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Satoshi despertó, Rin no estaba en el futón, tampoco Sesshoumaru. Siguió sus aromas y los encontró en el jardín de los cerezos, abrazados, compartiendo apasionados besos y caricias.
-Vamos, Sessh, amor…
-Shh… Satoshi está cerca…
-Sí? Ven, cariño… Satoshi…
Satoshi salió de su escondite, Rin lo esperaba con los brazos abiertos, el pequeño corrió a ella, pero al llegar notó que no era su madre, sino un terrible demonio.
-MAMA!!! MAMÁ!!! MAMÁ!!!
-Satoshi!!!
Sesshoumaru lo sacudió con fuerza, logrando despertarlo.
-Papá! Mi… mi mamá! Dónde está mi mamá?!
-Satoshi, amor… fue una pesadilla…
Rin estaba sentada en el futón, con Aya abrazada a ella, dándole besitos en las mejillas. Satoshi se levantó y corrió a ella, se detuvo justo en frente. Rin besó a Aya en la cabeza.
-Aya, mi amor… ve con papá, sí?
-Hai…
Una vez libre, le abrió los brazos, Satoshi la abrazó con fuerza y con lágrimas en los ojos.
-Gomen, mamá… no quise decir nada de lo que dije… gomen…
-Cálmate, amor…
Rin lo llenó de besos y lo dejó abrazarla todo lo que quiso. Rin sonrió, después de todo, era su bebé.
-Papá…
Sesshoumaru lo vio con Aya en brazos.
-Papá, gomen…
-…-
Satoshi bajó la mirada. Rin lo besó en la mejilla.
-Satoshi…
-Gomen, mama… tienes un hijo estúpido…
-No, amor… no eres estúpido…
-Demo…
Rin tomó sus manos aún lastimadas, con heridas más profundas de las que se había hecho en la práctica.
-Le dejaste un rastro a tu papá… y para hacer eso, te tuviste que morder tus propios dedos… eso es algo muy valiente, mi amor…
Los niños salieron de la habitación, calmados al saber que Rin estaría bien. La muchacha que le preparaba el baño a Rin también salió, recibiendo las órdenes de no ser molestados. Rin sonrió a la vez que se aferraba a su cuello y él la llevaba a la tina. Lo besó en la mejilla y disfrutó de ver su expresión.
-Pasa algo, preciosa?
-En realidad… tengo que confesarte algo…
-Qué cosa? Mejor me dices más tarde… ahora quiero mimarte…
Rin sonrió y se pegó a su pecho, rodeada por sus fuertes brazos, acariciaba las marcas youkai en su pecho. Sintió tiernos besitos en su cabeza, levantó la mirada y sonrió antes de entregarse a sus besos.
-Sanaste muy rápido para un humano…
-Tal vez… tu sangre… y el hecho de tener dos hijos tuyos me ha hecho más fuerte…
-Eso es seguro… eres mucho más fuerte…
-Sessh…
-Hm?
-Entréname otra vez…
-No…
-Pero…
-Rin… tu lugar es el de una princesa… no en un campo de batalla.
-Entonces eso quiere decir que no puedo ni siquiera proteger a mis hijos? No quiero entrenamiento físico… eso lo tengo aquí cada noche… quiero un entrenamiento en mis poderes youkai…
Sesshoumaru acarició su rostro, apartando el cabello de sus ojos, mejillas y hasta sus hombros. Se devolvió a su cuello y pasó sus dedos sobre la marca de sus colmillos, Rin se estremeció al sentir la caricia.
-Sessh…
-Preciosa…
Rin lo vio a los ojos, asintió. Sesshoumaru la abrazó con fuerza y besando su cuello, volvió a clavar sus colmillos en aquél lugar. Rin se aferró a él con todas sus fuerzas. Sesshoumaru lamió la sangre de la herida logrando en pocos minutos que volviera a cicatrizar. Acarició sus mejillas empapadas en lágrimas.
-Lo siento…
-Estoy bien…
Sesshoumaru la convenció de descansar.
-Pero los niños…
-Los niños van a estar bien. Tú descansa… Lo harás?
