-Capítulo 2-

You Win

Hacía un día triste en Londres, un día nublado y húmedo. Andando y andando, callejeando por la ciudad, John intentaba distraerse. Intentaba contemplar el paisaje, dejar la mente en blanco aunque fueran dos minutos… Pero ni eso. Se acerco al parque más cercano y desierto que encontró y se sentó en un banco. No había nadie alrededor, nadie sabia que el estaba ahí, nadie le veía, nadie. Le dolía la cabeza… Sería del tiempo. Apoyó la cabeza en los brazos apoyados en sus piernas, y sin poder mas empezó a llorar. No entendía por que pero lo necesitaba, gritó y se desfogó. Lo más alto que pudo. Se sentó en uno de los columpios del parque, dejando la cabeza sobre aquellas cadenas y rezando sin saber rezar, que no estuviera muerto. No podía ganar, no. Está vivo seguro. Pero… ¿Y si no? Necesitaba pasar página, pero no podía. Así que decidió volver a casa.

De camino, se encontró con muchas parejas felices… ¿Había perdido el tiempo?¿Se habría dado cuenta de lo que sentía por Sherlock si nada de esto hubiera pasado? Aunque bueno, igual era una exageración de sentimientos por el hecho de un cambio radical en su vida, como era la muerte de su mejor amigo. No estaba seguro, se sentía confuso, le dolía la tripa… ¿Amor?¿Amistad? No sabía que pensar, todo en su cabeza era un lío de cordeles de colores y no sabía por donde empezar a tirar, por donde desenredar todo eso que el sentía pero no sabía como exteriorizar y asimilar. Más de tres años de amistad, y el sentía que había pasado como el agua entre las manos…

Según llegaba a casa, de lejos se fijó en que la puerta estaba abierta… ¿Había vuelto?¿Era el? La Señora Hudson nunca se dejaba la puerta abierta… No… Imposible…

John corrió hacía aquella puerta entornada, como si no hubiera un mañana, se saltó dos semáforos y finalmente llegó. Entró. Cerró la puerta de un portazo.