Haro! Bueno, prometí, técnicamente hablando, un fic GaaSaku, y déjenme decirles que estoy súper emocionada por escribir esto. Lo situé antes de Konoha Shinden, osea la novela gráfica de la boda de Naruto y Hinata, pero que lástima! Por que en mi Universo tan bello y crack, el NaruHina no existe ni de casualidad.

Es un gran guiño en la primera parte a Gaara Hiden, la novela de él precisamente. Está re desordenado en comparación con el orden cronológico que le dio Kishimoto, es luego de la cuarta guerra, reemplazando a Gaara Hiden y antes de otro fic que tengo en proceso, después de el fic en proceso viene la versión de The Last y por último Konoha Shinden! Así explico un poco el tema... Disfruten mi amoroso y arenoso GaaSaku!

0-0

NARUTO es de Masashi Kishimoto, este fic es mio.

...

La Flor Resguardada entre las Dunas

.

.

.

"La guerra culminó, Konoha celebró la victoria y va reconstruyéndose de a poco.

Amigos, aliados, enemigos. La alianza de Sunagakure y Konohagakure fue establecida definitivamente cuando Sabaku no Temari y Nara Shikamaru unieron sus vidas, era época de bodas, la primavera de la juventud estaba acabando, para ser pronto una vida tranquila.

En Suna, el actual Kazekage es presionado para conseguir esposa, y su opinión acaso no importaba? Según Temari, el amor nace solo, no se puede forzar, así que mientras, Gaara se distrae recibiendo a la nueva embajadora de Konoha elegida por el Hokage: Haruno Sakura."

-0-0-

"Suna"

...

- Bienvenida Sakura, es un gusto volver a verla- esa calma y la arrastrada voz de Gaara jamás cambiaría, estaba muy segura de eso.

- Muchas gracias, lo mismo digo, no lo veo desde la boda de su hermana.

Pues claro, su trabajo no le da mucho tiempo para visitas, Kakashi es igual.

- Ven, vamos a mi oficina.

Recorrieron un largo trecho donde apenas se cruzó palabra, incluso Sakura notó que mas de un shinobi le teme al Kazekage. Respeta, pero también teme.

Inusual? No, todo lo contrario, años siendo un despiadado muchacho dejó una impresión fuerte en la gente, Gaara lo entendía. Luego su esfuerzo dio frutos como actual líder de la aldea. Pero a el pasado nada lo cambia.

Por un lado, Sakura comprende el estatus de él, solo mucho tiempo, dolido, abandonado sin rumbo, una sensación algo desconocida para quien creció con padres amorosos. Sin dudas, era externamente entendible. Hasta ahí.

El dolor no experimentado por ella complicaba una buena relación, una buena charla, un buen momento entre ambos. Sus amigos habían entablado lazos con Gaara, mas allá de sufrir y correr, que pasaba si decía algo fuera de lugar que lo enojara u ofendiera? Los padres son una parte importante en su vida, cosa que él desconoce. Hablar tanto de ellos revivirá un llanto escondido? No podría con la culpa.

- Pasa- cerró la puerta con sorna, fue a su escritorio quitando papeles de cajones, acomodándolos cerca suyo entre él y Sakura.

- Mi informe debe estar listo cada tres días, actualizado y enviado a Kakashi, que espera.

Ambos sabían que lo último que Kakashi piensa es en el informe, pero no ríen.

- Claro que podrás moverte por Suna con libertad, se te será asignado un guía, compañero, guardaespaldas o como quieras llamarlo.

Su típica y abrumadora calma al informar hechos poco relevantes. Sakura apenas podía prestarle atención, hacia años no paraba a fijarse en los hermosos ojos de Gaara. Siempre fueron así de brillantes?

- Entiendo, gracias- se levantó de la silla dando un saludo formal al Kazekage.

- Cuando necesites algo solo llama.

Asintieron, y por rápida costumbre, extendió la mano. Ella le dedicó una sonrisa radiante, que mas educado podía ser? Encantador.

Siguiéndola con la vista hasta la puerta maciza, Gaara bufó.

Una cosa mas a su itinerario: vigilar que no le pase nada a la embajadora. Kakashi jamás le echaría en falta un descuido. Pero su naturaleza es no equivocarse, aunque no haya nada malo en hacerlo.

-0-0-

Suna. Calurosa, ajetreada en esta época de año y densa. Denso clima que mete la arena hasta donde no sabias que podía entrar. Densa gente que anda en muchedumbres por las calles. Densa arena.

El calor al que Sakura no se acostumbra en ninguna estación o aldea comenzó a darle problemas, que se debía sacar? Le quedaba la fina y rosada remera, acaso anhela un arresto por indecencia pública en Suna? No, claro que no, avergonzaría a Konoha y Naruto. Su amigo, el héroe.

Su amigo, quién apenas puede entender donde está parado. Últimamente lo halla perdido, confundido, su usual alegría desaparece con frecuencia, y preocupa a todos, incluso al que no lo conoce bien.

Hacia tiempo que Naruto no anda persiguiéndola, rogando una cita, una migaja de amor. Tendrá que ver?

