Disclaimer: Los personajes de Naruto no me pertenecen, son propiedad de Kishimoto. La historia lamentablemente tampoco es de mi propiedad, esta pertenece a Juri.D P. Esta historia fue beteada por Shiroi Kimiko.

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Cuando Sasuke se despertó a la mañana siguiente, su primer pensamiento fue que no apagó la luz del baño. Fue lo primero que llamó su atención; y también, que la luz del sol que se filtraba a través de su ventana era un poco molesta.

Su segundo pensamiento fue sobre el otro cuerpo en su cama.

Se apoyó sobre su costado, mirando a la —en su opinión— maraña de cabello oscuro. A pesar de que estaba oculta por las sábanas, Sasuke recordó las muchas expresiones que hizo la noche anterior y cómo su cuerpo se sentía contra el suyo. Se preguntó si le había gustado, debido a que no le importaría volver a hacerlo —ahora mismo— si ella despertaba en ese estado de ánimo. Igualmente comenzó a pensar en maneras de conseguir ese estado de ánimo en ella, en caso de que no despertara de esa manera. También se preguntó si esto era el comienzo de un estilo de vida playboy o algo, imaginando intencionadamente aventuras con una completa extraña. De cualquier manera, le gustaría repetir, de preferencia sin él tener que usar un vestido y estando ambos en sus cinco sentidos.

Sasuke se dio la vuelta, haciendo una mueca por el dolor y llevó su brazo sobre los ojos. Hace dos meses, nunca se hubiera imaginado a sí mismo en esta posición. Honestamente se había imaginado como un vagabundo; no era una posibilidad terrible. Nunca pensó realmente que podría ganar dinero por sus propios medios, y este trabajo en particular nunca le hubiera parecido plausible si no lo hubiera experimentado. Y ahora estaba durmiendo con extrañas. Pensó que de suceder eso, habría sido como parte de su estilo de vida oculta siendo un pez gordo.

Levantó el brazo, mirando el lío de cabello otra vez, y sonrió; colocando algunos mechones en su lugar.

Probablemente no la habría conocido si fuese un pez gordo, así que tal vez —sólo tal vez— esto era un poco mejor de lo que hubiera esperado. Esto, sin duda irritaría a su padre, si alguna vez se enteraba. De hecho, sus opciones de vida nunca habían sido grandes, pero el hecho de que estaba tomando sus propias decisiones sin algún tipo de red de seguridad era bastante estimulante. Sus opciones supuestamente malas, comenzaban a emocionarlo.

Por el rabillo del ojo, vio que la mujer comenzaba a removerse. En silencio, la miró y —de hecho— tuvo la oportunidad de maravillarse con su figura. Ella se estiró, exhaló y levantó un brazo por encima de su cabeza, estirando sus piernas bajo el edredón, pero se congeló como si algo la detuviera. Bajó su brazo lentamente; su cabeza se movió de arriba hacia abajo, y luego de lado a lado. Fue entonces cuando se incorporó —el largo cabello cubría su espalda expuesta— y miró a su alrededor frenéticamente.

Y por un breve instante, él se preguntó cómo se veía cuando se despertaba en la comodidad de su propia casa.

Cuando comenzó a salir de la cama, Sasuke puso su brazo sobre los ojos, separando ligeramente los labios, y fingió estar dormido.

Ella gritó; le arrebató las mantas de su cuerpo en un rápido tirón, y luego volvió a gritar al tiempo que las almohadas eran arrojadas sobre su miembro expuesto. Él contemplaba si debía despertar o algo por el estilo. Decidió que era hora y gimió, moviéndose lentamente. Miró el techo, respirando profundamente, y luego miró a un lado. La mujer estaba de pie, envuelta en las mantas, y lo miraba con los ojos muy abiertos.

Su rostro estaba pálido, pero tal vez ella no se sentía bien por el alcohol.

—¿Quién eres tú? —chilló.

La miró durante un largo momento, aparentando que su mente procesaba por qué ella estaba allí.

—Sasuke —contestó francamente.

—N... —Ella sacudió la cabeza, parpadeando rápidamente—. No lo hice... Nosotros no, y-y-y-yo ¿por qué estoy aquí?

—Me hiciste traerte aquí. —Pasó una mano por su cabello, cerrando los ojos—. Eso fue nuevo para mí.

—¿Te hice...? No, yo estaba... Satsuki era la...

Sasuke exhaló, cubrió sus ojos de nuevo. Ella era muy divertida.

—Intenté decírtelo anoche, pero fuiste persistente.

—¿Quieres decir... insistí en que...?

—Sí. Te acercaste después del espectáculo e insististe en hablar conmigo en privado. Intenté alejarte, pero no te moviste. Sólo te traje aquí para que pudieras utilizar mi teléfono, pero parecía que tenías otros planes.

—O-oh... pensé... pensé que eras una muj… Eh… Satsuki, quiero decir, yo... Estoy tan, l-lo siento. —Se detuvo, él podía escuchar su respiración, y murmuró algo acerca de no beber de nuevo—. Y-yo... yo debería irme.

Demasiada diversión.

Ella hacía de esto demasiado divertido.

—¿Es eso? —Sasuke la miró, asomando un ojo por debajo de su brazo—. ¿Siempre utilizas a los chicos o sólo a los que visten de mujer?

