¡Oh si lo se! Tengo mi ABC y aún así me atrevo a publicar algo nuevo jaja creo que no tengo remedio... la verdad esto tiene casi 1 año guardado en mis archivos, pero como aquella vez se me paso la época navideña, la verdad no me anime... y ahora aunque tengo un elegante retraso he decidido publicarlo. Anteriormente era un one-shot pero pensé hacer una actualización de navidad y su continuación será para el primero de Enero.
Esta pequeña historia va dedicada especialmente para Andy Elric, gracias por todo espero que te guste :)
A Christmas Wish- 24 de Diciembre -
Hoy era Nochebuena, el ambiente navideño reinaba en pueblo Paleta. Siendo un lugar pequeño con poco habitantes, podías notar con facilidad el lugar donde se podrían llevar fiestas decembrinas. El laboratorio del Profesor Oak, relucía además por su tamaño por las luces parpadeantes que lo iluminaban.
La nieve alrededor del pequeño pueblo, hacía simplemente más bella la escena. Dentro del laboratorio, la fiesta para navidad apenas estaba comenzando. Muchos conocidos de la familia Oak, iban llegando uno a uno para festejar una fecha especial. Más uno especial acaba de llegar, era también de aquel pueblo, pero su popularidad era mucho más grande y casi comparable con la del Profesor Oak.
Ash Ketchum, futuro maestro pokémon decía el cada vez que se presentaba, estaba seguro que algún día lo lograría. Llego acompañado de su madre, quien en cuanto arribo a la fiesta no tomo la actitud de invitada, sino empezó ayudar en la organización de la cena navideña. Ash sabía que su madre, poco resistiría el no intervenir en una ocasión especial.
- ¡Ey, Ash! – alguien llamo su atención, volteo a ver en dirección del sonido y vio a su rival de infancia y ahora amigo.
- ¡Gary, no te veía desde esa ocasión en Unova! – exclamó con felicidad, mientras ambos se daban un abrazo de amigos.
- He estado más tiempo en Kanto, ayudándole a mi abuelo… tu deberías hacerlo mismo alguna vez Ash – comento Gary, mientras terminaban el abrazo fraternal.
- Si lo he pensado – acepto Ash, un poco avergonzado. La verdad pocos sabían que el entrenador de pueblo paleta, cada vez extrañaba más su hogar, extrañaba una comida hecha por su mamá, sus pokémon de otros viajes, el simple amanecer de pueblo paleta y sobretodo extrañaba a sus amigos.
Así continuaron la plática, sobre los viajes de Ash y los descubrimientos del investigador hasta que fue interrumpida por el sonido del timbre. Como buen anfitrión Gary, se disculpo con Ash y fue a recibir a los demás invitados viendo que el Profesor estaba ocupado platicando con Brock y Tracey.
Ash se dirigió a saludar a sus amigas coordinadoras, que habían llegado con anterioridad quien venían acompañadas. Ash alzo la ceja ante la escena delante de él, ver a May con la mano entrelazada de Drew mientras platicaba con Dawn que tenía también la mano entrelazada a Kenny. ¿Quién lo diría?
Estaba a punto de llegar a su destino cuando una voz, que hace años no escuchaba le llamo la atención algunos metros detrás de él.
- ¡Feliz Navidad, Gary! –
Volteo rápidamente para corroborar que se trataba de ella. Si lo era, su vestimenta iba acorde al clima que se desarrollaba, podía ver los copos de nieve sobre su abrigo. A pesar de que podía notarse que estaba afectada por el clima, sus ojos aguamarina centelleaban de esa singular manera que tanto recordaba, mientras su cabello se encontraba un poco más largo de lo que acostumbraba, su corazón dio un vuelco que no sabía de dónde provenía, pero que poco duro al verla abrazar de manera muy efusiva al investigador pokémon.
Misty abrazaba a Gary y él no había dudado en ningún momento en regresar el abrazo de esa manera. Sus brazos rodeándola por completo, mientras se quedaban por lo que parecían horas… eternas y más al notar la sonrisa que desprendía de su rostro ese momento.
¿Desde cuándo eran tan amigos Misty y Gary?
- Feliz Navidad, Mist – respondió de manera dulce Gary. ¡Oh Diablos! Podía sentir su cuerpo hervir a escuchar tal insolencia.
