Bueno este es mi primer fic de Vampire Knight ^^...y no se que mas decir :P

Capitulo 1: Olvidar el pasado…duele…

Zero tan solo pensó que era un sueño…pero no…su amada Yuuki, el amor que tanto deseo…se había ido con Kaname.

Un año ya había pasado desde que los Kuran abandonaron la academia Cross, todo había vuelto a la normalidad en el lugar. Los estudiantes de la clase diurna retomaron sus clases con normalidad.

Hace seis meses había ingresado una nueva alumna a la academia, era la nueva "Hija" del director. Su familia había sido uno de los clanes de cazadores más conocido en el país, todos sus parientes tras ser asesinados por un vampiro sin control. Desde aquel día su vida no tenía sentido, con las graves heridas que traía desde que el vampiro la ataco, vago por días y días enteros, sin poder resistir mas cayo inconsciente en medio del bosque.

Aquella noche Zero daba un tranquilo paseo, tratando de olvidarse del mundo entero aunque fuera por solos segundos, sintió el dulce aroma de la sangre, pero aquel aroma era dulce, podría obsesionar a cualquier vampiro. Camino siguiendo el rastro, tras caminar algunos minutos encontró a la chica y la llevo a la academia, casi sin vida. De aquella vez su estadía en la academia fue segura, quedando como la nueva hija adoptiva de Kaien.

Zero por su parte se había vuelto más frio, su mirada ya no tenía rastro de vida, esos hermosos ojos amatistas mostraban odio, soledad, tristeza, traición, todo lo malo se reflejaba en su vida. Solo tenía el vago recuerdo de Yuuki, que en su mente resonaba cada día que pasaba, su sonrisa…su mirada…su entusiasmo... ¡Todo!, todo de ella recordaba.

El chico se encontraba hundido en sus pensamientos, mirando el atardecer desde la ventana de su habitación, su mirada era sin brillo, solo se podía notar el hermoso color de sus ojos. Un leve ruido lo saco de su mundo, la puerta de la habitación se abrió lentamente, dejando ver a la chica que hace seis meses había salvado. Zero solo la observo fríamente.

-¿No sabes tocar? – Murmuro Frio.

-Lo siento, pero toque tres veces y no abriste – Lo mira cruzándose de brazos –Es obvio que iba a entrar –Infla un poco las mejillas.

Zero solo se encoje de hombros, volviendo su mirada a la ventana. Alanís se acerca a él y se pone a su lado, el chico evitaba mirarla. Su forma de ser y actuar eran similares a las de Yuuki, lo cual la hacía recordarla más y no poder olvidarla.

La chica a su lado da un gran suspiro encogiéndose de hombros.

-Zero, el director nos necesita – Lo mira, el chico solo hace una mueca de fastidio, sacando una leve risa por parte de Alanís.

-¿Para qué? –Pregunta ignorando su risa, ya sabía porque reía, así que solo la ignoro.

-No lo sé, solo dijo que nos vería en su oficina en diez minutos..-Se vuelve a encoger de hombros

-Que fastidio – Se voltea, caminando hacia la puerta.

-Zero, para ti todo es un fastidio – Lo sigue.

-Si...y tu igual lo eres – El chico salía de la habitación.

-¡Oye! – Se acerca rápidamente a él para darle un golpe, pero este fue más rápido y cerró la puerta, haciendo que Alanís se golpeara contra la puerta. -¡Auch! ¡Mi nariz! ¡Me las vas a pagar Zero! – Exclamo furiosa saliendo detrás del. Como siempre Zero solo la ignoro por completo siguiendo su camino seguido de ella.

Ambos llegaron a la oficina del director Kaien, el hombre los recibió con una extraña sonrisa en el rostro.

-¿Para qué nos quiere? – Pregunto Zero con cara de pocos amigos, estaba de mal humor.

-Hijo por favor cambia esa cara –El director lo miro sonriente, pero el fuerte golpe de Zero contra la mesa, lo hizo saltar del susto.

-No soy su hijo – El chico lo fulmina con la mirada. –Nos dirá para que nos llamo o solo nos tendrá parados aquí – Lo seguía mirando con la misma mirada de antes. Alanís al ver esto solo se encoge de hombros dando un suspiro.

-Bien, bien –Kaien se acomodo los ante ojos y los vio con una expresión muy seria. –Verán…dentro de algunas semanas, volverán los alumnos de la clase nocturna – Aquella noticia dejo helado a Zero, fue como si le hubieran arrojado un balde con agua fría. Todo eso significaba que ella Volvería, Yuuki, la volvería a ver después de todo.

El ambiente se torno tenso, Alanís tenia la mirada fija en el suelo, de alguna u otra forma la noticia no le agrado mucho, viviría con vampiros, tendría que tratar con ellos. Sabia el rencor que les tenia, pero eso no fue tanto lo que le desagrado…Sabia que con la clase nocturna volvería Yuuki, no la conocía para hablar de más de ella, sabía todo lo que había ocurrido antes de su llegada. Es mas no le importaba…pero se sentía extraña por aquello.

-Entonces significa que…-La chica miro al director, pero fue interrumpida por él.

-Así es, todos volverán –Asentía mirándola –No los llame solo para esto – Pausa un minuto. –Alanís, tu serás la nueva prefecta y compañera de Zero –La chica solo asintió y giro su vista hacia Zero. El chico solo miraba el suelo, no dijo nada y solo salió del lugar.

-Zero…-La chica intento hablarle antes que se fuera, pero no funciono, él chico ya hacia fuera del edificio.

