Spoilers Final de Temporada. Colección de One-shots de lo que podría ser un final de temporada 3? Aún no lo sé. Todo depende de como vayan estos últimos cápitulos y como esté mi inspiración.

Necesitaba escribir esto... porque sino, iba a explotar. Espero que lo disfruten.


Esta Guerra Apenas Comienza

Las gotas de sangre acariciaban cruelmente la pared color crema de la habitación. Solo se podían escuchar los gritos agudos de la persona que amaba al que ahora yacía muerto en un baño de sangre que se camuflajeaba en la espesa y suave alfombra roja que adornaba el suelo.

Esa sonrisa, la forma más cruel de burlarse de una persona, le estaba dando la bienvenida al equipo de la agente Lisbon a la habitación, a un lugar que hace un tiempo atrás se habia vuelto sagrado para Red John.

Jane se quedó estático frente a la puerta, frente a la sangre. Ese escalofrió, el que siempre se apoderaba de él cuando tenía que enfrentar una escena del crimen del que asesinó a su familia, comenzó a subirle por el talón de su pie izquierdo.

Ahora estaba caminando agitadamente hacia su cueva, su refugio. Abrió la puerta del ático y la cerró tras sí con fuerza. Pegó fuertemente la frente contra esta con los ojos cerrados. Apartó la frente y la volvió a sucumbir. Se estaba rindiendo. Estaba cediendo el paso a un colapso nervioso.

Hoy había sido un día terrible para todos.

Recuerdos invadían su mente.

..

Lisbon: "Tengo miedo de ti. Un día vas a crear una tragedia a ti mismo y a las personas a tu alrededor y yo no quisiera estar ahí cuando eso suceda."

Van Pelt: "Tú dices eso, pero en realidad no lo sabes… que tal si tu familia intentara hablarte, sin poder lograrlo… porque tu no crees?"

Hightower: "Tu, estás salvado de todo, menos de asesinato. Lisbon, no. Tú metes la pata, y ella está afuera. Alguna pregunta?"

Jane se apartó de la puerta tras suspirar y caminó pasando una mano por todo su cabello. Por qué esto tenía que estar pasando? Por qué el empeño de destruir a todo y a todos a su alrededor? El sufrimiento los estaba atrapando a todos. Red John los estaba arrastrando a ello. Uno por uno, a paso lento, pero firme.

Kristina: "Noto tristeza en tu voz, Patrick. No estés triste. Este no es el final. Después de la vida, existe un lugar hermoso. Hay paz, felicidad."

Stiles: "Primero tu esposa y tu hija. Ahora Frye. Parece que está celoso, Patrick. Parece que quiere quitarte todo lo que te importa y a todos lo que te importan. Sabes… es una forma de amar."

Las manos le temblaban, y su respiración cada vez se hacía menos constante. Se dejó caer de rodillas en el piso y luego colocando los codos en él, y comenzó a sollozar sin poder controlarlo.

Daniel: "Tu nunca cometes errores. No. Eso nunca le sucede a Patrick Jane. No al chico maravilla."

...

Minelli: "Suenas como un loco. Necesitas una ayuda diferente. Red John te ha convertido en un conspirador paranoico."

Levantó la vista por un momento, y ahí encontró una respuesta.

Debajo de la mesa pegada a la ventana del ático estaba aquella caja que hacía unos meses atrás le habían regalado.

La miró por unos momentos como si de un tesoro se tratase. Gateó hasta la mesa. Se dejó caer de espaldas en el suelo y deslizó el brazo por debajo de esta, llenando así la manga de su chaqueta de tela de arañas. Alcanzó con sus dedos corazón, anular e índice la caja. La atrajo hacia él sacándola de su escondite. Levantando ahora la espalda del suelo, con la caja en sus manos, quedó sentado en él.

La observó no sabe por cuánto tiempo.

Montague: "Sabías que eso es un indicador fuerte de depresión?"

Rachel: "Tú crees que esto es gracioso? Tú piensas que todo el mundo es estúpido menos tu! Estás equivocado!" *disparo* "Tú no sabes lo que va a suceder. Yo… voy a matarte... pero primero, voy a lastimarte."

Todd: "Tigre, Tigre."

Demasiadas emociones juntas para él en un periodo muy corto de tiempo. Ninguna manera de sacarlas de su mente.

Abrió la caja despacio, y luego observó su contenido. Sacó la pistola y la agarró fuertemente en su mano derecha. El mango descansaba perfectamente en ella. La pistola estaba hecha perfectamente para él, a su medida. La giró varias veces en su mano para observarla bien.

Jane sacó el medallón de San Sebastían de su bolsillo. EL que Byron le había obsequiado hace un tiempo atrás.

Byron: "Tenlo. Ayuda a las personas en dolor."

Jane: "Maldita fe de porquería." Dijo lanzándolo sin reparos.

El medallón voló por los aires para luego caer al sucio suelo, dar algunas vueltas en él y luego caer boca abajo sobre el polvo.

Steiner: "La cosa se va a poner fea muy pronto. Y entonces empeorará más…. Y no tengo ningún interés en dejar que la naturaleza siga su curso… Me comprendes?"

No estaba de acuerdo con el suicidio. No lo estaba, pero en estos momentos su mente estaba completamente llena de nubes grises y negras.

