2 El día segundo

- ¡Trunks!- le llamó de nuevo aquella persona mientras reanudaba su dificultosa marcha.

-Goten- dijo en un susurro, comenzó caminar ya podía distinguirlo, suspiro aliviado ¡No estaba solo! Y era alguien conocido.

Al fin estaban frente a frente. Goten estaba flaco, demacrado, ojeroso y visiblemente a punto del desmayo -¿Qué sucede?- fue lo único que Trunks pudo preguntar, era lo único que rodeaba su mente y que le interesaba -¿Qué esta pasando?- Le insistió, le sacudía los hombros tratando de hacerlo reaccionar; pero el lucía fuera de si, como si de esa manera se refugiara de algo, no pudo resistirlo más, hacia tiempo que comenzaba a sentirse cansado únicamente quería dormir; cayo ante un asustado Trunks- ¡Goten!- pensaba que estaba muerto, se desespero, le sacudía de los hombros sin lograr que el muchacho reaccionara . Al fin había encontrado a alguien que le pudiera decir que era lo que pasaba…y caía al pavimento sin más ni más. Le golpeo la cara con fuerza, se sintió aliviado al escuchar un gruñido de protesta, si que lo había asustado. Lo alzo para llevarlo a la corporación, le sentía pesado; pero sin importarle camino hasta su hogar.

Llego cansado, lo dejo en el sofá, él mientras tanto se tendió en el otro mueble, estaba fatigado. Eran cerca de las 4 de la tarde y no supo en que momento se había dormido; cuando despertó olvido por unos segundos lo que estaba sucediendo, la realidad lo aturdió, aunque, al menos, ya no estaba solo. Dirigió su mirada al sofá donde se encontraba su amigo…ya no estaba.

-No, por favor… ¡Goten!- camino desesperado por toda la casa gritando el nombre de su amigo sin cesar hasta que llego a la cocina y lo vio sentado a la mesa con las manos entrelazadas y la mirada perdida

-¡Goten!- le llamo aliviado, si, aliviado, porque su presencia iba más allá de la búsqueda de respuestas, ahí tenía consigo a alguien con quien hablar, otra persona que le ayudara a soportar aquella extraña situación-Goten- le llamo nuevamente mientras se acercaba a él. El joven alzo la vista lentamente y miro a su amigo, fue la primera vez que Trunks le veía fuera de sí.

-Trunks- su voz era apagada- ¿Dónde estoy?- sus ojos habían perdido aquel brillo que tanto le caracterizaba

-Estas en mi casa- le dijo mientras se sentaba frente a él. Goten asintió, sin decir mas se cruzo de brazos y miro al piso fijamente

-¿Cómo llegue?

-Yo te traje

-Tú me trajiste- le miro extrañado. No comprendía del todo las palabras de Trunks, la mayoría no tenían sentido, desde hacia horas que casi nada lo tenía. El cansancio le venció, dejo caer la barbilla sobre su pecho y cerro los ojos. Comenzaba a quedarse dormido cuando una imagen llego a su mente: unas pisadas sangrientas en medio de la oscuridad, gritos escalofriantes que no parecían provenir de ningún lado hechos por seres en agonía, seres que sufrían, se veía solo en medio de los desgarradores gritos, de un llanto incesante, de las exasperadas llamadas de auxilio, se acordaba de tener miedo, de estar más asustado que nunca en su vida. Abrió los ojos repentinamente, respiraba rápido, estaba a punto de llorar

-¿Qué pasa?- le pregunto Trunks con preocupación

-No se, yo…- los recuerdos seguían llegando, uno a uno, oscuridad, sangre, gritos, miedo- Yo…no lo se

-Calma

-Si, sí…tengo miedo- aunque no recordaba cual era el origen de su pánico

-Necesitas descansar-Trunks se levanto a buscar comida, abrió el refrigerador, nada había ahí, el saiyajin aporreo la puerta molesto. Busco en las alacenas, solo quedaba la comida enlatada, la tomo sin dudar. Abrió cada lata con ayuda de un cuchillo pequeño, el abrelatas eléctrico no funcionaba y tenía que improvisar, lo sirvió en un plato y se lo dio a Goten junto con un gran vaso de agua