-Sí… pero sólo si me das un beso…
Sesshoumaru sonrió, la besó con ternura y acarició sus mejillas.
-Descansa, preciosa… Si descansas bien… tal vez entrenes esta noche…
Rin rió, se sentó en el futón y lo besó apasionadamente.
-Hm! Y qué ganas tengo de entrenar toda la noche!
Sesshoumaru la dejó dormida, salió de la habitación, vio a los niños sentados junto a la puerta.
-Su mamá está descansando.
-Papa… el aroma de mama está cambiando…
Sesshoumaru se fijó en su pequeña hija. Aya, que sólo contaba con 4 años, era la viva imagen de Rin a excepción de sus cabellos plateados.
-Vengan conmigo…
Sesshoumaru salió con los niños al jardín.
-Prepárense…
-Papá…
-Qué cosa, papa?
-Listos?
-Papa…
-Ahora!!!
Sesshoumaru atacó a Aya, pero aunque se sintió en peligro, no se movió, confiando en su padre. Cuando el ataque le dio, la pequeña fue lanzada varios pies atrás, Sesshoumaru se colocó para evitar su caída. La pequeña lo vio fijamente, con lágrimas en los ojos.
-Por qué, papa?
-Aya…
-Por qué me golpeaste?
-Aya, cálmate…
-Mama!!!
Aya se soltó de sus brazos y corrió hasta elevarse en el aire hacia el balcón de la habitación de Rin, sin embargo, comenzó a perder altitud. Sesshoumaru voló hasta ella y detuvo su caída nuevamente.
-Déjame! Papa es malo!
-No, princesita… Aya… por qué no te defendiste? Porqué no me atacaste?
Sesshoumaru logró calmarla, la pequeña había cesado su llanto, sólo se mantenía aferrada a su cuello.
-Aya, princesita… quería ver tu fuerza… porqué no te defendiste?
-Papa…
-Porqué no peleaste?
-Mama dijo que es malo usar mi fuerza contra ti y contra ella…
-Sí, princesita… pero quiero ver tu fuerza… lo siento… no quería lastimarte… me perdonas?
Como toda respuesta, la pequeña lo besó en la mejilla. Sesshoumaru sonrió y la apretó en su abrazo.
-Me dejas ver tu fuerza?
-Pero… no sé como, papa…
-Quiero que me des con toda tu fuerza… prometo que no te reprenderé…
La pequeña se quedó viendo a su padre. Sesshoumaru comprendió que era demasiado pequeña, su mirada igual de tierna que la de Rin, se arrodilló frente a ella y abrió los brazos.
-Ven aquí, princesa…
La pequeña sonrió y corrió a sus brazos, lo abrazó con fuerza.
-Papa…
-Me perdonas?
-Hai… papa…
-Hm?
-Podemos ir a buscar flores para mama?
Sesshoumaru asintió con una sonrisa en sus labios, tomó a su pequeña de la mano y caminaron por el jardín buscando flores.
-Papá…
Sesshoumaru vio a Satoshi. Pasó una mano por su cabeza e inesperadamente lo abrazó. Sin decir nada más, continuó su paseo con Aya.
………………………………
Satoshi se vendaba a sí mismo torpemente. Sesshoumaru entró en la habitación.
-Satoshi…
-P-papá…
Sesshoumaru tomó la mezcla de hierbas y se la puso en las heridas, le vendó las manos.
-Arigatou…
-Por qué odias a los humanos?
-…-
-Por qué culpas a tu madre de tus fallas?
-…-
Satoshi se mantenía en silencio, con la mandíbula apretada y aguantándose las lágrimas.
-Tu madre, humana o youkai, tiene una fortaleza espiritual mayor que incluso la mía…
-Pero yo soy tu hijo! Príncipe de las tierras del Oeste! Porqué no soy fuerte?!
-Porque no luchas por esa fortaleza. Acaso crees que se nace sabiendo? Se entrena! Te he estado entrenando, pero tú no aprendes! Te crees mejor que los demás…
Sesshoumaru se subió la manga y le mostró la cicatriz de su brazo.
-Mira lo que te puede pasar si sigues ese camino.
Sesshoumaru fue a la habitación con Rin, la encontró sentada en el balcón, admirando el paisaje.
