Disclaimer: Ninguno de los personajes de ATLA ni LOK me pertenecen. Todos son propiedad de Michael Dante DiMartino y Bryan Konietzko.

Bueno aprovecho para decir que esto del pájaro me paso ayer para ser exacta y que movimos sillones, trepamos muebles, subimos escaleras, movimos cosas, etc, etc.

Solo para salvar al pájaro que sería la comida de mi gato, lo que no pasó fue lo romántico y todo eso xD pero tiene partes de verdad, ay ver si adivinan quien soy yo jajaja.

Así que decidí adaptarlo a fic y justamente a un kuvisami para probarme escribiendo sobre ellas dos.

Que lo disfruten.

Pajarillo

Era una tranquila tarde de verano en la ciudad de Bari…

Bueno… tal vez no tan tranquila para algunas personas…

En una pequeña casa cercana a la provincia se escuchaban los gritos de una chica de ojos esmeralda que aparentaba los veinticinco años.

— ¡Kuvira! ¡Ven, corre! — grita en voz alterada

— ¡Ya voy! — contesta desde el otro lado de la casa restándole importancia a preocupación con la que la llama su novia.

La chica de rasgos italianos y alemanes se acercaba lentamente a su habitación donde su novia estaba asustada de seguro por algo absurdo.

— ¡Apresúrate! — Implora.

—Estoy aquí, ¿qué pasa?

— ¡Tu endemoniado gato! ¡Eso pasa!

—no le llames endemoniado a Heí

— ¡Pues no te quedes allí y evita que se coma a ese pájaro! —se molesto señalando al gato negro que había salido a la captura de un pequeño gorrión.

— ¿Cuál paja…— se paro en seco cuando vio al gorrión volar— ¡Heí! —llamo al gato pero este le ignoró olímpicamente.

—Corre, que no se lo coma— le dijo desesperada a Kuvira que se dirigía a detener al felino.

El gorrión voló directamente a la sala posándose en uno de los muebles, pero la calma le duró poco pues "Heí" corrió tomándolo con su hocico.

—Ve por una escoba, un palo o algo, sepáralo de tu maldito demonio con privilegios— le rogo sintiéndose desesperada por el pobre gorrión.

—Si, si, ya voy— exhaló antes de apresurarse a ir por ella hasta el armario de limpieza

En poco tiempo fue por la escoba, para llegar nuevamente al estudio donde el gato, como el cruel depredador que era, estaba jugando con su presa. Cuando pudo acercarse lo suficiente descargo un escobazo en la cabeza de "Heí", quién para ese momento estaba por darle el primer bocado a su comida.

— ¡Toma al pajarraco, Asami! — le hablo a la morena mientras tomaba al felino para sacarlo de la casa y evitar que amenazara más al pájaro.

—No puedo…— le dijo apenada

— ¿Por qué no? — pregunto al llegar de sacar al felino

—Me dan miedo los pájaros… mejor tu tómalo— le sonrió — además tu eres más delicada que yo.

—Esta bien— gruño al intentar tomar al gorrión entre sus manos— ven aquí saco de plumas… ¡no vueles! —inesperadamente este voló hasta posarse en el librero más alto del estudio.

—Ve por el— le exigió Asami.

—No— se negó.

— ¿y si esta herido? — le miró con aflicción.

—Pues se va a morir, es la cruel e inevitable naturaleza—contesto con simpleza antes de que su novia le dedicara una mirada asesina.

—Kuvira Metallo! ¿Cómo puedes ser tan cruel e insensible?

—Asami…— la mira con molestia y suplica.

—Kuvira…— la mira de la misma manera— vamos… y prometo no volver a dejar mi ropa interior en la bañera

—Pero… mis planes… mis cosas… yo…

—Kuv…— le miro peligrosamente.

—Lo haré— suspiro con pesadez.

—Te amo mucho ¿lo sabías? — beso la mejilla de su novia.

—solo cuando hago lo que quieres me amas— se burló mientras se apresuraba para ir por una escalera para alcanzar al "pájaro estúpido" como ella le puso.

—Si! — Sonrió— deberías hacer lo que digo más seguido.

—Ni de chiste— sonrió altiva mientras acercaba la escalera al librero— anda, sirve de algo en esto y sostén la escalera para lo caerme.

