Hola a todos :p acá les tengo una nueva loquera mía XD
Antes que nada gracias por sus votos y review de mis historias
Y gracias a ustedes por la confianza al leer mis fics y por haber quedado en 1° lugar
Después de todo… todos somos ganadores por leer y escribir lo que nos gusta..
Alguien por ahí me pregunto que a que le retribuía el haber ganado.
Hola Yunuen XD n.n
y fue por el amor, amor, amor y mas amor
a mi amadísimo leo :)
Bueno ya todos sabemos
Las tmnt no me pertenecen (lo que daría por que fuera asi u.u) no obtengo ni carros ni dinero por escribir… lo único que quiero son sus review
Bueno aquí comienza la historia..
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La mañana parecía normal, un día como cualquier otro… ¿será?
-Buenos días hijos – saludaba el sensei tan amable como siempre.
-Buenos días sensei – Leonardo hizo reverencia – creo que los chicos no se han levantado –
-Me lo suponía hijo – sonrió – después de todo aun es muy temprano – lo miro detenidamente - ¿tú qué haces levantado a esta hora? –
Leonardo miro el reloj y frunció el ceño… era verdad era más temprano de lo que acostumbraba levantarse.
-No me había dado cuenta sensei… será que no dormí muy bien -
El sensei lo observa detenidamente.
-¿tienes insomnio hijo? –
-No sensei… es solo que algunas veces siento que alguien me observa – frunce el seño – siento la presencia de alguien, pero al instante nada… ¿me entiende?-
-Hijo a comparación a tus hermanos tú has desarrollado mas tu capacidad de sentir presencias – pone una mano en su mentón – quizás no suene tan extraño lo que dices… –
Leonardo no presto atención a su maestro por unos segundos, su vista estaba clavada en una flecha que estaba en el arco aquel que Donatello había diseñado para que lanzara varias a la vez,
Estaba peligrosamente en la orilla de una mesa cualquier movimiento haría que cayera y podría ser un accidente quizás mortal.
-…Últimamente yo también he sentido una presencia no muy lejos de nosotros –
Leonardo de pronto escucha una voz lejana en su mente una voz de chica susurrante "mío ya es" en ese instaste un bo de Donatello resbala y cae justo en la mesa haciendo que cayera aquella peligrosa arma y como si todo ocurriera en cámara lenta aquella flecha sale disparada con una velocidad incomparable y se detiene incrustándose justo en el pecho de la vieja rata.
-AGHHH – el quejido de Splinter taladraba la cabeza de Leonardo.
-¡Sensei! – Leonardo lo sostuvo antes de que cayera al piso - ¡sensei respóndame! – grito desesperado.
Los demás escucharon aquel grito de Leonardo y salieron de sus habitaciones.
-¿Escucharon? – pregunto Rafael alarmado.
-¡sensei! – se escucho de nuevo el grito.
-¡Es Leonardo! – Donatello salió corriendo rumbo al dojo, los demás fueron tras de el, al llegar al lugar se encontraron con una terrible escena
Leonardo sostenía a Splinter entre sus manos y sangraba abundantemente del pecho, Donatello se acerco alarmado a ellos.
-¿Qué paso Leo?- tomo el pulso del sensei.
Rafael y Mikey se acercaron igual y cuestionaban a Leonardo por lo ocurrido no podían dar crédito a lo que sus ojos miraban.
-¡Leonardo! – Rafael lo zarandeaba - ¡¿Qué demonios paso?! – el no contestaba.
-¡Rafael necesito que lo suelte! – Donatello trataba de auxiliar a su padre pero Leonardo por el shock no lo soltaba -¡Rafael haz que lo suelte! – grito más fuerte.
En un intento desesperado Rafael le da un puñetazo a Leonardo haciendo inmediatamente que suelte a su padre, Leonardo por el rápido e inesperado golpe cae de espaldas un poco más atrás
Momento que Donatello toma para poder revisar a su padre, Mikey fue en ayuda de su hermano mayor que se veía en un claro shock por la impresión.
-¿Leo…estas bien? – pregunta.
Pero el parecía en otro lugar y solo susurraba una y otra vez la misma frase.
-Yo vi la flecha… yo vi la flecha…yo vi la flecha – sin dejar de mirar a su padre.
-¿Cómo esta Donatello? – Rafael preguntaba desesperado viendo los ojos de su padre desenfocados.
Donatello con la cara alterada mira a su hermano Rafael con lágrimas en los ojos.
-Es…ta… muer…to –
Rafael abre los ojos grandes y mira el cuerpo sin vida de su padre, Mikey escucha la noticia y se deja caer de golpe y mira a Donatello.
-No… no es verdad..¿Donatello?-
Este lo mira y agacha la cabeza llorando en el pecho del sensei, Rafael se levanta y corre hacia Leonardo y lo toma de los hombros.