-Preciosa…
Rin se dio vuelta y le sonrió.
-Me llevas al jardín?
-Rin…
-Ya estoy bien…
Volar en los brazos de Sesshoumaru, era como deslizarse en el aire, ya entre los sakuratsu, caminaban tomados de manos, Rin sonreía al verlo.
-Qué pasa?
-Nada…
-Preciosa…
-Te amo…
Rin lo besó con ternura.
-Hay… hay algo que tengo que decirte…
-Qué cosa?
Se sentaron a la sombra de uno de los árboles, Rin se recostó de su pecho.
-Se trata de Satoshi…
-Ya hablé con él…
-No es eso… es que… Yo sellé sus poderes…
-Cómo? Cuándo?
-Cuando tenía poco más de un año…
-Rin…
-Tú estabas de viaje… Satoshi comenzó a mostrar un poder impresionante cuando se enfadaba… y temía tanto por él que decidí sellar su fuerza… y aún así, Satoshi tiene mucha… pero me temo que ahora, si lo libero… no podrá controlarse…
-No lo hagas…
-Sessh…
-No tiene el carácter para controlarse, no lo hagas… yo te diré cuando…
Rin se sentó frente a él, con sus manos en sus hombros, se deslizaron hasta estar sobre sus pectorales.
-Lo siento…
-Rin… ha pasado mucho tiempo y sigues disculpándote sin razón…
Le levantó el rostro con sus dedos en su barbilla, al ella fijarse en la calidez de sus ojos, le sonrió sinceramente, ella sonrió y se abrazó a él, rodeando su cuello con sus brazos.
-Te amo, Sessh…
Se mantenían en un fuerte abrazo, besándose apasionadamente. Sesshoumaru renunció lentamente al delicioso placer de tenerla entre sus brazos, saboreando sus labios.
-Sessh…
-No estamos solos…
Sesshoumaru le señaló frente a ellos, donde Rin vio a Satoshi y Aya frente a ellos, acomodada de espaldas al pecho de su marido, Rin sonrió y abrió los brazos, los pequeños sonrieron y corrieron a ella.
-Cómo se portaron, con su papá?
-Bien… mama… papa quiería que lo ataque…
-Se dice quería…
-Sí, eso…
Rin sonrió.
-Cómo así, amor?
-E-es que… quería ver qué clase de poderes ya tiene y su fuerza…
-Aya… Aya podrá volar como tú…
-Sí, eso lo descubrí…
La pequeña los vio sonriendo, sus grandes ojos dorados parecían brillar.
-Soy como papi?
Rin sonrió.
-Sí, mi amor…
Rin vio a Satoshi con la mirada fija al pasto.
-Satoshi… si no logras controlar tus sentimientos, no podrás controlar tus poderes…
-No importa, no tengo…
-Sí tienes…
Rin le levantó el rostro.
-Tienes poderes tan asombrosos como los de tu papá…
-Eso no es verdad!
Satoshi se levantó y se alejó corriendo, Rin iba a ir tras él, pero Sesshoumaru la detuvo.
-Sessh…
-Déjalo…
Rin se quedó con él, poco después se levantó.
-Aya, quédate con papá…
-Sí…
Rin fue en busca de Satoshi. Lo encontró entre las ramas de un tupido y alto árbol.
-Satoshi… es peligroso que estés ahí…
-Déjame…
-No puedo hacer eso, amor… eres mi bebé…
-No soy un bebé…
Rin se convirtió en youkai y subió a su lado.
-Eres un bebé… mi primer bebé…
-Porqué te puedes transformar? Tú eres humana!
-Ya no… hace muchos años, me convertí en youkai…
-Cómo?!
Rin se acomodó a su lado, acarició la cabellera entremezclada.
-Cuando conocí a tu papá… yo era una niñita, tenía 6 años… mis papás murieron cuando yo era más pequeña y me quedé sola… en la aldea, tenía que trabajar a cambio de comida, me golpeaban y me maltrataban… tu papá peleó con tu tío y salió herido… yo lo encontré, acostado, sangrando mucho… lo ayudé, le di comida… él se sorprendió que una niñita no le temiera… pero claro… para mí, un hombre herido era mucho menos peligroso que uno ebrio… poco después, mi aldea fue atacada por lobos youkai… y me mataron… tu papá apenas había recibido a Tensseiga… y la utilizó para revivirme…
-Y te volviste youkai?