Ella sacudió la cabeza, con el rostro rojo.

—¡No es eso! Yo, um, y-yo sólo... No creo que esto sea... una buena idea. Creo que deberíamos... Debemos dejarlo y olvidarlo.

—Tck, figúrate. —Miró hacia otro lado—. La primera vez que me entrego a una chica, y ella sólo estaba buscando diversión barata.

Y su reacción fue casi instantánea.

Corrió hacia él, apoyándose en la cama, arrojando disculpas con respiraciones temblorosas y palabras apresuradas. Ella era un peligro para sí misma, si lo pensaba. Divertida, pero peligrosa.

—¡Y honestamente, nunca quise hacerte daño! —soltó después de algún largo discurso— Debería… Necesitas… yo nunca quise que esto sucediera.

Se volvió hacia ella, mirando su sonrojada y mortificada expresión. Y luego decidió que no era mala compañía.

—¿Cómo vas a compensarme por esto?

—Yo... Bueno, honestamente no sé... lo que una persona haría en esta situación.

—Una buena persona podría asumir la responsabilidad.

Ella parpadeó, entreabriendo los labios.

—Así que... lo siento, no estoy segura... ¿qué es lo que quiere?

—Salvarnos de la humillación de una aventura de una noche.

—¿Quieres decir, que deberíamos...? —Ella se le quedó mirando; su expresión mutó—. Yo... no puedo hacer eso.

—¿No te gustan los chicos?

—No es eso. —Se puso de pie, tirando de las mantas alrededor—. Es... Bueno, por un lado, ni siquiera sé quién eres.

—Sasuke Uchiha. ¿Qué sigue?

—Tiene que ser algo más que sólo… —Ella se detuvo, con el ceño fruncido—. ¿Uchiha? ¿El Uchiha perdido?

Él arqueó una ceja.

—¿Estoy perdido?

Se acercó más, mirándolo con atención.

—¿Eres el hijo de Fugaku Uchiha?

—Eso depende. ¿Quién dijo que estaba perdido?

Abrió la boca, pero fue interrumpida por alguien golpeando la puerta. Ella saltó, apretándose contra la pared.

—¡Teme, abre!

Sasuke gimió, pasando una mano por su cabello. Esta iba a ser una mañana interesante.

Salió de la cama —ignorando cómo la chica se cubrió los ojos ante su desnudez— y localizó sus boxers. Después se los puso, se acercó a la puerta, deshizo las cerraduras, y la abrió. Naruto se quedó allí, todavía con el maquillaje de la noche anterior —el cual no se veía tan bien ahora—, y el cabello hecho un desastre. Estaba en su ropa de trabajo, por lo que no debía haber ido a casa en absoluto.

Las manos de Naruto se pusieron sobre los hombros de Sasuke.

—Necesito tu ayuda —dijo frenético—. Bien, una amiga viene al club todas las noches, y siempre la llevo a casa, pero no puedo encontrarla. Ni siquiera llamó, y me temo que algo podría haber ocurrido.

—¿Esperaste hasta ahora para decirle a alguien? —Sasuke arrastró las palabras, mirando los ojos manchados con rímel de Naruto—. ¿No es éste un asunto de la policía?

—¡No entiendes! Su primo me dijo que velara por ella, y ella es la maldita hija de-

Los ojos de Naruto se posaron en la masa oscura detrás de Sasuke. Se quedó un momento así, sacudido por los grandes ojos pálidos que lo miraban, pero luego sus ojos se ampliaron. Empujó a Sasuke a un lado, caminó aturdido hacia la figura, y tiró de la manta que le cubría la cabeza.

—¿Hinata?

—N-Naruto...

Parpadeó, sacudiendo la cabeza, frunciendo las cejas.

—¿Qué estás haciendo aquí? —Trató de tirar de la manta—. ¿Por qué estás…?

—¡No lo digas!

Pero ya había visto un atisbo de su piel magullada antes de que ella tirara de la manta de nuevo a su lugar. Naruto la miró con más fuerza, ya no con cara de preocupación, ahora lucía muy intimidante. Volvió a mirar a Sasuke y tomó nota de sus contusiones y marcas de arañazos en la espalda y a lo largo de sus brazos.

—¿Qué...?

Mirando más detenidamente, vio que Sasuke tenía manchas de lápiz labial en lugares cuestionables de su cuerpo.

—¿Qué...?

Se volvió hacia Hinata; estaba claro que ella tenía los labios hinchados, pero la ropa esparcida sobre el piso le confirmó todo.

Miró a los dos alternadamente; sus pensamientos daban vuelta como un torbellino.

—¿¡QUÉ CARAJOS!?

OoOoOoOoOoOoOoOoOoO

Hubo una interrupción obligatoria.

Después de un ataque de histeria inducida por la ira de Naruto, que dejó a la niña de cabello oscuro llorando, Sasuke ordenó al rubio lavarse el rostro y a la mujer tomar una ducha. Mientras Naruto murmuraba su frustración en la cocina y ella ocupaba el cuarto de baño, Sasuke se puso unos pantalones de chándal y una camiseta. Se sentó en su cama y esperó a que los dos aparecieran.

