¡Hola! Les traigo algo Nuevo, pero sigo trabajando en lo que les debo, no lo olvido. Bien, Esta idea nació siendo un one shoot, solo iba a ser de "For The First Time" pero luego llegué al final de la letra de la canción y…no tenía final, no la pude concluir, entonces usé otra canción, y… tampoco, en fin… terminé usando 3 canciones XD Espero les guste, y por favor dejen sus reviews.
La canción es de The Script, se llama, For The First Time, y no, obviamente no es mía
iCarly tampoco es mío, y eso me pone muy triste…
FOR THE FIRST TIME
She's all laid up in bed with a broken heart –Ella esta acostada en la cama con el Corazon roto
While I'm drinking jack all alone in my local bar –Mientras yo estoy bebiendo Jack (Daniels) Solo en mi bar local
And we don't know how, how we got into this mad situation –Y no sabemos como, como nos metimos en esta loca situación
Only doing things out of frustration –Solo hacienda cosas por frustración
Trying to make it work but man these times are hard –Tratando de hacerlo funcionar pero hombre, estos tiempos son dificiles.
-¡Hola Viejo! –Saludó Gibby -¿Qué hay?
-Hum… Lo mismo de siempre –Dijo Freddie, sentándose en uno de los bancos en la barra del bar, el tono de su voz era apagado, se sentía más cansado que nunca. Acababa de tener un muy mal día, y eso decía bastante tomando en cuenta todo lo que había pasado últimamente.
-¿Qué te sirvo? –Preguntó Gibby, siempre ajeno a la tristeza en el rostro de Freddie.
-Lo mismo de siempre –Dijo Freddie en el mismo tono de voz. Gibby se movió rápidamente y tomó un vaso copero y una botella de whisky. Sirvió el trago y se lo dio a Freddie.
-Aquí tienes amigo
-Gracias… -Contestó, inmediatamente bebiendo la mitad del trago.
-Así que… ¿Cómo está Sam?
-Bueno… ella está…
-¿Aun triste?
-Si, digo, esto es muy difícil para mí, pero… ella era la mamá, ¿Sabes? Ella llevaba al bebé dentro.
-Sí, me lo imagino, pero viejo, lo olvidarán, bueno, no lo olvidarán pero será menos doloroso en el futuro, pueden intentarlo de nuevo, aun puede quedar embarazada otra vez. Y amigo… no me mal interpretes pero… ¿Qué estás haciendo aquí?
-¿Qué?
-Ya sabes, justo ahora ella está sola en casa, y tu estas aquí emborrachándote… Freddie, ella te necesita, así que mueve tu estúpido trasero y ve a casa con ella. –Freddie miró a Gibby, atónito… Gibby podía ser tonto y simplón pero era demasiado sabio algunas veces. -¡Viejo! –Dijo Gibby tronando los dedos frente al rostro de Freddie. -¡Reacciona!
-Lo siento, yo solo… tienes razón, soy un cretino…
-Bueno… ¡Si!
-Debería irme a casa. Solo necesitaba despejar mi mente. Ha sido un día extremadamente difícil, ¿sabes?... yo… yo, perdí mi empleo…
-¡¿Qué?! Amigo, pero… ¿Por qué? Digo, eres demasiado bueno en tu trabajo, ya eras el gerente, ¡Te estaba yendo de maravilla!
-Estaba fuera de mis manos, la tienda quebró y bueno… se acabó para todos nosotros…
-Wow, viejo… -Contestó Gibby, tristemente –De verdad lo siento…
-Solo necesitaba un trago para pensar que le voy a decir a Sam…
-No será fácil Freddie, pero sabes que tienes mi apoyo, puedes trabajar aquí por un tiempo, mientras encuentras un trabajo.
-Gracias Gibs, pensaré en ello… -Freddie terminó su bebida y se puso de pie sacando su billetera pero Gibby lo detuvo.
-No, mi amigo, este es cortesía de la casa
-¿Seguro? –Gibby asintió. –gracias Gibby. Te lo pagaré algún día
-No hay necesidad. Buena suerte con tu esposa
-Sí, la necesitaré… -salió del bar, era hora de ir a casa y dejar caer la bomba…
She's in line at the dole with her head held high –Ella está en la fila del subsidio con su cabeza sostenida en alto
While I just lost my job I didn't lose my pride –mientras yo acabo de perder mi trabajo, no perdí mi orgullo
And we both know how, how we're going make it work when it hurts -Y ambos sabemos cómo, como vamos a hacer que funcione cuando duele
When you pick yourself up you get kicked to the dirt –Cuando te levantas, te echan a la basura
Trying to make it work but man these times are hard –tratando de hacelo fucionar pero hombre, estos tiempos son dificiles.
Freddie llegó a su edificio de apartamentos, entrando con la cabeza gacha sin prestar atención a su alrededor se dirigió al ascensor, directamente al quinto piso y al apartamento 5=A. sacó la llave de su bolsillo y abrió para encontrar, como siempre, la sala oscura y vacía, y por lo que veía también la cocina. Dejó su portafolio en el suelo descuidadamente y caminó hacia la cocina, sacando una charola y el pollo frito que había traído, acomodándolo para llevárselo a Sam. No necesitaba buscarla para saber donde estaba, así que tomando su charola se encaminó a su habitación. También estaba completamente oscura, cuando encendió la luz vio a Sam acostada hecha un ovillo, con una manta sobre ella. Freddie dejó salir un jadeo. Lo destrozaba verla así, haría cualquier cosa por traer de vuelta a su bebé pero no podía y eso lo hacía sentirse aun peor, la impotencia lo estaba matando.
