1 - "Temas evitados, recuerdos no olvidados…"

"El estaba siempre allí para ayudarla, ella siempre perteneció a otro"

Sus rizos castaños se movían al compas del viento que soplaba fuertemente, Hermione Granger camino junto a su padre hacia el auto. Ninguna palabra era pronunciada, el silencio que los embargaba lejos de ser incomodo era re confortable, con paso lento y nervioso ella subió al asiento delantero del coche. Su padre se dirigió hacia el asiento de atrás para colocar su maleta.

Un suspiro lleno de cansancio resonó por todo el auto, ella observo a todos lo muggles que caminaban por enfrente de ella, cada uno de ellos en su mundo sin detenerse a mirar por una sola vez a la morena que les miraba curiosamente. Hermione observo como su padre encendió el motor del auto, ella no podía comprender como era posible que ninguna de aquellas personas afuera supiera que las escobas también eran un medio de trasporte. Pero las cosas eran muy diferentes en este mundo donde las personas no creían en brujas o cuentos de hadas, donde la ciencia y tecnología más avanzada sustituía a la magia.

Ella observo por la ventana, el estacionamiento era enorme y estaba saturado de autos. Era de esperarse, era un aeropuerto internacional y prestigioso.

-Estoy muy contento de que estés aquí Hermione…-dijo su padre mientras le miraba con una sonrisa suave en su rostro

-También estoy feliz de estar contigo, papa...

Hermione observo atentamente por la ventanilla del auto, miles de ideas y pensamientos cruzaban su mente. Las vacaciones de invierno ella había decidido pasarlas junto a su padre en Francia, el lugar era impresionante algo que la morena no se esperaba. Un suspiro escapo de sus labios sin poder evitarlo, Hermione observo el perfil de su padre mientras conducía, cierta tristeza embargo su pecho mientras lo observaba, la falta y perdida de su madre había hecho que ella se acercara mas aun a su padre.

Las cosas habían marchado de forma diferente desde que ella había entrado a Hogwartz, ella fue criada en sus primero años como una muggle pero cuando fue aceptada en Hogwartz todo empezó con un nuevo rumbo para ella y sus padres. Su familia entera creía que ella estaba en una escuela en el extranjero, de cierta forma lo era pero no como lo imaginaban. Ahora que ella había perdido a su madre no podía dejar de pensar en todo el tiempo que ella perdió, Jane siempre fue una mujer que la apoyo hasta el ultimo día de su vida, ella estaba orgullosa de lo que su hija se había convertido y sabia el potencial que ella tenía. Sin embargo ella no podía entender por qué su padre tuvo que elegir exactamente Francia para mudarse, si bien había muchas más ciudades, el solo nombre de la ciudad y el escuchar a las personas hablar en su idioma natal traía recuerdos no muy agradables para ella.

-Papa –dijo la castaña en voz baja-… por que nos mudamos aquí?

-Oh pequeña –dijo Louis con una rápida mirada- Fue por muchas razones querida, antes de que tu madre muriera yo había recibido una buena oferta de trabajo aquí…nunca pensé en tomarla pero cuando todo paso decidí que era mejor si empezaba desde cero, de cierta forma quedarme en Londres me recordaba demasiado a tu madre…

Los ojos de la morena se clavaron en el rostro de su padre antes de mirar momentáneamente la ventanilla.

-Acaso no quieres recordarla, piensas olvidarla solo porque ya no está aquí?...-pregunto con cierta molestia en su voz

Louis miro el rostro de su hija, sabía que Hermione era una persona algo complicada de entender, pero sabía que al igual que el, la castaña estaba pasando por un mal momento

-No, en lo absoluto hija… Tu madre sin duda siempre quedara en mis recuerdos, en mi corazón y jamás voy a poder olvidarla… siendo un poco más claro en mis palabras tenía miedo de caer en una profunda depresión de la cual no pudiera salir

-Yo… lo siento –murmuro avergonzada por su mala interpretación.

-No te preocupes- respondió con una sonrisa tranquila en su rostro- como estuvo la escuela durante estos meses?

