Disclamer: Creo que este discurso esta algo demás, si al final todos conocemos la realidad, es decir… ni en sueños estos personajes nos pertenecerán, son todos propiedad de Clamp, por desgracia, (QUIERO UN SHAORAN PARA MIII), jejejeje, soñar es gratis!
Recordatorio: Esta es una continuación de un fic anterior, jeje, (me gusta explicar bien las cosas), Una Nueva Aventura, por lo tanto hay muchas cosas que tienen conexión de la historia anterior.
Unión Mágica: Una Nueva Aventura II
Prologo.
Sudaba, sentía como las cobijas de su cómoda cama le molestaban, su rostro demostraba que el sueño que estaba teniendo no era para nada agradable, por el contrario, su rostro mostraba claros gestos de dolor y tristeza, hasta que al fin, como liberada despertó dando una fuerte calada de aire, intentando que este llegara a sus pulmones, como si no hubiera podido hacerlo por mucho. Abrió los ojos, y al instante lágrimas se agolparon en sus maravillosos ojos, cayendo libremente por sus mejillas.
"nuevamente aquel sueño" susurró para ella misma
Ya hace más de un año que los mismo sueños se repetían una y otra vez, casi todas las noches, muy pocas veces podía dormir tranquila y la mayoría de ellas era gracias a los calmantes que su doctor le había recetado hace unos meses, doctor al que casi había ido obligada por quienes la rodeaban y se preocupaban por ella.
Se puso de pie, a la luz de la luna lucía hermosa, su cabello caía libremente por su espalda, rubio y crespo, lo último gracias a las maravillas de la estética, su ropa de dormir era una sencilla camisola blanca que le llegaba hasta la mitad de los muslos, luciendo sus perfectas y delineadas piernas.
Miró al cielo y salió a la terraza, desde el piso 30 en el que vivía se veía un gran espectáculo, las hermosas luces de la ciudad, que parecían estrellas como en el cielo, veía lo mismo de siempre, lo mismo de hace cuatro años.
Sabía que ya no podría dormir, ni tampoco lo quería hacer, ¿para que, para nuevamente tener las mismas pesadillas que la atormentaban noche tras noche, no… prefería no hacerlo y contemplar la noche desde su terraza.
Miró la mesa que tenía allí, y notó que aún estaban aquellos papeles que había pedido, ya hace dos meses que lo estudiaba, tomó la carpeta mirando el titulo, "Mitología", la abrió lentamente tomando las hojas, para muchos que sabían de su lectura no era más que un pasatiempo, para ella era un profundo estudio para poder responderse ella misma las interrogantes que rondaban en su cabeza:
TÁNATO, Hijo de la Noche, hermano gemelo del Sueño, Dios de la Muerte. Es la personificación de la muerte o su mensajero, que anuncia la llegada de la muerte. Se le representa como un joven con alas, una espada al costado y las piernas cruzadas.
No podía negar que aquella lectura solo agrandaba aún más sus enormes conocimientos, no solo en magia, si no que en temas que no todos manejaban a la perfección, aún así, ese párrafo estaba grabado en su mente, aunque fuese extraño, nunca podía recordar sus sueños, pero aquel nombre, Tánato, se le venía a la mente una y otra vez, como una grabación puesta en repetición.
No muchas personas creían en que la mitología hubiera sido cierta, de hecho para muchos solo era entretención, era el leer algo entretenido, pero para ella era algo más, no sabía por que, pero necesitaba saber más y más acerca de aquel tema, tal vez por que cada nombre escrito en las leyendas para ella eran familiares.
Siguió repasando sus apuntes, para poder aprender mejor, se hacía resúmenes que luego releía, era mucho más simple que volver a leer más de dos mil páginas que tenía en su poder.
"maldición, mañana es la reunión extraordinaria, todos notaran las enormes ojeras que tengo"
U. M: U. N. A. II
La sala estaba ya siendo ocupada por hombres de negocios, todos vestidos formalmente, con costosos trajes, de seguro de algún diseñador famoso, hombres de rostros serios, con experiencia en la vida, en el mundo laboral, en los negocios, hombres con verdadero poder sobre el país, todos charlando sobres sus respectivos trabajos, sobre la bolsas de comercio, transacciones bancarias, temas bastante poco comunes, ya que la mayoría de ellos eran hombres aún jóvenes, pero eran chicos con gran futuro.
