Aquí dejo la segunda parte del fic, se que no es una pareja muy seguida, pero please, dejen reviews, si quiera para emocionarme mas xD. Saludos.

Entrar a un hospital no es una de sus cosas favoritas, sobre todo porque se mira dolor por todas partes y a Maxxie eso no le gusta, prefiere vivir la vida al máximo y evitarse ese tipo de traumas, sin embargo, esta vez no podía evitarlo, debía entrar, debía estar con Tony, pues lo que a él le había pasado, no era algo que quisiera haber visto.

Cuando la ambulancia llego, todos los amigos de ambos estaban ahí, Jal estaba a las lagrimas, lo mismo que Michelle; Cassie estaba ausente y mostraba preocupación, pero su frivolidad no le ayudaba a mostrarse verdaderamente consternada; Sid también lloraba, era su mejor amigo al que se estaban llevando en situación delicada; Anwar y Chris estaban conmocionados, no podían creer que pasara algo así, era ilógico, ellos eran jóvenes, invulnerables.

Pero Maxxie, bueno el era otra cosa, estaba devastado. Sus ojos se veían rojos, tanto por dentro como alrededor, las lagrimas no cesaban, sentía como si le arrancaran un brazo o peor, el corazón mismo. Cuando uno de los paramédicos pregunto que quien acompañaría al chico, el no dudo en subirse, Sid se apresuro detrás de él y aunque Michelle tuvo intenciones de ir, ya no pudo entrar.

Fue realmente difícil de superar, ver a Tony sangrando, llorando de dolor y pidiendo ayuda volvía el momento sumamente terrible. Maxxie no pudo evitar ofrecerle su mano deseando que se le pasara un poco de ese sufrimiento a cambio de que bajara la intensidad en Tony. Pero no daba el resultado que esperaba, sin embargo, la mirada agradecida del chico no paso desapercibida para Sid, que solo se dedico a mirarle, asustado.

Se llego la semana del accidente, pero Tony aun no despertaba, las operaciones a las que fue sometido en distintas ocasiones lo tuvieron en un mundo de ensueño, quizá de pesadillas. Tenía un brazo y una pierna fracturadas, múltiples contusiones en casi todo el cuerpo y un fuerte golpe en la cabeza. Maxxie siempre se mantuvo cerca de él, no le importo que tanto sus padres como los de Tony le pidieran que se retirara a descansar, no, él quería estar con aquel chico. Effy estaba gradecida por su apoyo.

Por fin fue llevado a una habitación mas cómoda pues ya estaba fuera de peligro, aunque aun no reaccionaba por completo, seguía sedado desde la última intervención quirúrgica. Maxxie quedo como su acompañante después de que los padres de Tony bajaron a comer un poco, mientras que Effy regresaba a su casa para darse un baño, después de todo, la mayoría no había estado cómoda casi desde el principio.

-Que susto nos has dado... -murmuro el rubio, tomando la mano del chico y sonriendo un poco. –pero ya estás bien... y es lo mejor de todo. –justo en ese momento sintió como le apretaba la mano, al sentirlo su corazón se lleno de alegría, decían que las personas en ese tipo de situaciones te escuchaba y realmente estaba pasando asi. -¿Tone? –pregunto, levantándose y acercándose a su rostro para verlo despertar.

-¿Qué… paso? –la pregunta del chico no evito que Maxxie sonriera a más no poder, luego abrió los ojos poco a poco, encontrándose así con el color mas azul que antes no había notado.

-¡Gracias al cielo, Tony! –se abrazo al cuerpo del otro y sintió como la vida volvía a él, la agonía había terminado y las cosas pronto volverían la normalidad, no le importaba otra cosa que ver al mismo Tony de vuelta en la escuela, en las calles, en los antros, donde fuera, pero que estuviera.

-¿Quién... eres? –de pronto todo se quedo en silencio, Maxxie se separo de Tony y le miro con suma preocupación, en los ojos del otro se notaba la incertidumbre, pero en los del rubio la decepción.

-¿De qué hablas Tone? Soy yo... Maxxie. –contesto con media sonrisa, tratando de creer que todo era efecto de una broma, pero no pareció convencido al mencionarle su nombre.

-¿Qué es este lugar? –pregunto de improviso. –Quiero irme... quiero irme. –intento levantarse pero sus fuerzas no fueron las suficientes y volvió a caer en la almohada. -¡Quiero irme! –insistió, Maxxie se quedo helado, Tony había perdido la memoria, de eso no había duda.

-Tranquilízate por favor.- se aferro al cuerpo del chico y lo contuvo lo mas que pudo, afortunadamente tenía unos brazos fuertes y se noto por la facilidad con que lo controlo, sin considerar la debilidad en la que Tony se encontraba en esos momentos. Aunque la pronta quietud del ojiazul le puso en alerta y lo busco con la mirada.

-Tú... ¿tú estuviste conmigo? –la pregunta hizo que Maxxie frunciera el entrecejo, pues no entendió muy bien a qué se refería, iba a contestarle, cuando fueron interrumpidos.

-¡Tony! –los padres de este corrieron a abrazarlo y aunque las miradas de los chicos no se rompieron con facilidad, la emoción de los adultos finalmente los alejo un poco.

Un mes después Tony fue dado de alta, Maxxie lo visito con menos regularidad pues había descuidado la escuela y sus prácticas de baile, además de sus deberes con su familia, aunque sus demás amigos también ya le había visitado, así que técnicamente no estaba solo en casa, no había día que no fuera al menos una persona a saludarle, aunque con el único que se sentía cómodo era con el rubio, pues, al ser la primera persona en ver al despertar, era lo más cercano que tenia al no recordar nada de su pasado. Maxxie estaba gustoso con eso, pero preferiría que recordara pronto, pues se mostraba muy vulnerable, no era el Tony imponente que siempre demostraba ser.