Cuando entraron después de unos treinta minutos, Naruto no se veía feliz, y la mujer estaba vestida con la ropa de la noche anterior y con la chaqueta de Naruto sobre los hombros. Se sentó en su sofá, Naruto se apoyó contra una pared, y Sasuke los miraba en busca de una respuesta.

—Por lo tanto, la encontramos —dijo el Uchiha. Naruto miró en su dirección, tratando de asesinarlo con la mirada—. ¿Algo está mal, amigo?

Durante diez segundos —Sasuke los contó— la expresión de Naruto se volvió salvaje y oscura. Suspiró, levantó su mano, y sacudió la cabeza.

—No tienes ni idea de por qué esto está mal.

—¿Qué parte está mal?

—¡Tú-! —Se detuvo, respiró, y habló lentamente—. ¿El nombre Hyūgasignifica algo para ti?

—¿Debería?

Naruto negó con la cabeza, jadeando, y miró al techo.

—Esto no puede estar pasando. —Volvió a mirar a Sasuke, furioso—. ¿No estaba ella borracha anoche? ¿No pasó por tu mente no dormir con una chica borracha?

—Por lo tanto, sabías que ella se emborrachaba.

—¡Es por eso que la llevo a casa!

Se encogió de hombros.

—Hice todo lo que pude para evitar la situación.

—¡No me vengas con esa mierda! ¡Y tú! —Se volvió hacia la chica, y ella se encogió en el sofá—. ¡Esa fuiste tú anoche! ¿¡Dónde obtuviste esa ropa!? ¿¡Por qué tienes esa ropa!?

—Naruto-

—¡Y no te vayas con extraños! ¿¡Por qué tengo que decírtelo!?

—¡Sólo quería conocer a Satsuki!

—Ni siquiera lo intentes —advirtió—, debido a que hiciste mucho más que simplemente conocerla, ¿verdad?

Intentó formar sus palabras, desesperada, pero se encontró incapaz de decir algo coherente cuanto él se quejaba.

—Nunca quisiste presentármela, y yo-

—¡Te dije todos los días, todos los días, que te mantuvieras alejada de Satsuki! ¡Mantenerte lejos! ¿¡No te lo dije!?

—Lo hiciste, pero-

—¡Estabas sobria cuando te lo dije, así que no puedes culpar al alcohol!

—No estaba-

—¿Sabes qué va a hacer Neji cuando se entere de esto?

Se quedó sin aliento, lágrimas de vergüenza o frustración rodaban pos sus mejillas.

—¡Soy capaz de hacer cosas sin que él lo sepa!

—¡Antes de irse, me dijo que te cuidara! ¡Tú estabas allí! ¿Qué pasa si estás embarazada? ¿Qué pasa si contrajiste algo?

Sasuke frunció el ceño.

—¿Has siquiera pensado en eso? ¡No! ¡Porque estabas borracha! —Se volvió de nuevo a Sasuke, marchando a través del cuarto y tirando de él hacia arriba—. ¡Borracha, Sasuke! ¿¡Qué te hizo pensar que eso era correcto!?

—Uno no piensa mucho después de que la ropa empieza a caer.

—¡Tómatelo en serio! ¡Ella es la jodida Hinata Hyūga, y su padre puede expulsarlos del país si quisiera!

—¿Hyūga? —dijo Sasuke con suavidad— ¿Qué hay contigo y los Hyūga?

—¡Dame un descanso! —Naruto lo arrojó al suelo—. Una de las tres compañías con las que compite tu padre, ¡Hyūga es una de ellas! —Resopló, pasándose las dos manos por el cabello—. Y acabas de tener relaciones sexuales con la heredera de la empresa como si fuera nada. —Negó con la cabeza—. No conoces a su padre, hombre... no lo conoces. —Él apretó los labios en una fina línea, con los ojos muy abiertos y desorbitados—. Mierda.

—Calma. Vamos a resolver esto.

Naruto bajó la mirada con los ojos enloquecidos.

—¿De qué demonios estás hablando?

—Ella dijo que sería mi novia.

Sus ojos y los de la mujer se posaron en el Uchiha.

Naruto le devolvió la mirada, lo que hizo que empalideciera.

—Retráctate. —El rubio irrumpió de nuevo a ella, atrapándola contra el sofá—. Retráctate en este momento, Hinata.

—¿P-por qué siempre estás tratando de decirme qué hacer?

—¡No se trata de que te diga qué hacer! ¡Este soy yo cuidándote! ¿¡Qué es lo que sabes de él!? ¿Eh? ¡Nada!

—¡Podría llegar a conocerlo!

—¡Es una mala decisión, Hinata! ¡Toda su vida han sido malas decisiones!

Sasuke frunció el ceño de nuevo.

—¿No sabes? Él es-

—¡El Uchiha desaparecido! ¡Sí! ¡Y, francamente, mi padre podría pensar que esto fue una buena decisión!

Naruto se quedó en silencio, mirándola fijamente. Se apartó del sofá, caminó por la habitación, y lo observó. Tampoco era para estar tan enfurecido, y el Uchiha encontró divertido todo esto; la Hyūga estaba completamente aterrorizada. Después de un tiempo, Naruto exhaló; se apoyó contra la pared otra vez.

—No tienes idea en lo que te estás metiendo —murmuró—. Sólo... ¡Dios!

