"Ni Naruto ni todos los personajes me pertenecen, solo los tomo prestados para crear mi historia"

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Capítulo 2: Vergüenza.

Estaba en frente de uno de los shinobis más fuertes del país del fuego, él era toda una leyenda, Itachi Uchiha, un shinobi de rango S, era extremadamente fuerte, incluso era más fuerte que ella, uno de los más fuertes del país del fuego y de todo el mundo ninja. Hacía momentos, se sentía fuerte, valerosa, con muchísima confianza y seguridad. Ahora, al ver a ese hombre con varios puntos de chakra cerrados y golpes por todos lados, quería que la tierra la tragase.

Era curioso; nunca había pasado palabra alguna con ese hombre, a pesar de vivir en la misma aldea. Sus distritos estaban muy alejados además, ella sabía que entre ambas familias había cierta rivalidad por su doujutsu. Aunque pensaba que aquello era una estupidez, ya que ambas familias tenían que cooperar por el bien de la aldea, ahí estaba, peleando con el heredero de del Clan Uchiha.

En cierto punto tenía miedo, aunque no trataba de demostrarlo, ella quería ser fuerte, no solo aparentarlo. Tal vez él era un digno contrincante, con el cual podría medir sus habilidades.

Pero en que estaba pensando, el hombre en cuestión era Itachi Uchiha, ella estaba fuera de su rango, de sus habilidades. Aunque estaba débil tenía que recordar que solo había cerrado la mitad de sus puntos de chakra no el total que había en su cuerpo. La heredera del Clan Hyuga había golpeado a el heredero del Clan Uchiha y está siendo mujer no había recibido ningún rasguño eso sí que era una buena vista para su Clan.

Sonrió, pero poco le duro la sonrisa, de pronto vio como las pupilas de sus ojos iban cambiando de un negro a un rojo intenso con tres aspas, no había dudas, había activado su Sharingan y eso era todo un problema.

Inmediatamente retrocedió dando dos saltos atrás, pero era tarde había caído en un genjutsu.


Itachi se había perdido en el mirar de la joven, eso ojos blancos, definitivamente era un Hyuga, pero una cualquiera, era nada más ni nada menos que la joven heredera ¡¿Por qué Hinata Hyuga lo había golpeado de esa manera?! Entendía que el accidentalmente había tirado una shuriken y que tal vez ella pensó que él quería herirla pero eso justificaba que lo golpeara de esa manera.

No, por supuesto que no.

Mientras esta le clavaba la mirada él no sabía cómo sostenerla, asumía que ella se vio atacada, pero no creyó que a esas horas alguien rondara por esos lados de la aldea ¡Y menos una Hyuga! ¡Ellos vivían al otro lado de la aldea!

Suspiro levemente tratando de tranquilizarse, tenía que pensar en algo rápido antes de que la chica en cuestión lo terminase de golpear. Aunque lo dudaba, nunca subestimaba a un oponente, mucho menos a una mujer que lo había dejado en tan malas condiciones.

Intento hablar, pero nada salía de su boca, no solía ser tímido ni mucho menos, pero de momento no podía articular palabra alguna. Mentalmente suspiro, se vio forzado a intentar lo más estúpido que hizo en su vida, pero no le quedaba de otra.

Activo su línea de sangre, y la encerró en un genjutsu, no muy poderoso, pero lo suficiente como para hablar con ella sin que fuese golpeado, ya que dentro de su Sharingan, él era el único que podía controlar su mundo.


Hinata noto como estúpidamente había caído bajo ese Genjutsu, se sentía idiota al no haber sabido cómo reaccionar antes. Se vio parada en un lugar que desconocía totalmente, entonces noto como Itachi Uchiha salía de una casa, ella simplemente no podía dejar de mirarlo. Seguía sus pasos mientras notaba como poco a poco llegaba al lugar en el que se encontraba ella, lo vio colocar blancos para hacer tiros de shuriken y entonces, supo lo que había pasado, susurro un ahogado "basta" e inmediatamente el genjutsu desapareció.