Había sido un accidente. Todo mundo lo sabía, pero aun así, no podía evitar sentir algo de culpa, no podía dejar de preguntarse si hubiera sido diferente si él la hubiera cuidado mejor.
El doctor les había dicho que un aborto espontaneo era algo más común de lo que imaginaban, que se había debido a un fallo cromosómico, que no había sido culpa de nadie. Aun así ese hubiera no lo dejaba en paz.
Había ocurrido en la semana 13 de su embarazo, Sam había presentado mareos, vómitos y pensaron que era algo normal por el embarazo, cuando el dolor abdominal se hizo presente Sam se preocupó, hicieron una cita con su doctor, pero inesperadamente, esa mañana, Freddie había sido despertado por Sam gritando su nombre desde el baño. Había entrado para encontrarse con una escena horrible. Sam sostenía su vientre, su rostro estaba contraído en una expresión de dolor, pero lo más preocupante, era la sangre que obviamente salía de su entrepierna.
Para cuando llegaron al hospital era demasiado tarde. Su bebé había muerto.
La primera etapa había sido la negación. Las primeras horas habían sido horribles, nadie era capaz de calmar o consolar a ninguno de los dos, ni siquiera entre ellos. Sam no podía ver a Freddie y Freddie no podía ver a Sam. No podían afrontar la situación, se repetían una y otra vez que era una pesadilla un mal sueño.
La segunda etapa había sido el miedo. Les aterraba el pensar encontrarse con el otro. ¿Qué se iban a decir? ¿Qué iban a hacer? Pero cuando estuvieron frente a frente no hubo necesidad de palabras. Aun se amaban, mucho. Así que simplemente se sostuvieron el uno al otro, llorando en sus brazos, tratando de consolarse. Freddie recordaba ese chispazo de esperanza que había encendido su determinación. Si seguía teniendo miedo, no sería capaz de reparar a Sam. Ya había perdido a su bebé, y juraba por él y por la memoria de su padre que no iba a perder a Sam.
La tercera etapa era la depresión y… bueno, no estaba muy seguro de cómo iban a salir de ahí pero estaba haciendo su mejor esfuerzo. Colocó la charola con comida en el buró del lado de Sam y se sentó en la cama, acariciando suavemente su cabello.
-Sam, Sam, mi amor, despierta… -Sam se movió un poco, frunciendo el seño para luego abrir los ojos lentamente, -Te traje de comer –Los ojos de Sam viajaron a la charola. Gracias al cielo su apetito seguía siendo muy bueno. –Pollo frito y un licuado loco de fresa con kiwi ¿Qué tal?
-Gracias Freddie –Contestó ella con una pequeña sonrisa sentándose en la cama y tomando uno de los licuados, el más grande y una pieza de pollo. -¿Qué tal te fue hoy?
-Yo hum… -Freddie mordió su pieza de pollo también, tratando de hacer tiempo. Quería que terminara de comer antes de decirle las malas nuevas. –Bien, supongo… ¿Y tú? ¿Qué hiciste el día de hoy?
-Nada, limpié la cocina… el baño… nada… -Freddie suspiró.
-¿Cuándo vas a regresar al restaurante? –Sam se encogió de hombros. –Mi amor, sé que no quisieras salir de la cama, créeme, yo tampoco, pero no puedes encerrarte así. Créeme, si regresas al restaurante te despejarás, te dará algo en que pensar…
-Freddie, por favor… ¿Qué hablamos de presionar? Te dije que necesitaba tiempo
-Lo sé, y lo entiendo, pero no me gusta verte así todo el tiempo, me lastima… -Sam se inclinó hacia adelante, recargando su frente contra el pecho de Freddie. Él llevó una mano a su espalda para acariciarla.
-Somos un desastre… -Freddie dejó salir una risita.
-Siempre lo hemos sido Sam, pero ahora más…
-Ahora más… -Repitió ella. Luego se separó y lo miró fijamente a los ojos. -¿Qué es?
-¿Qué es qué?
-Eso que te está molestando justo ahora. ¿Tienes algo que decirme? –Freddie suspiró y asintió. Sam se tensó. -¿Qué pasa Freddie?
-Siempre sabes qué me pasa. Eres increíble –Comenzó él con una sonrisa triste. Se inclinó para besarla antes de continuar. –Yo… escucha, no hay forma fácil de decir esto, así que… solo lo diré… yo… perdí mi empleo… -Sam siguió mirándolo detenidamente. No sabía exactamente cómo reaccionar, Freddie era una persona sobresaliente en su trabajo, ¿Por qué diablos lo despedirían?
-¿Por qué? –Fue todo lo que pudo decir.
-Las ventas bajaron un 70% en un solo mes. No fue mi culpa Sam, la empresa quebró, nos liquidaron a todos… tenemos algo de dinero, pero tengo que comenzar a buscar algo cuanto antes…
-Oh Freddie, lo siento tanto –Le dijo Sam acercándose a él y abrazándolo fuertemente. Él hundió el rostro en su cuello. –Encontrarás trabajo pronto, lo sé…
-Eso espero Sam… eso espero…
-Hey, vamos a estar bien, hay cosas peores que perder un empleo…
-Lo sé… -Dijo Freddie envolviendo sus brazos alrededor de su esposa. Habían perdido algo mucho más valioso que un empleo. –Te amo.
-También te amo Freddie.
