Titulo: Hay un ángel en el cielo

Autor: Vismur

Fandom: Supernatural (Sobrenatural)

Reto #8 Los ángeles te están cuidando (Evento Deanthon en LJ)

Dedicatoria:¡Feliz cumpleaños Dean!

Disclaimer: Supernatural y sus personajes no me pertenecen, pertenecen a los directivos, guionistas, actores y a sus respectivas mentes creativas, jamás llegare a crear algo como esto en mi vida.

Advertencias: Posible leve pre-slash y un poco AU y OCC. Perdonen mis locuras.

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HAY UN ÁNGEL EN EL CIELO

Hace mucho tiempo, cuando aun Dios se encontraba en el cielo, cuando las almas nuevas antes de nacer se encontraban al lado del trono, los nuevos seres humanos estaban en la presencia del todopoderoso, él cada tiempo los mandaba a la tierra, deseando de corazón que regresaran al cielo después de una buena vida, pero no siempre era así.

Pasaba el tiempo, y Dios creaba almas, almas con misiones importantes, con ingenio, con habilidades asombrosas, almas brillantes, especiales.

Y después Dios se fue.

Décadas antes del inicio del apocalipsis, existió una traviesa alma que escapaba del lado del trono e iba a pasear por el cielo, Joshua que era el ángel encargado de cuidarlos, solía atraparlo antes de que algún otro ángel lo encontrara y lo regresaba con las demás almas que no aun no había nacido.

Pero el alma era persistente, y siempre encontraba la forma de escapar, le gustaba ver el cielo, y estar sobre las nubes, también se daba el placer de poder ver a algunos ángeles.

Castiel era un soldado, un estratega, casi nunca estaba en el cielo, sino en la zona de batalla, pero siempre notaba el brillo de algo intenso, Castiel no sabía que era.

Hasta que regreso y lo vio, el alma más brillante que nunca había visto, las almas nuevas y puras siempre eran brillantes, pero esta lo era mucho más.

- ¿Qué haces? – le pregunto con seriedad, el alma aun no tenia forma, simplemente era una fuente de energía aparentemente redonda, sin personalidad, ni pensamientos, pero con el libre albedrio, no le iba a contestar – regresa al trono – le ordeno.

El alma se encogió, obviamente sin saber a qué se refería.

Joshua apareció de la nada para recoger el alma.

- Castiel – saludo el ángel amablemente – bueno, es hora – refiriéndose al alma, era momento de ir a la tierra para engendrarse y nacer como humano.

Dicha alma se escondió detrás de Castiel. Ambos ángeles sabían que algunas almas tenían cierta resistencia de nacer en la tierra, cuando Dios aun estaba en el cielo, solía consolarlos y mostrarles el lado bueno, pero Dios ya no estaba.

- Vamos, hay una familia esperando por ti – Joshua era un ángel muy amable, pero el alma se había acostumbrado al estar con otras almas puras, escapar y ver el cielo; así que siguió negándose, ambos ángeles lo sintieron, miedo, Castiel que no estaba acostumbrado a sentir emociones ajenas, y menos humanas, sintió un sentimiento que no pudo descifrar.

- Habrá un ángel en la tierra que te espera – murmuro Castiel, él sabía que Dios solía consolar a las almas con esas palabras, Uriel solía burlase de eso.

Pero el alma parecía consolada por esa declaración, y sintió la duda proveniente de ella.

- Yo también estaré vigilando – le dijo, sin saber de dónde vino la respuesta. Joshua le miro con algo de sorpresa, y sonrió amablemente mientras tomaba el alma que una vez bajada a la tierra, el cielo perdió un poco de luz.

Varios años en el cielo, meses en la tierra.

Un veinticuatro de enero en el tiempo humano, la luz que una vez ayudo a alumbrar el cielo, empezó a alumbrar la tierra, bajo el nombre de Dean Winchester, difícil de ignorar, fácil de encontrar.

- Los ángeles te están cuidando – murmuro con amor Mary a su bebé.

Y Castiel no podía más que darle la razón.