Dejó caer la cabeza entre sus manos, tratando de calmarse. Era demasiado para él.

Simplemente no podía creer que en realidad habían hecho eso.

Ni siquiera la reconoció en el escenario ayer por la noche, y él ni siquiera había visto el espectáculo de Sasuke. Sabía que ella estaba soltera, y por alguna razón le había tomado gusto a la otra personalidad de Sasuke; pero él no sabía que iba a arriesgarse a causa de eso. Esto necesitaba solucionarse.

Alzó su rostro, mirando a Sasuke; en busca de aquella honestidad que era tan difícil de encontrar.

—¿Qué tan seguro estás?

Se encogió de hombros.

—Lo suficiente.

Él negó con la cabeza, mordiéndose la lengua para no decir nada, y se dio la vuelta.

—¿Estás segura sobre esto? —le preguntó a la mujer.

Ella tragó saliva, tratando de encontrar su mirada.

—Bueno... ciertas cosas tendrían que ocurrir primero... —Se retorció las manos, mirando a Sasuke—. No quiero que pienses que te usé... p-pero no puedo convertirme en tu novia tampoco. Debemos... llegar a conocernos mejor.

Sasuke pensó en eso. A él definitivamente le gustaría verla más, pero ahora esto estaba empezando a sonar serio. Pensó en desechar su idea anterior sólo por su mala elección de palabras; quería divertirse más tiempo. Ahora... tendría que hacer un esfuerzo.

—Y —continuó ella— deberás volver a casa. Tu familia debe estar preocupada.

—No voy a hacer eso.

Teme —gruñó Naruto.

—No veo por qué el volver tiene que ver en esto.

—¿Puedes pensar en las otras personas sólo una vez? No se trata de cualquier asunto, se trata de volver a casa. Trata de asumir la responsabilidad por las malas elecciones de mierda que has hecho.

—Estoy a favor de salir con ella, pero yo no voy a salir de aquí y pedir disculpas.

—¡Estás-!

—Está bien. —Ella se puso de pie, tirando de la chaqueta con más fuerza, y se inclinó—. Estoy muy apenada por lo sucedido, Uchiha-san. —Dirigió su vista al rubio—. Y lo siento por preocuparte, Naruto.

A él le llevó un momento recuperar el aliento. Ahora no estaba seguro de lo que estaba sucediendo.

—Tenemos clase mañana —dijo empujando la puerta—. Sólo... realmente necesito llevarte a casa.

Y se fueron.

OoOoOoOoOoOoOoOoOoO

La semana pasó bastante lenta por muchas razones.

Por un lado, no dejaba su apartamento por mucho tiempo. No era completamente diferente de lo que normalmente hacía, pero no ayudó a acelerar las cosas.

En segundo lugar, Naruto no había regresado. Por otra parte, no era como que él viviera particularmente cerca de donde trabajaban, y probablemente él estaba ocupado con las clases, no es como que Sasuke iba a ir a visitarlo tampoco. Y desde luego, no estaba preocupado por lo que había sido de su amistad con Naruto, pero señaló que esta era la primera vez en mucho tiempo que en realidad había logrado hacerlo enojar.

Ni siquiera le había hecho algo directamente.

Y, en tercer lugar —no era un problema, sino un pensamiento pasajero—, llegó a la conclusión que le gustaba el sexo. Era bastante bueno; era muy, muy, muy bueno. Pensaba en sexo casi todo el día, y a veces, realmente quería tener relaciones sexuales. Las marcas de arañazos en su espalda y los brazos estaban sanando lentamente, y los chupetones en el cuello se estaban desvaneciendo y eran recordatorios de que él quería experimentar todo al igual que la otra vez.

Pero tal vez... todo tenía que ser como aquella vez, tan… Bueno, más o menos en unos pocos aspectos.

Tal vez, pasó una buena parte de la semana al teléfono, y tal vez —sólo tal vez— mirando hacia la corporación Hyūga. La persona actual a cargo era un hombre llamado Hiashi Hyūga. Su esposa murió hace cinco años, dejándolo con dos hijas; la más joven, Hanabi, y la mayor, Hinata. También tomó a su cuidado a su sobrino, Neji, que actualmente estaba estudiando en el extranjero.

También había rumores de que Hiashi tenía previsto fusionarse con el imperio Uchiha, pero se negó a creer que su padre estaría de acuerdo en algo por el estilo.

No había mucho que decir acerca de sus hijas, pero supuso que sabía por qué. Todo lo que pudo averiguar acerca de la mayor era que ella estaba asistiendo a la universidad y que algún día se haría cargo del legado Hyūga, convirtiéndola en la primera heredera en su línea de sangre.

Ella realmente era... algo así como su opuesto.

OoOoOoOoOoOoOoOoOoO

—Hey.

Sasuke miraba —todavía tratando de despertar— a Naruto, que estaba al otro lado de la puerta, envuelto en una chaqueta.

—Cuánto tiempo sin verte —murmuró.

Naruto pasó de un pie a otro, con el ceño fruncido.

—Necesitamos hablar.

—¿Acerca de? —Sasuke se volvió, dirigiéndose de nuevo hacia su cama y se dejó caer de bruces. Aún faltaban alrededor de cinco horas antes de tener que ir a trabajar, y tenía la esperanza de dormir hasta entonces.