-Amigo, despierta…vamos, despierta…es comida- abrió los ojos con dificultad, animado por el olor a carne- lo siento, no había nada más

-Esta bien- A diferencia de lo que siempre hacía, Goten comía despacio, saboreando cada bocado, como si fuera su ultima comida

-Tú no comes

-Ya comí, Goten, aun estoy lleno- continuo comiendo mientras Trunks le observaba. Se preguntaba si sabía que pasaba, la razón de su obnubilado estado y su visible deterioro físico- Goten- alzo la mirada, continuaba comiendo, a pesar de hacerlo tan despacio no podía dejar de comer- ¿Cómo llegaste hasta aquí?

-yo camine-dijo mientras masticaba

-¿Por qué decidiste venir aquí?- Goten se quedo pensando unos minutos para la desesperación de Trunks- Amigo

-No recuerdo, no ahora, necesito dormir

-Esta bien. Puedes dormir en una de las habitaciones de huéspedes, cuando te sientas mejor hablamos ¿esta bien?

-claro- Goten se dio cuenta de que comenzaba a anochecer, un escalofrío recorrió todo su cuerpo y el miedo le invadió –Prende las luces

-No hay electricidad- Goten le miro desesperado, al borde de las lagrimas, lo que acaba de escuchar era imposible, sin luz frente a la oscuridad

-por favor…¡préndelas!

-¡Cálmate!... ¿Que pasa?

-No se… ¡Solo prende las malditas luces!

-No me grites- se fue, Goten aun temeroso permaneció en la cocina, aguardando el regreso de su amigo. Trunks regreso unos 20 minutos más tarde con varias linternas. Intento, en vano, hacer funcionar la planta eléctrica de emergencia hasta que decidió dejarla por la paz por el momento, su amigo estaba histérico con la oscuridad y en su estado era mejor estar ahí con él antes de que viera la noche y le diera un ataque nervioso

-son linternas. Le dejo una sobre la mesa- puede estar prendida por 2 semanas y su luz es de alta densidad, ilumina todo…así que puedes estar tranquilo- Goten la tomo entre sus manos y la acerco a su pecho

-Esta bien- atino a decir. Trunks encendió su linterna, su amigo le miraba a la expectativa como si cada movimiento fuera nuevo.

Goten dormía profundamente, en una de las habitaciones de la planta alta; Trunks trataba de arreglar la planta eléctrica de emergencia ayudado por una de las linternas. No podía dormir, estaba más que descansado, su energía regresaba poco a poco.

Ya había anochecido cuando logro que la planta eléctrica funcionara, por fin había luz eléctrica en la corporación. Iba a intentar componer un auto; pero decidió dar un recorrido por la casa, quizá hubiera algo en una habitación, una pista, lo que fuera que le diera indicio de lo sucedido. Recordó entonces que su madre siempre llevaba un diario de trabajo donde apuntaba sus nuevos proyectos y sus avances, talvez ahí hubiera algo, solo era cuestión de buscarlo

Dio con el diario en la habitación de sus padres, se hallaba sobre la cama, cerrado y limpio, como si nadie le hubiera tocado jamás.

Salio al balcón a leer, vio una ciudad en penumbras, su reloj marcaba las 144 horas, 4 minutos y 9 segundos.

-Ya han pasado 24 horas- exactamente a las 144 horas, 0 minutos, 0 segundos un rayo atravesó el cielo nocturno, poco tiempo después siguió el estrepitoso trueno, segundos después una lluvia torrencial que le obligo a entrar, se sentó en la cama abrió el diario…"Propiedad de Bulma Brief" acaricio el nombre de su madre, preguntándose donde estaba o si tan siquiera estaba bien. Cambio la hoja, el diario comenzaba un 15 de enero 2 años atrás, con un proyecto de una nave espacial con mayor resistencia y velocidad. Busco una fecha más reciente "Sábado 6 de marzo" era del año en curso, solo había varios dibujos de unos planos sobre una nueva memoria para PC, paso a la fecha 14 de marzo, ahí su madre había escrito una serie de cifras bajo las siglas "HWC" el total ascendía a 3, 235, 000 zenin

-HWC…-no, las iniciales no le eran familiares, cambio la hoja hacia el 17 de marzo, hallo planos y planos de decenas de proyectos; era evidente que aquel día había estado ocupada o refugiándose en su trabajo de algún problema, como solía hacerlo cuando se peleaba con su padre.