She needs me now but I can't seem to find the time –Ella me necesita ahora, pero no parezco encontrar el momento
I got a new job now in the unemployment line –Acabo te obtener un trabajo en la linea de desempleados
And we don't know how, how we got into this mess is it a God's test –Y no sabemos cómo, como nos metimos en este desastre, es una prueba de Dios
Someone help us cause we're doing our best –Que alguien nos ayude porque estamos haciendo lo que podemos
Trying to make it work but man these times are hard –Tratando de hacerlo funcionar pero hombre, estos tiempos son difíciles.
-¡Freddie! ¿Puedes ayudarme a limpiar esas copas? –Freddie levantó la cabeza, girándose para ver a Gibby apuntando a una tina cerca del lavabo.
-Claro, claro Gibs, ya voy –Gibby asintió y salió de la cocina. Freddie comenzó a hacer su tarea, en más o menos una hora podría irse a casa con Sam y dormir hasta el día siguiente. Se sentía agotando, mas mental que físicamente, no podía dejar de pensar. Tenía ya una semana trabajando con Gibby y por más que buscaba, no podía encontrar un trabajo de su área. Y Sam seguía sin querer salir de casa. Hacía un par de días la había llegado a encontrar en la que se suponía iba a ser la habitación del bebé, contemplando la ropita que le habían comprado ya. Luego él había tenido que sacarla casi a la fuerza de ahí, y abrazarla por el resto de la noche, intentando que dejara de llorar.
Las cosas no parecían mejorar ni un poco.
-Hey Freddie –Dijo Kian Egan uno de los empleados de Gibby entrando en la cocina.
-¿Qué pasa Kian?
-Hay un hombre allá afuera, dice que necesita hablar contigo. –Freddie frunció el seño y Kian lo notó, encogiéndose de hombros. –Ni idea de quien sea viejo, solo sé que quiere hablar contigo
-Ok, gracias Kian, ya voy –Kian asintió saliendo de la cocina de nuevo. Freddie secó sus manos y salió de ahí. Kian le señaló a un tipo de traje sentado en una de las mesas, caminó hacia él aclarando su garganta cuando llegó. –Buenas tardes, ¿En qué puedo ayudarle?
-¿Es usted Fredward Benson? –Freddie asintió tomando asiento frente al hombre. –Su esposa es Samantha Benson ¿cierto?
-Claro, si, ¿Pasa algo?
-Soy Shane Filan, soy el abogado del señor Brian McFadden
-¿El jefe de Sam? –Shane Filan asintió. -¿Qué pasa?
-El señor McFadden tuvo un accidente de carretera hace dos días, con su esposa, desgraciadamente no sobrevivieron. –Freddie inhaló profundamente, corriendo una mano por su cabello. Si creía que las cosas no podían ponerse peores, bueno…. –Estoy aquí porque tengo entendido que su mujer es empleada del restaurante del señor McFadden desde hace 3 años, ¿Es cierto eso?
-Sí, tres años, poco más…
-Las hijas del señor McFadden han decidido cerrar el restaurante, dado que ellas no se pueden encargar de él.
-¿Qué va a pasar ahora?
-Bueno, ellas le envían esto. –dijo extendiendo un sobre por encima de la mesa hacia Freddie, quien lo tomó. Estaba lleno de dinero, claro, su liquidación. –Me platicaron brevemente la razón por la que Sam no ha ido a trabajar en casi un mes. De verdad lo lamento señor Benson, y sé que usted y su esposa están pasando por algo muy difícil. Yo pasé por algo similar. Mi hijo tenía una semana de nacido, fue prematuro y no lo resistió…
-Vaya, yo… lo lamento…
-Gracias. Lo que quiero decirle señor Benson, es que puede parecer que es el fin del mundo, y a eso sumarle todo lo que ha estado pasando –Continuó, señalando el sobre. –Pero recuerde, que seguimos aquí y debemos seguir adelante. Las hijas de Brian McFadden decidieron darle a Sam un poco más de lo que era su liquidación real. Inviertan ese dinero señor Benson. Hagan algo que los ayude a salir adelante. Nunca se dé por vencido –Freddie miraba a aquel hombre. Aquel desconocido que le estaba diciendo lo que necesitaba escuchar, lo que nadie había podido decirle desde que todo este infierno había comenzado. –Aquí está mi tarjeta por si necesita ayuda. Soy un abogado especializado en empleos y negocios.
-Claro, -Freddie tomó la tarjeta para guardarla en su billetera. –Muchas gracias señor Filan. Por todo…
-No hay de qué. Es mi trabajo. Animo muchacho –Dijo poniéndose de pie y palmeando la espalda de Freddie. –Las cosas se van a arreglar…
But we're gonna start by –Pero vamos a comenzar por
Drinking old cheap bottles of wine –Beber Viejas y baratas botellas de vino
Sit talking up all night –Sentarnos a platicar toda la noche
Doing things we haven't for a while, a while yeah –Haciendo cosas que no hemos hecho en un tiempo, en un tiempo, sí.
-Yo-you –Saludó Freddie entrando en el apartamento, Sam estaba sentada en la sala viendo la televisión y comiendo palomitas. Ella lo miró y le sonrió, Freddie se acercó para darle un beso antes de poner en la mesita de centro la botella de vino que llevaba en la mano
-¿Qué es eso, Freddie?
-Vino tinto –Contestó dejando su mochila en el sillón al lado de Sam para luego caminar a la cocina y traer un par de copas. Esto no iba a ser fácil, de hecho iba a ser más difícil de lo que había sido decirle que él se había quedado sin empleo. Sam se llevaba muy bien con su jefe, era como un amigo y saber que había fallecido sería difícil. Necesitaba hacerla sentir bien.