Rin sonrió.
-No… años después, en la pelea contra Naraku, él me mató nuevamente… Así que tu papá, cegado por la furia, lo atacó tantas veces que finalmente encontró su corazón y lo exterminó… pero cuando quiso revivirme, no pudo… Tensseiga sólo revivía una vez a los humanos… tu papá fue a buscarme al infierno…
-Pero porqué al infierno, mamá? Tú eras mala?
-No, pero mi alma fue arrastrada junto con la de todos los youkais malos al infierno…
-Y ahí sí te volviste youkai?
-No…
Satoshi hizo un puchero.
-Ya era la pareja de tu papá… salí a comprar unas cosas… unos humanos me atacaron, por ser la pareja de un youkai… estaba muy mal herida… tu papá sabía que no podía dejarme morir… así que me dio de su sangre, mucha sangre… tanta que él quedó debilitado… para el día siguiente, su sangre me había sanado, pero él no la había repuesto… y fue cuando descubrí que podía curar…
-Mamá…
-La sangre de tu papá resaltó mis habilidades, y me dio poderes nuevos…
-Pero… si tú tienes poderes… porqué yo no?
-Los tienes, amor… pero debes controlar tus emociones primero… qué tal si te ayudo a canalizarlas y verás que podrás descubrir tus poderes.
El pequeño asintió. Rin sonrió.
-Será algo que tenemos poco tiempo para hacer…
-Porqué, mama?
-Guardo las esperanzas de que los ataques no hayan afectado a mi bebé…
-Pero…
-No a ti… al bebé que llevo dentro…
Satoshi vio a su madre asombrado.
-Pero no se siente en tu aroma…
-Lo he estado ocultando… quiero darle una sorpresa a tu papá…
El pequeño sonrió y la abrazó con fuerza.
-Felicidades mamá…
-Gracias, mi amor…
-Cuándo se lo dirás?
-Hm… tal vez esta noche…
………………………………………
Sesshoumaru estaba con Aya, Satoshi se les unió en el juego, cuando el sol bajó, Sesshoumaru los llevó al interior del castillo, donde la nana se encargó de bañarlos y prepararlos para la cena.
-Amito bonito…
-Jaken, has visto a Rin?
-No, amito…
Sesshoumaru salió a buscarla, la encontró en el jardín, desmayada.
-Rin!!!
Sesshoumaru la cargó y la llevó a la habitación.
-Papa…
-Aya…
-Papa, qué le pasó a mi mama?
-No lo sé… Kami, su aroma…
-Papa, mira… mama está herida…
Sesshoumaru la vio, sangraba de su entrepierna, descubrió horrorizado que Rin estaba esperando y lo perdió.
……………………………
Rin despertó, vio a Sesshoumaru a su lado.
-Sessh…
-Debes descansar…
-Qué pasó?
Sesshoumaru le quitó el paño de la frente y lo remojó en agua fresca.
-Estabas esperando…
-Sesshoumaru…
-Lo perdiste, Rin…
Rin lo vio, sus ojos se llenaron de lágrimas. Vio sus ojos con una mirada dura e intransigente.
-Sessh…
-Fuiste imprudente, Rin… lo sabías… sabías que estabas esperando y te metiste en una pelea.
-Le iban a hacer daño a mi hijo!
-Es un youkai! Se sabe defender!
-Sesshoumaru, no lo pensé al momento…
-Ahí está el resultado…
Sesshoumaru se puso de pie y se marchó. Apenas se cerró la puerta de la habitación y sintió la pena que embargaba el corazón de Rin. Cerró los ojos y fue como sentir que su propio corazón se quebrara.
-Mamá!!!
Satoshi entró en la habitación y la abrazó con fuerza.
-Mamá, qué te pasó?
-Satoshi, mi amor…
-Mamá… no le pasó nada al bebé?
Satoshi notó sus mejillas mojadas por las lágrimas.