Había algo peculiar en la pagina fechada el 18 de abril, Bulma había escrito "En el templo de Kami-Sa…" y después ya no había más. Parecía que algo había llamado su atención o talvez le obligo a dejar de escribir. ¿Por qué lo había escrito? Su letra era casi ilegible, señal de que lo escribió apresuradamente, la ultima "A"estaba unida a una letra incompleta, presumiblemente una "M", eso quería decir que dejo de escribir abruptamente, talvez su familia estuviera refugiada ahí, en el templo de Kami- Sama o simplemente ahí se hallaban las respuestas que tanto ansiaba saber.

Ya eran las 2 de la mañana, su reloj marcaba las 142 horas, 23 minutos, 16 segundos, trato de quitárselo; mas cada intento era inútil. Busco en al diario algo sobre ese reloj; quizás su madre se lo había puesto pensando que él entendería la razón, algo que no estaba haciendo. Hojeo las paginas; pero nada de lo ahí escrito hacia referencia a ese reloj.

Comenzó a sentir sueño, se dirigió a su habitación llevando el diario de su madre consigo. Se acostó en su cama mirando las gotas de lluvia estrellarse contra su ventana mientras el ruido adormecedor del torrencial aguacero lo dejo profundamente dormido.

Eran las 135 horas, 48 minutos, 12 segundos y aun seguía lloviendo cuando Trunks despertó, se percato de que había dormido con el diario de su madre al lado suyo, la extrañaba, a ella, a Bra, a su padre, quería estar soñando y que todo fuera como antes.

Se levanto, no ganaba nada pensando en como era la vida antes.

Mas que nada tenía una frustración muy grande, su ultimo recuerdo fue cuando entrenaba con su padre en la cámara de gravedad y después despertó a un mundo vació que estaba así sin ninguna explicación, sin saber si pudo haber hecho algo o no para evitarlo.

Se asomo a la habitación donde dormía Goten, aun traía en la mano la linterna prendida, esta fue la primera vez que le veía tan aterrado por la oscuridad, como un niñito.

Regreso al baño de su habitación, decidió ducharse y quitarse esa barba que no le agradaba en nada, era incomoda y le picaba el cuello.

Bajo a la cocina, reviso las alacenas en busca de comida enlatada, muy a su pesar, la única que tenía disponible. Abrió 4 latas de jamón con eso sería suficiente para él, se sirvió agua en un enorme vaso.

Mientras desayunaba leía con atención las ultimas palabras que su madre escribió en el diario "En el templo de Kami-Sa…" Tenía que llegar hasta Karin, hablar con Dende, suponiendo que seguía vivo, saber si sus familias o al menos la suya estaban a salvo- Tengo que ir ahí- y en cuanto Goten despertara le diría. Esperaba que el descanso le hubiera repuesto la mente, que a ratos parecía tan perturbada.

-¡Trunks!- escucho la voz de su amigo

-Estoy aquí- contesto- en la cocina- miraba el reloj ¿Por qué se lo habían puesto?

-Buenos días- saludo Goten. Se le veía mucho mejor más descansado y con más ánimo. Se sentó frente a su amigo, únicamente traía el pantalón azul con el que durmió- llegue- dijo triunfante- pude llegar a la corporación y tengo hambre- Trunks le ofreció su plato que Goten tomo sin pensarlo dos veces

-¿Y tu?

-Estoy satisfecho- tomo la cuchara y comenzó a devorar, tanta era el hambre que tenía- Estas mejor que ayer- Goten se detuvo lo miro interrogadoramente- ¿Qué pasa?

-Es que estoy tan entusiasmado por estar aquí, que olvide que no recuerdo como llegue- Trunks no podía creerlo, la noche anterior le había hecho la misma pregunta ¿Cómo era posible que no lo recordara?

-Yo te traje te lo dije ayer… ¿Qué te paso?- El joven Son bebió un poco del agua de Trunks, talvez así pudiera recordar algo, todo en su mente era una maraña de cosas sin principio ni fin.