-¿Vino tinto?
-Sí, Te gusta el vino tinto, ¿No?
-Claro pero… ¿Para qué? –Freddie regresó de la cocina, tomó el control remoto y apagó la televisión. -¿Qué pasa Freddie? –Se sentó al lado de ella colocando su mochila en sus piernas. Se mordió el labio, estaba nervioso.
-¿Sabes quién es Shane Filan?
-Sí, es el abogado de Brian, ¿Por qué?
-Fue hoy a hablar conmigo cuando estaba en el trabajo –Sam lo miró cuidadosamente. La expresión en el rostro de Freddie no podía significar nada bueno.
-¿Qué te dijo? –Él metió la mano en su mochila para sacar el sobre amarillo que le había dado Shane y se lo dio a Sam. -¿Qué es esto? –Preguntó abriendo el sobre y sus cejas se levantaron de la sorpresa. -¿Por qué te dio tanto dinero, Freddie? ¿Qué ocurre?
-Sam, es… tu liquidación –Sam se quedó petrificada. Amaba trabajar en The Irish Son ¿Por qué habrían de despedirla? ¿Sería porque no había ido a trabajar en un mes? No, ellos sabían por lo que estaba pasando.
-¿Por qué me despidieron?
-No, no Sam, no te despidieron. McFadden te quería mucho, jamás te despediría
-¿Entonces? ¡Freddie por favor dime que está pasando! –Freddie suspiró, tomó ambas manos de Sam y la miró a los ojos.
-Sam, mi amor… el señor McFadden sufrió un accidente automovilístico con su esposa… ambos fallecieron, hace dos días… yo… de verdad lo siento Sam… -Ella no dijo ni hizo nada. Estaba tratando de procesar lo que Freddie acababa de decirle. Su jefe, su increíble y gentil jefe que siempre se había preocupado por ella… ¿estaba muerto? Como su bebé…
Oh, these times are hard. –Oh, estos tiempos son dificiles
yeah, they're making us crazy –Si, nos están volviendo locos
Don't give up on me, baby –No te des por vencida conmigo, bebé
-No, Freddie… no…
-Sam, Sam por favor quédate conmigo… -Dijo Freddie desesperadamente. No quería que Sam volviera a irse en esa especie de trance como cuando habían perdido a su bebé. Lo hacía sentirse terriblemente solo. –Sammy, por favor… sé que es difícil, también es difícil para mí, todo lo que está pasando, pero si no nos quedamos juntos entonces no tendremos nada más, Sam, por favor, quédate conmigo… -Sam lo miró a los ojos, sabía que tenía razón, pero todo era tan difícil, que apenas y podía mantenerse cuerda a sí misma.
-Freddie… ¿Por qué está pasando todo esto?
-No lo sé Sam, no lo sé… tal vez sea una prueba de Dios, yo que se… pero, ¿sabes? Shane me dijo algo muy bueno, él pasó por algo similar a lo nuestro. Perdió a su bebé cuando tenía una semana de nacido y yo sé Sam, sé que esto es extremadamente difícil para ti, lo es para mí y daría cualquier cosa por tener a nuestro bebé de vuelta, pero eso ya es el pasado, y si, aun duele, mucho y tal vez no se vaya pronto o nunca, pero estamos juntos, y seguimos aquí… tenemos que salir adelante. Mira, Shane me dio su tarjeta –Dijo sacando la tarjeta y mostrándosela a Sam. –Me dijo que invirtiéramos ese dinero, y ¿sabes? No es una mala idea, siempre has querido tener tu propio restaurante…
-Freddie… es una buena idea pero… no lo sé… no me siento lista
-¿Entonces cuando, Sam? No puedes quedarte toda tu vida encerrada aquí, tenemos que hacer algo para salir adelante, pero no puedo hacerlo yo solo Sam, tienes que apoyarme, como solías hacerlo antes de todo este desastre… -Sam se mordió el labio, Freddie tenía toda la razón, tenía que apoyarlo. Miró la botella de vino, necesitaba una distracción, no podía seguir mirando a los ojos de Freddie, inundados de lágrimas, tristeza y desesperación.
-¿Para qué es la botella? No tenemos nada que celebrar…
-Te equivocas. –Contestó negando con la cabeza. Tomó la botella y la descorchó –Seguimos juntos, a pesar de todo esto, ¿no te parece una razón?... Te amo –Ella asintió con la cabeza
-También te amo Freddie…
-Y vamos a brindar para celebrar eso –Dijo llenando ambas copas y dándole una a Sam. –y vamos a comprometernos para salir adelante juntos. Por nuestro bebé, y por Brian ¿Qué dices?
-Claro, saldremos de esto, yo… lo siento… por no apoyarte y por haberme ido así…
-Tranquila, está bien ahora. –Freddie levantó su copa. -¿Por el futuro?
-Por el futuro –dijo ella. Chocaron sus copas y bebieron del vino. Eran Sam y Freddie, podrían ser diferentes en millones de cosas, pero cuando ambos se unían por una causa en común, las cosas salían bien. Por eso habían llegado al matrimonio, y por eso saldrían de esta crisis. Freddie se levantó, dejando su copa en la mesa y tomó la mano de Sam, tomando la copa con la otra y colocándola al lado de la suya. Luego la jaló para ponerla de pie y la abrazó, tan fuerte y repentinamente que el aire se escapó de sus pulmones. -¡Freddie!
