Ella las sintió...

...y, en las más profundas y oscuras aguas del océano y entre las más frías montañas, ellas la notaron a su vez, despertando de su letargo.

Cada pedazo de su rabia, de su impotencia, de su odio. Ella las toco, las alimento, las atrajo.

Toda su rabia ante los tontos que la habían tratado mal, todo su miedo hacia el Enemigo de Todos, toda su sensación de soledad en un océano de insectos,...ellas lo absorbieron, hablaron con ella y la hicieron sentirse como si tuviese hermanas, como tenia que ser. La salvaron de volverse loca y ella devolvió el favor salvandolas de perder sus propias corduras.

Y las hizo fuertes. Lo bastante fuertes como para liberarse de las prisiones donde los ya muertos las habían encerrado temiendo que los atacasen. Pero sus huesos se habían transformado en polvo hace mucho tiempo y sus nombres y logros se habían convertido en leyenda mientras esperaban un ataque muy justificado por su parte, una guerra que nunca llego.

Pero no hay pozo sin fondo y, tras liberarse, habían atravesado el mundo en su busca, procurando no ser percibidas por los hombres o sus construcciones, para reconfortarla, para ayudarla, para acompañarla siempre. Ni siquiera Dragon las había detectado ni debería, ya que era más fácil buscar lo que realmente eran que sus disfraces.

La encontraron en una ciudad, en una tierra que no habían tocado durante milenios. La noche después de que ella hubiese vencido al cambiante y sus secuaces con su memoria recuperada y sus poderes muy limitados, ellas se habían reunido de nuevo una vez que el buscador de gloria y los chicos que había defendido se habían marchado. Ella las conocía y ellas la conocían a ella. Estaban juntas otra vez.

Pero Midgard necesitaba ser salvada, y, si los monstruos de sus cuentos orales tenían que hacer lo que sus habitantes no podían, lo harían.


Cuando las alarmas avisando de la llegada de un Endbringer sonaron nadie estaba preparado para ello.

A decir verdad, nadie estaba preparado para esos monstruos. Desde que habían aparecido solo habían podido ser expulsados con grandes perdidas. Héroes y villanos morían siempre y muchas más personas que no deberían sufrir por ello los acompañaban a pesar de todas las precauciones tomadas al respecto.

Lo inesperado para Grue eran las caras de las nuevos reclutas de los Undersiders bajo sus mascaras. Parecían desear que Leviathan estuviese en Brockton Bay, mirándose con sonrisas y miradas cómplices.

Para todos los demás ellas solo eran parahumanas comunes, con poderes calificados a nivel 1 al 6 como máximo. Solo él, su hermana Aisha, que no era parte de su grupo pero a quién le hablaba sobre sus actividades delictivas, y su asociado Regent sabían que las estaban subestimando y estaban completamente aterrorizados por ello.

Estas chicas no eran personas con las que alguien sensato buscaría pelea, como los Ward, el Empire 88, el P.R.T., el Protectorado, los A.B.B., New Wave y francamente cada héroe independiente y banda habían aprendido desde que habían aparecido. Y ellos apenas tenían idea de lo que las tres eran realmente capaces de hacer mientras trataban de detenerlas sin éxito.

La primera que habían conocido era Taylor Hebert, alias Hela, quién se las había arreglado para derrotar de una forma humillante a Lung en su noche de presentación sin ayuda. Sus poderes parecían ser teleportarse a través de sombras, amplificar sentimientos de desesperación y reducir la temperatura ambiental hasta que el agua empezaba a congelarse a voluntad, pero lo que solo los Undersiders sabían era que también podía hacer algo similar a la supervillana Glaistig Uaine, solo que sus proyecciones ni tenían por que ser de parahumanos ni ella tenia que tocar un cadáver reciente para crear una nueva, esa persona simplemente tenia que estar muerta. Su disfraz consistía en una túnica negra con lineas rojas saliendo de sus hombros, guantes de cuero y una mascara que representaba un rostro femenino con la mitad de la cara podrida hecha con lo que Grue creía que eran uñas humanas. Su pelo negro caía sobre su espalda y, por un segundo, vio sorprendido a Shadow Stalker, quien tenia un tic en las manos cada vez que la veía. Quizás había sido una de sus antiguas victimas cuando iba de "héroe" y tenia miedo de que desease vengarse de ella.