¿Quién se creía Gary Oak en llamarla Mist? ¡Estúpido y engreído Oak!
Después de esas eternas horas, por finhabía acabado el abrazo, Gary caballerosamente le ayudo a quitar su abrigo a Misty para que estuviera más cómoda, mientras volteaba a ver hacía las personas que estaban en la fiesta. No tuvo más remedio que quedarse inmóvil de nuevo, la vestimenta que usaba Misty debajo de su abrigo le había quitado el habla. Un vestido negro, sencillo pero a su vez elegante que hacía que la figura que había desarrollado a lo largos de los años resaltara, se veía hermosa y estaba totalmente consciente de eso, lo había descolocado bastante… esa no podía su Mist.
Fue cuando ella por fin lo había visualizado pudo observar como su rostro palideció al verlo; pero una sonrisa ligera se formo cuando sus miradas se cruzaron por primera vez. Misty se acerco a él, parecía que no podía creer que estuviera él ahí, no la culpaba, habían pasado varias navidades sin pasarla en casa.
- ¡Feliz Navidad, Ash! – dijo tranquilamente, un poco titubeante la entrenadora de pokémon acuáticos. Ash estaba un poco decepcionado, no hace más de 5 minutos, Misty se había lanzado a los brazos de Gary ofreciéndole un gran abrazo y a él, solo lo felicitaba a un distancia apropiada.
- Feliz Navidad, Misty – le dijo lo más animado posible, para que ella no notara su tristeza. Pero poco duro cuando Misty, acorto la distancia con más reserva de lo que había hecho con Oak, más no le importaba, podía sentir el calor reconfortante y el aroma de ella que tanto había extrañado.
– No puedo creer que estés aquí, Ash – dijo Misty. Ash no pudo evitar comparar el abrazo, esa muestra de cariño que mostro minutos antes con el investigador no se podía equiparar al que había visto. El no sabía que decir, las palabras se le habían atorado en la garganta; ni siquiera sus manos respondían sentía los nervios apoderarse de él. Misty pudo sentir bajo de ella como el cuerpo de su amigo se tenso, y lo soltó delicadamente a pesar de su decepción, no quería incomodarlo de ninguna manera.
- Ya era hora que te dignaras a pasar una navidad en casa, Ketchum – le dijo en tono de broma, para aliviar la tensión que sintió en ese momento. Ash no pudo más que sonreír ante esa oración, esa era su Mist que recordaba.
- Yo también te extrañe, Waterflower – respondió en tono burlón Ash, ya más seguro hablando con su amiga – Se que no puedes vivir sin mi – continuo jugando Ash, riendo tanto que no noto las mejillas de Misty al acercándose demasiado a lo que sentía.
La noche había transcurrido sin mayor altercado, las muchachas parecían que se divertían hablando de los que otros suponían, temas de chicas. Ash había ido por algo de beber, ya había olvidado un poco ese sentimiento extraño de momentos atrás. Había decidido tomar un soda, cuando algo le llamo la atención
- ¿Qué tal vas con Misty? – pregunto Tracey, mientras tomaba un sorbo de su medida.
- Muy bien, yo creo que pronto la convenceré. – dijo Gary, mientras comía unos de los deliciosos aperitivos preparados por la señora Ketchum.
- ¿Estás seguro? Le has insistido bastante, y Misty no es una persona fácil de convencer –
- Soy Gary Oak, ninguna chica puede decirme que no. – dijo de forma presumida Gary, Tracey levanto una ceja ante su comentario.
Ash estaba furioso, ¿Quién demonios se cree Gary? ¿Qué estaba tramando? Dejo la soda que tenía en la mano para tomar una cerveza de la mesa y rápidamente se alejo de ahí no queriendo escuchar más, pero no pudo evitar escuchar el último comentario de su amigo observador.
- Pues espero que lo logres, Misty merece ser feliz -
Misty seguía platicando con las chicas, cuando una escena le llamo la atención. Ash Ketchum con un claro rostro de pocos amigos dejaba una cerveza ya vacía, para agarrar otra que sin titubeos la bebió. La chica se disculpo para ir con el entrenador, él no era de los que hacía algo de este estilo.