-Lo siento. –Contestó él riendo. Colocó un beso en su cuello, uno de esos besos que nunca fallaban para hacerla temblar. –Te amo, tanto… o más de lo que te amaba cuando nos casamos… eres la persona más fuerte que conozco Sam… esa es una de las principales razones por las que me casé contigo…
-Te amo, también, definitivamente más que nunca. Porque siempre me has apoyado en todo, desde antes de que fuéramos novios, cuando nos… supuestamente odiábamos, siempre me apoyaste, hasta ahora… con todo esto… te amo Freddie…
-Tus ojos –Dijo él, separándose un poco para mirarla a los ojos y luego colocó un beso en cada uno de ellos. Sam rió, sabiendo lo que estaba haciendo. ¿Qué amas de mí? Lo habían jugado antes. Y siempre terminaba de una manera bastante interesante.
-Tú cabello –Respondió Sam corriendo una mano por su cabello.
-Iba a decir eso también –Dijo Freddie hundiendo su rostro en el cabello de Sam, inhalando profundamente.
-Oh no, es solo que no tienes imaginación… -Ambos rieron balanceándose rítmicamente aunque no había música. –La forma en que tu frente se arruga cuando te preocupa algo
-¿En serio? –Freddie levantó las cejas para arrugar la frente y Sam sonrió.
-Definitivamente…
-hum… tus labios… -Dijo Freddie bajando el rostro para besarla. Sam sonrió.
-Iba a decir eso también
-hey, ¿Quién no tiene imaginación ahora? –Contestó haciéndole cosquillas
-¡Basta! –Trató de zafarse de su agarre pero Freddie volvió a tomarla por la cintura
-¿Qué más? –Dijo inocentemente mientras bajaba las manos, extendiendo sus palmas en el trasero de Sam, dándole un firme apretón, causando que ella jadeara sorprendida, luego levantó una ceja aceptando el reto. Dejó que la palma que estaba en su pecho se deslizara lentamente hacia abajo, hasta alcanzar su pantalón, dando un apretón a su miembro por encima de la ropa. Freddie cerró los ojos fuertemente. No habían tenido nada de intimidad desde dos semanas antes del incidente y a estas alturas, cualquier caricia por parte de ella lo encendía de inmediato.
-¿Qué pasa Freddie? ¿Estás perdiendo el control? –Dijo ella en un tono de voz tan sensual que Freddie abrió los ojos de golpe, observándola con una intensidad tal, que Sam mordió su labio. Sabía lo que significaba. Sus miradas se quedaron enganchadas por lo que Sam sintió una eternidad, así que cuando por fin los labios de Freddie se estrellaron contra los suyos suspiró aliviada, llevando sus manos hacia arriba para enredarlas en el cabello de su esposo. Lo extrañaba y lo necesitaba tanto. Necesitaba sentirlo tan cerca de ella como le fuera posible, en todos los sentidos. –Huh… Freddie… -Gimió cuando él comenzó a mordisquear su cuello. Pensó en llevarlo hacia su habitación, pero cuando sintió sus manos escurrirse por debajo de su blusa y rozar su piel en lo único en lo que pudo pensar era que también necesitaba sentir su piel en las palmas de sus manos. Así que tan rápido como le permitieron sus temblorosas manos, desabrochó sus botones, uno por uno hasta que su camisa quedó abierta, Sam metió ambas manos acariciando su pecho, bajando hacia sus abdominales. Freddie cerró los ojos, dejando salir la respiración que estaba conteniendo. Extrañaba tanto el contacto íntimo con su esposa, no podía esperar más, pero tenía que controlarse, quería que fuera una noche especial para ambos. Subió sus manos, trayendo la playera de Sam consigo sacándola por encima de su cabeza y arrojándola a un lado descuidadamente. La abrazó de nuevo, deleitándose en el contacto de su piel contra la de ella. Comenzó a trazar un camino de besos, de su oído a lo largo de su hombro a la vez que acariciaba su espalda, buscando el broche de su sostén.
-Rayos Sam, ¿Este broche es a prueba de esposos? –Preguntó molesto después de pelear por unos momentos con el broche. Sam rió, llevando las manos a su espalda para, con un ágil movimiento desabrochar el sostén.
-¿Eso era tan difícil?
-Silencio Puckett…
-¿Puckett?
-Lo lamento señora Benson… -Dijo besándola de nuevo y ella sonrió. Al principio no le había agradado mucho la idea de ser llamada igual que la loca de su suegra. Pero cuando comenzaron a buscarla y llamarla Señora Benson, se acostumbró y además le gustaba que la llamaran así, significaba que era de Freddie, y así, todo el mundo lo sabría.
-Descuide señor Benson. –Respondió mordiendo suavemente su labio inferior, haciendo que el gimiera, profundizando de nuevo el beso. Luego comenzó a empujarla hacia el sofá, recostándola lenta y suavemente, colocándose con cuidado encima de ella después. Llevó sus besos de su boca a su cuello, continuando camino abajo hacia sus pechos. Quería mostrarle cuanto la adoraba, cuan hermosa era para él, que era lo más importante de su vida, la razón por la que se había casado con ella. –Freddie… -Jadeó Sam cuando Freddie rozó su feminidad por encima de la ropa. –Freddie por favor… -Él sabía lo que quería, él mismo lo necesitaba desesperadamente. Así que en un ágil movimiento desabrochó sus jeans para luego jalarlos hacia abajo, besando sus piernas conforme le eran descubiertas. Quitó sus zapatos y sus calcetines para sacar por completo el pantalón, arrojándolo en algún lugar de la sala. Regresó de nuevo hacia ella, buscando sus cálidos labios de nuevo. Sam lo besó, llevando sus manos hacia la hebilla de su cinturón, desabrochándolo rápidamente al igual que su pantalón. Lo necesitaba, lo necesitaba ahora mismo. Bajó sus pantalones junto con su ropa interior, empujándola después con sus pies y Freddie gimió cuando su miembro rozó con la feminidad de ella, impresionado de su flexibilidad.