La siguiente, aparentemente intentando seguir el discurso de Legend, era Rachel Lindt, alias Hellhound, aunque ella afirmaba que habría escogido el nombre Fenrir si no lo tuviese ya otro parahumano. Había dejado a Hookwolf una semana antes delante de las oficinas del P.R.T. tras tratar a todo el equipo conocido como New Wave como si fuesen muñecas de trapo con sus propias manos durante un atraco que los Undersiders habían sido contratados para hacer. Oficialmente era lo bastante fuerte como para levantar un camión sin cansarse y podía convertir a perros en monstruosidades blindadas que cumplían sus ordenes solo con tocarlos, pero lo que el P.R.T. no sabia era que podía aplicar su segunda habilidad a si misma y convertirse en una colosal mujer-lobo. Su traje, si se podía llamar así, consistía en un par de botas de montaña, un pantalón de chándal roto, un sujetador deportivo al que todo hombre y varias mujeres de la ciudad habían aprendido a no tocar o mirar fijamente de la forma dura y un casco de moto pintado de forma que pareciese el cráneo de un lobo.

La última, que se encontraba tarareando una canción en un lenguaje que Grue no entendía, era un misterio para todos. Sarah Livsey, más conocida como Mamba incluso si afirmaba que era un nombre temporal, solo tenia registrado que su piel provocaba quemaduras en cualquiera que la tocase, que su agilidad era sobrehumana, que tenia una habilidad Thinker que la hacia parecer Sherlock Holmes y, finalmente, que tanto sus uñas como sus dientes generaban un veneno tan potente que incluso Panacea tenia dificultades para eliminarlo del organismo de un afectado, aunque afortunadamente este no era mortal. Además, era la más fácil de reconocer de su grupo porque era un Caso 53, es decir, una parahumana cuyos poderes la habían deformado hasta que ya no parecía completamente humana. En su caso eso significaba que sus dientes estaban muy afilados, sus uñas parecían garras y sus ojos parecían los de una serpiente. Su disfraz consistía en un vestido largo que Grue sabia que estaba hecho con su propia piel, que ella mudaba cada dos semanas, y una mascara usada por Lung que Hela le había regalado tras derrotarlo. Los Undersiders no sabían que poder estaba ocultando, pero, como Sarah les había dicho que solo era apto para emergencias, igual lo veían esta noche.

Grue abrió los ojos con incredulidad cuando Hela mostró tres palos en una mano y Sarah parecía estar en su cumpleaños cuando recibió la paja corta. Los que se habían enfrentado a ellas antes tuvieron el mismo pensamiento pasando por sus cabezas.

Esas chicas están locas.

Estaban equivocados.


Todos se estaba replanteando lo que habían pensado después de ver aquello. Los que no se lo creían lo miraban en las noticias mientras su visión de la realidad se rompía en pedazos. Grue ahora comprendía por que ese poder aún no se había usado en combate.

Cuando Leviathan o Jörmungandr, como había sido llamado, llego a la ciudad y salio del agua todos pudieron ver su aspecto de primera mano, que era totalmente distinto a verlo en las noticias.

La criatura era gris, con la piel similar a un tiburón. Su cuerpo parecía el de una lagartija o una iguana, pero mucho más grande. Podía caminar sobre sus patas traseras. Tenia cuatro ojos verdes que brillaban inhumanamente en una cara sin boca.

Sin embargo, pronto se habían dado cuenta de algo. Si bien corría a su encuentro miro en su dirección y habrían jurado que dio un paso atrás en pánico, pero, ¿que podía temer uno de los Destructores de Mundos? Fue entonces cuando se dio cuenta de que Sarah había desaparecido en la ola masiva que la criatura había producido cuando entro. Y que el mar estaba comenzando a retirarse rápidamente de nuevo.

Sabiendo lo que significaba, todos dejaron la calle y subieron a los edificios más altos que encontraron, lo que les salvo la vida porque algunos de los más pequeños fueron totalmente anegados cuando las olas golpearon.

La ola atravesó el puerto, arrastrando todo lo que estuviese en la calle y llenándola de agua de tal forma que los edificios donde ellos, y los civiles que habían sacado de los refugios gracias a la forma de teleportación de Hela, parecían pequeñas islas en un mar tormentoso. Todos se estremecieron en anticipación cuando vieron miedo en la cosa que ahora parecía intentar nadar sin lograrlo con ayuda de la luz producida por las bengalas que los soldados del P.R.T. habían lanzado. Entonces una sombra atravesó el agua y atrapo al monstruo entre sus fauces.

¡¿Fauces?!

Los ojos de todo el mundo captaron a la criatura cuando se elevo sobre el agua dejando caer toneladas de la misma mientras sacaba su cabeza y, con solo mirarla, Grue pensó que no era el único que necesitaba ropa interior nueva. De hecho, casi todos en la ciudad necesitaron sesiones privadas con sus respectivos psicólogos a lo largo de la siguiente semana solo para aceptar lo imposible.

Pero todo el planeta lo vio, en directo o desde sus televisores, iluminado por las luces de los helicópteros de noticias y las bengalas. Los ojos amarillos gigantes. Los dientes más grandes que coches, soltando veneno. El largo cuello y cabeza cubiertas de escamas negras que se elevaban sobre los rascacielos.

