Chicos, muchas gracias por entrar aquí. Esta mi primera historia de este show, espero les agrade, esta muy inspirada a mi trauma desde el primer capitulo con Atsushi y Daizai. No se enfoca realmente en ninguna otra pareja, aunque si les agradecería que me regalaran comentarios de que les pareció y si les gustaría que la continuara, en realidad esta intencionada para continuar al menos otro capítulos, de acuerdo a como les parezca. Les agradezco mucho darse el tiempo para leer mi historia, espero les agrade.
DISCLAIMER: Ninguno de los personajes de esta historia me pertenece. Todo pertenece a Kafka Asagiri.
ADVERTENCIAS: SI NO TE AGRADA LAS RELACIONES MALEXMALE... No se que hace aqui amig , ahi viene en la descrp. :P
Odiaba cuando anochecía.
Atsushi podría decir que la peor parte de su día es cuando debía volver a la cama y dormir.
La verdad es que se sentía completamente cansado debido a todas las tareas que llegaron a la agencia, y que el había tenido que completar junto con Tanizaki-san por orden de Kunikida-senpai.
No es que Atsushi se quejara, al contrario, siempre estaría agradecido con la agencia por aceptarlo tan abiertamente y permitirle trabajar para ellos para su manutención, pero odiaba sentirse tan cansado que no tenia otra opción mas que dormir y regresar a sus pesadillas.
Así es, Atsushi sufría de terror nocturno, en muchas ocasiones prefería no dormir, a tener que regresar a sus pesadillas. Y siendo honestos, el ya había superado un poco sus pesadillas desde que entro a la agencia, pero habían vuelto recientemente, cuando conoció a Kyouka-chan; Asumió que esto fue debido a que se identifico en grandes niveles con ella, y que le había hecho recordar muchas cosas de su pasado una vez mas.
No quería aceptarlo, pero esa vez de verdad no creía poder dormir solo.
Por lo que fue una suerte que esa noche Dazai-san lo haya invitado a unos tragos junto con Kunikida, en realidad Atsushi no era una persona que gustara de entrar del todo en el alcohol, hasta cierto punto se creía como intolerable y fácilmente atrapado por sus efectos, por lo que prefería no entrar en el vicio. Sin embargo Dazai-san era otra historia, ademas tenia un historial extenso con sus intentos de conquistar a la chica que servia las copas en el bar, verdadero motivo por el cual nos invito a tomar esa misma noche.
-Atsushi-kuuuuun, p-permiteme—hipo —quedarm— hipo —q-quedarme en tu casa, andaaaaaa.- Dazai estaba tan ebrio, que no lograba siquiera articular sus palabras correctamente.
El pobre Atsuchi luchaba con todas sus fuerzas por sostener sobre su hombro al mas alto sin caerse.
En realidad de haber estado con Kunikida-sepai, las cosas serian mas fáciles de controlar, pero había tenido que retirarse antes que ellos por un asunto importante con la agencia, por lo que habían terminado solo ellos dos dirigiéndose a la casa del mas pequeño.
-Dazai-san, es por eso que le advertí no tomar demasiado! No me culpe si el día de mañana tiene una horrible resaca.- comento el mas pequeño un poco exasperado, nunca pensó que el castaño tuviera tan malos hábitos con el alcohol, y ahora tenia que ser el quien estuviera teniendo complicación debido a ello.
Finalmente, tras una larga lucha con las pisadas descoordinadas del ex-mafioso, lograron llegar a la humilde morada del mas joven, una vez adentro, el pequeño —con mucha dificultad— logro acomodar al otro en su futon, y el opto por sacar uno extra que tenia, para acomodarlo al lado del mas alto.
Atsushi se encargo de poner al otro mas cómodo, quitándole así los zapatos y desabotonando un poco su camisa, para después ocuparse de sus propias ropas y comenzar a desvestirse. En realidad atsushi no tenia una pijama muy elaborada, esta solo constaba de una camisa blanca y usaba sus boxers para dormir, no necesitaba mas que eso, a menos que se acercara la temporada de frío, es cuando tendría que pensar en comprar algo mas adecuado.
Una vez termino de cambiarse, intento acomodarse en el futon libre, y se recostó. Como lo esperaba, no le apetecía mucho dormir, pero al día siguiente tendría una vez mas un montón de tareas por parte de Kunikida-sepai, y el no tener las fuerzas suficientes no era un opción pues recibiría un montón de regaños por el de lentes.
Así que con todas sus fuerzas se obligo a dormir…
—
Eres un niño abandonado..
Tu existencia no tiene significado…
Nadie te quiere, nadie te necesita…
Atsushi podia ver sus recuerdos uno tras otro en su sueño, estaba reviviendo todas esas escenas que le causaban tanto tormento una vez mas. En su sueño el era una vez mas un niño pequeño que no podia evitar hacer mas que cubrir su pequeña e hinchada cara con sus manos en un intento de hacer parar las lagrimas.
Eres un monstruo!
Al separar sus manos de su rostro, Atsushi pudo ver que sus pequeñas y pálidas manos ya no eran las de un niño, si no ahora tenían pelo y garras, se veían tan feroces que sintió un enorme miedo al reconocer que no eran sus manos normales. El pequeño niño que lloraba, ahora gritaba del miedo, y cada vez se acercaban mas personas apuntando y gritándole lo monstruoso que era.