- ¿Estas tomando, Ketchum? – pregunto de manera desafiante, logrando la atención del entrenador que tan solo por un momento dejo su bebida para observarla. Sabía que no podía estar enojada con ella, él que lo había hecho alterar fue Gary, pero no pudo evitar recordar la forma en que lo saludo unas horas atrás. Así que volvió a fruncir el ceño y tomo otro trago de su cerveza.
- Así es – se limito a contestar, no quería sonar grosero, pero en este momento quería estar solo.
El tono que le dirigió Ash, no le gustaba en lo más mínimo a Misty. Pero era Nochebuena y se suponía que no debían de discutir en estas fechas, así que escarbando un poco de paciencia le contesto de buena gana.
- ¿Y que ha sido de ti, Ash? Seguro tienes muchas historias por contar – dijo mientras le quitaba la cerveza de su mano y tomaba un poco de esta. Al menos eso evito por un momento que Ash siguiera tomando.
- No, ninguna – dijo de nuevo, descolocado pero intento hallar una nueva distracción. No iba a tomar de nuevo de esa cerveza, busco su nueva distracción a lo largo de la mesa de bebidas, hasta que la hayo. ¡Whisky será!
Misty sentía que su paciencia era poca, y más para la actitud de Ash. Para tener tanto tiempo sin verse, le causaba bastante tristeza que él no la hubiera buscado ni una sola vez para platicar a solas como antes lo hacían.
- ¡Vamos Ash! No serías Ash Ketchum, sin algo emocionante que contar – dijo de nuevo, Misty. Ash mientras no dijo nada, tan solo tomo su whisky que sin duda era muy fuerte para lo acostumbrado en él
- ¡Ya te dije que no, Misty! – alzo un poco más el tono sin intención, más solo eso basto para que Misty se acabara su paciencia.
- ¿Qué te pasa, Ketchum? – pregunto elevando bastante la voz, llamando la atención de varias personas, que sin embargo, ninguno noto.
- ¿A mí? ¡Nada! Tal vez tú eres la que me tienes algo que contar. – dijo de forma cínica Ash, lanzando una clara indirecta, resoplo ante la mirada confundida de ella y tomo de nuevo de su bebida.
- ¿Qué se supone que significa eso? – pregunto de nuevo Misty.
- ¡Misty, Ash… ya casi es hora de cenar! – una voz interrumpió y no fue otra que la de la señora Ketchum. Ella rápidamente separo a la joven pareja antes de que algo realmente arruinara la velada
– Vayan a la mesa, que vamos a brindar –
Los dos se miraron y al instante se rehusaron a volverse a ver. Ambos enojados fueron casi a la fuerza a la mesa a brindar. La señora Ketchum suspiro de alivio al ver como los dos se alejaban sin decir nada más.
Todos los invitados estaban alrededor de la mesa, con una copa en mano esperando a que él profesor diera el brindis para dar iniciada la cena. Ash esperaba que no saliera con unos de sus poemas pokémon, ya que realmente no tenía humor para eso.
- Quiero agradecerles que estén aquí para celebrar una ocasión tan especial. Para mí no hay regalo más grande que compartir una cena con las personas que quiero, así que ¡Salud! Y ¡Feliz Navidad! –
- ¡Salud! ¡Feliz Navidad! – se escucho de varias voces al unisonó, mientras Ash observaba como Misty estaba sentada al lado de Gary tomando de su copa, ignorándolo por obvias razones, tan sumergido estaba que no había observado el pequeño adorno arriba de ellos, poco tardo para que alguien si se diera cuenta de ello.
- Miren, ¡Misty y Gary están bajo el muérdago! – exclamo Max, mientras el silencio se genero en la mesa. El rostro sonrojado de Misty y la cara sorprendida de Gary, eran la burla de las demás personas.
- ¡Vamos! Conocen la tradición –
- Es tan solo un beso, no va a pasar nada –
- Vamos lo tienen que hacer -
- No lo pospongan más –
Ash era el único que no había tenido reacción ante esto, se mostraba absorto como esperando lo que fuera ocurrir. Gary observo a Misty, después sintió como su mirada se dirigió a él… se dibujo una ligera sonrisa en su rostro que no paso desapercibida por Ash.