-Hola Effy. –hablo Maxxie al llegar a visitar a su amigo, la chica lo miro de manera extraña, lo que dejo al rubio con la mirada confundida. -¿Pasa algo? –pregunto con interés, justo cuando Michelle aparecía detrás. –Oh, Michelle... –musito con nerviosismo.

-Asi que no pierdes el tiempo y tratas de confundir a Tony. –las palabras de Michelle dejaron aun mas sorprendido al pobre de Maxxie, que no sabía de que se había perdido.

-¿De qué hablas? –pregunto, sus ojos se mostraron realmente confusos, pero la sonrisa socarrona de la otra le dio a entender que estaba ante un truco de la mas astuta de las mujeres que había pasado por Tony.

-Así que visitas a mi hermano para confundirle y volverlo como tú. – las palabras de Effy de plano lo desarmaron. –Ahora entiendo porque tu interés en venir casi diario o cuidarlo en el hospital... no estoy contra los gay, pero el hecho de que te guste mi hermano no significa que lo volverás uno también. –de pronto Effy saco la casta y demostró por qué era la hermana de Tony. – ¡No quiero que vengas a ver a mi hermano nunca más, la entrada a esta casa para ti está prohibida y encuentra tu verdadero lugar en su vida, no eres más que su amigo, aunque uno no muy bueno la verdad... –Maxxie estaba absorto, jamás creyó que Effy fuera tan amenazante.

-Aguarda, te confundes, yo no…

-¿Confusión? ¡Ay por favor! Si está más claro que el agua. –Michelle miraba desde atrás, con seriedad, pero el rubio sabía que por dentro se estaba burlando, estaba cumpliendo con su cometido y no dejaría que Maxxie le quitara a Tony por ningún motivo. Tal vez lo había cuidado y sirviera de apoyo, pero era suficiente, era de ella y de nadie más.

-¿Está todo bien? –la madre de Tony apareció detrás de las chicas y miro con detenimiento a los tres. –Hola Maxxie, Tony está arriba, debe estarte esperando. –la inocente y buena mujer le abrió el paso entre las dos chicas, que solo echaron fuego por los ojos al no poder evitarle la entrada, Maxxie no miro atrás y fue corriendo con Tony, escuchando a lo lejos como la señora Stomen preguntaba a las chicas sobre lo que había pasado.

Cuando llego a la habitación de Tony se encontró con este revisando su computadora, no llamo su atención porque entro silenciosamente, hasta que estuvo más cerca fue cuando el otro noto su presencia.

-¡Hola Max! –casi grito el otro, sonriendo con felicidad y mostrando unos ojos de ensoñación, incluso dejo la computadora para ir a abrazarle, pero al no ser correspondido con la misma intensidad se separo con el entrecejo fruncido, mirando a Maxxie directo a los ojos.- ¿Estás bien? –pregunto con preocupación.

-¿Eh? ¡Oh si! Si, perdón es que me quede pensando en una cosas de... la escuela. –afirmo rápidamente, sonriendo un poco y evitando la mirada con Tony. -¿Qué haces? –pregunto, acercándose a la computadora.

-Nada. –Tony se apresuro a ponerse enfrente y no mostrarle lo que hacía, poniendo una sonrisa traviesa. –Me preguntaba... –dijo con prontitud para desviar el tema. – ¿Me podrías acompañar mañana a mi sesión con el siquiatra? –desde que había salido le había sugerido sesiones para recuperar la memoria y hasta ahora habían funcionado, al principio no recordaba ni escribir o leer, pero ya lo hacía, aunque aun no recordaba a las personas de a su alrededor, todo se le hacía confuso, muy enredado, aunque tenía sensaciones claras sobre las personas y en Maxxie era por quien más sentimientos tenia, su corazón se lo decía.

-No creo poder... –contesto con semblante triste el rubio. –Debo hacer unas cosas y…

-¡Vamos Max! No quiero ir solo. –era obvio que no iría solo, pero lo decía para que el otro accediera. Maxxie sonrió, realmente sus sentimientos hacia Tony habían cambiado radicalmente o más bien, habían vuelto a ser los del principio, pero ahora...

-Tone... –su seriedad fue rápidamente notada por el más alto. Lo sentó en la cama y lo miro a los ojos. –No creo poder venir ya. –pudo ver en la mirada de Tony la desilusión, el sufrimiento, la angustia; la misma mirada que le mostro el verlo despertar de las cirugías.

-Pero... ¿Por qué? –pregunto, sus ojos prontamente se humedecieron.

-Hay algunas cosas que no me permiten seguirte viendo tan seguido. –obviamente no hablaría mal de Effy, ni siquiera de Michelle, no era su costumbre.

-Pero yo quiero que vengas, quiero que estés conmigo… yo te quiero. –la manera tan desesperada con que hablo no era tan ilógica, pues la conexión que tenia con el rubio se había vuelto intensa.

-Tony yo... –no pudo seguir hablando porque el chico se abalanzo sobre él y le beso. Fue el beso más dulce, tierno y sincero que hayan sentido en sus vidas, fue suave y lento, en el estaban depositando todos sus sentimientos. Maxxie se dejo llevar y acaricio la mejilla de Tony, deseando que ese momento no terminara, que realmente volvieran a ser los mismos de siempre y que además, pudieran compartir un amor como el que estaba naciendo.

-¡¿Qué demonios significa esto? –el grito del padre de Tony los hizo separarse, la furia con que los miraba hizo que Maxxie temiera por su vida.

Un tanto corto, pero no tuve tiempo de hacer un poco mas, espero que el próximo mejore. Chao!