-Bien… un poco agitada pero podría decirse que nada fuera de lo normal –dijo con voz indiferente

Louis observo el semblante de su hija, el sabia que algo la molestaba y le gustaría saber que era, pero Hermione parecía estar en una profunda meditación. Conduciendo entre calles transitadas finalmente llegaron al nuevo hogar de los Granger. La casa era hermosa desde afuera, el enorme jardín cubierto de pasto verde y los arboles y flores perfectamente colocados a lo largo de este. Hermione bajo del auto observando a su alrededor, la casa era mas de lo que ella pudo haberse imaginado, ella voltio a ver a su padre quien le sonrió abiertamente. Sus ojos recorrieron el enorme jardín hasta llegar entre los arboles donde vio una banca, y una fuente se encontraba a unos cuantos metros muy cerca de las cocheras.

Louis se sintió orgulloso de ver la sonrisa de su hija, el había elegido la casa por lo grande y espacioso que era además de que estaba ubicada en un lugar perfecto. Sabía que Hermione necesitaría tranquilidad y comodidad durante sus visitas, y que mejor que el paisaje natural para relajarse.

-es hermoso –expreso lentamente la castaña mientras sonreía

-Me da gusto escuchar eso, pensé que podría mudarnos a una casa con un jardín lleno de naturaleza… es perfecto para estudiar y leer, simplemente para relajarte

-Si lo es…-contesto mientras sonreía

-Bueno querida vamos adentro para mostrarte la casa

Hermione le siguió en silencio, en sus manos cargo la jaula de croockshanks quien parecía demasiado cansado por el viaje. El gato le miro con sus enormes ojos antes de volver al sueño interrumpido.

Tan pronto como entraron a la casa la morena sintió la comodidad como la de su antiguo hogar, la tranquilidad y paz en el ambiente rápidamente la acogieron y ella no pudo evitar suspirar. Louis se volvió hacia ella después de colocar la maleta en el suelo.

-Bien y que te parece? –dijo mientras miraba hacia la sala

-Esta muy bien, es muy acogedora…Me gusta –admitió tímidamente con una sonrisa suave

El hombre observo a su hija detenidamente, Hermione parecía muy comoda y relajada con su nuevo hogar. La casa era el doble de grande que la anterior, los ojos marrones de la chica recorrieron a su alrededor hasta detenerse en un pequeño retrato sobre la chimenea. Louis trato de encontrar el objeto que habia acaparado la atención de la castaña pero fallo en el intento.

Durante un minuto ninguno menciono alguna palabra, la chica de cabellera espesa atravesó la sala hasta llegar a la chimenea, con suavidad tomo aquella vieja foto que se había tomado con sus padres. Ella observo con melancolía recordando perfectamente aquel día, como olvidarlo si ese había sido el ultimo cumple años que había pasado con ellos. El hombre castaño llego hasta ella mirando la foto con una sonrisa triste.

-Tu madre siempre fue una mujer increíble… te pareces demasiado a ella

La morena sonrió levente al escuchar las palabras de su padre, el tenia razón había sacado sus mismos ojos y el mismo pelo rizado, tal vez un poco más pero el parecido era muy notorio.

-…Quisiera que ella aun estuviera –espeto en voz baja y melancólica

Louis coloco una de sus manos el hombro delgado de Hermione con la intención de trasmitir apoyo, nuevamente el silencio de apodero pero pronto fue interrumpido por unos ruidos provenientes del largo pasillo que conducían al comedor y cocina. Una mujer de aspecto mayor con pelo cubierto de canas camino hasta ellos con una sonrisa amable. Hermione la miro por unos breves momentos antes de fijar su mirada en su padre.

-Hermione, quisiera presentarte a la señora Madeline Baker ella será nuestra ama de llaves y prácticamente la encargada de mantener este lugar mientras yo estoy en el consultorio…

La mujer sonrió abiertamente mientras se inclinaba un poco y asentía .

-es un placer conocerla señorita Hermione

Los ojos marrones de la chica observaron fijamente a la anciana, de cierta forma sentía algo extraño por la mujer, ella y su familia nunca habían necesitado de algún extraño para mantener su hogar en orden. Su madre era muy cuidadosa y ordenada, fue entonces cuando una voz dentro de ella nuevamente le recordó que Jane ya no estaba para hacerlo.