- Supongo que no podemos romper una tradición – Gary susurro a Misty, y acorto la distancia para encontrar los labios de ella. Misty cerró los ojos de la vergüenza que sentía, tan solo se limito a cumplir la tradición y terminar el espectáculo, a pesar que sintió como Gary había alargado un poco más el bochornoso momento haciendo que sus piernas temblaran y sus mejillas se enrojecieran por la situación que estaba viviendo, deseando en su interior que hubiera sido otra persona la que estuviera besando.
El beso fue realmente corto, a pesar de ella sentía que había durado demasiado, las burlas y bromas no pararon departe de todos su amigos, el único que no se había movido ni dicho una sola palabra era el joven morocho que seguía repitiendo en su mente lo que acaba de presenciar; era algo que nunca olvidaría, ni tampoco el sentimiento que le ocasiono. Pudo sentir como todos sus músculos se tensaron y sus ojos se fijaban solo en la pelirroja que estaba sonrojada y que por un momento volteo a verlo, con una evidente cara de arrepentimiento.
La cena se veía deliciosa, pero ningún bocado le hacía sentirse mejor, solo comió para evitar que le preguntaran por su falta de apetito.
Esta había sido una larga noche.
Estúpido Muérdago, estúpida cena, estúpido beso.
Salió hacia la reservación donde se encontraban los pokémon, pikachu ajeno a toda la situación, trataba de animarlo junto con sus otros amigos. La noche fría, y la nieve que rodeaba la reservación no animaban mucho su estado de humor.
¿Por qué? No debería de afectarme que Misty y Gary estén juntos. – pensaba Ash, mientras acariciaba la cabeza de pikachu. El frio empezaba hacerle estragos y podía ver su aliento enfrente de él. Sus manos eran frías, pero sus emociones parecían a flor de piel. Realmente no sabía qué hacer.
- No deberías dejar que esto te afecte – escucho detrás de él, y vio a su madre sonreírle mientras le ofrecía una bebida caliente que le ayudaría para su estado actual.
- No sé de qué estás hablando mamá – fingió demencia, mientras tomaba de la bebida.
- Tu sabes de que hablo, tan solo fue por tradición – respondió Delia, juntándose con su hijo mientras ahora pikachu se dejaba consentir por la mamá de su amigo.
- Lo que haga Misty y/o Gary, me tienen sin cuidado mamá – respondió agresivamente, mientras maldecía internamente que le resultaba difícil mentirle.
- Deberías aceptarlo, Ash. Estas celoso. – su mamá le sonrió a su hijo. – Y no tiene nada de malo eso Ash, tu quieres mucho a Misty, ¿o me equivoco?
Ash guardo silencio, esperando que el silencio diera la respuesta apropiada, mientras pensaba como zafarse de esta incómoda situación con su madre, sin embargo ella aún no había acabado.
- Ves… no lo negaste, lo que viste tan solo fue por una tradición que cumplieron. – trato de animar a su hijo.
- ¿Y si ella quiere a Gary? – pregunto Ash, aceptando por fin sus sentimientos a pesar de que tal vez era el peor momento para hacerlo.
Delia se mordió el labio, como quería decirle lo que ya todo mundo sabía, y como hubiera querido que no Ash no sacara lo denso que fue su padre. Más sabía que era una situación que ellos dos debían enfrentar.
- Aún siendo así, Misty también tiene el derecho de saber lo que sientes. -
La fiesta se seguía desarrollando, pocos habían notando la ausencia de la pequeña familia Ketchum, la música, la comida y las charlas mantenían entretenido a los invitados.
- ¡Misty! ¡Qué suerte tienes! Besar a Gary Oak… - comento su amiga Dawn, olvidando por un momento que su novio Kenny no estaba muy lejos de ahí.
- ¡Dawn! Fue solo por tradición… - reclamo su amiga, aunque no pudo evitar que obtuviera un tono escarlata sus mejillas.
- Vamos Misty, Gary Oak te beso bajo un muérdago, no me vas a decir que no es romántico – dijo May, riéndose al ver que Misty seguía sin poder disimular su sonrojo.