Ahora se sentía como una completa estúpida, se había precipitado y había caído en un accidente que por poco acaba con el joven que tenía enfrente. Miro sus ojos, su Sharingan estaba desactivado, sentía como podía traspasarla y ella lo único que sentía era una completa vergüenza como la que jamás había sentido.

Mientas él solo la observaba en silencio, su rostro se teñía de diferentes tintes de rojo, había entrado en un trance, después de unos segundos noto como él hizo un leve mueca de dolor y solo atino a sostenerlo.

-¡Permítame ayudarlo!- hablo entre nerviosa y apurada, mientras lo ayudaba a sentarse, al parecer o el chico estaba muy herido, o era demasiado antisocial como para hablarle.

Hinata saco de su estuche ninja unas vendas y comenzó a vendar el brazo, de Itachi, aquel que había recibido más daños. Activó su Byakugan y comenzó a examinarlo vio muchos de sus puntos de chakra cerrados y supo que la única manera de reactivarlos era usando nuevamente el puño suave, pero sabía que Itachi no era un miembro de su Clan y no sabía si lo soportaría. Además, temía causarle dolor a alguien que no se lo merecía.

-Tendré que reactivarlos nuevamente, de esa manera podrás moverte nuevamente sin problemas- Itachi asintió y Hinata continuó hablando, aunque a cada palabra que soltaba perdía valor- pero para reactivarlos, tendré que golpearte de la misma manera que ya lo he hecho.

Itachi trago pesado, ¿Acaso nuevamente tendría que soportar esos golpes? Sabía que muchas opciones no tenían, era eso o eso.

-De acuerdo.- respondió resignado.

-Bien, prometo que no lo haré tan doloroso.- dijo tratando de animarlo, pero hizo todo lo contrario.

-"Un momento… ¿Acaso dijo TAN…?"

Demasiado tarde como para intentar replicar, ya que la serie de golpes había comenzado. Debía decir que la Hyuga era buena en lo que hacía, seguramente ese Byakugan había sido duramente entrenado. Itachi reprimió algunos sonidos de dolor, aunque era fuerte, la red de chakra era delicada.

Luego de algunos golpes esta se detuvo. Pero Itachi no estaba mejor, él debía guardar reposo, pero ¿Cómo haría para llegar a su casa, si apenas podía moverse? Decidió tomar la responsabilidad del asunto aunque debía admitir que estaba demasiado temerosa, por un momento pensó en dejarlo ahí, a su suerte, pero su corazón y sus enseñanzas no se lo permitieron.

-De acuerdo, supongo…-suspiro resignada, se armó de valor con miles de preguntas que la inundaban y prosiguió- que tendré que llevarte hasta tu hogar. Desconozco técnicas de invocación y realmente no quiero que esto se me salga de las manos, ¿Qué pensaría padre…?

Pero la última pregunta lo había dicho demasiado alto e Itachi se había sentido como una carga. Lejos de querer hacerlo sentir mal, lo decía en cuanto que culpa había sido de ella y no quería avergonzarse por aquello.

-No te preocupes. Me iré solo, no me creas tan débil.

Itachi comenzó a pararse le costaba un poco mantenerse estable ya que los golpes lo habían dejado un tanto adolorido, y comenzó lentamente a caminar, mientras dejaba a una confundida Hinata detrás de sí.

Sus pasos eran algo torpes, arrastraba los pies y tosía cada vez que podía, trataba de mantenerse derecho pero sin darse cuenta se encorvaba una y otra vez.

-"Supongo que será más complicado de lo que creí…"

No importaba cuanto le costase, llegaría bien a su hogar, no levantaría sospechas en lo absoluto. Fue entonces cuando sintió una cálida mano aferrarse a su espalda y sintió como su brazo derecho era elevado y colocado en el fino cuello de una chica.

-Sé que no eres débil, pero en mi Clan siempre ayudamos a quienes lo necesitan y más si la que te provoco este estado fui yo, de alguna manera tengo que compensarlo.- luego le regalo una tímida sonrisa, cosa que la descolocó mucho, hacía un buen tiempo que ella no sonreía de esa manera.