El director Cross y su nueva hija adoptiva se quedaron en silencio, observando la puerta por donde había salido Zero.

-Esto es algo inesperado para el –Murmuro Kaien –Ya ha pasado un año…pero aun no lo supera del todo –Tenia su vista fija en la chica. –Supongo que tendrá que acostumbrarse cueste lo que cueste…no se puede hacer nada si él no ayuda –Las últimas palabras del director, eran director y para algunos llegarían a ser crueles con el tono que las dijo. –Solo espero que no hayan muchos problemas –suspira pesadamente.

-Si lo sé…-Alanís mostraba una mirada de preocupación por Zero.

Tratando de olvidar el tema, el hombre la mira y sonríe. –Ya puedes retirarte, prepárate y da lo mejor de ti –Le sonreía a su "Hija"

La chica asiente mientras mostraba una pequeña sonrisa. –No me rendiré y daré lo mejor de mí, padre…- Dicho esto sale del lugar, dejando al director lloriqueando como un bebe, al haberlo llamado padre.

La noche ya estaba presente, Zero se encontraba sentado en la rama de un árbol mirando el cielo estrellado, frente a sus ojos aparece la imagen de su amada.

-Yuuki…- Susurra alzando la mano como si quisiera acariciar el rostro de la chica.

-Atrapaste a una polilla, Zero –Se escucha una voz femenina, proveniente desde abajo. El chico en instantes reconoció la voz y fijo su mirada hacia abajo, su mirada se cruzo con la de Alanís, por un momento se perdió en la mirada de ella, pero luego entra en sí.

-¿Qué haces aquí?-El chico la mira con su habitual actitud fría.

-Estaba preocupada…-Susurro lo último. –Saliste tan de repente de la oficina que me dejaste preocupada –Lo miraba, sabiendo el por qué era. Zero solo se encoje de hombros y extiende su mano hacia ella.

-Sube –Le dice con el tono de voz más suave, Alanís solo sonríe y toma su mano, Zero sin esforzarse la alzo y la sentó a su lado, quedándose callado.

Sin saber que decir, se mantenía callada, pero aquel silencio le incomodaba.

-Desde hoy tendremos que aprovechar al máximo las horas para dormir –Se estira un poco animada, tratando de que Zero mascullara siquiera una palabra. La chica decía cada tontería en el momento menos adecuado, pero ni siquiera un regaño de los labios de él salía.

-Ve a dormir, ya es tarde –Después de un largo rato, Zero había hablado.

-No quiero, además mañana es sábado ¿no? – Lo mira.

-Haz lo que quieras –Murmura.

-Me quedare aquí para observar el amanecer – Sonríe de una forma dulce.

Aquella sonrisa causo un raro efecto extraño dentro de Zero, a pesar de que Alanís tenía rasgos tanto como físicos y psicológicos a los de Yuuki…aquella sonrisa era única.

-Tendré que quedarme, sabiendo cómo eres de distraída para ser una cazadora, corres peligro...- Murmuro desviando la mirada.

-Como que distraída…-Infla las mejillas.

-Lo eres –Zero le pica las mejillas, desinflándolas.

-Solo un poquito –Ríe levemente, para luego mirar el cielo.

Este solo la observo el silencio, mirando sus raros ojos. –Otra vez tus ojos cambian-La mira

-Oh, bueno, si –Lo mira, los ojos de Alanís eran azul profundo como el cielo en las noches, en el día eran celestes como el mismo cielo.

-Extraña –Susurra tomando un mechón de su cabello, hasta el cabello era parecido al de Yuuki, era de castaño un poco más claro y largo, dejando ver en las puntas unos risos juguetones que resaltaban. –Fresa…-siente el aroma del cabello de la chica.

-¿Qué haces?-Lo mira confundida.

-El aroma de tu cabello es peculiar, shampoo de fresa ¿eh?, niña –Intenta despeinarla pero no tiene resultado alguno, ya que la chica siempre traía el cabello amarrado en una coleta.

-Oye, oye ya basta de hacer eso –Se queja, mirándolo fijamente. Zero solo voltea la mirada. –Zero, solo quería decirte que…cuentas con mi apoyo siempre, sé que no te agrado, pero te considero mi amigo –Sonríe.

-¿Que no me agradas? –La mira. –Te equivocas y tampoco te odio, como tú me lo dices a veces –La observa fijamente. –Es solo que…-Susurra, pero que calla

-Me parezco a Yuuki, ¿no es así?- Alanís lo observa y este solo asiente. –Pero que te quede claro, yo no soy ella, aunque tengamos mucho parecido –Sonríe. –A si que, solo confía en mí, te ayudare en todo –

Zero la mira, por alguna razón esas palabras lo acurrucaban, lo hacían sentir cálido, la mirada del chico se fijo en el cuello de Alanís, su ojos se tornan carmesí. Mientras que lentamente se acercaba a ella.

-Ze-Zero…-Lo mira nerviosa al ver sus ojos, sabía lo que pasaría, así que solo se quedo quieta. El chico le tomo delicadamente el brazo y mordió su muñeca, sin brusquedad para lastimarla. -¿Por qué lo dejo hacer esto?...se supone que tengo rencor a los vampiros…pero Zero es diferente…-Pensaba mientras el chico le bebía la sangre.

-Lo siento –Zero rápidamente se aparto, poniendo enseguida un pañuelo sobre la mordedura, no era la primera vez que lo hacía, pero su sangre era tan dulce e irresistible, era como una adicción. Alanís solo le sonrió y se quedo con él, hasta el día siguiente.