-No estoy seguro- una terrible desesperación invadió a Trunks. Tan cerca y tan lejos. No, no podía permitirlo debía ayudarlo de alguna manera

-¿De que no estas seguro?

-Es que…- y callo por un par de eternos minutos

-¿Qué?- pregunto Trunks irritado por la espera

-Es que- intentaba poner sus ideas en orden- no, no se- dictamino finalmente- Trunks estaba iracundo, toda su voluntad la centraba en no insultarlo. Debía calmarse, lo más probable era que algo hubiera pasado con su amigo, había dormido varios días o quizá meses, no sabía lo sucedido en todo ese tiempo, no tenía derecho alguno a decirle nada.

-Trunks- le llamo. Aquel ya había logrado calmarse, no era Goten quien lo traía furioso, era esa frustración de no saber lo sucedido, de no tener idea del paradero de la gente y sobretodo de su familia, todo eso le hacia exasperarse

-Goten- decidió ayudarle a recordar, no sería la primera vez, le ayudaba en sus tareas y a estudiar para sus exámenes- vamos a tratar de recordar - y esta vez sería como una de esas

-… ¡si, esta bien!- le contesto entusiasmado

-Muy bien ¿recuerdas el día de la fiesta en la casa de mi amigo de la Universidad?

-Si, fue el ultimo día que te vi despierto- el escuchar esas palabras hizo que Trunks quisiera preguntarle un sin fin de cosas, saber todos los detalles, pero debía ser paciente, ir paso a paso

-¿Cómo que la ultima vez que me viste despierto?

-Según me dijo Gohan, tu padre te golpeo en la cabeza mientras entrenaban y te dejo en coma. Tu madre te llevo al hospital y ahí te hicieron muchos estudios y después dijeron que despertarías en cualquier momento, luego…luego tu mamá te llevo a tu casa, aquí, con una enfermera que te cuidaba, dijo que aquí estarías mejor que en cualquier hospital. Yo venía a verte todo el tiempo

-¿Cuánto tiempo estuve así?

-Pues mas de un mes y entonces…entonces- se percato de que Goten temblaba, su respiración se agitaba, trataba de tranquilizarse entrelazando sus manos- no… no recuerdo- nunca antes le vio tan aterrado. Lo que fuera que paso repercutió tremendamente en el joven saiyajin -Ese día- Goten lucía mas tranquilo debía calmarse, retomar el control sobre si mismo- salía de la escuela, recuerdo que a todos nos llamaba la atención que el cielo se estaba volviendo rojo y nadie daba razón del porque y siempre se hablaba de un animal salvaje que atacaba a la gente

-¿Un animal salvaje?

-Si- contesto mientras recordaba las noticias, los periódicos y las trémulas imágenes de cadáveres despedazados, golpeados, yaciendo en su propia sangre- mataba por las noches, se ofrecieron recompensas por él; pero nadie sabía su paradero, la confusión aumentaba entre todos, comenzaba a morir una increíble cantidad de gente alrededor del mundo, lo raro era que en ciudad del Oeste y en ciudad Satan nadie moría, mucha gente comenzó a mudarse hacia esas ciudades. Los ataques tenían las mismas características, incluso atacaban a niños y ancianos…Gohan me llamo- Trunks asintió en espera de la continuación- Me contó que Oob había ido a la montaña Paoz para decirnos que nuestro padre había desaparecido desde hacia un mes atrás, fue a nuestra casa pensando que mi papá estaría ahí. Por más que me concentre no pude sentir su ki, fui a casa y después de eso no se que paso- se levanto repentinamente, camino de un lado a otro esforzándose por traer a su mente aquellos recuerdos que el mismo, de alguna forma, había borrado ¿Para que borrar parte de su memoria?- solo tengo…no se…como si fueran fotografías, fragmentos de de recuerdos y son horribles, también los gritos, el llanto, la oscuridad…- Tenía un nudo en la garganta, si el padre de Goten desapareció ¿Qué demonios fue del suyo? ¿Le habían hecho algo? ¿Trato de defenderse? Un sin numero de preguntas se agolparon en su mente, el corazón se le estrujaba pensando en cada posibilidad que guiaba hacia la fatalidad ¿Qué tal si su padre en realidad estaba muerto? Y él mientras tanto dormía tranquilamente sin poder hacer algo aunque fuera un miserable intento. Aquello comenzaba a trastornarlo, la desesperación por no saber exactamente lo sucedido no lo dejaba pensar.