-¡¿Qué demonios paso…contéstame maldición?! –
Pero Leonardo solo repetía lo mismo.
-Yo vi la flecha… yo vi la flecha… -
Rafael grito desesperado, no podía creer lo que estaba pasando… no podía ser su padre estaba muerto y su hermano en un claro estado de shock.
-¿Qué está pasando…que? – y comenzó a llorar.
El cuadro era desgarrador los tres sufriendo amargamente la pérdida de su padre y uno que estaba en un total shock.
De pronto una risa femenina irónica y juguetona asombro a todos los presentes.
-Mío ya es – soltó una carcajada.
Todos alzaron la mirada buscando el origen de aquella voz.
-¡¿Quién demonios eres?! – Rafael grito furioso – ¡muéstrate! –
-Pero si ya estoy aquí… -
Todos seguían buscando con la mirada.
-Acá estoy – ella estaba sentada en un pequeño banco que se encontraba en el dojo.
Nadie comprendía cómo es que una chica estuviera ahí de pronto…pero lo más importante ¿de verdad era una chica? , ella era un poco alta su piel era pálida,
su pelo era negro, sus ojos con un toque gatuno y grandes colmillos, alas rojas grandes como las de un murciélago
Sin mencionar las grandes uñas y cola que llevaba… todo daba a parecer que por la apariencia era como un tipo de chica con aspecto algo demoniaco.
-¿Quién eres tú y que haces aquí? – pregunto Rafael en tono desafiante.
Ella mueve su cola de un lado a otro y sonríe macabramente.
-Araxiel es mi nombre… y mío ya es – sus ojos brillan en color rojo – quiero un trato –
-¿De qué demonios hablas? – Rafael no entendía nada de lo que estaba sucediendo.
Da media sonrisa y mostro parte de sus grandes colmillos.
-Yo puedo devolverle la vida a su padre – los miro a todos – solo quiero algo a cambio –
-Es imposible… tú no puedes hacer eso – Donatello no creía en eso.
Ella le lanzo una mirada furiosa y lanzo un grito que retumbo en la guarida.
-¡No subestimes los poderes de mi amo! – respiro -¿aceptan o no? –
-Devuélvelo a la vida – Mikey hablo – por favor –
Ella levanto una ceja.
-Lo hare pero antes quiero algo a cambio –
-¿Qué es lo que quieres? –Donatello aferraba a su padre en sus manos.
-No es cualquier cosa… aun que simple es – los miro y se acerco a Rafael comenzó a olerlo.
-¿Qué demonios te pasa? – retiraba su rostro de ella.
-Demasiado violento – hizo cara de gesto.
Luego se inclino en Donatello e igual comenzó a olfatearlo.
-Demasiado inteligente – se sacudió la nariz - odio a los cerebritos –
Se encamino hacia ya el asustado Mikey se inclina e igual comienza con él.
-Iuggg… que asco… demasiado niño – se sacude como un gato – odio a los niños –
Su atención se posa ahora en Leonardo que no ha salido del shock y no se a percatado de la presencia de aquella demonio.
Se inclina y comienza a olerlo, lo hace por más rato que los demás, se levanta y camina alrededor suyo como un animal rodeando a su presa.
-Igual nunca vi yo – se inclina nuevamente – olfatea de nuevo y sin más ni más lambe el rostro de Leonardo – mío ya eres tu – sonrió.
Ella se puso de pie rápidamente y miro a Rafael y apunto a Leonardo.
-Cerrado el trato esta… a él lo quiero yo –
-¡Que! – Rafael se trato de aproximarse a ella - ¡estás loca! Jamás te daré a mi hermano! –
Ella lo observa furiosa.
-Por respuesta un si debo recibir…de él pero no de ti – estira la mano y los chicos quedan inmóviles – ahora un si quiero de ti escuchar – se inclina ante Leonardo.
-Mi bello mío…¿tu nombre cual? –
-La flecha..yo.. vi la flecha – seguía con lo mismo.
Ella toma el rostro de Leo con ambas manos.
-¿La vida quieres de tu padre de vuelta?-
El asiente sin preguntas ni nada, en total estado de no lucidez asiente.
Ella sonríe macabramente y mira a los chicos que no pueden moverse pero ven todo lo que sucede.
-Mío ya es – de entre sus manos una pequeña daga apareció.
Tomo la mano de Leonardo e hizo un corte a lo largo, él respingo un poco la cara por el pequeño dolor, ella hizo lo mismo y juntaron sus manos.
-Bien hecho esta…ahora te pido algo yo – sus ojos brillaron de color rojo – tu recuerdo dame ya… -
Leonardo cerró los ojos, ella sonríe satisfecha y los demás observan sin poder hacer nada.
-Un recuerdo menos en ti… a mi te acerca más -
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Aquí termina el primer capítulo espero y sea de su agrado…