Naruto entró, cerrando la puerta detrás de él, y se sentó en el sofá, apoyando los brazos sobre las rodillas.

—No creo que exagerase, así que no voy a disculparme.

—Mm.

—Pero tengo que admitir que debería haber hablado mejor. Tienes que entender. Hinata... Hinata es... —Suspiró, pasándose las manos por el rostro—. Si la conocieras como yo, sabrías que no hace cosas por el estilo. Y entonces lo hace con un tipo como tú.

Sasuke giró la cabeza, desenterrando la cabeza de la almohada, y lo miró.

—¿Qué pasa con este repentino problema conmigo?

—Oh, vamos. No estás hecho precisamente para tratar con las personas, deja tranquilas a las chicas. A veces me pregunto si eres todo lo que hay. —Naruto bajó la cabeza—. Mira... Eres mi amigo, no me malinterpretes. Es sólo impactante saber... saber que... que tú...

Sasuke esperó. Naruto estaba realmente tratando de transmitir sus emociones y los pensamientos correctos, y si él estuviera un poco más despierto, podría realmente saber lo que pensaba.

Naruto lo miró, incrédulo.

—Ni siquiera sé que me sorprendió más. Cuando me di cuenta de que ella fue quien se acercó al escenario contigo... —Gritó, dejándose caer hacia atrás—. ¡Hombre! Te he conocido por tanto tiempo, y nunca, ni siquiera aunque alguien me lo hubiera dicho, hubiera esperado que esto sucediera.

Sasuke lo miró un momento más antes de sentarse, dejando las piernas por el borde de la cama. Ahora que estaba funcional, tenía cosas que decir, también.

—Nunca me comentaste de ella.

—¿Hinata? —Naruto río—. Tú y ella son personas completamente diferentes. Además, hasta esa noche, ella no sabía nada de ti; por lo menos no que yo supiera.

—¿Cuándo la conociste?

—Eh... En algún momento de... la escuela secundaria. Solía buscar pelea con su primo, pero luego me hice amigo de él. La conocí algún tiempo después de eso. —Frunció al recordar—. Y después de eso, la compañía de su padre comenzó a involucrarse. —Asintió convencido—. De hecho, molestan mucho.

Todo esto era nuevo para él. Sasuke había conocido a Naruto desde que eran niños, y el rubio nunca había sido bueno para guardar secretos. Sin embargo, después de que Sasuke fue transferido a una escuela secundaria diferente, parece que Naruto no había hecho más que mejorar. ¿Entonces, por casualidad, se encontró con otra persona cuya familia poseía una empresa? ¿Él no le dijo eso? Supuso que no le habría importado, pero se sintió un poco traicionado.

Naruto lo miró.

—Nunca te hablé de ella, ya que honestamente nunca pasó por mi mente. Supongo que no creí que te llevaras bien con ella. O con Neji.

—¿Te gusta ella?

—¿Qué?

—¿Te gusta ella?

Naruto se sentó, exhalando.

—Me he estado preguntando acerca de eso... Descubrí que ella tuvo un enamoramiento por mí una vez, pero nunca hablamos de ello. La oí decirle a un amigo, por lo que nunca he sacado el tema. Así que, cuando los vi... —Él gimió, frotándose la cabeza—. Simplemente me confundió, ¿de acuerdo? Ambos me confundieron como el infierno.

—¿Por lo tanto, has venido a decirme que me mantenga alejado de ella?

—¡Tch! Vine aquí porque eres mi amigo, y extrañaba hablar contigo, teme. Eso y que deberías llamar a Itachi. Él ha estado apareciendo por mi dormitorio últimamente, y no me siento con el derecho de decirle dónde te encuentras.

—Probablemente te está siguiendo.

—Sí... —Se puso de pie—. Uh, me gusta un poco su opinión sobre mí, y no me gustaría que supiera... de este trabajo, así que...

—¿Cómo es esa chica, Hinata?

El rubio se detuvo, sorprendido por esa pregunta.

—Eh... Sin ofender, pero no está exactamente orgullosa de lo que hizo. Y lo último que te escuchó decir tampoco ayudó.

—Hn.

Naruto debatió consigo mismo, sabiendo que no debería decir demasiado.

—Lo que pasó con Satsuki... Ella realmente admiraba esa parte de ti. Suena tonto, pero se arruinó esa imagen para ella.

El moreno no respondió.

—Hey, tengo cosas que hacer antes del trabajo, por lo que te voy a ver más tarde... A menos que quieras venir.

—Pasaré.

Él lo miró de nuevo, nervioso.

—Estamos bien, ¿verdad?

Sasuke se encogió de hombros.

—Nunca estuve molesto.

—Sí... Sí... Sólo... Para un tipo que tiene tanto que ofrecer, lo desperdicias de las formas más extrañas.

—Me lo han dicho. —Se ocultó con la manta—. Nos vemos en el trabajo.

Naruto contuvo una sonrisa, sacudiendo la cabeza. Sasuke no parecía molesto, y no era como si él no fuese expresivo cuando se trataba de ira. Sin embargo, sintió que debía hacer las paces. Sólo tenía que pensar en una manera de cómo.

—De acuerdo, bueno, nos vemos. —Se acercó a la puerta, haciendo una pausa cuando tocó el pomo—. Oye.