El silencio reinó cuando la puerta de la sala fue abierta, dando paso a una hermosa mujer de unos 23 años, de porte elegante, un maravilloso cuerpo bien formado, esbelto pero a la vez delicado, sus ropajes eran finos, un traje sastre compuesto de chaqueta y falda en color negro, zapatos de tacón negros, haciendo que sus piernas se vieran más estilizadas, su cabello rubio ondulado hasta la cintura suelto cubría su espalda, unos delicados lentes cubrían sus ojos verdes haciendo que se viera mucho más interesante:
- buenos días caballeros- saludó la mujer sonriendo- veo que todos llegaron a tiempo, que bueno, así terminaremos más temprano y cada uno volverá a sus labores, Michael, por favor
- esta bien Laurie- el joven rubio de ojos azules se acercó a la mesa- caballeros tomemos asiento, para que comience la reunión, en las carpetas que tienen en frente podrán ver el motivo de esta reunión
La joven llamada Laurie tomó asiento en la cabeza de la gran mesa que estaba ubicada en el centro de la sala, una mesa de madera antigua, tallada en los bordes, y en la base cristal, sobre ella aparte de las carpetas con diferentes documentos en su interior, habían vasos, y botellas de agua mineral para cada uno de los presentes, además de tazas para café, y ceniceros por si alguien deseaba prender algún cigarro:
- todos tenemos una noción del motivo de esta reunión extraordinaria- habló la cabeza de la mesa- sabemos lo que esta sucediendo en el mundo, y que ahora somos los más fuertes para enfrentar la situación, creo que no soy la única que ha sentido la inestabilidad en el equilibrio mágico,
- los encargados de esa situación se supone que es el concilio de Oriente, y no han hecho una buena labor, a mi opinión debemos relevar a ese grupo- dijo un joven de cabello color ceniza
- no nos apuremos en tomar decisiones Alfred- habló Michael- creo que primero debemos estudiar las razones para que este sucediendo todo esto, se que ellos no son santo de nuestra devoción, pero no podemos negar que hasta el momento han hecho un gran trabajo
- apoyo tu opinión Michael- sonrió Laurie- lo primero es saber que esta pasando, para eso nos pondremos de acuerdo con los del concilio de Occidente, quiero que Mark, Eduard y Vanesa se preocupen de investigar hasta que punto hay inestabilidad, necesito saber que tan grave es la situación
Los aludidos solo asintieron sabiendo que jamás se podrían negar a las peticiones de esa chica, después de todo ella era la líder absoluta de aquel grupo, jamás desde que ella había asumido el cargo, que nadie había tenido problemas, todo se solucionaba fácilmente:
- los demás creo que será bueno que nos pongamos de acuerdo para que uno de nosotros se valla a Hong Kong para ver en que podemos cooperar mientras- propuso Michael
- estoy de acuerdo contigo- le apoyó la cabeza del grupo- creo que eso es todo por hoy, en la reunión mensual que nos toca el último domingo del mes quiero más información, en especial lo que tengan que decir los del concilio de Oriente, si tenemos que tomar las riendas del asunto lo haremos, pero no relevaremos de su lugar a nadie, por que si están donde están es por que se lo merecen, caballeros, pueden volver a sus labores, que tengan un buen día
La joven se puso de pie, siendo imitada por todos, los que inmediatamente comenzaron a abandonar el lugar, dejando al final a la cabeza de la reunión a solas con Michael, su mano derecha en todo momento y el que siempre la respaldaba en todo, en fin, su asistente.
Laurie se acercó a una ventana con una hoja en sus manos, en ella estaba redactada la información que hoy se había tocado como tema en la reunión, Michael notó que en el rostro de la chica había cierto toque de preocupación, lo que hace un buen tiempo había comenzado a notar, no le gustaba verla así, ni menos siendo la mujer que amaba de todo corazón, la mujer que había robado lentamente su alma y corazón, todo sin querer hacerlo:
- ¿Qué es lo que te preocupa?
