Este es mi primer fanfic de Haikyuu, espero que les guste :)

Tiene todas mis parejas favoritas KageHina, TsukiYama, DaiSuga, AsaNoya y otras mas que aparecerán a medida que progrese la historia.

Los pensamientos van en "..." los flashback en cursiva.

Disclaimer: Ninguno de los personajes me pertenece, todos son propiedad de Haruichi Furudate.


-HINATA BOKEEEE!

El pelinaranja al escuchar su nombre proviniendo de su espalda se estremeció, y volteo temblando hacia el lugar de donde provenía la voz.

-Se puede saber que estás haciendo?! – pregunto molesto el moreno deteniéndose delante del más pequeño.

-Lo… LO SIENTO KAGEYAMAA! – Se disculpó juntando la palma de sus manos mientras que agachaba la cabeza.

-En que tanto estás pensando?! Desde que comenzamos la práctica solo has fallado! – el pequeño al escucharlo continuo con la cabeza agachada con desanimo, sin poder responder los reclamos.

-SUFICIENTE! – Se escuchó un fuerte aplauso interrumpiendo los reclamos del armador – Solo continuemos con la práctica... – hablo el capitán dando por concluido aquel alboroto, pero antes de que ambos se retiren a sus posiciones volvió a hablar – Hinata si deseas puedes descansar.

-Gracias – respondió el menor con un leve tono de tristeza, mientras caminaba con la cabeza agachada hacia la pared.

Los mayores al ver aquello se preocuparon por el menor, aun así decidieron continuaron cada quien con su práctica.

El pequeño cuervo se encontraba sentado apoyado en la pared con la cabeza hacia abajo, escuchando las voces de sus compañeros y al sonido que hacían al golpear la pelota, se encontraba frustrado por no poder jugar, apretó fuertemente sus puños hasta que sintió como alguien se sentaba a su costado.

-Sugawara-san… - dijo al levantar la mirada y encontrar a su sempai sentado a su costado.

-Estas bien Hinata? – Pregunto el mayor sin dejar de mirar la cancha – Durante toda la práctica has estado distraído y no estas con tu usual ánimo.

Hinata se quedó pensativo unos momentos para después levantarse de golpe y mirar hacia la cancha – Sugawara-san por favor practique conmigo.

Al escuchar aquella petición el setter se sorprendió, pero al ver el rostro serio del pequeño cuervo sonrió – Por supuesto.

Kageyama se encontraba practicando con el As del equipo, y a pesar de que su cabeza se encontraba pensando en el extraño comportamiento de su compañero, no dejo que eso le afectara – Que tal le pareció el pase Asumane-san? – pregunto después de levantar el balón para el mayor.

-Estuvo mejor que las anteriores… gracias… - El As retrocedía al sentir cada vez más cerca a su kouhai, mientras que Kageyama se acercaba cada vez más mirádnoslo detenidamente.

-OOHH! Veo que Hinata ya se recuperó – exclamo el líbero llamando la atención de sus compañeros de la cancha.

Kageyama al escucharlo volteo para ver a que se refería su sempai y se sorprendió al ver como Hinata golpeaba la pelota como siempre lo hacía, pero al ver aquella imagen sintió una pequeña opresión en el pecho.

-Bien hecho Hinata! – felicito Sugawara al pequeño mientras que palmeaba aquella cabellera color naranja.

-Gracias Sugawara-san! – Hinata se alegró, y después de que su sempai dejara de palmear su cabeza, miro la palma de su mano con la cual hace unos segundos atrás había golpeado la pelota y confirmo aquello que suponía - "Solo ocurre con Kageyama"

Las prácticas continuaron y todos se fueron retirando, los primeros en salir fueron los de segundo grado, quienes gracias a una apuesta de Narita, Tanaka les tenía que invitar unos helados.

-Gracias por el helado! – agradeció el líbero mientras reía junto a los demás.

-Qué bueno que te gusto Noya-san – respondió Tanaka con irritación, mientras que asesinaba a Narita con la mirada.

-Hoy tus recepciones estuvieran geniales – hablo Ennoshita cambiando de tema, dejando de lado la burla que le estaban haciendo a Tanaka.

-Es verdad! – Reafirmo Narita – Brillas en la cancha! – al escuchar eso el más pequeño se quedó pensativo.