Inconsciente como un muerto y todos los de su familia talvez si lo estuvieran y él sin hacer nada… ¡Era culpa suya! Pudo haber defendido a su familia…no, no era su culpa, ¡Era de él! De su padre, fue el quien le golpeo, lo dejo fuera de combate, le robo un valioso tiempo de su vida que talvez hubiera servido para salvarle la suya.

Goten, a su vez, intentaba arduamente darle sentido a esas "fotografías" aisladas en su mente, a los gritos y el miedo a la oscuridad. Su cabeza era un remolino de recuerdos desperdigados hacia todos lados sin aparente unión.

Trunks se quedo sentado a la mesa pensando en su despertar, en el presente y en ese incierto futuro ¿Qué hizo para merecerlo?

Goten miraba por la ventana, miraba las calles vacías, la lluvia que caía sobre ellas y el cielo casi negro que apenas dejaba pasar un poco de luz, sin duda distinto al cielo rojo tan espectral que vio por última vez. Suspiro, el mundo cambio, el lo presencio, él lo olvido, aporreo ambos puños sobre la pared, aquello llamo la atención de Trunks, no pudo evitar voltear; pero Goten tenía algo en su espalda que dejo boquiabierto al joven Brief

-Goten

-¿Qué?

-¿Te hiciste un tatuaje?- que pregunta tan extraña…él con un tatauaje… eso nunca, su madre le mataría o mínimo lo sacaría de su casa con solo escuchar que se pondría un tatuaje

-No… ¿Por qué?- Trunks se levanto para acercarse a su amigo-¿Qué pasa?

-No te muevas trato de leer

-¿Leer?- pregunto molesto- ¿Leer que?

-Tienes un tatuaje en la espalda con unas letras y números "MLQS 4,1"

-¡no puede ser!- le dijo incrédulo- nunca me he hecho un tatuaje y si lo hiciera no sería así

-Pues aquí lo tienes y por lo que veo no sabes que quiere decir

-No me interesa que quiere decir- le interrumpió mientras se hacia a un lado- me interesa como llego ahí

-Yo también tengo algo que no se como llego y no se que quiere decir- y le mostró su reloj plateado que marcaba las 134 horas, 30 minutos, 28 segundos- ¿tú lo sabes?

-No- contesto para la desilusión de Trunks- si tú no lo sabes mucho menos yo

-¿Por qué que querías venir a la corporación?- pregunto recordando la emoción de su amigo por estar ahí

-Porque sentí tu ki. De lo poco que recuerdo es que desperté en un bosque, que el cielo seguía rojo y tenía mucho miedo, no sabía donde estaba mi hermano, mi madre o mi padre y cuando quise sentir su ki solo pude sentir tu presencia, constante y disminuida y me guié por ella hasta aquí, aun muriendo de hambre y de sed, porque tú eras lo único vivo que pude encontrar- si, Trunks sabía exactamente lo que debió haber representado un ki en mundo donde no había nada ni nadie, una esperanza en medio de la oscuridad

-y si te dijera que tal vez hay algo en la torre Karin

-Te preguntaría que te hace pensar eso

-Tú me conoces desde siempre- y tomo el diario de su madre de la mesa- sabes que no digo nada a menos que este seguro

-¿y lo estas?- Trunks le miro con decisión

-…No- Goten no supo que decir, estaba desconcertado

-No…entonces ¿en que te basas para decir lo de la torre Karin si no estas seguro?- Trunks abrió el diario en la pagina donde estaba escrita la frase incompleta que su madre escribió. Goten lo leyó y le dirigió una mirada interrogadora a Trunks- ¿Qué se supone que es esto?