-Sam –Dijo mirándola a los ojos, acomodándose entre sus piernas. –Mi amor, ¿Recuerdas cuando nos casamos? Todo el mundo decía que lo pensáramos dos veces, que éramos jóvenes, pero, ¿Sabes? No me arrepiento, ni me arrepentiré nunca, eres lo mejor de mi vida y te prometo… te prometo que vamos a salir adelante, juntos
-Claro, juntos siempre –Contestó ella entrelazando sus dedos con los de Freddie, sus ojos llenos de lágrimas, -Te amo Freddie, gracias por ser el mejor esposo del mundo
-Gracias a ti Sam, te amo. –Dijo por ultimo antes de deslizarse dentro de ella. Los dos jadearon, cerrando los ojos. Había pasado tanto tiempo, pero por fin, Freddie se sentía en casa de nuevo. Abrió los ojos para verla, ella tenía los ojos cerrados aun, tan hermosa. Freddie comenzó a moverse lentamente, quería hacerle disfrutar cada momento. Sam abrió los ojos, enganchándolos con los de él fijamente, diciéndose sin palabras todo lo que necesitaban saber. Que estaban juntos, que las cosas iban a salir bien, que saldrían adelante, que tenían que seguir luchando.
Se lo habían dicho muchas veces ese día, pero ninguna se había sentido tan real como esta, donde no había palabras, solo sus mentes, cuerpos y espíritus unidos en uno solo.
Freddie aceleró paulatinamente, cambiando el ángulo, haciendo que Sam gritara de placer. Cuando ella llegó al límite, estrechándose alrededor de él, no pudo contenerse más, vaciándose dentro de ella completamente con un gruñido, hundiendo su rostro en el cuello de Sam. Se colapsó sobre ella, incapaz de moverse, Sam no se sintió aplastada o incomoda por su peso sobre ella, sino cálida y protegida, podría quedarse así por el resto de la noche.
-Vamos a la cama –Dijo Freddie separándose de ella con delicadeza. Antes de que Sam pudiera ponerse de pie, él la cargó en sus brazos, llevándola a su habitación y depositándola en la cama suavemente. Se metieron en las cobijas y Sam apagó la luz, moviéndose después para abrazarlo, recargando la cabeza en su pecho.
-Te amo –Dijo tras besar el punto justo arriba de su corazón. –Buenas noches
-También te amo, Sam. Buenas noches… -Podía sentir las lágrimas en sus ojos, pero luego sonrió, contento de estar comenzando un nuevo camino para salir adelante. Lo iban a lograr. Tercera etapa, superada.
We're smiling but we're close to tears –Estamos sonriendo pero estamos cerca de las lagrimas
Even after all these years –Incluso despues de todos estos años
We just now got the feeling that we're meeting -Justo ahora tenemos ese sentimiento de que nos estamos conociendo
For the first time –Por primera vez…
-¡Hola! –Saludó Freddie entrando a casa, a un ambiente completamente diferente. Sam se movía de un lado a otro de la cocina ágilmente, pero en cuanto escuchó su voz dejó lo que estaba haciendo y salió a recibirlo.
-¡Freddie! –Lo recibió con un gran beso y un abrazo -¿Cómo te fue con Shane?
-Bien, bien, hablamos de negocios, un par de cosas, nada importante
-¿Seguro?
-Sí, claro, ¿Qué hay de cenar? –Preguntó él tratando de cambiar el tema. Había estado hablando de muchas cosas con Shane, pero no quería arruinar la sorpresa que le estaba preparando a Sam. En una semana era su cuarto aniversario y tenía el regalo perfecto para su esposa.
-Oh, lasaña, te va a encantar, usé un tip que me dio Georgina
-¿La esposa de Nicky Byrne? –Preguntó con el ceño fruncido. Nicky era su vecino de enfrente, era un hombre agradable, había trabajado un tiempo con Freddie en la tienda, al igual que él, estaba buscando un empleo.
-Sí, vino hace un par de días a pedirme algo de mantequilla, hicimos algo de conversación y resulta que le encanta cocinar, como a mí, y luego intercambiamos algunos puntos de vista y recetas. ¿No te lo había comentado?
-Creo que no amor –Contestó Freddie no muy convencido, había andado algo distraído con el asunto de la sorpresa de aniversario. –pero me parece estupendo que hayas hecho una nueva amiga. No habías tenido una desde que Carly se fue a Italia, solo la vez cuando viene a visitar… o cuando vamos…
-Video chateamos todo el tiempo con ella. Pero si, es agradable tener a alguien con quien pasar las tardes aquí… ¿Adivina que más?
-¿Qué?
-¡Nicky es un completo nerd como tú!
-¡Oye!
-Es la verdad –Dijo Sam sirviendo lasaña en dos platos. –Además le gusta el baseball como a ti. Y tienen varias cosas en común
-¿Cuál es tu punto? –Preguntó Freddie sentándose frente a ella, tomando su tenedor, más que ansioso de comenzar con la cena.
-El sábado juegan los red sox contra los diamantes, ¿Por qué no lo invitas a verlo?
-¡Oh por dios Sam! Esto está tan delicioso –Dijo Freddie con una expresión casi erótica masticando la lasaña.