Sasuke gruñó.

—¿Te gusta ella? Hinata, quiero decir.

—... Nos vemos en el trabajo.

OoOoOoOoOoOoOoOoOoO

No sabía lo que había esperado.

Pero tal vez era lo mejor.

Desde el primer día en que trabajó allí, cuando fue empujado a este entorno, cuando caminaba sobre el escenario, ella había estado allí. No esperó que estuviera allí, sólo ocurrió. Sin embargo, ella no estuvo allí esa noche.

Ni estaría allí mañana.

Y, en dos meses más, no estaría tampoco.

OoOoOoOoOoOoOoOoOoO

—Padre.

Fugaku Uchiha levantó la vista de su portátil, mirando a su hijo mayor.

—Itachi.

—¿Has encontrado a Sasuke?

—¿Encontrado? —Fugaku se echó hacia atrás en su silla—. Él no se perdió. Se fue por su propia voluntad, y esta constante preocupación que tanto expresas tú al igual que tu madre, es completamente innecesaria.

—Padre. —Itachi se detuvo—. ¿Cómo esta madre?

—Hum. —Miró de nuevo a su ordenador portátil—. Ella ha estado en la casa de su madre, así que no sabría decirte.

—Ya veo... Perdone mi intromisión. —Itachi inclinó la cabeza—. Volveré a trabajar.

—Muy bien.

Itachi se volvió hacia la puerta y salió de la enorme casa que era oficialmente demasiado grande para su gusto. Todas las personas que cocinaban y limpiaban tenían el día libre, y se preguntó cómo su padre estuvo de acuerdo de estar solo en un espacio tan grande.

Por otra parte, su hijo menor había estado ausente durante más de cuatro meses; su esposa estaba demasiado afectada como para estar cerca, pero él estaba de acuerdo con eso.

Apretó los dientes y entró en su coche. Pensó que Sasuke sería encontrado luego de que presentó una denuncia de desaparición de persona, pero, la policía dijo que era un joven acomodado con los recursos para salir por su propia voluntad. Si hubiera sido sólo dos años más joven, entonces habrían agotado todos los recursos para encontrarlo porque él habría sido un menor de edad. Así que quizás... debería dejar de pensar en Sasuke como un niño.

Su hermano tenía diecinueve años, y era consciente de lo que debe y no se debe hacer. No sabía lo que pasó por su mente como para interrumpir la reunión de negocios de su padre y decir todo lo que dijo, pero tenía que saber las repercusiones de todo; Sasuke quería esto. Tal vez no quería verse controlado por completo, quería tomar sus propias decisiones, pero era muy malo en eso. Itachi en parte se culpó a sí mismo. Incluso cuando era un niño, su posición en la vida era una estresante, por lo que Itachi siempre tuvo un papel importante en lo que Sasuke hacía y no hacía. Nunca pensó... que esto iba a pasar, sin embargo.

¿Y dónde diablos podría estar Sasuke, si Naruto no sabía dónde estaba? Él no tenía ningún otro amigo, al menos ninguno que él conociera, por lo que realmente no sabía a qué lugar podría haber ido o conocía a alguna persona que supiera de él.

Tal vez debería empezar a seguir al Uzumaki...

Se puso el cinturón de seguridad, salió de la calzada larga y comenzó otro viaje a la universidad de Naruto. Él vivía en uno de los dormitorios, y deseó que Sasuke hubiera hecho algo así para tener la libertad que quería.

Mientras conducía fuera de la zona cerrada, empezó a ojear las calles. Fue entonces cuando vio a un punto en la distancia. Lo miró directamente, viendo su imagen; y, al pasar junto a él, su coche se detuvo en seco. Aparcó el coche, arrancó el cinturón de seguridad y salió disparado del vehículo.

—¡Sasuke!

OoOoOoOoOoOoOoOoOoO

Fugaku cliqueó y tecleó en su ordenador portátil, revisando las cuentas bancarias y registros de teléfonos. Sólo había cortado los ingresos de Sasuke por un mes, pero su hijo no había intentado acceder a su dinero o utilizar su teléfono celular en meses. Era posible que él abriera su propia cuenta y comprara su propio teléfono, pero todavía necesitaría dinero. ¿De dónde conseguiría Sasuke dinero? No habría sido capaz de obtener puestos de trabajo sin que alguien le informara, por lo que, ¿dónde estaba?

¿Por qué no había regresado aún?

Tal vez... era incapaz de volver. Tal vez algo le ocurrió en ese primer mes, y por eso no lo había visto u oído de él.

Fugaku se burló, alejando el pensamiento de su mente. La mera idea era absurda, porque Sasuke era un Uchiha, y la mala suerte no era algo que les afectara. En el exterior, se mostraba seguro; en su interior mostraba todo lo contrario, pero esto podría ser el comienzo de un futuro aún mayor. Él estaba seguro de que Sasuke estaba bien. Debió haber cubierto sus huellas bastante bien para no ser visto por cualquier persona.

Sasuke estaba absoluta y positivamente bien...

Fugaku se centró en su ordenador portátil de nuevo, buscando tarjetas de crédito que pudieran haber sido abiertas a nombre de su hijo.

—Padre.

El hombre alzó la vista, sorprendido de ver a sus dos hijos en la puerta.