-Brillar… - Noya corrió delante de todos y con los brazos extendidos mirándolos exclamo – Yo creo que el único que siempre brilla es Asahi-san!

Todos al escucharlo sonrieron, entendían a que se refería el pequeño, ya que todos admiraban a su sempai.

-Es verdad, los remates de Asahi-san son asombrosos! – contesto Narita dándole la razón al libero.

-Te equivocas – Nishinoya cruzo los brazos con una mirada seria, desconcertando a sus compañeros – Asahi-san siempre brilla, dentro y fuera de la cancha!

Aquello los dejo sorprendidos, pero Kinoshita y Narita se acercaron tocando los hombros del libero.

-Admiras demasiado a Asahi-san! – dieron por concluido, y mientras que caminaban escuchaban los reproches del libero quien intentaba convencerlos de lo genial que era el As.

Ennoshita al escuchar aquellas palabras se quedó inmóvil, y viendo la espalda de su amigo, decidió correr hacia él golpeando su cabeza.

Tanaka al sentir el golpe, hablo molesto - Buscas pelea Ennoshi… - pero se detuvo al ver la sonrisa que le mostraba su amigo.

-Tú también brillas – exclamo dando unos pasos adelantándose, para después voltear nuevamente – Aunque capaz sea por tu calvicie.

-Estas buscando pelea?! – termino por reprochar mientras que su amigo reía.

Mientras tanto en la sala del club aún se encontraban los demás alistándose.

-Nosotros también nos retiramos – se despidió Yamaguchi de todos los presentes saliendo junto a Tsukishima.

Ambos chicos caminaban sin decir nada, a pesar de que el silencio era algún común entre ellos, desde hace unos días, caminar así se había vuelto incómodo para el pecoso, en especial aquel momento cuando tenía que despedirse – Yo… yo hoy también tengo práctica Tsukki – hablo con voz temblorosa.

Tsukishima al escucharlo se detuvo para girar su rostro hacia el pecoso – Otra vez? – pregunto malhumorado.

-Lo siento Tsukki – el pecoso agacho la cabeza y después de unos segundos escucho un chasquido seguido por los pasos de su amigo, el cual se alejaba sin despedirse.

El pecoso sin levantar la vista y escuchando a lo lejos los pasos de su amigo camino hacia su destino.

En los vestidores aún se encontraban los de tercero, que después de cerrar todo salieron.

-Veo que pudiste animar a Hinata! – exclamo con una sonrisa el capitán.

-Es verdad Suga, Hinata parecía bastante deprimido después de fallar tanto – afirmo el as de Karasuno con una sonrisa

El setter al escuchar tantos elogios rio con nerviosismo – La verdad no hice nada, solo me acerque para preguntarle cómo estaba.

-Aun así fuiste de gran ayuda – hablo Daichi depositando su mano sobre la cabellera gris.

-Gracias – respondió el vice capitán con un leve sonrojo mientras que caminaba más lento que sus compañeros.

Al día siguiente el pequeño cuervo corrió para llegar primero a las practicas, pero al abrir las puertas se quedó paralizado al ver el saque que estaba realizando Kageyama, a sus ojos aquella acción se reproducía en cámara lenta, la luz del sol iluminaba perfectamente el rostro del moreno, mientras que sus cabellos se agitaban delicadamente por el movimiento, y sus ojos mostraban aquella concentración que siempre tenía cuando jugaba.

Al terminar el saque Kageyama se percató de la presencia de Hinata, quien lo miraba embelesado desde la puerta, al ver que no se movía se acercó caminando hacia él, y cuando ya estaba lo suficiente cerca, levanto su mano hasta tocar su frente y preguntar preocupado – Estas enfermo?

En ese momento Hinata reacciono y al ver tan cerca al moreno se sonrojo y retrocedió bruscamente hasta caer sentado, sorprendiendo por su acción al setter – Es… estoy bien…

-Seguro? – Pregunto escéptico el moreno - Tu rostro esta…

-Ya te dije que estoy bien… BAKAYAMA! – grito Hinata poniéndose de pie, haciendo enojar a su compañero.

-Tu… Encima que me preocupo por ti, me hablas de esa forma! – exclamo enfadado Kageyama.

