Capítulo 1
Amor, desilusión y un corazón roto:
Kazuto corrió desesperado hasta el lugar donde había citado a Shino, joven que había sido su amiga desde la infancia, pero por la cual sentía algo más que amor de amigos, sí, definitivamente le gustaba. Llegó a esa pequeña plaza en el centro de su ciudad y encontró a la hermosa joven, vestía un hermoso vestido azul y unas sandalias de color café, su pelo corto suelto y sus infaltables gafas; Kazuto la miró embobado, perdido ante la hermosura de ella.
Shino se acercó a Kazuto y lo saludo – hola amigo, me da mucho gusto verte, para que me citaste a este lugar?.- Kazuto sonrojado sabía que este era el momento correcto para declararle sus sentimientos y saber si era correspondido – Shino yo... Yo... Yo te a...- Kazuto fue interrumpido por su hasta ahora querida amiga.
– kazu kun se adonde va todo esto, yo te gusto, lo se por la forma como me miras, porque siempre tratas de hacerme feliz, por cada abrazo que me das... Pero lo siento, esto me incomoda... Yo solo te veo como un amigo, nada más que eso... Nunca me has gustado, no eres mi tipo, eres demasiado tímido, introvertido, y oscuro... Lo siento pero nunca me podría fijar en ti.
Ante estas palabras el corazón de Kazuto se rompió, sentía que no podía contener las lágrimas, un nudo en la garganta, un dolor en el alma, no pensó que esto pasaría, tanto fue su desencanto que cayó de rodillas frente a su amiga y lloró desconsoladamente – Por qué? Se preguntó, que nunca podría una chica fijarse en él?- Shino ante tal escena intento abrazar al destrozado joven, luego pensó que esto empeoraría la situación, le dio una palamadita en la espalda, se giró y emprendió camino a su casa.
La hermana menor de Kazuto, Suguha había visto aquella penosa escena, se acercó a su hermano – vamos a casa Kazuto – levantándolo, lo rodeó con sus delgados brazos por la cintura, Kazuto aún llorando no dijo palabra, solo se dejó arrastrar por ella, avanzaron las cinco cuadras que los separaban de su casa callados, solo se escuchaba el silencioso llanto del joven,llegaron a casa y el sólo atinó a abandonarse dentro de su habitación, lamentando la situación por la que había pasado, así pasaron las horas hasta que las lágrimas cesaron y solo pudo dormir.
Los días pasaban y Kazuto no salía de su cuarto, su hermana le dejaba comida todos los días en su pequeño velador, él sumido en su depresión solo daba gracias, comía y volvía a dormirse. Pasado una semana Suguha no pudo soportar más la situación y se decidió a hablar seriamente con su hermano. Entró en la oscura habitación, se sentó en el borde de la cama y golpeó a su hermano fuertemente en el estomago con sus puños, el cual reaccionó ante tal agresión –Auuuuch- se quejó - Suguha por qué?.-
-Hermano- respondió con seriedad- estoy harta de verte así, eres un gran chico, y si ella no supo apreciarte pues es una tonta, eres apuesto, inteligente, amable, y sobretodo tienes un gran corazón.- Ante tales palabras rompió a llorar –Nunca pensé que me rechazaría, ella lo era todo para mí... –Hermano- lo corto Sugu –Ella no es la única chica que existe en el mundo, eres joven ya veras que encontrarás a la mujer que te robe el aliento, debes empezar de nuevo, el año siguiente entraras a la universidad, quizás la mujer de tus sueños está esperándote en ese lugar...-
-No lo creo- bufó- soy muy poca cosa para cualquier chica.- Sugu tomó el rostro de su hermano con sus pequeñas manos y le dijo -Hermano te prometo que cuando entres a la universidad, te olvidarás de este mal trago, serás feliz con lo que estudies y encontrarás a la mujer de tus sueños - Al decir estas palabras Kazuto la miró tiernamente – Gracias Sugu, siempre haces que me sienta mejor. –kazu- dijo su hermana, - todas mis promesas y deseos se cumplen.- Kazuto la miró, levantó una de sus cejas y dijo con una tímida sonrisa- vaya creo que eres mi pequeña hada de los deseos- sin pensar realmente que esto se cumpliría unos meses después.