—Sasuke... Estás aquí.

El más joven miró a Itachi de reojo antes de caminar hacia adelante.

—Estaba equivocado.

—¿Equivocado? —Fugaku se enderezó—. ¿Te estás disculpando?

Él frunció el ceño.

—Estoy admitiendo que estaba equivocado.

—¿Y deseas volver?

—No quiero ser repudiado.

Lo miró por un momento.

—¿Dónde has estado?

Sasuke se desplazó, mirando alrededor de la habitación brevemente.

—Conseguí un trabajo. Trabajé por un tiempo; pero no es para mí.

—¿Tuviste un trabajo? —Fugaku miró a su ordenador portátil y a Sasuke repetidamente—. ¿Dónde?

—No me acuerdo.

—¿No abriste ninguna cuenta bancaria?

—Lo hice. He utilizado un nombre diferente. —Lo miró con curiosidad—. ¿Estabas buscando?

—Por supuesto que no. —Cerró su portátil, reclinándose en la silla—. Ya han pasado cuatro meses. Tu madre e Itachi estaban preocupados.

—Sí, tuve ese sermón ya. —Hizo una pausa, midiendo sus palabras—. La cosa es-

El hombre suspiró, sacudiendo la cabeza.

—Eres mi hijo. Mi actitud, mi ceño fruncido, mis tendencias torpes. Eres sin duda mi hijo. —Lo miró por un momento, casi tentado a sonreír—. No voy a disculparme por dirigirte en la dirección correcta; ya que, a diferencia de mí, tomas malas decisiones.

Se encogió de hombros.

—Hay que empezar en alguna parte.

—Bueno, si ese es el caso, ¿está fuera de tu sistema? Si estás de vuelta para seguir mis órdenes, entonces puedes volver a la preparación para tu papel en la empresa. Durante tu ausencia, los Senju, Hyūga, e incluso Suna anunciaron a los futuros jefes de sus empresas. He estado retrasándolo porque quiero que tanto que tú como Itachi se hagan cargo, pero no estaba seguro de si ibas a volver.

—¿Es así?

—Lo es. ¿Tienes objeciones?

Sacudió la cabeza.

—Pero sí necesito que me enseñes algo.

Los ojos de Fugaku se abrieron un poco. Esta era una ocasión única que jamás había pensado que sucedería ni en sus sueños, hasta ahora todavía lo eludía, pero finalmente había sucedido. Por una vez, Sasuke en realidad quería aprender de él.

Se frotó el rostro, cubriendo su sonrisa.

—Está bien, ¿qué quieres saber?

OoOoOoOoOoOoOoOoOoO

Dos semanas después

—¿Qué? ¿Así que renunciaste?

—Sí.

—Pero era mucho más divertido contigo alrededor.

—Vas a sobrevivir.

Naruto y Sasuke estaban sentados fuera de un lugar de comida rápida, disfrutando del frío. Había pasado un tiempo desde que Naruto lo había visto, y ahora sabía por qué.

—No es que no estoy feliz de que estés de vuelta en casa —dijo Naruto, apoyando su rostro en su mano—, pero podrías haberme dicho; antes de sólo tomar tus cosas e irte.

—Ahora lo sabes, por lo que deja de quejarte.

—Neeee, Sasuke, ¿cuándo vamos a pasar el rato?

—Estamos haciendo eso ahora.

—¡Keh! ¿Podrías haber elegido al menos una universidad cercana a la mía? Es como si estuvieras tratando de escapar de mí, ¿estás loco?

—No. No importa cuál universidad eligiera, aun así, no sería cerca de la tuya. Y yo vuelvo a casa todos los días de todos modos.

—Y luego tienes esas clases de empresario o lo que sea, luego vas al trabajo de tu padre. ¿Qué te ha pasado que ya no eres perezoso?

Se encogió de hombros, entrecerrando los ojos cuando un viento frío le revoloteó el cabello.

—¿Para qué vas a la universidad siquiera?

—Oh, ya sabes... para asegurarme de hacer un montón de dinero.

—Entonces, ¿por qué sigues trabajando allí?

Naruto lo miró, sorprendido.

—Es divertido, Sasuke. Sinceramente creí que pensabas lo mismo.

Resopló, sonriendo.

—Era dinero fácil. No puedo vivir así.

—Supongo que sí... Era más divertido cuando estabas allí.

Optó por ignorarlo.

—Sobre eso... Ella.

Naruto frunció el ceño.

—¿Todavía piensas en ella?

—Ni idea de qué te hizo pensar eso.

—Bueno, me has llamado aquí, y puedo decir que estas tratando de construir algo. —Suspiró—. Pero si se trata de Hinata, no te molestes.

—Mm. Voy a mantener esto en mente. —Se inclinó hacia delante, mirándolo por largo tiempo—. ¿A qué universidad vas a ir?

—Eh, no es nada impresionante. No me gustaría que la buena opinión que tienes de mí cayera.

—No se puede caer más bajo. —Hizo una pausa—. Deberías mostrármela algún día, de todos modos.

Naruto hizo un sonido, una especie de risa.

—Voy a estar fuera durante un mes, por lo que no podría, ni quiero.

—Por lo tanto, no quieres.

Se encogió de hombros, recogiendo su vaso.

—No te interesaría.