-Está bien.- respondió al sentir la calidez de su sonrisa.

Y así siguieron el recorrido, caminaron un corto trecho y Hinata noto como llegaban a los territorios Uchiha, estar ahí, a esa hora, con el mismo Itachi Uchiha, golpeado y ella llevándolo no era para nada una experiencia agradable.

Siguieron caminado, de pronto noto como algunas miradas tras las cortinas de las casas se posaban en ellos, Itachi las ignoraba y ella hacía el esfuerzo por hacerlo también, pero noto que al entrar a los terrenos Uchiha, Itachi caminaba normalmente aunque lo hacía despacio y por un momento una imagen de ellos dos juntos abrazándose le provoco un puntazo un el estómago, "esta es una mala idea" se recriminaba una y otra vez.

-Allí es.

Hablo Itachi mientras que señalo una de las casas que estaba frente de aquella muralla que estaba adornada con el símbolo de su Clan. De inmediato la reconoció como la que había visto en el genjutsu de Itachi.

-Bien, ya llegamos, yo he cumplido y lo mejor será que me vaya.- hablo extremadamente nerviosa sentía su corazón galopar a mil por horas, sabía que si se quedaba un segundo más probablemente se desmayaría.

-Gracias…- fue lo único que pudo susurrar antes de que Hinata desapareciera tras una cortina de humo.- Es algo extraña…- dicho esto se adentró en su hogar.

Ambos tendrían una larga noche.


Un nuevo día había llegado, Fugaku estaba en la estación de policía desde muy temprano, sentado sobre su escritorio unos golpes llamaron a su puerta.

-Adelante.

Detrás de la puerta pudo ver a Kagami, el padre Shisui, se acercaba hacía su escritorio con algunos informes en las manos y consigo además traía una cara digna de un funeral.

-¿Qué sucede Kagami?

-Estos son los informes que me ha pedido.

-¿Eso es todo?

-Sí, eso es todo por ahora.

Kagami envuelto en la curiosidad se estaba dedicando a retirarse a paso lento mientras se debatía en preguntarle o no, el nuevo rumor que había dentro de su Clan y que probablemente, dentro de no mucho estaría en boca de todos los de la aldea.

-¿Estás seguro que no sucede nada más?- pregunto Fugaku nuevamente, se sentía extrañamente fijado en la cara de Kagami al voltear, sabía que escondía algo, la tensión que se había transformado en el aire lo comprobaba.

-Bueno… verás… hace rato, mientras caminaba hacia acá oí a varias personas hablando acerca de que vieron a tu hijo…- dudo en seguir- Itachi abrazado de una Hyuga quien lo acompaño hasta la puerta de tu hogar y desapareció después.

Fugaku inconscientemente golpeo la mesa.

-¡¿Mi hijo Itachi con una Hyuga?! Debe ser un error.

-Por lo que se no lo es, hay gente que incluso asegura que ellos estuvieron peleando hasta muy tarde y que ella ha salido ganadora, que por eso lo acompaño, para asegurarse de que llegase bien.

-No puede ser… no puede ser…- replicaba una y otra vez mientras se sobaba la sien ahora entendía la extraña actitud de Itachi la noche anterior- Este Hiashi me escuchará de una vez por todas.- se levantó de golpe, tomo su chaleco, se lo puso, al cerrarse el cierre pregunto- ¿Sabes quién ha sido la Hyuga con la que ha peleado?

-Dicen que se trata de Hinata Hyuga.

-Hinata Hyuga…- murmuro para después salir del departamento de policía y dirigirse hacia la torre Hokage.


No supo bien cuanto había dormido, solo que se sentía extraña desde la noche anterior, todo por aquellos ojos negros, quien sabe por cuánto tiempo los había mirado. Al notar que en su hogar no había una revolución, supuso que el ambiente se encontraba tranquilo y que lo que había pasado con Itachi Uchiha era parte de un mal sueño.