Maldito monstruo, solo traes desgracias…
Nadie te quiere…
Estas solo para siempre…
— — —
Dazai no había podido evitar levantarse de su cama al escuchar un montón de gemidos y pequeños sollozos. En un principio tras recuperar algo de su consciencia, no pudo evitar desorientarse un poco al no reconocer sus alrededores. Estuvo a punto de levantarse y revisar el lugar en alerta, hasta que logro encontrar la fuente de dichos ruidos.
-Nn-n… no— escucho nuevamente los sollozos a su lado, puso mas atención a la figura que estaba junto a el, para darse cuenta que era Atsushi que se removía incomodo en el futon.
No tardo mucho en darse cuenta que el mas pequeño estaba teniendo una pesadilla. Estuvo a punto de despertarlo, pero sus intenciones fueron interrumpidas por un gemido mas.
—P-Por favor, no quiero estar solo.—decía el mas joven entre sueños, y es cuando Dazai logro ver una pequeña lagrima resbalando por sus mejillas; Algo se removió dentro de el, no le gustaba verlo así. Sin embargo, logro darse cuenta que as lagrimas que Atsushi dejaba caer resplandecían con la luz de la luna, esa misma luz logro dar —de alguna manera— un gran detalle a la recién descubierta belleza del pequeño tigre…
Dazai contuvo el aliento por unos segundos mientras lo contemplaba; Debería estar preocupado, ya que el muchacho se encontraba claramente sufriendo por sus pesadillas.
Pero no podia evitar simplemente observarlo.
Tomo detalle a cada respiración, a esas largas pestañas que estaban un poco húmedas por las lagrimas, a esas perfectas facciones, y a esos labios. De verdad que no estaba seguro si aun estaba siendo víctima de los fuertes efectos del alcohol, pero de verdad que no podia dejar de ver esos labios.
Traicionando la parte racional de su mente, se acerco lentamente al muchacho.
Con sus dedos acaricio con tal delicadeza los labios que se postraban ante el, que de verdad lo estaban llamando con todas sus fuerzas. Dazai estaba perdiendo poco a poco sus fuerzas para contenerse. Pero antes de pasar a mas, Atsushi comenzó a removerse por sus incomodos sueños una vez mas, destapando un poco de su cuerpo y revelando algo de piel…
Tenia su camisa ligeramente levantada, mostrando algo de su abdomen, y esas piernas tan delgadas y pálidas salieron igualmente a la luz, que simplemente lograron sacarle el aire una vez mas a Dazai. ¿Que es lo que le estaba pasando?
¿Desde cuando mostraba gustos por este otro lado de la moneda?
¿Porque le causaba tanto placer y satisfacción observar al mas pequeño?
Y lo peor de todo, es que no creía poder aguantar mas tanta tentación.
Por lo que lentamente se acerco una vez mas, y comenzó a tocar esas piernas con sumo cuidado, eran tan suaves que se sorprendió de que un hombre pudiera tenerlas de esa manera, y contrario a lo que uno pensaría por la edad, Atsushi parecía estar completamente libre de bello corporal. De sus piernas paso a su abdomen y comenzó a acariciar lentamente su estomago, y poco después paso a sus pezones… Esos pequeños y lindos pezones lo estaban volviendo loco, así que levanto un poco mas su camisa y comenzó a lamerlos con empeño. El mas joven comenzó a soltar gemidos de placer, que volvían loco a Dazai.
Mientras acariciaba un poco esos pezones, no podia evitar encender mas sus deseos lujuriosos al escuchar ahora no solo sollozos, si no gemidos aun mas fuertes del mas bajo.
-Ahn-Nah… — el pequeño tigre al seguir inconsciente, solo podia sacar estos sonidos de su boca. Dazai no podia contenerse mas, y se acerco a los labios del mas pequeño, y comenzó a rozar sus labios con los del otro. Después de hacer eso por unos segundos, por fin unió sus labios, y comenzó a besarlo de una manera suave y delicada, pero no olvidando el hacer sentir bien a su compañero, al menos aunque solo fuera en sueños.
Poco después decidió ponerse mas atrevido con sus actos, y metió su lengua despacio en ella bocas del mas pequeño… notando que la ereccion de Atsushi y la suya estaba despertando poco a poco.
Dazai no hubiera parado de no ser que sintió un fuerte empujón que lo hizo caer sobre su trasero, y vio un rostro completamente sonrojado y un poco lloroso así como espantado.
-¿D-Dazai-san? ¿Q-Que esta haciendo…?—pregunto el mas pequeño con su voz temblorosa, mientras se tapaba a si mismo con la sabana del futon al darse cuenta que su camisa estaba ligeramente levantada y especialmente mojada en la zona de sus pezones. Atsushi al darse cuenta de eso, se sonrojo aun mas fuerte y no pudo evitar preguntarle
-¿Acaba de… besarme?
Y justo cuando Atsushi iba a hacer otra pregunta, fue interrumpido por el abrupto movimiento de dazai levantándose y moviéndose lentamente a la salida.
-Lo siento Atsushi, olvida esto por favor…
Y Dazai salió del lugar, dejando a un solo y confundido Atsushi, con sus ropas alborotadas en el suelo.
Espero les haya gustado, dejen comentarios y agreguen a favoritos si quisieran continuar leyendo!
Saludos!