Miraron con fascinación y horror abyecto como arrastraba a Leviathan a las profundidades. Días más tarde su cuerpo aparecería varado en una playa de Groenlandia medio comido y digerido, con su esqueleto a la vista de todos.

Y todos lo supieron entonces.

Todos sabían que habían sido testigos de una leyenda cobrar vida, la verdadera Jörmungandr. La Serpiente del Mundo.

Cuando Mamba volvió a la base una semana después completamente desnuda y con una sonrisa satisfecha, Grue, junto con su hermana Imp y su asociado Regent, junto dos y dos al darse cuenta de que esa forma era el poder del cual les había hablado.

Pocos días más tarde Sarah apareció en las oficinas locales del P.R.T. y les demostró lo que podía hacer, lo cuál le habría hecho ganar una Orden de Ejecución Inmediata de no ser por todas las vidas que había salvado y su negativa a usar esa habilidad contra cosas más pequeñas. Dado que también se había entregado voluntariamente y la opinión pública, que tras años de sufrir por las acciones de los Endbringers sin que nada pudiese pararlos finalmente tenía un campeón capaz de matarlos, garantizaron su pronta liberación. Viéndola salir hizo que sus fans vitoreasen tan fuerte que algunos creyeron que Shatterbird había pasado por la ciudad.

Desgraciadamente, sus acciones llamaron la atención del Matadero 9, que ataco la ciudad buscando reclutarla y fue aniquilado por ella y sus hermanas(como la ahora llamada Jörmungandr se refería a Hela y Hellhound, para horror de Shadow Stalker y muchos otros) sin apenas esfuerzo. Si podías llamar apenas a Hela mostrando todo su poder, claro esta.

Jack Slash murió descuartizado a manos de los fantasmas de todos aquellos que directa o indirectamente había matado junto con Shatterbird y Mannequin. El E88 y los A.B.B., unidos bajo el dominio de las tres y indirectamente de los Undersiders incluso si todos sabían que ellas mandaban más dado que nadie en su sano juicio intentaría atacar a gente apreciada por la Destructora de Leviathan simplemente por su color de piel, eliminaron a Crawler tanto que no quedo ni el A.D.N. antes de que lograse adaptarse. Bonesaw, Burnscar, una nueva recluta llamada Cherish y, para sorpresa de todos, Siberian se pasaron a su bando. También, una vez que terminaron el papeleo, Hela confeso su identidad secreta a su padre. Este se lo había tomado relativamente bien, solo amenazando a Grue por si hacia daño a su pequeña y accediendo a permitirle continuar siendo una supervillana, principalmente porque estaban haciendo más por la ciudad que cualquiera de los "héroes", tras descubrir que era una de las mejores amigas de Mamba.

Un mes después Behemoth fue neutralizado cuando viajaron a Nueva Delhi para ayudar en la lucha contra la bestia y Rachel mostró porque le habría gustado llamarse Fenrir tras usar su poder para transformarse en un lobo negro tan grande como una pequeña montaña, aunque con una cara aún reconociblemente humanoide. La pelea duro horas pero había acabado con Rachel meando en su cadáver para apagarlo. También había caído muerto uno de los miembros del Protectorado, Eidolon, en misteriosas circunstancias. O no tan misteriosas, si sabias lo que ellas sabían, pero casi nadie lloro cuando murió porque mientras vivía había sido uno de los mayores cretinos en existencia.

Cuando el Simurg trato de matar a Taylor usando varias personas a las que había lavado el cerebro varias semanas más tarde, ella había desaparecido. A la mañana siguiente el cadáver con forma angelical del Endbringer y Hela fueron encontradas en el Kilimanjaro por unos excursionistas. Tras esto los fans casi comenzaron a sacrificar animales en su honor, pero ellas hablaron en su contra.

Un año y medio después lo indecible paso cuando Scion, el más grande de los héroes, se volvió loco y dejo un rastro de destrucción por el planeta. Las tres Hijas de Loki, que era como eran conocidas públicamente, lucharon en su contra durante días en una Tierra paralela deshabitada a donde la C.N.N. se las arreglo para seguirlas. Finalmente lo mataron, salvando el multiverso y logrando que millones de personas volviesen a adorar al panteón nórdico incluso si solo una de ellas había sido considerada una diosa antes.

Cuando volvieron unos pocos querían tenerlas muertas pero la mayoría las aclamaron como héroes. Incluso el padre de Hela acabo como director del P.R.T. y Grue y los Undersiders terminaron dividiéndose los Estados Unidos. Ahora nada podía detenerlas, incluso secretos sucios o mala publicidad seria echada de lado gracias al gran favor que habían hecho al mundo.

