Desclaimer: Katekyo Hitman Reborn! No me pertenece, es pertenencia de su respectiva autora, Akira Amano.

Advertencias: Shonen-ai, 1827. Two-shot. (Así que no se preocupen de que me tarde en actualizar, porque no me tardare nada).


Yunmoon Projects

Presenta:

Trick and Treat

Primer acto: Porque la valentía y la estupidez no hacen buen equipo.

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Joder, sabía, no, tenía más que claro que NO debía de ir solo.

Pero bueno, la época del año le volvía valiente e idiota, esa era la verdad.

Esta época de Halloween (En México mejor conocido como: Día de muertos) le volvía idiota y valiente a la vez. Por eso había decidido ir solo. Ahora se sentía nervioso y asustado, no tenía idea de lo que pudiera pasarle en ese lugar.

Trago saliva y toco la puerta dos veces.

-Pase-.

Escucho desde el interior, acomodo las copias contra su pecho y abrió con extrema lentitud la puerta y una vez la puerta se abrió por completo lo vio, a Hibari sentado perfectamente recto en la silla, observándolo.

Ahora si que estaba más asustado que nervioso.

-¿Qué?-.

Preguntó seco y directo, Tsuna sintió que su estomago se apretaba y a la vez su cabeza se enfriaba. Hibari si que servía para perder el calor, su sola aura de peligro provocaba un frió extraño en su cuerpo.

-T-tra-igo… l-la-las co…-.

-Habla claro, no te entiendo nada-.

¿Qué no captaba que estaba realmente asustado?

Trago saliva con fuerza, y notó entonces que Hibari parecía haberse enojado.

Oh mierda, aparte de ser regañado probablemente sería golpeado.

-Traigo… las copias que el profesor de…-.

-Ah… déjalas ahí-.

Hibari lo interrumpió y luego le señalo un rincón en su gran escritorio, Tsuna trago saliva, tenía que acercarse y eso le daba terror. Al parecer le daba más miedo Hibari que cualquier historia de terror. Se acercó al escritorio y deposito las hojas en la esquina más alejada a Hibari que encontró.

-Hueles a miedo… herbívoro-.

Tsuna se alejo tan pronto escucho el murmullo cerca de su oreja. Miro a Hibari y notó que estaba sonriendo de lado.

Eso le aterro más, las pocas veces que había visto a Hibari sonreír habían sido antes de que le golpeara.

Antes de que su lado sádico saliera a flote y comenzara a destrozar todo lo que estaba frente a él.

-¡Eso era todo! ¡Ya me v…!-.

-Siéntate-.

La orden provoco que Tsuna quisiera llorar.

Juraba que nunca más obedecería a sus impulsos masoquistas, no si Hibari estaba involucrado en ellos.

-S-sí…-.

Dijo, muy a su pesar, se acercó al sofá y se sentó en medio de él. Hibari se levanto de su sitió y Tsuna comenzó a temblar de miedo.

-¿Quieres té?-.

-Yo… n…-.

Iba a negarse, pero al notar la mirada de Hibari entendió claramente el mensaje: acepta o te muerdo hasta la muerte. Esa era la frase que estaba escrita en toda la cara del presidente de disciplina.

-Si… por favor-.

Solo quería irse a casa, eso era todo. Hibari sirvió el té en dos tazas y se acercó a Tsuna y coloco la taza frente a él, luego se alejo y se sentó en el sofá que se encontraba frente al castaño y comenzó a beber de su té.

Tsuna sintió que la situación era demasiado bizarra… ¿Cuándo se habría imaginado ver a Hibari tan tranquilo tomando té? Nunca, ciertamente nunca.

Hibari le daba más miedo que todos esos zombis, murciélagos, brujas, vampiros y muertos de la estación. Le daba más miedo que nada… bueno, puede que Reborn le diera más miedo.

Pero ese ahora no tenía nada que ver en el problema.

-Gracias por traer las hojas aun después de que las clases ya terminaron-.

La boca de Tsuna se abrió por la sorpresa de escuchar decir 'gracias' al prefecto. Rápidamente recupero la compostura al notar que el pelinegro le miraba molesto. De hecho, comenzaba a sentirse el aura tensa.

-Soy un idiota-.

Pensó, lo más apropiado habría sido tomar rápidamente el té y luego largarse.

-No… no fue nada… Hibari-san…-.

Luego comenzó a beber de su té y todo se volvió silencio e incomodo, a él casi no le gustaba el silencio, bueno, si le gustaba, pero con Hibari se sentía extraño.

Muy raro.

-Pensé que te quedarías escondido bajo las mantas… Tsunayoshi-.

Tsuna estuvo apunto de escupir el té al escuchar eso.

¿Era su imaginación o Hibari quería tener una plática normal con él?

Quien sabe.

-¿Por qué… habría yo de esconderme, Hibari-san?-.

-Porque eres un herbívoro miedoso que se la pasa gritando como mujer todo el tiempo-.

-Este tipo… me esta ofendiendo… no cabe duda que piensa lo peor de mi-.

Pensó, mientras se lamentaba un poco el hecho. Pero Reborn tenía la culpa, siempre le causaba problemas que le hacían llorar.

-¿A… a Hibari-san le gusta esta época?-.

El pelinegro alzo la cabeza y miro fijamente a Tsuna y con una sonrisa la bajo.

-Esta época del año solo sirve para aumentar el negocio de todos esos asquerosos alimentos artificiales… similar a San Valentín… o Navidad-.

-Entonces… él odiaba esta época-.

Se dijo.

-Pero me gusta… el frió de la temporada-.

Tsuna observo el rostro pacifico de Hibari.