Pero Hinata al escuchar aquello sintió como su corazón había dado un brinco mientras que su temperatura subía aún más.

-Tu? Estas… estas preocupado? – pregunto el pequeño cuervo, mirando fijamente a su compañero acercando su rostro.

Kageyama al ver a Hinata con las mejillas sonrojadas y aquellos ojos brillosos que lo miraban fijamente, su enojo fue desapareciendo y sintiendo sus mejillas sonrojarse, levanto su mano para cubrir su rostro, mientras que desviaba la mirada - Cla… claro que lo estoy… después de todo ayer parecía que no te sentías muy bien.

Ambos se quedaron en silencio sintiendo como el pulso de ambos se aceleraba, haciendo que incrementara el rubor de sus mejillas, Hinata sentía que era la primera vez que veía a su compañero con aquella expresión, por lo que movió los labios intentando decir algo.

-Que hacen acá afuera?

-AAHHH! – gritaron los dos al ver la repentina aparición de su compañero.

-TANAKA-SAN! – Lo llamo el más pequeño viéndolo aparecer de la nada.

-SSSHHH! Silencio Hinata, no querrás que… - Tanaka intento silenciar al pequeño cuervo pero no pudo terminar aquello porque sintió como una sombra aparecía detrás de él.

-Se puede saber a qué se debe tanto alboroto? – pregunto Daichi quien había llegado junto a Suga.

-UUOOO! Él está aquí…

-Silencio! – Ennoshita golpeo la cabeza de Tanaka para que este guardara silencio, y de esa manera evitar que el mayor los reprendiera – Haces mucho escándalo.

-JAJAJAJA Otra vez has hecho molestar a Chikara – Apareció el líbero riendo y detrás de él se encontraba el As de Karasuno, quien había sido recogido por su kouhai como todos los días.

-"Que acaba de pasar? Por qué? Por qué me siento tan avergonzado?" – pensaba el pequeño cuervo mientras que se cubría el rostro con las manos, tratando de ocultar su sonrojo, aun así dejo una abertura para ver a Kageyama – "Él está normal… acaso fue una ilusión lo de hace un momento?"

-Que hacen aun aquí? – Pregunto su entrenador al verlos a todos afuera – Entren de una vez, que las practicas tienen que comenzar.

-SSIIII! – dijeron todos al unísono mientras iban ingresando.

Después de entrar al gimnasio Sugawara se percató que Hinata nuevamente se encontraba distraído – "En que tanto piensas Hinata?"

-Tsukishima y Yamaguchi aun no llegan! – hablo el de cabello gris llamando la atención de todos – Hinata y yo vamos a ir a buscarlos! – finalizo con una sonrisa para después arrastrar al pequeño cuervo fuera del gimnasio.

Ukai no dijo nada, entendió rápidamente el motivo que tenía Sugawara al salir con el menor, después de todo también se había percato del inusual comportamiento de Hinata, así que decidió continuar con la práctica – Todos los demás alinéense, vamos a practicar recepciones!

Mientras tanto en la habitación del club recién se encontraban llegando Tsukishima y Yamaguchi, su retraso se debió a una repentina confesión de una chica hacia el rubio, la cual había sido rechazada rápidamente.

-No… No era tu tipo? – pregunto el pecoso rompiendo el silencio incomodo que se había formado entre ambos después de los sucedido – Era bastante bonita – dijo con nerviosismo.

-No estoy interesado en eso, ya te lo dije – hablo el rubio con malhumor intentando finalizar el tema.

-Si tan solo Tsukki lo inten…

Tsukishima lo interrumpió golpeando fuertemente los casilleros, dejando inmóvil a su amigo.

-Ya te lo dije Yamaguchi, no me hagas repetirlo… no saldré con nadie – el pecoso al escucharlo se mordió los labios, sin entender a que se debía tanta frustración.

-Lo siento Tsukki – fue lo último que dijo para después salir corriendo.

Mientras que el pecoso corría en dirección hacia el gimnasio se percató que cerca al dispensador se encontraban sus compañeros, así que decidió acercarse a ellos.

-Las practicas aun no comienzan? – pregunto el peliverde llamando la atención de Hinata y Sugawara.

