Espero les guste.
Kuroneko Cap 2.
-¡hey Midorikawa!, ¿dónde estás es hora de tu comida?, si no te apareces me comeré toda tu porción más si se trata de tu postre-
-miau-
-¿¡así que apareciste!?-
Han pasado 9 años los sirvientes de Hiroto que lo miraban mal fueron despedidos por su tío Masafumi el hermano menor de su padre, él no vive con Hiroto pero viene tres veces al mes a visitarlo y tiene otros sirvientes aunque recientemente cuando cumplió 13 años le pidió no tener a nadie en casa,
-¿qué cosa?-
-puedo cuidarme solo soy ya un adulto además así no causare molestias al tío Masafumi-
-no eres una molestia, pero no puedo dejarte sin un solo sirviente y menos sin vigilancia se lo prometí a tus padres, a mi hermano que te cuidaría-
-por favor por mi gato, que me cuidare solo en esta casa-
En ese momento solo yo sabía la razón de tan extraña razón, pero su tío quien lo había estado cuidando no, pero paso de tener una mirada llena de preocupación a una conformista,
-con una sola condición-
-¿Cuál?-
-que me llames diario sin importar nada y que en la entrada existan guardias, eres el heredero de nuestra familia no me perdonaría si te pasa algo por pequeño que sea-
-bien-
De ese modo desde hace una año Hiroto recibe llamadas todas las noches y mañanas de su tío quien esta mucho de viaje, en la puerta de la mansión hay guardaespaldas y tiene un chofer que lo lleva y trae a casa y las compras una sirvienta de la mansión de su tío trae lo necesario, y yo lo cuido ya que Hiroto sabe mi verdadera naturaleza,
-vamos entra a casa que haces fuera-
-¿acaso te molesta?-
-no hablare contigo en forma de gato, así que trasforma de buena vez-
-tú no me mandas-
-más comida para mí, me da igual entonces-
Hiroto solo tenía 6 años cuando le mostré mi forma humana una de su misma edad el quedo tan sorprendido que dejo de llorar y cuando iba a gritar lo calle con un beso, siempre he visto que si un animalito como gatos o esos molestos perro lamen que para nosotros es un beso se calman, y se calmó no dijo más, tarde 3 horas en que me entendiera pero con solo 6 años pudo entender no podía decirle a nadie de mí,
Después de transformarme en gato Hiroto me pasó la ropa que usaba del diario en su casa unas jeas azules y una camisa de color blanco, el calzado no era importante porque estaba en casa pero algunas veces usaba unas pantuflas azules,
-bien he preparado el desayuno espero te guste-
-¡que rico!, ¡ya quiero comerte!, ¿qué hay?-
-no la gran cosa, por cierto es comer no "comerte"-
-eso también-
-¿has estado muy raro no?-
-porque-
Ambos fuimos hasta el comedor donde esperaba un delicioso desayuno un pescado a la plancha, un vaso fresco de leche y arroz junto a unas cuantas pulpo salchichas, además realmente se preocupaba por mí ya que desde que aprendió a cocinar hace la comida a temperatura que pueda comerla ya que mi lengua en uno de mis puntos más sensibles,
-¿raro en que forma?-
-maúllas últimamente a la luna y en un tono que da miedo y el que los gatos callejeros se junten tras la casa no es agradable-
-no lo entenderías aun eres un niño- estaba sentado frete a la mesa y comencé a comer tan buen desayuno-
-en fin, hoy llegare un poco tarde a casa, aun así te traire algo, ¿qué quieres?-
-a ti- dijo ¡pastel de queso!-
-bien desayunemos se me hará tarde-
Últimamente tenia acumulada mucha energía en mí, además estamos en esa época del año en que dos gatos necesitan cariño, seguro que Hiroto no lo entendería y no es como que estuviera urgido, pero de alguna manera debía sacar estas energías acumuladas incluso he mordido su camisa favorita la cual tuvo que reponer,
Después del desayuno el termino, le ayude a limpiar lo usado se fue a las sala en busca de su portafolio,
-bien cualquier cosa puede llamarme solo no maúlles cuando escuchas a mis amigos, Fubuki cree tengo una mascota por tu culpa-
-¿no soy acaso tu mascota?-
-claro que no, para mi Midorikawa es una persona y una importante, me voy cuídate-
El coloco su mano en mi cabeza y revolvió mi cabello rosando un poco mis orejas gatunas de alguna forma me hacía sentir ansioso, después se fue y sin poder ver fuera escuche él se alejaba tras haber subido a ese automóvil.
Hasta la siguiente