-Lo mismo digo señora Baker –dijo mientras extendía su mano hacia la mujer

-Por favor llámeme Madeline…-respondió al tomar la mano

-Ok se… Madeline

Louis sonrio, mientras tanto Madeline se excuso diciendo que la cena ya estaba lista. Hermione junto a su padre subieron las enormes escaleras, la castaña noto que había muchas habitaciones de sobra, fácilmente quedarían cerca de 5 habitaciones disponibles atreves del largo pasillo.

-Te parecería si tu misma eliges tu habitación, tal vez no te sientas cómoda con…

-Papa, esta bien… cualquier habitación estará bien, no tengo inconveniente…

-Esta bien –espeto con paciencia- Mi habitación es la primera puerta… quizás quieras tomar la de al lado

Hermione asintió mientras aferraba aun mas sus manos a la jaula de Croockshanks, Louis abrió lentamente la puerta de caoba y pronto dejo al descubierto el enorme cuarto que contaba con una cama grande, un pequeño escritorio, un estante de libros y una mesita de noche al lado de la cama. Hermione observo con algo de incredulidad la habitación, sin duda era como tener el dormitorio de chicas solo para ella.

-Bien creo que voy a dejarte para que te instales… en 5 minutos te estaré esperando en el comedor de acuerdo –Dijo Louis con una gran sonrisa, la morena asintió y coloco la jaula de Crookshanks en el suelo

Una vez que su padre salió de la habitación Hemione saco con cuidado a su querido gato, ella lo coloco suavemente en el colchón de la enorme cama. Sus ojos recorrieron tranquilamente la habitación y noto el enorme closet de madera que era a la altura de la pared, una puerta mas se encontraba dentro . Ella la abrió lentamente dejando al descubierto el hermoso baño tapizado de mármol, ella se sorprendió por lo espacioso y elegantemente decorado, un pequeño jacuzzi al fondo y un pequeño espacio donde se encontraba la regadera cubierto alrededor por vidrios de cristal cortado.

Ella observo su reflejo y noto como algunas bolsas debajo de sus ojos comenzaban a formarse, Hermione no era el tipo de chica que disfrutaba utilizar encantos o maquillajes para mejorar su aspecto, en debido caso solo los utilizaba cuando la ocasión lo necesitaba. Sin mas preámbulos ella salió de su habitación dirigiéndose hacia el comedor donde su padre ya le esperaba con una sonrisa.

-Te ha gustado? –pregunto un poco ansioso

Hermione asintió y sonrió abiertamente, su padre siempre había sido un hombre que siempre se preocupo por su comodidad y tenia la leve certeza de que había adquirido la casa pensando que seria muy relajante para ella.

Madeline pronto coloco sus platos frente a ellos, durante la cena Hermione hablo con su padre acerca de algunas cosas que habían ocurrido en Hogwartz atreves del año, Louis haba escuchado mucho sobre los amigos de Hermione. Harry Potter quien era un chico muy famoso por su historia de supervivencia y Ronald Weasley, el pelirrojo que lograba sacar de sus casillas fácilmente a su hija.

-Así que tu amigo Ronald suele desesperarte fácilmente? –Hermione asintió mientras masticaba un poco de su postre..

-Lo hace muy a menudo, pero creo que es parte de su naturaleza… Cada uno de nosotros nos complementamos muy bien

-Ya entiendo… el no es nada tuyo o si? –pregunto Louis con un toque de curiosidad y a la vez temor, si Hermione tendría alguna relación en Hogwartz la cosas simplemente no terminarían muy bien para ambos

-No, Claro que no papa! –espeto con exaltación- Como se te puede ocurrir eso… el, yo no!... imposible

Louis sonrió con alivio mientras observaba como su hija tomaba su cabeza entre sus propias manos, un gesto de desesperación que había tenido desde pequeña.