-Lo siento Yamaguchi, las practicas ya comenzaron, es solo que Hinata y yo íbamos a ir a buscarte pero nos detuvimos un momento – respondió Sugawara con un pequeño nerviosismo debió a que aquello era solo una excusa.

-Entiendo… - respondió el pecoso, y mirando el inusual comportamiento del más pequeño, no pudo evitar preguntar – Hinata… te encuentras bien?

-Yo… - El pelinaranja se mostraba dubitativo al responder – Yo estoy bien… – dijo con una sonrisa forzada, para después perderse unos segundos en sus pensamientos –"Kageyama…" pensar en su compañero hizo sus mejillas sonrojar - WAAAA! – termino gritando mientras que sacudía su cabeza para después sentarse en cuclillas ocultando su rostro entre sus rodillas.

Sus dos compañeros abrieron sus ojos sorprendidos al ver aquella reacción del pequeño cuervo, y Yamaguchi estando aun preocupado por él se acercó agachándose.

-Hinata…

-Yo… yo creo que ya no puedo jugar con Kageyama! – después de decir aquello el menor levanto su rostro viendo la cara de sorpresa de sus compañeros.

-Porque lo dices Hinata? – pregunto preocupado el mayor.

-Desde… DESDE AYER VEO A KAGEYAMA BRILLAR! – Grito fuertemente, dejando salir aquello que lo estaba aquejando – Acaso ustedes no lo ven? – Termino por preguntar ansioso mientras se levantaba junto a Yamaguchi – Cada vez que juega brilla demasiado, brilla tanto que no puedo dejar de mirarlo… por eso no puedo ver cuando lanza la pelota para mí… y al final termino fallando todos los pases que me da… No entiendo desde cuando se hizo tan deslumbrante?! – se preguntó para si mismo mientras movía los dedos de sus manos.

Después de que el pequeño cuervo confesara aquello, se formó un silencio entre los tres.

Sugawara intentaba procesar aquello que había escuchado y llego rápido a la conclusión - Hinata acaso te gus…

-Te entiendo Hinata! – Interrumpió el pecoso al mayor, mientras que sostenía a Hinata con las manos y una sonrisa en el rostro - Lo mismo me pasa con Tsukki!

-QUEEE?! – aquello sorprendió a Hinata, quien después de pegar el grito no podía articular otra palabra.

Sugawara se sorprendió de la confesión que el pecoso había realizado - Yamaguchi acaso a ti también te gus…

-A qué se debe? – pregunto Hinata interrumpiendo al mayor.

-Cuando una persona brilla… - soltó las manos del pequeño cuervo y las llevo hacia su pecho - Significa que tu admiras mucho a esa persona.

-AAHH?! – aquellos no solo sorprendió a sus compañeros si no también los dejo incrédulos.

-Te equivocas Yamaguchi – reprocho el mayor intentando aclarar aquello.

-Suga-san tiene razón Yamaguchi – reafirmo el menor - Es imposible que yo admire a alguien como Kageyama… - bueno tal vez un poco… - El pequeño cuervo junto sus manos con vergüenza al recordar el saque de su compañero - bueno si… - termino por admitir avergonzado - aun así… que puedo hacer?

Yamaguchi al escucharlo, cruzo los brazos y se quedó pensativo, para después de unos segundos responder – Dices que no puedes apartar tu mirada cada vez que lo ves jugar, pero que te parece si cada vez que levanta para ti, imaginas que él transmite toda su luz hacia la pelota.

-OOHHHH! – se asombró el pequeño al escucharlo – como un PAAH! y un GWAAH! Gracias Yamaguchi! – termino por agradecer, mientras que el pecoso le sonreía.

-Entonces hay que intentarlo – termino por decir el pecoso para después caminar rumbo al gimnasio junto al más pequeño, dejando atrás a su sempai quien se encontraba petrificado por aquella inusual conversación.

-"Están bromeando verdad? Es imposible que no se den cuenta de sus sentimientos…" – Pensó Sugawara mientras se acerca al dispensador por algo de beber – "Ese sentimiento es más que admiración… pronto se darán cuenta de eso…" – con la bebida que acaba de comprar en su mano se recostó en la pared mirando hacia el cielo – Daichi también brilla.


Gracias por leer, espero que les haya gustado.

Si desean me pueden dejar un comentario con sus opiniones.