Se acurrucó nuevamente en su cama, debía levantarse lo sabía pero su cuerpo nuevamente se puso en su contra pegándose a las sábanas, juntó toda su fuerza de voluntad y las apartó sintiendo el frío de la mañana chocar contra su cuerpo, ante aquel estímulo despertó y se dirigió rápidamente hacia la ducha, tras un rato bajo el agua salió y se preparó para un nuevo día de clases, se colocó su uniforme que tenía el escudo de los leones en el pecho y peinó su rubia y larga cabellera en una coleta alta con una cinta, se miró en el espejo y ahí estaba ella la perfecta mezcla entre Weasley y Delacour, su cabello rubio y ondulado que adquiría esa tonalidad cobriza al sol, las pecas tan distintivas de la familia pelirroja y los ojos azules de su madre.
—Dom ya apresúrate o llegaremos tarde. Le dijo Alice a sus espaldas; la chica Longbottom no solo era su compañera de cuarto sino que también era su mejor amiga, aquella a la cual conocía desde toda la vida y había sido su acompañante en todas sus locuras.
La aludida dejó de mirarse en el espejo y junto a su amiga salió de la habitación, ya era demasiado tarde para ir al gran comedor a desayunar por lo que debían ir directo a su clase de Aritmancia, la asignatura optativa no era la favorita de ninguna de las dos rubias ya que requería demasiado tiempo de estudio, pero por culpa de los primos de Dom James y Fred y además el chico Wood se habían visto obligados a inscribirse los cinco. Al llegar al aula se sentaron en el mismo sitio de siempre, en medio de la fila de la izquierda, el lugar exacto para poder mirar hacia fuera a través de las ventanas; la clase transcurrió con normalidad, explicación de algunos ejercicios, resolución de dudas y todo eso, tras finalizar la clase el grupo de chicos estaba recogiendo sus cosas cuando la voz del profesor se hizo notar nuevamente.
—Dominique espera un momento, necesito conversar contigo. Dijo el profesor Stretton.
La rubia lo miró extrañada no sabía a qué iba eso y le dirigió una mirada de "muérete" a James cuando pasó a su lado susurrándole: "Uhh Dominique ya deja de meterte en problemas". Recogió sus cosas y camino hasta el lugar donde se encontraba el docente.
— ¿Si?
El hombre de alrededor unos cincuenta años y pelo castaño oscuro soltó un suspiro. —Debemos hablar sobre tu última tarea.
Mierda. Y ahí estaba, con esa pequeña frase supo cuál era su problema, su trabajo había sido inconcluso, breve y estaba segura de que tenía algunos errores.
—Tu desempeño ha ido de mal en peor Dominique, tus trabajos son cada vez más malos si es que los entregas y apenas vienes a clases. No quiero que repruebes este curso por mera irresponsabilidad, pero ya vas demasiado atrasada como para ir al corriente del resto, por lo que he decidido ponerte un tutor.
— ¿QUÉ? Fue lo primero y único que salió de su boca al escuchar la última palabra ¿Un tutor? ¿Ella? No es como si Dom fuera la mejor en todas las clases ni nada, pero mantenía un promedio decente y aceptable además el orgullo Weasley se hacía notar, eso era casi un ofensa para ella y sin contar que la mayoría (si no todos) de los tutores eran conocidos por ser unos empalagosos, engreídos que trataban siempre de impresionar a los profesores. Sin embargo, no había nada que pudiere hacer, cuando un profesor te asignaba un tutor no había forma de librarse.
En cuanto el señor Stretton terminó de hablar y le informó que la primera clase sería el sábado por la mañana salió del aula hecha una furia, esta vez era el enojo Delacour el que se estaba haciendo notar, lo mataría.
Vio al chico de cabello azabache caminar por uno de los pasillos se acercó a paso firme y rápido.
¡James Potter!
Todo esto era su culpa, debía levantarse temprano los próximo cinco sábados por culpa de él y es que el león era el culpable de que la rubia faltara a tantas clases "raptándola" para hacer bromas o simplemente dar una vuelta por ahí y ni hablar de su mal desempeño, Ali era la única "responsable" del grupo por lo que sus trabajos siempre eran perfectos en cambio los otros cuatro siempre lo dejaban a última hora, los chicos siempre terminaban coqueteando con alguna ingenua chica que los ayudaba a terminar, pero en cambio Dominique quería hacerlo por sí misma, su extrema sinceridad la obligaban.