-Tranquila Hija, esta bien solo fue una pequeña broma

-Lo siento, es solo que es imposible que eso suceda…Harry y Ron son como mis propios hermanos, son como de mi familia aunque ningún lazo de sangre nos una

Louis asintió y le miro con ternura, Hermione fue la única familia que Jane y el habían tenido y los planes de tener aun mas familia siempre fueron una opción que no era parte de sus planes. A pesar de eso ambos sabían que Hermione tenia amigos que la amaban y el amor era algo que nunca iba a faltar en su vida.

Por otra parte la castaña sintió como un escalofrió recorrió su espina dorsal al darse cuenta de lo que había pasado por un momento en la cabeza de su padre, simplemente el tema amoroso no era algo que era muy cómodo con ella, era un teme que por preferencia evitaba. Hermione siempre había sido reservada en su vida y su padre lo sabía, si bien hermione había admitido ser bisexual lo hizo de forma tímida, casi asustada de su propio descubrimiento. Louis lo sabia y se sorprendió al igual que sus propios amigos pero nunca paso por su mente tener una relación seria con aquellas personas que había conocido desde hace 6 años.

Quizás alguna vez sintió atracción pero fue tan solo una confusión que había sucedido hace mucho tiempo. Ronald y ella siempre fueron polos opuestos, una pareja dispareja que se complementaba de cierta forma bien pero ella no lo amaba, se mentiría así misma si lo hiciera. El chico pelirrojo siempre fue una gran apoyo en su vida al igual que Harry, por dios, era como su propio hermano y quizás alguna vez dudo de ese sentimiento pero esa etapa había pasado, el Weasley sabía su forma de amarlo y parecía estar de acuerdo. Simplemente Hermione no podía imaginarse al lado de el ni mucho menos de Harry, ella sabia que la persona indicada llegaría y cuando lo hiciera caería a sus pies, quizás esa persona ya lo había hecho y hasta se había marchado de su vida, una leve opresión en su pecho hizo que tratara de olvidar aquello que la agobiaba, era un tema que la morena prefería evitar pensar y recordar.

Sin embargo Hermione sabia que seguir negándose a si misma todo lo que sentía era tonto, ella sabía que hace 3 años se había enamorado por primera vez y que no pudo hacer nada para evitarlo y quizás lo peor del caso, era que saber que lo había hecho de alguien inalcanzable alguien que probablemente ya la había olvidado. Fleur Delacour fue la persona que confundió a la mas inteligente de todo Hogwartz, fue la chica que gano el corazón de Gryffindor sin saberlo. Hermione reprimió un suspiro ya demasiado sufría con pensar en todo lo que había pasado en 4to año y aunque su padre supiera sobre sus preferencias aun creía que era demasiado extraño hablar sobre eso con el.

-Hermione –dijo mientras colocaba una de sus manos sobre su hombro para llamar su atención

Tan pronto como el toque suave de su padre había aterrizado en su hombro la morena salió de sus pensamientos, los ojos marrones de su padre le miraban con preocupación y curiosidad a la vez

-Disculpa padre….

-Está todo bien? –pregunto con preocupación

Varios segundo pasaron antes de que Hermione negara lentamente con su cabeza, ella había tomado una decisión muy importante y sabia que tal vez no habría marcha atrás, Louis aparto su mano colocándola debajo de su barbilla, observando fijamente a su hija tratando de ver si había algún daño físico.

-Estoy perfectamente bien –contesto hermione con honestidad- Quiero hablar contigo de algo muy importante…

Louis pudo captar la firmeza en el tono de voz de su hija, pudo recordar con claridad la última vez que lo había hecho. Su pequeña y única hija había admitido sus preferencias, el señor Granger podía imaginar ya lo peor pero mantuvo la calma para dar la confianza a la morena.

-Adelante 'mione… que pasa?

-Yo… yo-con un respiro profundo la morena tomo el valor suficiente para pronunciar la palabras tan difíciles que habían estado rondando su cabeza- Papa, no quiero volver a Hogwartz

Las palabras habían salido de sus labios con una fluidez que Hermione misma se sorprendió, ella las había pronunciado con firmeza sin ningún toque de vacilación en su voz. Ella miro fijamente a su padre quien estaba claramente sorprendido, su semblante estaba pálido como un fantasma. Pasaron 5 minutos en los que los ambos castaños eran en completo silencio, la tensión podía sentirse en el ambiente y Hermione sintió como su corazón latía apresuradamente.