—claro.

—No la sueltes —le advirtió mientras subía.

—Como crees— le contesto arrogante Asami.

—No hablemos de eso ahora— dijo mientras subía hasta la parte alta del librero— ahora… ¿Dónde estarás pájaro estúpido?

— ¡No le digas así!

—Preocúpate por que no lo convierta en mi cena— exclamó

—Con razón dicen que las mascotas se parecen a sus amos…

— ¡te, tengo! ¡No me muerdas! —parecía estar en una discusión con el pájaro, antes de que este volara— ¡No! — se estiro para agarrarlo. Aunque solo consiguió desequilibrarse y caer al suelo en un duró golpe.

— ¿Estas bien? — le pregunto acercándose a su novia tendida en el suelo

—te juro, que ese pájaro se convertirá en mi cena— le contesto entre muecas de dolor.

—No lo hará— le miro molesta.

Entre gruñidos y quejidos la mujer más alta se levanto para encontrar a su actual dolor de cabeza, el estúpido pájaro, a quién encontró rasgando cómodamente los papeles que tenía en su escritorio.

— ¡Mis amparos! — grito para tomar al pajarillo en sus manos con suficiente fuerza para que no escapará, pero no tanta para matarlo o hacerle daño— ahora si— lo acerco a su cara para que la viera— ya no hay escapatoria pájaro estúpido…. Destruiste tres meses de trabajo y por eso debería echarte a las garras de mi querido Heí… pájaro estúpido— rió perversamente al apretarlo un poco para que este soltara un pillido.

— ¡Kuvira! — llego corra con una jaula para pájaros— deja a ese pobre pájaro y mételo aquí.

— ¡pero!...

—Nada de peros, es un animal ¿Qué esperabas?... solo mételo allí y te preocuparas después por tus documentos.

Kuvira bufó antes de dejar al pájaro en la jaula, luego se alejo porqué, si no, haría a ese pájaro al horno y con naranja, acompañado de un vino blanco.

— ¿ya puede pasar mi gato? — pregunto con una mezcla de molestia y altividad.

—No, se comerá al pájaro.

—Y… ¿sería malo?... — pregunto desestimando.

—Si— la miro algo molesta.

—parece que amas a ese pájaro más que a mi, si tanto lo quieres duerme con el en la noche— se ofendió.

—No es eso amor…— le contesto apenada y preocupada— pero es un ser vivo y merece vivir.

—No merece hacerlo porque destruyo dos casos y un amparo— desvió la mirada.

—claro que si Kuv— se acerca a su novia para tranquilizarla— además podrás arreglar eso luego, no hay nada imposible para ti— toma el rostro de Kuvira entre sus manos para besar sus labios con lentitud— esto no hubiera pasado si tu gato endemoniado, no fuera tan maldito…

—Mi gato no es endemoniado— sonríe posando sus manos en la cintura de la ingeniero.

—Solo se llama oscuridad en chino, tiene ojos azules y pelaje negro… nada más. — rio mientras se abrazaba al cuello de su novia.

—Pero no es un demonio— defiende a su mascota.

—Es igual a ti, lo que es diferente— ríe al ver la expresión de su novia.

— ¿eso quiere decir que tengo cola y orejas? — fingió molestia.

—Tal vez…— sonríe.

—okey… miau— sonríe y lame con lentitud la mejilla de Asami.

— ¿Qué haces?... — se estremeció por tal acción.

—Eso hacen los gatos para mostrar cariño— sonríe al ver el sonrojo de la chica de los ojos esmeraldas— y esto…— con lascivia y lentitud procede a morder lentamente el cuello de la más joven.

—No…— Sin poder contenerlo gime— Kuvira… ahora no…

—Nop…

—Pero el pájaro… se escapo…— trata de articular conteniendo un gemido

—No te creo— ríe estrechando más cerca a su novia.

—Tus documentos…— intenta separarse al escuchar ruido de un aleteo y papeles romperse que esta vez Kuvira si escucha.

— ¡Mis papeles! — grita antes de correr a capturar al ave nuevamente.

Continuara…

Ojala les haya gustado espero cualquier opinión sobre el fic en un review, aprovecho para decir que es bastante probable que tenga una segunda y última parte.