-Mi madre lo escribió

-Ni siquiera esta completo

-No importa si esta completo o no, ella lo escribió por algo y voy a ir a la torre Karin

-Talvez era cualquier cosa

-No, en este diario mi madre solo escribe sobre trabajo, si l o escribió aquí es porque estaba apresurada por algo

-¿Y quieres ir ahí confiando en unas palabras que tu madre escribió en su diario? Es posible que no haya nada ahí y este tan vació como lo esta aquí

-Y es posible que no- le esgrimo- es posible que todos estén ahí, que ahí nos digan que esta pasando

-no me voy a ir de aquí- contesto firmemente- no pienso regresar a viajar por la noche hasta ahí. Yo no puedo volar, mi fuerza es la de un humano cualquiera, no podría defenderme de lo que sea que quise olvidar y tú estarás muy ocupado solo para defenderte…

-Yo estoy igual que tú- Goten se sorprendió, pensó que era el único- no puedo volar, me canso muy rápido, como menos y no tengo fuerza, ni siquiera puedo sentir el ki…pensé que se debía a mi debilidad o a que acababa de despertar; pero ahora no se a que pueda deberse- ambos callaron por varios minutos, ¿no eran más saiyajin? ¿Ahora debían limitarse a ser simples seres humanos?

-Iré a la torre Karin- quebranto Trunks el silencio- y apreciaría si quieres venir conmigo; pero si no es así puedes quedarte aquí todo el tiempo que necesites. No pienso quedarme aquí a esperar que pase algo que probablemente no pase

-No tienes idea, no sabes que hay allá afuera

-¿Tú si?-Trunks salio de la cocina dejando ahí a un pensativo Goten. Si lo sabía pero no lo recordaba, solo sabía que había que había que tener cuidado, que debía tener miedo y proteger su vida a como diera lugar

Eran las 132 horas, 27 minutos, 54 segundos, continuaba lloviendo. Trunks arreglaba un par de cápsulas en las que guardaría lo más esencial para emprender el viaje, estudiaba un mapa que tenía desde hacia tiempo pero que casi nunca veía, no había mucha distancia desde ciudad del oeste a la torre Karin, sin embargo, caminando y con el clima terrible que tenían tardaría más de dos semanas si no lograba componer un aeroauto o conseguía volar.

Tomo las cápsulas que ya había reparado y metió todo lo necesario, solo faltaban las provisiones; pero eso sería para después. Bajo al taller para tratar de componer algo que pudiera llevarlo rápidamente hasta Karin; pero cualquier cosa que intentaba fallaba, el motor simplemente no encendía

-No parece funcionar- le dijo Goten mirando su infructuoso esfuerzo desde la puerta- talvez deberías dejarlo…de las pocas cosas que recuerdo es que nada funcionaba

-No había luz- le dijo secando su sudor- y lo compuse

-Hay cosas que están fallando, amigo. Intente hacer funcionar un auto y no funciono- Trunks no hizo caso, ¿Qué podía saber Goten? El no sabía mucho de motores y maquinas

-De cualquier manera seguiré intentando

-Tu has de ser quien mejor sepa sobre estas cosas y si no has logrado arreglarlo es porque en verdad no funciona, talvez sean como nosotros que perdimos nuestras habilidades como saiyajin- Goten se acerco al auto que Trunks por décima vez intentaba reparar, este se quedo quieto y dejo sobre la mesa de metal sus herramientas, ya llevaba tres horas ahí sin lograr nada- he decidido acompañarte, eres mi amigo y no voy a dejar que vayas solo

-¿Estas seguro? – pregunto recordando el miedo que Goten había adquirido a la oscuridad

-Sí, tal vez todos se refugiaron en la torre y no pueden bajar a la tierra, debemos ir, aunque sea para saber que yo estaba en lo correcto y lo que tu madre escribió no significa nada

-Perfecto- Trunks le dio una palmada en la espalda, realmente apreciaba lo que su amigo estaba a punto de hacer, enfrentar ese terror por acompañarle cuando no le costaba nada quedarse en la corporación totalmente a salvo.

-Pero si vamos a salir hasta Karin debemos de llevar con nosotros algún tipo de arma

-¿arma?- pregunto sorprendido

-Si, armas…recuerdo cuerpos mutilados y gritos. No tenemos poderes y no quiero que me pase lo mismo que a la gente que vi.