- nada, es que hace demasiado tiempo que todo estaba en paz, me había acostumbrado a un ritmo tranquilo, creo que el tener que enfrentar problemas, no es de mi agrado- le contestó la joven
- no sabes mentir- le dijo el sonriendo- nunca has podido hacerlo bien
- no vale la pena que te diga lo que pasa, será mejor que me valla a la oficina antes que se me haga más tarde, tengo unas cuantas cosas que coordinar hoy y no quiero atrasarme- se excusó la joven queriendo salir de allí
La chica tomó sus cosas y se iba retirando cuando el chico la detuvo delicadamente, y la volteó hasta que ella quedó frente a él:
- no quiero que vivas preocupada, sabes que tus problemas son los míos, por favor, cualquier cosas que te este angustiando dímela, puedes confiar en mi siempre
- lo se Mike, lo se, ahora, estoy atrasada, nos vemos.
U. M: U. N. A. II
La luz del sol le molestaba, por lo que no le quedó más que levantarse, aunque fuera aún temprano, de seguro su marido antes de salir había abierto las cortinas, suspiró algo molesta, pero aún así sonrió, si como siempre con solo ver sus ojos se le pasaría todo.
Día a día, desde hace dos años que era igual, desde el día en que comenzó a vivir con el bajo el mismo techo, por que lo amaba con todo su corazón.
Sonrió al recordar sus primeros días como matrimonio, a pesar que se conocían demasiado bien, el tener que dormir en la misma cama, en la misma habitación, avisar para salir, avisar por si había atraso en algo, tener que convivir responsablemente no había sido fácil para ninguno de los dos, ni menos para el, por su genio, por su forma de ser independiente, ahora, todo era distinto, sin ella, seguramente no podría vivir jamás, y ella sin el tampoco.
A pesar que no todo había sido color de rosa, la joven no podía quejarse, por el simple hecho de que ella era feliz con el hombre que amaba, y por que tenía todo lo que podía pedir en la vida, y además de que sabía que aquella preocupación que siempre tuvo en su mente, le habían dicho que ya estaba bien del todo.
La joven salió de la habitación, la casa en que habitaba era enorme, ubicada en uno de los barrios más elegantes de la gran ciudad de Londres, una casa maravillosa de dos plantas, amoblada de forma colonial, muebles antiguos, de madera envejecida, tallada con extraños símbolos, de seguro casi todo con algún toque mágico, era normal para ella, sabía claramente quien era su marido, por lo que ya no se podría extrañar de nada:
- señora, buenos días
- buenos días Marie- respondió la dulce joven a la mujer que le miraba
- el señor me pidió que le dijera que se preparara antes del almuerzo, la va a venir a buscar, creo que tienen una reunión después por lo que no podrán salir como lo tenían planeado, le voy a preparar el baño señora
- está bien, gracias por el mensaje Marie- le dijo la señora de la casa
Marie sonrió, sabía claramente que la pareja para la cual trabajaba se amaba, era de solo verlos juntos por un segundo, y cualquiera que tuviera sus ojos en perfectas condiciones lo notaría, se miraban de una manera especial, no era necesario que estuvieran abrazados o diciendo mil veces lo que sentían, simplemente que se miraran, en especial ella, tan dulce y gentil, la señora más hermosa de la sociedad en la que vivían, y el, el joven más odiado por otros hombres, por la suerte de tener a semejante mujer a su lado, por que en verdad el tenía suerte, la joven que había aceptado ser su esposa no solo era una chica hermosa, si no que además tenía las cualidades que cualquier hombre buscaría en una mujer para pasar el resto de la vida.
Una vez que la joven señora estaba lista, y prediciendo que todo estaba listo, el hombre de la casa entro por la puerta principal, para ver a su mujer sonriente aguardando por el, se acercó a ella y depositó un suave beso en los labios de ella, estrechándola con sus brazos por la cintura:
- volviste a dejar las cortinas abiertas- le reprochó la joven a su marido- eres malo
- pero amor, si no lo hacía, de seguro aún estarías dormida- le sonrió el chico- ya no me pongas cara de regañona, y mejor vamos antes que se nos haga tarde, hoy tengo una importante reunión con los del concilio, creo que tenemos visitantes del norte, lo que tiene a todos muy preocupados
- pero si tu mismo me has dicho que ellos no se meten en nada, por que tienen una visión distinta de todas las cosas- le dijo la joven- además nunca han molestado, ¿Por qué preocuparse?