-¡Fredward! No evadas mi pregunta
-No la estoy evadiendo, esto de verdad esta delicioso, ¡Es mejor que pinni's! mil veces mejor, felicidades Sam
-Bueno, gracias, mamá sabe cocinar
-Claro que si… -Contestó completamente hipnotizado por su comida.
-¿Entonces? ¿Qué dices? Tú y Nicky pueden ver el juego y Gina y yo podemos cocinar.
-Oh sí, claro, como tu quieras amor. –Sam sabía que estaba más concentrado en la comida que en otra cosa. No lo podía culpar, cuando ella probó la lasaña se olvidó de todo también.
El sábado sería un gran día. Se alegraba de poder salir de su caparazón, los Byrne eran excelentes personas originarios de Irlanda y en estos momentos, no les caerían nada mal un par de amigos extras.
But we're gonna start by –Pero vamos a comenzar por
Drinking old cheap bottles of wine –Beber Viejas y baratas botellas de vino
Sit talking up all night –Sentarnos a platicar toda la noche
Doing things we haven't for a while, a while yeah –Haciendo cosas que no hemos hecho en un tiempo, en un tiempo sí.
-¿Por qué estoy aquí? De nuevo, por favor…
-Porque no puedo hacer las compras yo sola, e invitamos a los Byrne a comer hoy y a ver el baseball, ¡Dijiste que estabas de acuerdo!
-¡Me hipnotizaste con comida!
-Freddie….
-Bien, bien, yo accedí, si esto te hace feliz entonces también me hace feliz
-¡Pues deja de quejarte entonces!
-Lo siento, solo tengo sueño…
-¿Te sientes mal?
-Pues no, pero anoche no dormí mucho y fue tu culpa… -Dijo Freddie con un tono travieso, besando el cuello de Sam. Ella sonrió, alejándose de él para tomar dos botellas de aceite y poniéndolas en su carrito.
-Como si de verdad te quejaras de eso… -Contestó ella caminando, Freddie regresó a su lugar detrás de carrito para empujarlo en la dirección a la que Sam se había ido.
-Bueno, no, la verdad no –Se encogió de hombros. –¿Nos falta mucho?
-No, solo faltas tú, ¿Qué llevaras para tomar?
-¿Tomar? No lo sé, ¿Qué toman los irlandeses?
-Debiste haberle preguntado a Nicky que quería tomar –Dijo Sam mientras entraban al pasillo de bebidas. Freddie se quedó mirando a las cervezas.
-Pues es algo muy informal, a los irlandeses les gusta la cerveza, ¿no?
-Sí, eso supongo
-Bien, entonces llevaremos dos de estos –Dijo tomando dos six pack de Heineken. –Y una botella de whiskey ¿Qué dices?
-Me parece bien, vámonos ya. –Freddie sonrió, feliz de salir del escandaloso centro comercial. Acomodó las compras en su camioneta y se fueron a su hogar. Tan pronto llegaron Sam comenzó a llevar todo a la cocina, había quedado con Gina que cocinarían juntas mientras los chicos veían el baseball, así, cuando el juego terminara estaría todo listo y comerían todos juntos.
-¿A qué hora se supone que llegarán? –Sam miró el reloj de la cocina.
-El juego empieza a las 2, deberían llegar en cualquier momento. –Contestó mientras su esposo guardaba cuidadosamente las cervezas en el refrigerador junto con la botella de whiskey. No había nada más triste y decepcionante en la vida que una cerveza caliente.
Cuando quince minutos más tarde sonó el timbre, Freddie estaba en la sala encendiendo la televisión y buscando el partido en los canales de deportes. Sam salió de la cocina y ambos se encaminaron a la puerta. Abrieron y ahí estaban, sus nuevos amigos, Nicky era una persona muy alegre, de esas que llevan una sonrisa en el rostro el 90% del tiempo, y Gina era una persona muy agradable, te hacía sentir bien en su compañía. Las chicas se abrazaron y saludaron felices de verse.
-Freddie, ¿Cómo has estado? –Preguntó Nicky estrechando su mano.
-Bien, bien Nicky, gracias. Pero pasen, pasen –Dijo Freddie haciéndose a un lado y los Byrne entraron.
-Gina, ¿Qué te parece si comenzamos con la comida de una vez?
-Oh si, chicos pueden ir a ver el partido –Dijo Gina siguiendo a Sam hacia la cocina.
-Claro, diviértanse –Dijo Freddie caminando hacia la sala, indicándole a Nicky que se sentara donde quisiera.
-Y… Freddie, ¿Diamantes o red sox?
-Red sox –Contestó Freddie sin dudar siquiera. Nicky lo miró con los ojos entornados y luego negó con la cabeza.
-No, no Freddie. Los diamantes ganarán… -Freddie rió
-Lo dudo, los red sox están teniendo una muy buena temporada, Carl Crawford lleva ocho home runs
-Pues ya veremos amigo, veremos. –Dijo Nicky riendo. Freddie negó con la cabeza riendo también.
-¿Te gusta la cerveza?
-¡Claro! Nací en el corazón de Dublín
-Genial, también traje whiskey
-La cerveza está bien para ver el partido
-Bueno, entonces ya vuelvo, está por comenzar –Se puso de pie y fue hacia la cocina rápidamente tomando un par de cervezas del refrigerador, sonriendo cuando vio a Sam entusiasmadamente hablando de comida con Gina y de lo que podían hacer. –Aquí tienes Nicky –Dijo dándole una botella de Heineken, sentándose de nuevo para ver el partido.