Cuando no tenía un rostro terrorífico lleno de irá y molestia Hibari podía parecer una persona normal.

-A mi… también me agrada el frió de la época…-.

-Y las vacaciones, claro-.

Se imagino las fiestas, lo lindo que sería ir a rezar al santuario… con Kyoko vestida con un lindo kimono… sin duda se vería linda.

Hibari notó que Tsuna comenzaba a fantasear y algo le dijo que era todo referente a la época de invierno, las vacaciones y la chica Sasagawa.

-Pero esta fecha también me gusta… hay muchos herbívoros en la ciudad con los que puedes divertirte-.

Dijo, con una sonrisa maliciosa e imaginándose a varios herbívoros que podrían ser molidos a golpes, Tsuna regreso a la realidad y cuando escucho el comentario y al verlo sonreír le entro un estremecimiento.

Hibari realmente daba miedo cuando quería.

-Hibari-san… ¿A Hibari-san le gustan los caramelos?-.

Dijo de repente, Hibari lo miro, a él le gustaban los dulces, pero los caramelos casi no, el dulce artificial, casi no le gustaba.

-Sí-.

Acepto al final, Tsuna entonces rebusco en su bolsillo y saco un caramelo.

El caramelo era pequeño, redondo y tenía una envoltura morada y dorada y podía leerse algo así: "Trick and Treat".

-Lambo me los dio en la mañana, yo comí uno… son ricos-.

Hibari tomó la gasolina y la miro detenidamente, la mirada insistente del chico castaño le provoco fruncir el ceño, pero de todas formas abrió el dulce y miro la golosina. Era una bolita de color marrón, olía un poco a chocolate, pero a la vez olía a vainilla y algo de canela. La ingreso en su boca y se dio cuenta que sabía realmente bien.

Pero cuando menos se lo esperaban un 'puff' se escucho y una nube rosa se formo alrededor de Hibari.

Tsuna se puso azul al acto.

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-¡Lambo-san es el mejor! ¡Buajajaja!-.

-¡No Lambo! ¡Ese es mi dulce!-.

Lambo corría con una sonrisa en la boca mientras sostenía con ambas manos una gran paleta en forma de calabaza que pertenecía a la pequeña niña china, I-pin. Un dulcecito cayó de su cabeza y Nana lo recogió.

-¿Trick and Treat?-.

Lambo se detuvo y por ende le fue arrebatada la paleta, I-pin se fue con su paleta y Lambo se acercó a Nana.

-¡Ese dulce es un regalo del jefe para Lambo-san!-.

-Oh… Toma-.

Lambo recibió el dulce y sonrió, salió corriendo con la golosina pero se detuvo a la mitad y volteo a ver a Nana.

-Toma, mama-.

Y después de darle la golosina salió corriendo escaleras arriba. Nana sonrió y tomó la golosina, jalo los extremos de la envoltura, pero una vocecita detuvo su acto.

-Es mejor que no lo comas, mama-.

Nana volteo a mirar a su lado y sonrió al ver al pequeñito con sombrero.

-Oh, Reborn-kun, ¿lo quieres?-.

-No, gracias. Pero Lambo no ha tomado baño, así que ese dulce debe estar sucio-.

-¿Lambo-kun no ha tomado baño? ¡Lambo-kun!-.

Nana dejo el caramelo en la mesa y se dirigió hacia el piso superior, Reborn se acerco al caramelo y lo observo atentamente.

Había escuchado hablar de esos caramelos, eran caramelos que hacía la familia Bovino en esa época del año, eran dulces que se regalaban entre ellos y veían a quien les tocaba el 'truco', al parecer se creaban en pares, un trato y un truco y luego se ofrecía el par a dos personas y entre ellas veían a quien les tocaba el trato y a quien el truco. El trato era simplemente que recibían el caramelo real, el truco…

Era algo que ya había olvidado, pero estaba seguro que era una broma que duraba dos días.

Lambo bajo corriendo y se escondió detrás de una silla, Reborn lo observo.

-Hey, idiota, ¿a quien le diste caramelos?-.

Lambo pensó un poco y luego soltó una carcajada.

-¡A Tsuna!-.

Oh, bueno, era Tsuna, entonces no le importaba.

Bien podía tocarle el truco… iba a reírse de él sin duda alguna.

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Tsuna no podía ponerse más azul y tampoco podía abrir más la boca y los ojos.

Pero Hibari no entendía porque estaba así.

-¿Qué te pasa, herbívoro?-.

Entonces notó que el timbre de su voz… se escuchaba agudo.

Se levanto de su lugar y notó que el uniforme… se le caía.

Entonces miro sus manos.

Y se dio cuenta.

Que era un niño.

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Esto es Halloween, esto es Halloween, Halloween, Halloween, Halloween, Halloween.

Que lugar que emoción, todos cantemos esta canción.

Mi ciudad te fascinara y si te descuidas te sorprenderá.

Ve por donde vas, ten cuidado al caminar… algo horrible te saldrá y te hará gritar…

Esto es Halloween, esto es Halloween, Halloween, Halloween, Halloween, Halloween.

Presten todos mucha atención. Sin temor no habrá diversión.

El terror es nuestro fin, así es siempre en Halloween.

Mi ciudad te fascinara y si te descuidas te sorprenderá.

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Bueno, pequeños fragmentos de 'Esto es Halloween' del extraño mundo de Jack (Pesadilla antes de Navidad), se que lo sabían, pero yo por si acaso se los digo.

Bueno bueno, este es un pequeño regalo de día de muertos (En México, claro), como día de muertos dura dos días, hoy subire esta primera parte y mañana pondré la segunda.

Espero que les haya gustado.

Shao~ shao~