- Bueno bueno… ya dejemos a Misty – interrumpió Brock, aliviando la situación a su amiga… por cuestión de tiempo. – Estoy seguro que le hubiera gustado más si se encontraba debajo de muérdago a cierto futuro maestro pokémon,
- ¡Brock! – grito llena de rabia, mientras le propinaba un buen golpe en la cabeza a su amigo.
- Vamos Brock, seguro Ash hubiera salido corriendo si eso hubiera pasado – dijo Dawn entre risas, hasta que noto la muecas extrañas de sus amigos - ¿Qué? ¡No me digan que ya paso!
- ¡Tan solo teníamos 11 años! Obvio salió corriendo… - murmuró Misty, recordando aquella penosa situación ya muchas navidades atrás.
La risas se hicieron presentes entre todos, que no notaron que Ash había regresado a la fiesta, estaba a punto de ingresar al círculo de sus amigos cuando una pregunta le llamo la atención.
- Entonces Misty… ¿Piensas aceptar la propuesta de Gary? – pregunto Brock, mientras todos los demás le ponían atención a la respuesta de la pelirroja.
- No se… -
- Vamos Misty, estoy seguro que es lo que quieres – comento Brock de nuevo.
- Es que… no sé, si Ash le guste la idea. – Ash pudo notar la duda en la voz de Misty, y le enternecía que a pesar de todo que considerara su opinión.
- Ash es tu mejor amigo, estoy seguro que te apoyará – comento Dawn.
Misty observo a todos sus amigos asentirle con una sonrisa, por lo que finalmente decidió. Sabía que quería hacerlo, tenía que vencer su miedo de una vez por todas. Esperaba no arrepentirse de esto.
- Entonces le diré que si a Gary –
Estúpido Gary, Estúpido Muérdago.
Volvía a maldecir, por milésima vez en la noche, para ser navidad estaba maldiciendo mucho más que lo que había hecho en el año. ¿Pero qué más podía hacer? No iba a decir nada, como le había dicho su madre, si ella era feliz entonces el tendría que serlo por ella.
- Ey, Ash… - escucho detrás de él, giro hacia dónde provino aquella voz con una sonrisa fingida. Ahí estaba la persona que hacía que maldijera una y otra vez, lo maldecía por tener la fortuna de que él pudiera estar con ella
- ¿Qué quieres, Oak? – respondió bruscamente a pesar de su intento de mostrarse ajeno a toda la situación, se odiaba por ser tan transparente entorno a sus sentimientos y se odiaba aún más por no haberse dado cuenta antes.
- ¡Que te pasa! Haz estado malhumorado toda la noche, no es normal en ti –
- Eso no te incumbe –
- Se supone que es Navidad, y tú llevas un humor que nadie te está soportando –
- No me importa tu opinión –
Gary miro hacia el cielo, como queriendo tomar paciencia divina para aguantar al obstinado de Ketchum… nadie diría que no lo había intentado.
- ¿Te afecto tanto? – la pregunta descoloco por completo a Ash, esperando que no fuera el tema que no quería tocar.
- ¿A qué te refieres? –
- Ya sabes a lo que me refiero, hace un momento bajo el muérdago junto con ella – no pudo evitar sentir la tensión de nuevo al recordarlo… otra vez.
- No me importo en lo más mínimo, Gary –
- Tus acciones dicen lo contrario –
- ¿Sabes qué? Me tienen sin cuidado lo que tu o Misty hagan o dejen de hacer… ella no me importa en absoluto – respondió con brusquedad esperando que esa sentencia acabará la pequeña discusión no queriendo tocar el tema nunca más.
- Pues yo creo que ahora si te va a importar – respondió Gary haciéndole una seña que mirara hacia atrás de él. Volteo confundido para observar a la pequeña pelirroja que se veía afectada de lo único que alcanzo a escuchar.
Sus puños cerrados como conteniéndose de hacer o decir algo, no salía nada de su boca porque simplemente no sabía que decir. Ash pudo sentir su pecho oprimirse al sentir la lastimosa mirada que estaba recibiendo, intento acercarse a ella más ella se alejo de forma brusca de su agarre.
- Mist… -
- Déjame Ash, no vine a buscarte… vine a hablar con Gary –
- Pero Misty, escucha no quise…
- ¿Sabes? Realmente ya no importa lo que tengas que decir, trate de estar bien contigo… a pesar de todo el tiempo de no vernos, de que no nos afectará la distancia… pero ya veo que no te importa, entonces a mi tampoco me interesa saber nada de ti.