Aun podía sentir su fragancia…

Pero en que estaba pensando, había sido un intento desesperado porque su padre no se enterase que lo que había hecho y esperaba mantenerlo oculto durante el tiempo que fuese necesario. Aunque no le gustaba mentir, no se atrevía a decir lo que en verdad había pasado.

Decidió darse una ducha rápida, tal vez el agua calmase sus ideas.

Una vez finalizado su baño decidió buscar a su padre. Uno de los miembros de su Clan le dijo que se encontraba en el dojo de la familia y hacía ese lugar se dirigía.

Al llegar noto como su padre hablaba con un miembro ANBU quien por lo que oyó decir era mandado a llamar por el Hokage. A lo que Hiashi se marchó del lugar junto a ese ANBU.

Por un momento se preguntó qué era lo que pasaba y después la vergüenza la invadió al solo pensar que se podía tratar del encuentro estúpido que había tenido con el joven heredero del Clan rival, movió la cabeza de lado a lado y siguió con el trayecto al dojo, entrenaría un poco y olvidaría lo que había pasado.


Itachi se sentía mejor, mantendría las cosas en secreto, esa era la mejor elección de todas sin dudas, tendría una mañana carente de sentido y olvidaría el encuentro de la noche anterior.

Todo marchaba bien hasta…

-¡Sí que te han dado una paliza! Dime, como era ella… ¿Era linda?

-Cállate Shisui- hablo de manera fría y cortante.

-Está bien, pero dime, eres la novedad del momento, vamos dime ¿qué se siente ser pateado por una mujer?

-"¿Novedad? ¿Acaso ya saben acerca de…?"


El venerable anciano Hiruzen Sarutobi estaba detrás de ese escritorio, el que había ocupado desde que se había convertido en Hokage, ahora contemplaba al hombre en frente suyo, el líder del Clan Uchiha, con el ceño fruncido que demandaba de inmediato una reunión con el Hokage y el líder del Clan Hyuga.

Ya hacía unos buenos minutos que este había llegado y que uno de sus ANBU había ido por el líder de dicho Clan, solo esperaba que de una buena vez no discutieran acerca de cuál doujutsu era más fuerte.

Al cabo de diez minutos el líder del el Clan Hyuga se encontraba en la misma habitación con los otros dos hombres. Rodo los ojos al ver que además del Hokage estaba Fugaku.

-¿Y bien de qué quieres hablar?- hablo el Hokage.

-Tú hija a golpeado a mi hijo sin razón alguna- señalo Fugaku a Hiashi- exijo que sea severamente castigada.

-¿Cómo que mi hija a golpeado uno de tus hijos? ¿De quién hablas, explícate por favor?- Hiashi mantenía un semblante serio y frio, pero por dentro se moría de curiosidad de saber lo que estaba pasando, era algo que no se esperaba cuando lo mandaron a llamar.

-Tú hija Hinata, golpeo a mi hijo Itachi. Por eso…- apretó sus puños- exijo que la castiguen.

-¿Por qué deberían de castigarla? Algo le habrá hecho ese Uchiha para que Hinata reaccionara de esa manera. Además eso demuestra lo SUPERIOR que es nuestro Kekkei Genkai.- exclamo satisfecho remarcando la palabra "superior", con un aire de orgullo, al llegar a sus territorios felicitaría a Hinata y pediría todos los detalles, su hija era una digna heredera ante sus ojos.

-¡¿Cómo dices?!- habló furioso, sentía humo salir de su cabeza y apretó tanto sus puños que una gota de sangre se escurrió de sus manos. En cualquier momento se lanzaría al Hyuga y lo golpearía.