- creo que te he hablado de Laurie Le Blanc, la cabeza del concilio americano, bueno, a ella le llegó una información bastante importante, creo que alguna vez te he explicado que el Concilio Oriental se encarga del equilibrio en la magia, y bueno, al parecer algo esta interfiriendo en el equilibrio y ellos no han hecho nada
- Laurie Le Blanc, la verdad es que me encantaría conocerla, se bien que es una mujer distinguida y de negocios, creo saber la razón del por que es la cabeza de ellos, dicen que es sumamente inteligente y preocupada, además de ser una mujer influyente en los negocios, y en el mundo, la otra vez en la oficina estaban hablando de ella, comentaban que la IBM quiere que ella trabaje para ellos
- bueno, vamos- le pidió el joven abriendo la puerta de la sala- ya seguiremos hablando de ella otro día
Fuera de la casa había un hermoso jaguar gris del año, el chico amablemente le abrió la puerta del copiloto a su joven esposa, para después cerrar y tomar asiento frente al volante, inmediatamente salieron del recinto, para dirigirse a un lujoso restaurante en las afueras de la ciudad.
U. M: U. N. A. II
- me da lo mismo que una tal Mark, o un tal Michael anden preguntando por el equilibrio y pidiendo información que sabemos que es clasificada, ya dije, no daremos respuestas alguna a nadie, sea quien sea,
- no creo que sea la mejor manera de reaccionar, por el contrario, la situación esta comenzando a ser insostenible, y mientras más ayuda tengamos, mejor será, además ellos no están pidiendo nada a cambio, lo más provechoso es que simplemente les dejemos por esta vez meterse
El joven que estaba sentado frente a un escritorio volvió a releer la carta que le había llegado con urgencia desde el Norte, el grupo de hechiceros de esa parte del mundo quería información acerca de los problemas que habían surgido en el último tiempo, pero en verdad el no quería decir nada, sabía claramente que esas personas lo único que al final deseaban era sacarlos del mundo mágico, por que según ellos eran incompetentes, y con los problemas que ahora habían, era todo peor, pero en verdad todos tenían razón, necesitaban ayuda, por lo mismo ya habían hablado con los del Occidente, y ellos como siempre le habían prometido apoyarlos:
- quiero que nos comuniquemos con Inglaterra hoy mismo, debemos tener una reunión antes de que los Americanos lleguen aquí
- se hará como tu digas Xiaolang, pero primero debes llamar a un tal Michael Crowel, se comunicó esta mañana, pero tu aún no llegabas, el pertenece al concilio del Norte, creo que es la mano derecha de la cabeza de ellos
- Michael Crowel, el debe ser el sucesor de George Crowel, trabajó por un tiempo con mi padre, cuando los concilios de los cuatro punto cardinales se llevaban bien, de seguro es su hijo, pero veo que no siguió el camino de su padre, pero bueno, dile a mi secretaria que me comunique
El joven se quedó solo en su oficina, y se puso de pie, de seguro le esperaba un día pesado, tenía conciencia de todo lo que estaba pasando, comenzando con que sus eternos aliados, los del Occidente, querían hablar con los del Norte sin dar una buena razón, más cuando nadie trataba con ellos, ni menos desde que la actual cabeza había asumido, el sabía quien era, aunque no la conocía, tenía conciencia de que era una mujer con grandes conocimientos en magia, y además con el manejo de ella, por lo que le habían contado era una mujer de mundo, que conocía muchas cosas y culturas diferentes, por primera vez en su vida, que sabía que una mujer asumía tal cargo en un concilio, si siempre, y casi por ley lo hacía un hombre, las reglas claramente estipulaban que el concilio se formaría por un grupos de doce miembros, la mayor parte de ellos, pero no exclusivamente, formados por Hombres, los cuales debían tener gran influencia en el mundo entero, y por un líder o cabeza, masculino, las excepciones tendrían que ser por motivos de fuerza mayor. En el caso de los de América del Norte, nadie había dado razones a los demás concilios, solo de un día a otro, Laurie Le Blanc había sido nombrada cabeza del concilio del Norte, por sus grandes dotes de Hechicera, mago, y además Bruja, los rumores decían que era una mujer hermosa, que con una sola mirada hechizaba, mujer capaz de convencer a cualquiera para cumplir sus propósitos, aunque fría, se sabía que era soltera, y que vivía sola, aunque de su vida personal no se hablaba. Al final, ella era una solterona, tal cual lo era el.