Y el llanto volvió a él, mucho más fuerte y más intenso que el anterior.

Daniel: "Si tan solo no hubieses salido en la televisión y no hubieses abierto tu boca! Tú tienes la culpa!"

Si. Todo estaba sucediendo por su culpa.

La tristeza y la desesperación lo consumían. Lo hacían suyo.

XXX

Lisbon estaba llena de archivos de casos de Red John sobre su escritorio al igual que Cho y Rigsby. Van Pelt no se encontraba en el CBI por razones obvias. Su prometido había sido asesinado brutalmente momentos antes de la boda y él no era lo que todos pensaban.

La agente senior salió de su oficina y caminó hacia su equipo de trabajo. Notó lo impaciente de Rigsby.

Lisbon: "Chicos… si quieren, váyanse. Hoy ha sido un día agotador. Seguiremos mañana."

Cho: "Yo estoy bien. Puedo seguir un rato más. Vete tú." Dijo mirando a Rigsby.

Rigsby asintió cerrando tras un suspiro el archivo que tenía en las manos.

Lisbon: "Han visto a Jane? Lo necesito para que me aclare algo."

Ambos agentes miraron el vacio sofá.

Cho: "Supongo que está arriba."

Lisbon: "Claro. Es lo más lógico. Bueno, Cho, no te quedes mucho tiempo. Mañana habrá mucho trabajo y los necesito descansados."

Cho: "Por supuesto, jefa."

Lisbon: "Buenas noches."

"Igual." Dijeron ambos agentes al unísono.

Lisbon subió las escaleras rumbo al ático en busca de su consultor. "Debe estar haciendo sus garabatos en el libro raro ese que tiene." Pensaba mientras se acercaba más.

Lisbon: "Jane, estas ahí?" Dijo a solo tres pasos de la puerta. "Necesito tu ayuda con uno de los casos…" Dijo esta vez halando la puerta con fuerza para adentrarse al ático.

Lo que vio hizo que casi el corazón se le detuviera. Un miserable Patrick Jane derrumbado en el suelo, llorando como un niño con una pistola en su mano derecha… ambas manos en la cabeza, como si quisiera arrancarse de ella los pensamientos y más.

Se quedó congelada por unos momentos ante la situación. El hombre dentro de su agonía no se había percatado que ella estaba en el lugar.

Lisbon: "Jane…" Dijo con el tono de voz más suave que pudo lograr. Notó su voz algo quebrada del nerviosismo. "Calma… tranquilo."

Se sintió insegura de dar pasos al frente hacia él, pero sin duda algo tenía que hacer. Ella tenía que haber visto esto venir.

Lisbon: "Yo sé que hoy ha sido un día muy difícil para todos y cada uno de nosotros, en especial para Van Pelt y para ti…"

Jane levantó la cabeza en dirección a Lisbon y por primera vez sus miradas se encontraron.

Jane: "Tú no sabes nada." Dijo con una voz completamente ronca y quebrada. "No sabes nada."

Lisbon: "No quieres hacer esto, Jane."

Jane: "Vete, Lisbon. Vete. Déjame solo."

Lisbon: "Se acabó, Jane. Se acabó."

Jane: "Tu que sabes!" Dijo mientras movía el arma en sus manos cerca de su cabello.

Lisbon: "Jane… por favor… No puedes dejarlo ganar. Tienes que continuar. Salir adelante."

Dijo mientras daba un paso al frente.

Jane: "No te acerques."

Lisbon: "Jane, esto era lo que él quería que hicieras. Destruirte de esta manera. Por favor… piensa bien las cosas…"

Jane: "Pensar… pensar… Estoy harto de pensar! Una y otra vez!"

Lisbon: "Jane… eres un hombre bueno, de buenos sentimientos…"

Jane: "Que poco me conoces… Ahórrate ese discurso, quieres? Aléjate de mí. Por favor. No quiero arrastrarte junto con mi miseria."

El hombre hablaba sin poder controlar las lágrimas. El mar de lágrimas que aguantó por tanto tiempo.

Lisbon observó el mango del arma y notó algo que la hizo respirar con alivio.

Jane aún no la había cargado. La caja estaba a pies de distancia de él en estos momentos.

Lisbon: "Jane…" Dijo esta vez caminando con tranquilidad hacia él y agachándose en frente de él.

Agarró el arma de la mano de Jane, la cual la tenia posada suavemente de costado en la nuca y los dos se quedaron observándose por unos momentos a los ojos.

Lisbon: "Dámela, anda."

El negó con la cabeza.

Lisbon: "Vamos, Jane… suéltala."

El hombre obedeció. Lisbon tomó el arma y la colocó en la mesa justo detrás de ellos.

Jane no pudo evitar volver a llorar.

Lisbon: "Ven." Dijo acercándolo hacia ella y abrazándolo con fuerza.

Ella sabía lo mucho que él huía de los abrazos, del contacto físico, pero en estos momentos era algo que él necesitaba con desesperación.

Lisbon: "Tranquilo. Tranquilo." Dijo frotando con suavidad su espalda mientras él se aferraba fuertemente a ella. "Ya todo acabó."

Jane no pudo evitar pasar de la tristeza al enojo en varios segundos.

Jane sabía muy bien que aún nada había terminado.

Esta guerra apenas comienza.

FIN