De hecho, lo único que las había cabreado fue un loco que comenzó a sacrificar niños en su nombre. Ellas se habían encargado personalmente, con nadie jamas sabiendo que le había pasado.


"Lo siento"dijo Sophia Hess, sorprendiendo a todo el mundo en el pasillo de la escuela, sobre todo a Emma Barnes y Madison Clements dado que no solo parecía sincera sino que sus palabras eran dirigidas hacia su victima habitual, Taylor Hebert. Con una sonrisa, esta le susurro a Sophia algo al oído que la hizo reaccionar con una mezcla de terror, sorpresa y admiración entrelazadas mientras la seguía a un aula vacía, lo que aumento su curiosidad y hizo que Emma intentase abrir la puerta.

Su piel se volvió negra al contacto con el pomo de metal, que soltó de inmediato al notar que estaba demasiado frío. Eso no la impidió mirar a través de la ventanilla de la misma incluso si tuvo que empujar a varios otros alumnos que deseaban ver que pasaba.

Ellos vieron como Sophia se ponía el traje de Shadow Stalker, que se había vuelto menos violenta con el paso del tiempo, pero les pareció surrealista que estuviese arrodillándose ante Taylor hasta que esta se puso una mascara muy reconocible.

Si Taylor hubiese sido cualquier otra parahumana su identidad habría sido filtrada a Internet, pero incluso Emma, cuando las vio desaparecer entre las sombras del aula, sabia que iban a mantener ese secreto hasta que muriesen porque la idea de revelar la identidad civil de un miembro de la Triada, más conocidas como las Hijas de Loki o las Cazadoras de los Endbringers, era francamente suicida.

Aunque todos estaban preocupados por como se habían comportado con Taylor en los últimos años y la posibilidad de que Hela tuviese planes para vengarse de ellos, Emma fue quién tomo la revelación de su identidad secreta peor porque la filosofía que tenia desde su casi-violación era que había depredadores y presas y que las presas no podían convertirse en depredadores.

Sin embargo, su victima no era una gacela y ella una leona, Taylor era un bebe cocodrilo que había sido casi devorado y había crecido para comer a su depredador. Su antigua amiga era nadie y se había convertido en la pesadilla que cada otro normal y superhumano temía, la victima que ataca de nuevo.

Como era el último día del último curso nadie volvió a ver a Sophia al día siguiente, lo cual solo hizo que se volviesen más paranoicos a lo largo de los siguientes años mientras esperaban un ataque por parte de Hela hasta que recibieron invitaciones para la boda de Sophia.

Algo sorprendidos, todos habían aparecido en una pequeña iglesia de la ciudad. Ver a Taylor allí esperando hizo claro quién era el novio, pero hasta que cruzaron miradas con la mujer rubia de apariencia soñadora que se encontraba a su lado no se dieron cuenta de que ella no era la única Cazadora en el edificio.

Mirando a la familia de Taylor y viendo que no solo se encontraba su padre sino también un centenar de otras personas incluyendo Panacea y Glory Girl hizo que no pocos tragasen saliva con nerviosismo. Estaba claro que todos esos invitados eran héroes o villanos en sus identidades civiles, por lo que más les valía no decir ni hacer nada que pudiese interrumpir la ceremonia si no deseaban meterse en una pelea que no podían ganar.

Entonces la novia entro con otra chica rubia mientras un grupo de perros esperaba en la puerta. Todo el mundo en su pequeño grupo se dio cuenta inmediatamente de quién era esa chica, dado que no tenia sentido que la Muerte y la Serpiente no hubiesen invitado a la Loba a la boda de una de ellas.

Para sorpresa de Emma, la ceremonia cristiana era simplemente una formalidad dado que la verdadera boda se celebro una hora más tarde en los bosques que rodeaban el norte de Brockton Bay, donde un sacerdote nórdico las unió como esposas en un rito matrimonial tradicional seguido de un festín abundante en carnes y cerveza. Para asegurar su privacidad, y que los paparazzi no intentasen seguir a los parahumanos cuya identidad era conocida públicamente, había un dispositivo Tinker alrededor del bosque que solo permitía entrar en el recinto con una autorización especial y que les teleporto a sus respectivas casas cuando decidieron marcharse, algo que alivio a no pocos invitados.

Décadas después Emma murió de vieja y se asusto al ver que las tres Hijas de Loki y Sophia, quienes no habían envejecido nada en los últimos sesenta años, la estaban esperando junto al perro más grande que había visto en su vida. Dándose cuenta de que este era el Inframundo nórdico y que su dirigente tenia una cuenta personal con ella de la que ya no podía escapar, Emma solo podía rezar que la permitiesen contar su versión de los hechos y que juzgase que no merecía un castigo demasiado severo.

Era su única esperanza.