Si, por que Xiaolang Li, o como informalmente le llamaban Shaoran, seguía siendo un hombre soltero, sin decir que era el mas codiciado por las mujeres de su país, mujeres elegantes que daban todo por una mirada de el, un chico guapo, con una fortuna impresionante, y demasiado poder sobre el mundo, el partido ideal para cualquier chica, pero el no se fijaba en nadie, se decía que era un hombre amargado, frío, sin razones de vida personal, su vida era su trabajo, y el concilio, y por supuesto su clan. De amigos verdaderos no se le sabía, aparte de la cabeza del concilio del Occidente, que siempre les apoyaba en todo, y su joven esposa que de vez en cuando hacían visita al chico, aparte de ellos dos podían contar a su prima, aunque con el pasar del tiempo también se había alejado un tanto de ella. No era en verdad la gran cosa, para el fácilmente, todas las mujeres que iban tras el, era por su dinero, y por que si el quería podía darles incluso el cielo.
Con el pasar del tiempo se había transformado en un mujeriego, ya llevaba bastante mujeres en la lista negra, todas que habían tenido la esperanza de enamorarlo, pero que ninguna lo había conseguido, el solo las usaba para satisfacer sus deseos como hombre que era, pero era injusto, por que por un problema que el había tenido quizás con alguna mujer, todo el resto tenía que pagar un precio.
A decir verdad al joven no le importaba mucho lo que los demás dijeran el por su espalda, por el contrario, le daba lo mismo, a el solo le importaba su trabajo, el concilio, la magia, el mantener su clan como el pilar de China, el amor no existía, por lo mismo no había cumplido con las tradiciones que estabas impuestas, no se había casado como se lo ordenaban, había roto su promesa de llevar al altar a la que por tiempo, mucho tiempo fue su prometida, no le importo, nada le había importado.
En ese momento sonó el teléfono:
"señor, En la Línea tres esta Mister Crowel"
- gracias Sahira- presionó un teclado del teléfono, y en un perfecto ingles comenzó a Hablar- Señor Crowel, habla Li Xiaolang, cabeza del Concilio del Oriente
"buenos días señor Li, es un placer hablar con usted, la verdad es que lo había llamado por encargo de Miss Laurie, ella esta bastante preocupada por los últimos informes recibidos desde China e Inglaterra"
- no creo que tenga que dar explicaciones a nadie, menos a una mujer que jamás en mi vida he visto, ella no es nadie para darme ordenes, ni menos relacionado a mi trabajo, les agradecería mucho que nos dejaran a nosotros solucionar nuestros problemas- dijo algo molesto Li
"tenemos todo el derecho de saber lo que esta pasando señor Li, que el Equilibrio Mágico es algo que nos compete a todos, el que ustedes sean los encargados no los hace sus dueños, por lo que estimo que si tiene que dar respuestas, por lo menos el concilio del Occidente esta de acuerdo con nosotros"
- en el momento que el asunto salga de nuestras manos hablaremos con los demás, mientras podamos controlarlo, les pediré que se mantengan a un lado, lamento el tener que hablar así con alguien que no conozco, pero ya que Miss Laurie quiere dar ordenes, pues tendrá que respetar las mías, ahora, me despido
"le aseguro que al concilio del Norte no le va a gustar su respuesta"
- me da lo mismo, adiós señor Crowel
Li cortó molesto, realmente la tan Le Blanc tenía que ser una mujer desesperante, no era nadie para el, ni menos alguien capacitada para ordenarle cosas, eso no lo iba a aguantar, aunque el concilio no estuviera de acuerdo con el, al final, por algo el era la cabeza.
Continuara… …
U. M: U. N. A. II
Notas de la Autora:
Bueno, lo prometido es deuda, tampoco quiero dejarlos esperando mucho tiempo, así que aquí va el primer capítulo editado, hay cosas que van a cambiar un poco, pero eso no significa que voy a sacar a algunos personajes o algo, nopis, si algunos o por no decir todos odiaban a Vanesa, la seguirán odiando tanto o tal vez más que antes, jejeje, ustedes saben como me gusta hacer sufrir a los personajes.
Bueno, esta demás dar las gracias a todos los que me han apoyado incondicionalmente desde mis inicios, y prometo, luego de tres años de haber comenzado, terminarlo a como de lugar.
Un beso a todas, gracias por el apoyo anterior, espero que siga siendo el mismo, en este fic.
Serena.
Comienzo: 31.05.03
2° Edición: 17.07.06
