INSTINTO MATERNAL 2.

Una fuerte tormenta caía en el país de las maravillas, parecía que pronto lloverían perros y gatos, pero cualquier cosa puede pasar en el país de las maravillas.

Mientras que en el castillo de la reina roja, Alice se paseaba por los pasillos del inmenso castillo sin un rumbo fijo, la lluvia siempre le avía disgustado, los truenos y los rayos, siempre avían sido una molestia.

Poco después se dio cuento, de que estaba parada frente a la puerta de la habitación de La Reina Roja, se preguntaba cómo demonios avía llegado allí, parecía haber caminado en modo automático hasta la habitación de ella, cuando se propuso a tocar, se detuvo y pensó un momento:

Alice: (Y si está dormida, y la despierto, se enojara creo que es mejor que me baya.)

Cuando se propuso a irse, una voz le dijo:

Reina Roja: Puedes entrar, pequeña Liddell.

Alice: (Como supo que era yo.)

Pensó Alice, al oír la voz de la Reina Roja, tímidamente entro en la habitación, viendo a la reina roja sentada en su cama.

Reina Roja: ¿Por qué tan tarde, merodeando en el castillo?

Alice: Simplemente no puedo dormir.

Reina Roja: ¿Por qué?

Alice: Por la tormenta, siempre me ponen nerviosa.

Reina Roja: (Pudo derrotarme, pero una tormenta le asusta, que pasa con ella.)

Pensó la Reina Roja, unos segundos después ella le dijo:

Reina Roja: ¿Y porque no duermes aquí?

Alice se sorprendió mucho, por la pregunta de la Reina Roja, las dos mejillas de su cara se tornaron color carmesí, al igual que las de la Reina Roja.

Alice: ¿En serio?

Pregunto Alice, ala Reina Roja con cara de pena.

Reina Roja: En serio, ven y recuéstate aquí.

Asiéndole señas para que Alice, se acostara a un lado de ella, en la cama. Con timidez Alice se recostó a un lado de la Reina Roja, sintiendo el calor que provenía de ella, poco después sintió un brazo que la rodeo, no sabía porque la Reina Roja aisa este tipo de cosas, pero le agradaba, poco después cayó en un profundo sueño.

La Reina Roja, al darse cuenta de que Alice se avía dormido, ella extendió una mano acariciando su mejilla y en su mente pensó.

Reina Roja: (Que demonios me pasa, últimamente siempre siento este extraño sentimiento asía ella, cada vez que ella esta triste, yo también lo estoy, cada vez que ella tiene miedo, yo también tengo miedo y siempre intento hacer lo posible por ayudarla, ese sentimiento, como lo llaman las personas instinto maternal. Bueno mañana investigare sobre este sentimiento será mejor que intente dormir un poco.)

Coloco un beso en su frente y susurro:

Alice: Buenas noches, pequeña Liddell.

Sintiendo un calo frío recorres su espalda, y dormida Alice le dijo:

Alice: Buenas noches… mama…

Ella sonrió, a este gesto y se quedo dormida.