nos ve no dudaré en entregarte para que te torturen…
-usted es…tan cruel…-la pobre comenzaba a sollozar nuevamente, pero se había quedado quieta y en silencio
A lo lejos divisó humo, y luces, parecía un pequeño pueblo de unas cuantas cabañas aunque solo una tenia movimiento, se quitó la boina ocultandola en su uniforme militar