-Esta bien, las buscare

Eran las 129 horas, 35 minutos, 12 segundos, mas de las tres de la tarde y la lluvia no parecía dar tregua ambos jóvenes se encontraban en la puerta principal de la corporación alistando los últimos detalles, Trunks llevaba un estuche con varias Cápsulas, ahí se incluyan ropa, comida, agua, linternas, naves que pretendía arreglar en algún momento en el camino y armas de varios tipos. A parte, Goten traía consigo un revolver diseñado contra el agua y Trunks una pistola tipo escuadra que pertenecía a su abuelo, la llevaba más por insistencia de su amigo que por nada, creía absurdo llevarla consigo.

Fue Trunks el primero en dar un paso fuera de la casa, en ese momento la lluvia ceso, tan solo quedo un cielo oscuro. Se miraron entre ellos sin duda eso fue raro, Goten le quito el seguro a su arma y la dejo lista para disparar. Comenzaron el largo trayecto que sería llegar a la torre Karin, Trunks caminaba con tranquilidad, muy por el contrario iba Goten alerta a cada cosa que surgía en el camino.

Estuvieron caminando cerca de una hora hacia la salida de ciudad del oeste, todo estaba demasiado tranquilo y faltaban un par de horas para que oscureciera

- Hay que buscar un lugar donde ocultarnos antes de que se haga de noche- le dijo Goten

-Vamos a perder tiempo, quiero llegar lo antes posible

-no sabes lo que dices…hazme caso hay que buscar un lugar donde quedarnos

-No- había sacado la terquedad de su madre, cuando decidía algo era difícil hacerlo cambiar de opinión.

-Trunks, estoy hablando más en serio que en toda mi vida…- y escucharon un ruido, como si fueran pisadas, Goten alisto su arma, Trunks también lo hizo. Buscaban el origen de los ruidos nada parecía estar cerca.

Goten no daba crédito a lo que veía…Huellas ensangrentadas de un simio que aparecían plasmadas en la calle, apareciendo una detrás de otra, como si el animal fuera invisible y caminara hacia ellos, Trunks también lo vio, la sangre se le helo, algo en su mente le decía que estaba frente a un peligro inminente que debía huir o luchar si quería salvar su vida ¿pero como saber que hacer si ni siquiera veía a quien enfrentaba?

-Co…corre- le dijo Goten que trataba de sacar fuerzas de donde no tenía- corre por tu vida- y ambos corrieron a todo lo que podían mientras escuchaban los aullidos y como un animal salvaje corría detrás de ellos, ni siquiera querían voltear a verlo. Olvidaron las armas, lo olvidaron todo, solo tenían que sobrevivir, era lo único que importaban. Llegaron a las puertas de una iglesia, forcejearon sin lograr abrirlas, Trunks juraba que su corazón latía fuertemente, podía escuchar cada latido con claridad, era lo único que podía oir. Finalmente pudieron abrir las puertas y las cerraron poniendo todo su peso en ellas, pero aquel animal o lo que fuere seguía tratando de abrirla, arañando y gruñendo, Trunks respiraba tan rápido que creía que sus pulmones le iban a estallar, Goten incluso derramaba lagrimas por el horrible terror que lo embargo. Tras una eternidad que en realidad fueron unos segundos la puerta dejo de ser agitada, no hubieron más gruñidos ni arañazos, todo volvió a la calma.

Goten apoyo su cabeza sobre la puerta, Trunks temblaba, ni siquiera Majin Boo le hizo temer tanto por su vida

-Tenemos que poner los bancos para trancar la puerta- dijo Trunks cuando al fin pudo articular una frase coherente. Goten asintió, comenzaron a mover los bancos cercanos de la iglesia

-Es fue…horrible- el saiyajin de cabello negro cerro los ojos tratando de regularizar su respiración. Trunks sintió que alguien le miraba, dirigió su mirada hacia el altar, como deseaba estar alucinando.

Una figura alta, con un habito negro estaba delante del altar, le miraba con unos escalofriantes ojos rojos como el rubí, sosteniendo su báculo en su mano derecha, lo alzo lo más alto que pudo y lo dejo caer resonando su caída por todo el lugar.