Poco a poco se hace mas reveladora la distancia entre ella y Sasuke, él no vuelve a Konoha, lo está dejando ir, de manera dolorosamente lenta. Su anhelo de ser la Sra. Uchiha se desmorona como casa de naipes.

Que debía hacer? Que quería hacer? Desde niña soñaba con casarse y muchos niños llamándola "Mamá".

Con parsimonia, el sueño se alejaba como la arena.

Informes y nada mas, a pesar de desear explorar cada rincón de Suna. Fue reconocida como exhaustivamente responsable por hacer sus informes, tareas, o lo que sea con esfuerzo y detalles. Dejaría al Hokage con la boca abierta del gran informe sobre Suna.

- Déjalo!- Sakura fijó la mirada en un niño y su madre.

- Pero mamá!- el pequeño intentó en vano tomar un juguete que se le cayó a la calle llena, pero podía lastimarse.

- No, ven!- pobre niño, después de todo la vida está que reboza de decepciones.

- Toma.

Esa amabilidad innata de un ciudadano de Suna conmovió a Haruno.

Y caminando en una plaza muy concurrida, la dejaron con la boca abierta.

Que buen trabajo hizo Gaara con la aldea! Logró que todos fueran gente admirable: niños ayudando ancianos, adultos jugando y cortesía casi antinatural.

- Es... perfecto- y entendió por que proteger esa pequeña esperanza entre las dunas.

0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0

El primer informe estaba listo, lo poco que vi me bastó para muchas páginas, es un lugar adorable! Donde yo quisiera vivir, debería elogiar a Gaara por su gran trabajo.

Gaara. No es muy conversador, tampoco puedo comprenderlo bien, mi culpa? No, ni suya ni mía. Que puedo hacer por él? Estoy en Suna, y poco a poco mis recuerdos surgen. Espero que la incomodidad de un pasado que prefiero dejar atrás, no aparezca.

Eso quise, y me llamaron a cenar.

- No hay nadie mas?- noté enseguida como sólo Gaara y yo estábamos en la mesa.

- No, lo siento, antes era también Kankuro, pero está en una misión y no sé cuando vendrá, lo siento realmente.

- No, tranquilo, no me molesta, cualquiera diría que es una cita- reí, pero era difícil sacarle alegría.

- Si, así parece- continuó comiendo muy plácidamente.

Desde cuando Gaara es tan serio conmigo? Antes lo notaba distinto.

Pero mañana me encargaré de robarle sonrisas a mogollón. Es una promesa.

-0-0-

Alguien podría explicarme como demonios de día me muero de insolación y de noche de hipotermia? No tiene lógica! Maldición Gaara, enséñame como haces para aguantar.

No lo vi en todo el día, recorrí Suna un poco mas, sin alejarme de la zona conocida alrededor de la Mansión del Kazekage, y no dejaba de sorprenderme, sin dudas el calor impedía que me den ganas de vivir en la aldea, es un lugar encantador!

Bueno, mi informe prematuro dejó dos días libres en los que pasee con la acompañante que Gaara me seleccionó.

Un amor la chica, pero tan poco conversadora como su Kazekage, digo, me cae bien en lo poco que lo conozco, pero por favor! Una sonrisa, una mueca, un algo! Mas que pensar en mi deber de embajadora, pienso en sacarle una sonrisa a Gaara.

Tendrá cosquillas? Sería mi recurso final para verlo carcajearse.

Volví a la mansión llegando la hora de la cena, pero ni Gaara estaba, habrá pasado algo? Esa duda rondó mi cabeza un largo, haciendo recorrer toda la estancia. Y entré a la sala.

Kankuro y un escuadrón pequeño como de tres o cuatro personas, no veía bien por la única luz que venía era de la chimenea, y Gaara con una expresión de preocupación total.

- Mira, necesitamos ayuda, sabes de alguien experto en venenos?- su rostro se iluminó, el mio también.

- Yo- intervine contundente. Antes de que Gaara pudiera contestar la pregunta de su hermano, él mayor se acercaba mi.

- Si! Sakura! Tú me salvaste de Sasori! Puedes crear el antídoto para cualquier veneno!- wow, wow, wow, espera, que?

- Espera Kankuro, puedo intentar ayudar en lo que necesiten, pero no creo que mas, no soy lo que se dice experta, soy buena, Tsunade me dio buena educación en lo que venenos respecta.

Sus ojos brillantes, los de ambos, miraban expectantes. Rayos.

- Te necesitamos- repitió Kankuro- Es grave y tú eres nuestra esperanza.

No sé bien por que, pero vi que Gaara quería decir lo mismo, y prefiero oírlo de sus labios.

- Está bien.

Decidida, dejé que me guiaran al invernadero que ya conozco.

Esto será complicado, pero Gaara confía en mi, lo sé.

.

.

.

El fic va a Alessannd Leto, que siempre me apoya y le encanta el GaaSaku, espero que le veas potencial!

Un beso y quizás los leo en el próximo capítulo!

(Por que UN beso? Que mezquina que estoy...)