-…estás segura Hermione? –pregunto Louis con seriedad

Con un movimiento leve entre la servilleta sobre sus piernas Hermione asintió, donde había quedado todo el valor que la había habitado momentos antes?… Era de esperarse que su padre hiciera esa pregunta, ella había pasado 7 años en Hogwartz donde tenía amigos y gente que la apreciaba, ella en este mundo no tenía a nadie más que a su padre. Recordando todos lo peligros que vivió, todas las alegrías que paso con Harry y Ron no podían borrarse fácilmente, ella sabia que Harry y Ron nunca le perdonarían el haberse marchado sin despedirse.

-Mírame Hija -dijo Louis no conforme con la respuesta de su hija, Hermione respiro profundo antes de mirar hacia arriba encontrándose con los ojos oscuros de su padre- Realmente quieres hacerlo, falta poco para que termines… solo unos meses

-Lo se…pero lo he decidido papa, realmente es lo que quiero –respondió de forma monótona

La mano mas grande y fuerte de su padre se coloco sobre la de Hermione.

-Voy a respetar tu decisión Hermione pero debes pensar bien las cosas, no tomes una decisión apresurada que mas adelante puedas arrepentirte…Piensa en tu futuro y lo que quieres hacer de tu vida, no me respondas ahora pero piénsalo bien tienes tiempo suficiente – dijo con tranquilidad

Antes de que la morena pudiera protestar Louis se había puesto de pie con tranquilidad, el beso la frente de su hija con ternura y susurro un buenas noches rápidamente para después marcharse por la puerta que conducía a la sala.

Hermione un poco sorprendida por la reacción de su padre solo atino a susurrar un buenas noches, pero ya había sido demasiado tarde, ella se encontraba sola en aquel comedor. La confusión nuevamente invadió sus pensamientos, la indecisión nuevamente le recordó las palabras de su padre… Solo unos meses, pensó mientras colocaba su servilleta en la mesa. Con paso firme y apresurado ella subió nuevamente a su habitación, necesitaba un baño relajante de inmediato, sentía como si su cabeza fuera a estallar con todo lo que pasaba dentro de ella.

-No voy a cambiar de opinión – se dijo a si misma con firmeza, casi como prometiéndoselo pero Hermione sabía que no podía hacerlo porque ella sabía que tarde o temprano tomaría en cuenta las palabras de su padre

Al día siguiente Fleur despertó con un dolor de cabeza, su cuerpo se sentía cansado casi como si hubiera sido arroyado por un auto o como se llamara el objeto que utilizaban los muggles para trasportarse. Ella no recordaba nada de lo que había ocurrido después de que intento levantarse del comedor, tan pronto como ella había abierto sus ojos la incomodidad resplandeciente del sol la obligo a volver a cerrarlos, su mano izquierda con es fuerzo llego hasta su frente dejándola reposar ahí durante varios minutos. No podía entender que era lo que estaba sucediendo con ella y su cuerpo, el cansancio había sido insoportable los últimos días, se sentía vacía como si estuviera enferma.

Su aspecto estaba siendo deteriorado sin poder detenerlo, el apetito se habia marchado de ella la mayoría de las veces y su fuerza estaba limitada como si fuera a abandonarla en cualquier momento, sin embargo ella no temía de lo que pudiera ocurrirle muy a diferencia de sus padres quien insistían en llevarla con un sanador, se maldijo en silencio mientras intentaba levantarse de su cama.

Con esfuerzo pudo llegar hacia el baño privado que se encontraba en su habitación, ella observo su reflejo en el espejo del lavabo y por inercia sus manos buscaron apoyo en la orilla del mueble. Su pelo rubio estaba desordenado y en su rostro el cansancio era imposible de ocultarse, viendo fijamente su reflejo Fleur suspiro pensando a donde había ido toda esa belleza y alegría que algún día la había caracterizado. Lentamente ella comenzó a despojarse de su ropa, ella abrió el grifo esperando que el agua llenara su bañera y sin esperar mas ella se relajo bajo el agua caliente cerca de 1 hora la rubia salió envuelta en una toalla bien ajustada, con cuidado ella camino hacia su closet donde tomo un pantalón negro ligero de dormir y una blusa sencilla color celeste que hacían resaltar aun mas sus ojos.

