Definitivamente le encantaba esa chica
Era como uno de esos sueños de los que jamás quieres despertar, así se sentía Kid ver como se movía su cabello con el viento, tenía un olor a cerezas, de aquellas que solo puedes conseguir en los mejores campos de cultivo, tan frescas y sabrosas, le encantaban sus miles de mañas como jugueteaba con sus dedos cuando estaba nerviosa, como desviaba la mirada cuando tenía ganas de repetirle lo mucho que lo quería, su sonrisa que solo dejaba ver un par de veces, y siempre intentaba aprovecharlas al máximo pues era la sonrisa más linda y dulce que había visto jamás, sus labios era… "wow eso labios" pensaba el chico, lo hacían conocer miles de planetas y nuevos universos, tenían un sabor delicioso, no necesitaba de otros labios para ser feliz, los de Chrona eran más que suficientes , le encantaba que el por las noche antes de dormir ella no mirara directo a los ojos, con sus mejillas rosas, con sus ojos brillantes y grandes, con la boca un tanto abierta como si lo estuviera admirando, pero el que la admiraba era otro, ella era linda como fuera, peros poner sus mechones detrás de sus orejas era divertido y le gustaba pues ella se veía muy tierna, le daba tanta ternura que quitaba su fleco de su frente para poder darle un tierno beso, ella era linda sin querer y tierna sin pensarlo, definitivamente eso le encantaba.
No podía no verla ni un minuto de su día, sentía la necesidad de estar con ella, pues hacía que su mundo diera un giro inesperado, que su estómago cosquilleara como nunca, que su lengua remojara su labio más de una vez, jamás en su vida se imaginó que en sus días aburridos y asimétricos pensó sentir esa sensación él se lo explicaba más de una vez "eso se llama amor Chrona, muchas personas hablan del pero en realidad no lo conocen" él lo conocía, lo había sentido lo sabía y ella le preguntaba "y tú lo conoces" he ahí la palabra mágica "por supuesto que si…" todos los días cada minuto sin parar… era ella solo ella la que hacía que esa sensación jamás terminase, se lo contestaba con una gran sonrisa mientras sus mejillas se enrojecían, pues estaba con su pequeña Chrona.
Le encantaba que por las noches después de jugar un rato bajo las sabanas él le proponía como todos los días tomarse una ducha juntos, su pequeña estatura, sus ojos azules, sus mejillas enrojecidas de la vergüenza a pesar de repetir el proceso casi todos los días, mientras él se enjabonaba la cabeza ella acostumbraba abrazarlo por la espalda, besarlo y jugar con sus dedos, él se giraba, y la besa en sus labios ceceando que ese sueño jamás terminara, eso realmente le encantaba.
