Disclaimer: Todo pertenece a JK Rowling salvo la trama y no gano nada con esto.

N/A: Otra tabla empezada durante el Quinesob, esta vez sobre Ginny. Serán cinco viñetas, relacionadas entre sí (esta queda un poco colgada, pero bueno xP). Encontraréis varias parejas, y supongo que toco advertir que hay una mención (breve) a femslash ;)


#1 - Color.

Ginny Weasley tiene el pelo rojo. Rojo pasión, rojo como el fuego que se come los bosques y la sangre que recorre cada arteria del ser humano. Se suelta la melena mientras corre y ésta le sigue, como bandera ondeante que no abandona a su dueña. Tenía ocho años y ya era la chica con más carácter de la familia, la que fruncía el ceño cuando algo no le gustaba y ponía los brazos en jarra, tal como había aprendido de su madre (una maestra del engaño).

Ahora tiene trece y ya no corre. Ahora baila en medio del Gran Comedor, con la luz casi apagada e intentando evitar los pisotones del pobre Neville. Porque de él se puede decir que es un gran chico. Noble, probablemente valiente, encantadoramente torpe, pero nadie podrá decir que es un gran bailarín.

Bien es cierto que le gustaría estar unos metros más allá, en el lugar de esa chica un año mayor que ella que dirige con seguridad a Harry moviéndole por la pista como una auténtica maestra. Se pregunta si sería diferente la sensación de ser él quien tuviera una mano en su cintura y le mirara (a los ojos, no a los pies como hace Neville) con esos ojos esmeralda.

Pero unos minutos después, ellos están sentados, y ella sigue bailando, con un Neville cada vez más animado. Ya no maldice sus pisadas, ríen con sus bailes y acaban saliendo a dar una vuelta, con su correspondiente botella de cerveza de mantequilla. Se sientan junto al lago, uno junto al otro y quedan un rato en silencio, bebiendo.

-Me gusta tu vestido.

Ella lo mira y sonríe. Sabe que lo único que quiere es llenar ese silencio incómodo, así que sonríe levemente (con el color rojo tintado en las mejillas, porque no sólo han bebido cerveza de mantequilla) y se acerca gateando por la hierba hasta él. Le da un breve beso en la mejilla, al tiempo que él se pone nervioso, tartamudea algo que no llega a entender y se sonroja.

-Neville… gracias.

Sonríen y le abraza. Y se agradecen mutuamente porque esa noche ha sido preciosa. Sin Harry, sin Hermione, pero tan bonita como si ellos hubieran estado allí.


Nota final: Nunca pensé que escribiría sobre Ginny y sin embargo... Bueno, ¿opiniones? ¿tomatazos? :)