-Gracias amigo. Y…. ¿Cómo va la búsqueda de empleo? –Preguntó Nicky tras darle un gran trago a su cerveza.
-Bueno, no muy bien, pero sigo intentando… espero encontrar algo…
-Yo también –Dijo Nicky, su expresión tornándose seria. –Y rápido, en serio… rápido… antes de…
-¿Qué pasa?
-Gina está embarazada… digo, estoy feliz, mucho. Pero… si no encuentro un empleo pronto… tener un bebé es costoso y según nuestra última cita, estamos esperando gemelos, es increíble Freddie pero… -Se detuvo cuando vio al rostro de Freddie. De pronto se sintió como la peor persona del mundo. –Yo… lo siento Freddie de verdad, lo olvidé, estoy tan preocupado por ello que…
-Está bien, tranquilo Nicky… está bien
-¿Seguro? –Freddie asintió
-Sí, digo, es difícil pero Sam y yo saldremos adelante, digo, no es el fin del mundo
-Sí, verás que la vida les compensará viejo
-Eso espero… entonces, ¿Dónde has buscado empleo?
-Tengo un primo que trabaja en una de las principales sedes de pearstore en nueva york, espero que pueda conseguirme algo aquí en Seattle
-Vaya, sería increíble que trabajaras en pearstore. Siempre ha sido como un sueño para mí trabajar ahí…
-¿En serio?
-Sí, desde que tenía 13 años…
-Pues ojalá algún día tengas la oportunidad –Freddie asintió. A estas alturas se conformaría con trabajar en cualquier tienda de electrónicos que le ofreciera un puesto. Escucharon la voz del comentarista deportivo, el partido comenzaba, así que ambos se concentraron en el juego.
A pesar de la victoria de los red-sox sobre los diamantes, Freddie no pudo evitar observar a Gina cuando estaban comiendo. ¿Lo sabría Sam? ¿Le estaría afectando? Sin duda alguna, el embarazo de Gina le iba a afectar, de menor o mayor manera y eso le preocupaba.
Pero decidió sacar ese pensamiento de su cabeza. Estaba pasando un rato increíble con los Byrne, Nicky era súper gracioso y su esposa le secundaba. No había visto reír tanto a Sam en meses, y la dicha que le traía a si mismo era increíble.
Luego propuso un brindis por más tardes como esa.
Xx
Freddie abrió los ojos, aun algo adormilado. Era muy temprano, en domingo ¿Quién podría llamarle por teléfono? Se giró sobre su costado, soltando a Sam para alcanzar su celular en el buró. Sam también se despertó al sentirlo moverse tan repentinamente. Hacía frió y en cuanto tuvo el teléfono en la mano volvió a cobijarse.
-¿Hola?
-Buenos días, estoy buscando al señor, Fredward Benson
-Sí, él habla. –Contestó Freddie tratando de borrar el sueño de sus ojos frotándolos con su mano. Sintió a Sam moverse cerca de él, recargando la cabeza en su pecho.
-Le estoy llamando de las oficinas centrales de pearstore en Seattle –Sus ojos se abrieron completamente y se sentó en la cama de golpe, ignorando el frio que golpeó su torso desnudo. Sam lo miró, algo desorientada por el repentino movimiento que hizo que su cabeza callera contra la almohada de golpe, luego sentándose también.
-¿Qué pasa Freddie? –Preguntó poniendo una mano en su hombro.
-Sí, sí, ¿Cómo puedo ayudarle?
-Mire, un contacto de nueva york nos habló de usted. Revisamos su carrera y su currículo en internet, y estamos interesados en hacerle una entrevista de empleo. ¿Le interesa, o ya tiene algo más?
-No, no, es decir, claro que me interesa. Me interesa mucho
-Bien señor Benson, entonces tome nota –Freddie abrió el cajón de buró, sacó un bolígrafo, un recibo del teléfono y anotó los datos que le proporcionó la chica al otro lado de la línea. –Entonces lo esperamos mañana a las catorce horas.
-Catorce horas en punto –Repitió Freddie. –Muchas gracias
-Gracias a usted. Adiós
-Adiós. –Escuchó la línea quedar muda y colgó. Giró la cabeza para mirar a Sam quien tenía una expresión preocupada. –Sam…
-¿Quién era Freddie? ¿Qué pasa?
-Era una persona de las oficinas centrales de pearstore en Seattle, quieren hacerme una entrevista de empleo mañana a las dos de la tarde –Dijo, aun en shock. Una sonrisa se dibujó en el rostro de Sam.
-¡Oh por dios Freddie! ¡Eso es increíble! –Gritó jalándolo de nuevo a la cama, luego se montó sobre él y lo besó. –Es increíble, eso significa que quieren darte un empleo, y seamos honestos, eres la persona perfecta para trabajar con todos esos nerds…
-¡Sam! –Protestó, pero la risa en su voz lo delató. –Eres increíble
-Por eso te casaste conmigo
-Y por tu lasaña –Sam rió. Nunca se cansaría de ese sonido
-Claro… pero hablando en serio. Creo que esto es algo bueno Freddie. Te lo mereces
-Nos lo merecemos Sam… nos lo merecemos…
¿Qué tal? De verdad no saben cuán importante es para mí saber si les gusta y lo que piensan.
Como regularmente en mis historias, ya está terminada, o tiene un gran adelanto. Así que depende de ustedes la llegada de la segunda parte.
Muchas gracias por su tiempo.
50 REVIEWS Y SIGO aaaaaa que se la creyeron, era una broma, no, solo dejen review y seguiremos.