OoOoOoOoOoOoOoOoOoO

El tiempo se estaba volviendo frío.

Sasuke acababa de llegar al campus, su estado de ánimo no era particularmente alto debido al mal tiempo, y se dirigió al edificio más grande.

La Universidad Shinsei era una universidad que tenía una de las tasas de graduación más altas y produjo una gran cantidad de personas de éxito en campos que van desde la ingeniería a los negocios. No era aclamada como una de las mejores universidades de Japón, pero supuso que no tenía por qué serlo. Nunca llamaba la atención, y el paisaje no era del todo malo a la vista.

Se preguntó por qué Naruto no quería hablarle de ella.

Pero no podía curiosear porque tenía cosas que hacer, y si se obligó a estar aquí por poco tiempo, él podría dar la vuelta y volver a casa. No podía hacer eso, sin embargo. Había reconstruido quién era, y decidió utilizar ese potencial para conseguir realmente su lugar en la vida. Podría incluso hacer un nombre por sí mismo, pero iba a encargarse de eso más tarde.

Una vez dentro, sintió el calor. Todo estaba tan limpio como en su propia universidad, pero había más colores y ventanas de gran tamaño en las paredes. Los pasillos estaban llenos de gente, pero no había mucha organización en la forma en que las personas iban y venían. Junto con otras tres personas, tomó un ascensor hasta el tercer piso. Las personas con las que compartió el viaje lo miraban con frecuencia, y se preguntó si sabían que no era de aquí.

Eso tenía que ser casi imposible.

Cuando el ascensor se detuvo, todos siguieron el mismo destino que era la biblioteca.

Estantes de libros y filas de ordenadores abarcaban el lugar de izquierda a derecha, y salas de estudio se encontraban en varios lugares. Frente a él, la mayor parte de la pared era una ventana gigante que daba a la parte trasera de la universidad, donde un lago con una gran fuente en el medio podía ser visto. Miró a su alrededor. Había unas pocas personas, y no eran tan silenciosas. Podía ver por qué a Naruto le gustaba el lugar; el ambiente no era aburrido, y el nivel de madurez todavía era bastante deficiente. No estaba mal del todo.

Sasuke comenzó a caminar, mirando entre las estanterías.

En estos siete días, Sasuke descubrió que, si buscaba suficiente, podría encontrar información sobre cualquier cosa o persona; que era exactamente lo que hizo después de esa salida con Naruto. Otra cosa que descubrió fue que Naruto era de hecho renuente a contarle a cuál universidad iba, de hecho, lo ocultaba. Pero Sasuke había buscado, y se mantendría buscando de ahora en adelante.

Se detuvo, casi en el otro extremo de la habitación.

Fue gracias a su búsqueda que se encontró con una mujer de cabello oscuro vestida con un suéter de gran tamaño, pantalones vaqueros y botas altas, que estaba mirando a través de una fila de libros.

Fue gracias a su búsqueda que descubrió que Naruto iba a la misma universidad que cierta muchacha, porque sus familias trabajaban juntas, y ambas partes no tenían motivos para perder el contacto por razones financieras.

Y Sasuke estaba agradecido de su búsqueda, y del desliz de la lengua de Naruto, que le tomó casi un mes entero para encontrar a Hinata Hyūga por sí mismo.

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Fin Capitulo Dos.

Notas: ¡He revivido de entre los muertos! Probablemente ya daban por perdida una actualización de esta historia, pero he vuelto y espero que para quedarme a terminar todo lo que tengo publicado XD no los voy a llenar con escusas del porque no actualizaba, solo diré que tuve que buscar una nueva beta y eso me llevo más tiempo del que pensé. Espero entiendan. Disfruten este penúltimo capítulo, y espero que los haga reír a montones.

Voy a decir esto una sola vez, y espero lo tomen a consideración. "Los ficker apreciamos los comentarios, estos son algo gratis y no nos importa la cantidad de palabras (al menos a mí no me importa si son cortos), pero es importante que les hagan saber a los ficker que apreciaron el trabajo y el tiempo que invertimos en divertirlos a ustedes los lectores." En lo personal, ya me estoy hartando de que no dejen ninguna palabra de ánimo, yo ya no estoy involucrada en el fandom de Naruto, ni en el SasuHina, por lo que no me dolería dejar todo hasta aquí y marcharme definitivamente, hasta el momento no lo he hecho porque Amy-chan lee mis historias y porque he querido contribuir a que el SH tenga más material de lectura y a hacerlo más conocido y apreciado, pero si nadie lo aprecia, pues ni modo. Sinceramente espero que comiencen a ser más conscientes de que los escritores necesitan del apoyo de los lectores, y dado que por leer esto no tienen que gastar dinero, un review es lo mínimo que pueden dejar.

Guest : jajajaja, en algún momento ella iba a notar que Sasuke era hombre, y eso sucedió ahora, estando sobria.

Guest Guest: muchas gracias por apoyar, la verdad es que si, es molesto que no te dejen ni una palabrita para darte ánimos, más que nada lo digo por el tiempo y la dedicación que uno invierte en los fics. Espero que aun estés leyendo la historia, a pesar de mis tardanzas XD

Guest Nana: así como pronto, pronto, no lo hice, pero finalmente pude actualizar XD

Naoko Ichigo