-Mamá…
-Perdí mi bebé…
Rin encontró algo de consuelo en el abrazo de su hijo. Sonrió cuando el pequeño le pidió que descansara. Una vez dormida, Satoshi salió de la habitación, en busca de su padre. Lo encontró en el jardín y sin pensarlo, lo atacó con toda su furia. Sesshoumaru apenas pudo esquivar su ataque.
-Satoshi!
-Porqué la dejaste sola?!
Satoshi volvió a atacar, una y otra vez, hasta que finalmente logró herirlo en la mejilla.
-Mi mamá se está muriendo de la tristeza y tú la dejaste sola!!!
-SATOSHI!!!
-Mamá…
-Detente, por favor!
Satoshi se calmó un poco. Sesshoumaru vio a Rin detrás de él y su furia se incrementó.
-POR KAMI, MUJER! ES QUE PRETENDES MATARTE?!
-Mamá!
-CÓMO SE TE OCURRE PONERTE DE PIE SI ACABAS DE PERDER UN HIJO! MUJER ESTÚPIDA, YA NO PUEDO REVIVIRTE CON TENSSEIGA! SI TE MUERES, TE QUEDARÁS MUERTA!!!
Satoshi de detuvo. Aquella retahíla era la más clara expresión de la preocupación de Sesshoumaru por Rin.
-Papá…
Sesshoumaru tomó a Rin en brazos y todo el camino hasta la habitación iba mascullando entre dientes. La acomodó en el futón y se sentó a su lado.
-No tenías que gritarme…
-Ya no sé de qué manera hacértelo entender!!!
-Yo comprendo perfectamente lo que pasaría…
-Entonces?! Qué pretendes? Quieres dejarme solo?
Rin acarició su mejilla herida, no era más que un rasguño, pero significaba mucho, logró curarla con poco esfuerzo.
-Los humanos tienen una vida tan corta!
-Sesshoumaru…
Sesshoumaru acarició sus mejillas.
-Ya no sé vivir sin ti, preciosa… prométeme que te vas a cuidar…
-Te lo prometo, mi amor…
Sesshoumaru la besó con ternura y se quedó a su lado. Para la hora de la cena, una criada le llevó un consomé, los niños entraron y se quedaron con Rin.
-Mama… porqué el bebé se fue al cielo?
-Aya, cariño…
-Mama… te quiero mucho…
Rin la besó con ternura.
-Yo también te quiero, mi amor…
La pequeña se quedó refugiada en su pecho. Acunando a Aya, vio a Satoshi pedirle perdón a Sesshoumaru, quien sólo puso una mano sobre su cabeza.
-No pasa nada…
La luna se mostraba en su cenit. Rin vio a sus hijos dormidos a su lado, Aya sobre su pecho y Satoshi a su lado. Vio a Sesshoumaru, quien se acercó y acarició las mejillas de la pequeña.
-Papa…
-Shhh…
La besó con ternura en la cabeza y acarició la cabellera de Satoshi. Rin sonrió.
-Descansa, preciosa…
-Dulces sueños, mi amor…
Sesshoumaru la besó con ternura y se acomodó para dormir junto a su preciosa.
…………………………………
Rin se paseaba por los helados jardines cubiertos de nieve, los niños corrían por todas partes jugando a tirarse bolas de nieve. De pronto, su abrigo no fue suficiente y llamando a los pequeños, se dirigió al interior del castillo.
-Mama!!! Quiero jugar!
-Yo también!
-Vamos, amores, hace mucho frío…
Sesshoumaru descendió frente a ellos, Aya corrió a los brazos de su padre, quien la recibió con una sonrisa.
-Papa!!!
-Hola, mi princesita!
Rin se acercó sonriendo, con Aya aferrada a su cuello, Sesshoumaru se inclinó y saludó a su princesa con un tierno beso. A Satoshi le pasó la mano por la cabeza y lo atrajo en un fuerte abrazo.
Después de comer, Sesshoumaru salió con Satoshi.
-Papá… qué vamos a hacer?
-Vamos a entrenar…
N/A: Hola!!! Espero que lo disfruten mucho. Y espero sus reviews.
Besos
Mizuho