-Alto Fugaku, esto ya escapa a lo que se espera de ustedes, son líderes de sus respectivos Clanes, compórtense por favor. Estoy cansado de sus discusiones, tengo que hallar una manera de que paren con esto…

El Hokage se levantó de su sillón y contemplo la aldea meditando sobre que sería satisfactorio para ambas partes, en ese momento vio a una mujer blanca caminando con su marido mestizo mientras que su hijo era de la misma tez de su padre, ignorando los de su madre, entonces supo que hacer. Se sentó nuevamente en su sillón, entrelazó sus dedos mirando a aquellos hombres en frente de él, suspiro cansado, esperaba darle un fin a una estúpida disputa que había perdurado desde hacía un buen tiempo.

-Saben… cuando la raza negra y la raza blanca se unen y dan como fruto a un hijo, este por lo general adopta o desciende en escalas el color de su piel, pero el semblante de la raza negra, predomina. Al igual que los ojos, los colores marrones predominan sobre cualquier otro color…- Fugaku y Hiashi hicieron una mueca de entender el rumbo de aquello pero prefirieron aguardar- lo que trato de decir, que aunque se las leyes de sus Clanes, tendrán que sacrificar algo de ambas partes para que se mantenga el equilibrio, en este caso Hiashi tu hija Hinata como futura líder del Clan Hyuga llevará a cuestas el honor de ver que doujutsu predominará, si el Byakugan o el Sharingan- ambos hombres estaban a punto de replicar pero el Hokage los detuvo al levantar el brazo y prosiguió- De una unión entre Hinata e Itachi, ambos futuros líderes de sus respectivos Clanes, esta ver quien será quien mantenga el doujutsu que sea más fuerte.

-¿Pero por qué Hinata? Aun es joven y es una excelente ninja. ¿Por qué nadie más? Yo podría hacer que alguien más lo haga.

-Odio estar de acuerdo con Hiashi, pero, mi hijo está en las mismas condiciones.

-Lo siento señores, pero, está en ellos, la futura generación, a partir de ellos comenzará una nueva era, como futuros líderes es su responsabilidad, además, en ellos comenzó el problema y en ellos terminará.

-Pero…- intentaron replicar.

-Esta es la mejor solución que he podido encontrar, sean conscientes de que lo hice bajo su presión y para finalizar los conflictos de ambos Clanes, algo que ustedes no fueron capaces de hacer. Por lo mismo, estará en ustedes informarles a sus hijos, pueden decir si gustan, que es una orden directa del Hokage, aunque la orden es que ustedes hagan que Hinata e Itachi, tengan un hijo para saber que doujutsu predominará…

No hicieron más que levantarse y retirarse de la torre para dirigirse a sus respectivos terrenos, aquella tonta disputa se había salido de control y ahora quienes cargarían con ello, serían sus hijos…

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N/A: ¡Hola a todos! Saben me he sacado humos para escribir esto, largo y que me quedará como quería, awwww, tengo maldad n.n7

Ya saben de qué se trata y espero que les haya gustado el segundo capítulo, dejen sus reviews!

Agradezco sus hermosos reviews a:

OtakuG4m3r: De verdad agradezco que hayas sido el primero en comentar, muchísimas gracias! A mí también me gusta el SasuHina :D La masacre no ocurrirá, por algo Sarutobi-sensei aún esta n.n7 Espero leer un nuevo review tuyo. Saludos!

Cinthya: Gracias, de verdad me esforcé y es lindo que lo notes :D Espero que te guste este capítulo! :D Nos leemos. Cuídate!

Scottey: Hey hola! Ten por seguro que lo terminaré! Leerás un final de veras :D Como ya te he dicho tendrá lemon, no así que, ¡Afff que lemon! Pero lo habrá. Cuentas con mi apoyo en tu fic, y nos leemos!

Ghommsita Orest: Gracias por ser el cuarto! Acaesta la conti, espero que te guste. Saludos!

annieH: Bueno, es arrogante, pero ella no es tan timida, va, eso es lo que trata de demostrar xD ya viste que ninguno es bueno para hablar, se espantan entre sí. xDDD Gracias por leerme! De verdad gracias por el apoyo!

Muchísimas Gracias Por Todo!

(Mínimo 5 reviews para subir continuación) Esta en ustedes que la siga.

Nos leemos pronto.