- Misty, estoy seguro que él no quiso… -
- Déjalo Gary, no intentes disculparlo… tan solo quiero decirte que ya lo pensé y tienes razón. ¿Mañana te veo en mi gimnasio?
- Claro Mist… pero – tuvo que callar porque se acerco a él y le dio un dulce beso en la mejilla a pesar del semblante triste y melancólico que desprendía de ella – Gracias Gary, realmente necesitaba esa oportunidad.
- Misty por favor… - por fin había reaccionado Ash, pero Misty no volteo a verlo. – Realmente no quise decir eso
- Olvídalo Ash – y tuvo observar como regreso a la reservación Oak para perderse entre las personas. Se quedo quieto sin saber que más hacer, sabía que era mejor dejarla por ahora más no sabía que tanto la había lastimado, por supuesto le importaba; era la persona que más le importaba en este momento.
No quedaba más que ser sincero con lo que sentía; a pesar de ser demasiado tarde para decírselo entendía que quería lo mejor para ella y si Gary Oak era lo que ella había decidido… entonces no tenía razón para dudar de eso.
- Gary… por favor cuídala mucho –
- ¿Uh? –
- Si, ella merece lo mejor –
- Ash… -
- Pero te juro que si la dejas por alguna de tus porristas o la lastimas de cualquier forma, vengo desde cualquier región que este y te rompo la cara –
- ¿De qué demonios estás hablando, Ketchum? ¿Además crees que tú podrías romperme la cara?
- Te juro Oak, que ni tu abuelo te reconocerá después de que ponga las manos encima de ti.
- Grandes palabras para alguien tan tonto –
- ¡Ey!
- Ash, quiero que quede claro; no estoy con Misty... no es que no lo haya intentado –
- ¿QUÉ?
- ¡Cálmate! Es cierto, yo quise salir con ella… pero ella me rechazo, pero nos hemos convertido en buenos amigos… tanto que quiero ayudarla –
- ¿A qué te refieres? – cuestiono confundido, mientras se calmaba de lo que él le acaba de confesar.
- Ella hace mucho tiempo que quería salir de su gimnasio, pero ya sabes que sus hermanas no son de gran ayuda… entonces le ofrecí tomar el liderato por ella; yo tengo que hacer investigación en Celeste por un tiempo y podría ayudarla a que ella viajara de nuevo.
- ¿Hablas en serio?
- Yo nunca bromeo Ketchum, estoy seguro que me servirá mucho y hace mucho que no entreno a Blaistoise. Ella quería viajar contigo de nuevo, pero… bueno creo que ya lo arruinaste.
Poco a poco, todo lo que había escuchado, las reacciones de todos, hacían sentido ahora… ella tenía miedo de dejar el gimnasio y quería viajar con él, como los viejos tiempos… como se suponía que debía ser.
- Soy un idiota –
- Bueno eso nadie lo va a negar, pero ella merece ser feliz Ash… y en el gimnasio hace mucho que no lo es –
Se entristeció al escuchar esa oración, por mucho tiempo pensó que eso era lo que ella quería por eso es que jamás había pensado que volvería a viajar con él; no fuera que jamás lo hubiera deseado.
- ¿Qué hago?
- Realmente eres lento verdad Ash, ve por ella… discúlpate, haz algo –
- Tienes razón… - estaba a punto de dar la vuelta y buscarla antes de que fuera tarde pero la mano de Gary lo detuvo…
- Feliz navidad, Ash – sonrío ante su sonrisa sincera, sabía que a pesar de ser molesto y aún quererlo golpear por lo del muérdago… sus intenciones habían sido buenas.
- Feliz navidad, Gary – abrazo a su amigo, tenía una oportunidad de hacer las cosas correctamente y sabía que no debía desaprovecharla… de nuevo dio la vuelta para ir por la pequeña pelirroja, no lo echaría a perder esta vez.
Espero que les haya gustado, tiene su final pronto a salir el 1 de Enero. Así que espero que hayan tenido una muy feliz navidad y sobretodo les deseo a todos un grandioso 2013. :)
Nos leemos el siguiente año!