Una vez vestida la rubia lentamente comenzó a descender por las escaleras con cuidado, Gabrielle quien salía del estudio observo como su hermana batallaba consigo misma para mantener el equilibrio, sin esperar mas la pequeña rubia camino directamente hasta Fleur ayudándola a llegar a la sala de estar.

-Fleur… por que no nos llamaste si querías bajar? –pregunto Gabrielle con preocupación evidente en su voz

-Gaby no hay razón para que yo hubiera hecho eso –contesto sin preocupación la mayor Delacour's

Gabrielle permaneció de pie frente a su hermana negando lentamente su cabeza, ella no podía deja de preguntarse qué era lo que estaba ocurriendo con Fleur, la rubia parecía como si estuviera con pesadez sobre su cuerpo, su rostro estaba aun mas pálido de lo que ya era. Gabrielle no pudo reprimir un suspiro de molestia.

-Definitivamente es imposible tratar contigo Fleur, por favor date cuenta que algo esta pasando… ayer nos diste un gran susto a todos… incluso el sanador mismo se sorprendió al verte

-Ha venido un sanador a verme? –pregunto Fleur confusa con la nueva información, Gabrielle asintió mientras fruncía levemente su ceño

-Ha dejado unas pociones para poder ayudar a tu cuerpo un poco, nuestra madre ha estado muy preocupada

-Realmente no ha sido mi intención Gabrielle, no sé que está pasando conmigo –dijo con sinceridad

-Lo se Fleur, sabes no creo que a nuestra madre le haga mucha gracia verte de pie menos aun sabiendo que te recomendaron descansar

-Sinceramente Gaby no quiero regresar a la cama estoy exhausta de estar ahí –dijo Fleur con reproche

-Lo siento pero te acompañare hasta tu habitación…y si no quieres tendré que llamar a nuestro padre y no solo tendrás que descansar hoy -amenazo la menor de la rubias con una sonrisa brillante en su rostro

-Desde cuando te volviste tan exagerada?

-Mmm desde que me di cuenta que no te vez muy bien físicamente

Fleur gruño en voz baja mientras se ponía de pie con ayuda de su hermana, pronto la tortura comenzó cuando comenzaron a subir las enormes escaleras, la rubia no pudo odiar mas aquellas enormes escaleras en su momento. Tan pronto como había llegado a su habitación fue un alivio para ella.

-Gracias Gaby –dijo Fleur mientras se acomodaba en su enorme cama

-De nada… En seguida regreso traeré el desayuno –Apresuro a decir la pequeña rubia con una sonrisa

-No es necesario en realidad yo no…

Sin embargo la rubia no pudo terminar, un golpe en la puerta corto sus palabras y Gabrielle no perdió tiempo para evadir las excusas de su hermana para no comer algún alimento. Sin embargo ella quedo sorprendida a lo que veía.

-Hola –dijo la voz con amabilidad

Fleur quien estaba acostada cómodamente se sorprendió al escuchar la voz tan conocida de su amigo y ex pareja Bill Weasley.

Gabrielle retrocedió unos pasos atrás viendo con incredulidad al pelirrojo frente a ella, la menor Delacour sabia que Bill había sido algo mas que en amigo con su hermana cosa que de cierta forma la molestaba. Bill observo con detenimiento el semblante de Gabrielle, parecía sorprendida pero a la vez incomoda con su presencia, el había visto como la sonrisa que portaba en sus labios había sido borrada al verlo.

Fleur podía sentir la tensión en el ambiente, Gabrielle nunca haba estado de acuerdo con su relación con Bill debido a que ella ya había encontrado a su otra mitad, fueran muchas las peleas y discusiones que tuvieron a causa de eso y Gabrielle había entendido que Fleur era libre de hacer lo que quisiera.

