Glee Serie.

Genre: Romance.

Couple: Quinn Fabray/Rachel Berry

N/A: Esto es lo que produce el insomnio y escuchar fácilmente 15 veces seguidas "Touch me" con la vocesita tan sweety de mi Lea :3


Strawberry Lips.

"Nada es imposible" le habían dicho sus padres desde niña. Ahora ella pensaba que tenían razón. Solas, en su habitación, ese era el sueño perfecto de Rachel, que se estaba convirtiendo en realidad. Pero solo faltaba una sola cosa.

Sus cuerpos haciéndose uno.

Estaban a escasos centímetros, podían llegar a sentir el calor que emanaba el cuerpo de cada una. Sus respiraciones se mezclaban en el aire, labios de fresa, aliento a menta, eran una perfecta combinación en ese momento.

-Creo que… debo irme –dijo Quinn rompiendo el silencio tan incómodo que se había prolongado entre ellas, pero sin moverse de su lugar, ya que aunque no lo quiera admitir, necesitaba que estuvieran cerca.

-No –contestó la morena haciendo que un escalofrío recorriera la espalda de la rubia- por favor, no te vayas… Tócame –suplicó. Una oleada de calor llegó por parte de las dos.

-Rachel –susurró la rubia, la necesitaba, pero sentía que no podía- Yo soy… heterosex… -calló al sentir como la morena le rodeaba la cintura con las piernas y capturaba su boca en un beso hambriento.

Su ropa rápidamente acabó en el suelo y ellas en la cama, embriagándose con su elixir, perdiéndose en la piel de la otra, saboreándose como si fuera la última vez –sabían que no lo sería- nunca se hubieran imaginado que un trabajo de ciencias las haya unido de este modo.

Entre caricias y gemidos, sintiendo el ruido de sus corazones latir a mil por hora, acabaron rendidas una en los brazos de la otra. Nunca más iban a querer soltarse.

-Te amo, Quinn Fabray –aseguró con los ojos cerrados, antes de quedarse dormida.

-Yo también te amo, Rachel –respondió luego de un momento, sin estar muy segura si la escuchó o no. Pero no le importaba, a partir de esa placentera noche, se lo repetiría una y mil veces más; porque ya no iba a hacer hasta lo imposible por tener al jugador de fútbol a sus pies…

Ahora solo quería estar entre los brazos de la morena y embriagarse con sus labios sabor a fresa.