Con un respiro profundo Gabrielle sonrió fingidamente al recién llegado, no era nada que tuviera en contra del Weasley para nada, solo que ella sabía que Fleur le pertenecía ya a alguien y esa persona no era el. La rubia sabia perfectamente por experiencia que los hombres que veían a las Veelas creían estar perdidamente enamorados de ellas, era como amor a primera vista desde el punto de vista de los hombres, sin embargo aquel que fuera digno de pasar el resto de su vida junto a una de ellas seria inmune a sus encantos.

-Hola Bill –dijo con tranquilidad, el pelirrojo pudo notar cierto disgusto en la voz de la niña

-Como has estado Gabrielle? –Pregunto con amabilidad tratando de aliviar la tensión que se había formado

Fleur veía la interacción de ambos, ella sabía que Bill era un hombre paciente y que siempre trataba a los demás con amabilidad, Fleur estaba cien por ciento segura que trataba de entablar una buena conversación con su hermana pero sabía que Gabrielle tenía la cabeza demasiado dura para poder tratarlo como un buen amigo de ella.

-Eh tenido mejores momentos Bill –respondió de forma cortante, ella miro sobre su hombro y noto que Fleur le miraba con dureza por comportarse de esa forma, ella volvió a mirar hacia el frente donde Bill aun permanecía fuera de la habitación de Fleur- Disculpa pero debo atender unas cosas importantes con mi padre, Fleur esta esperándote

Dicho eso Gabrielle salió dejando la puerta abierta una clara indirecta que así debía permanecer, Fleur negó lentamente con su cabeza al ver la sobreprotección que su hermana tenia sobre ella. Con pasos llenos de vacilación y nerviosismo, Bill entro a la habitación.

-Hola Bill, lamento mucho el comportamiento de Gabrielle –dijo avergonzada mientras se sentaba y observaba al pelirrojo

-Mmm no te preocupes Fleur, supongo que no es nada nuevo –respondió juguetonamente- como haz estado? Fui a visitarte a Gringotts como una sorpresa pero creo que el sorprendido fui yo… Según la lechuza que enviaste con el pergamino llego justamente cuando fui a buscarte

-Fue mi madre quien la envió seguramente –contesto un poco pensativa- respondiendo a tu pregunta Bill no se que ha estado sucediendo conmigo últimamente…

El pelirrojo observo a Fleur con una tímida sonrisa, la rubia seguía siendo muy hermosa como el recordaba pero su físico había cambiado drásticamente como si alguna enfermedad estuviera poco a poco haciendo presencia en sus finas facciones, quizás las cosas no habían funcionado mas allá de una relación amorosa pero la amistad entre ellos no había cambiado en nada. Bill aun se preocupaba por ella y eso nadie podría evitarlo, Fleur se habia convertido como una segunda hermana a pesar de las circunstancias.

-Fleur ciertamente creo que deberías tomarte un tiempo de descanso

Los ojos azules de la chica observaron con atención la esquina de su habitación, no hacia falta tratar de convencer a las personas si su apariencia decía mas que mil palabras.

-…No puedo prometer nada –respondió en voz baja, casi inaudible

Bill le miro con un poco de preocupación, sin embargo en sus labios se formo una pequeña sonrisa. La actitud de Fleur siempre había sido un poco despreocupada desde que la había conocido, incluso mientras habían estado juntos su actitud no había cambiado. Quizás eso había sido lo que poco a poco fue enamorándolo –además de su sangre- pero viéndola postrada en cama y claramente no muy bien era un gran motivo de preocupación por su salud. Recordando la primera vez que la vio durante una de sus vistas a Harry en su cuarto año, Fleur había cambiado drásticamente tanto físicamente como en sus actitudes, por la misma rubia sabia que nunca había sido de esa forma sino su personalidad engreída, llena de si misma pero al parecer ya no le importaba lo que sucediera.

-Creo que nunca voy poder entenderte –dijo con tranquilidad mientras se acercaba a Fleur- Pero sabes que siempre vas a contar conmigo

Fleur asintió mientras observaba por el enorme ventanal de su habitación, su relación fallida con Bill y su enamoramiento secreto de Hermione, eran temas que prefería evitar pero los recuerdos no podían ser olvidados.