En sinceras palabras espero que disfruten el primer capítulo de esta historia:
Capítulo 1
By: Katen Kyok
Chernóbil, día de la tragedia.
Las sirenas sonaban sin cesar, las luces rojas en sentido de alarma rondaban por doquier en la planta nuclear y no era de menos, si estaban en el ojo de una gran catástrofe y la más grande desgracia que podía azotar el planeta, la radiación mataba a cualquier ser vivo y eliminaba la vida poco a poco, como si fuese un mosquitos degustando la sangre mas suculenta que haya probado y deseaba tragarla toda.
Todos los residentes de Chernóbil eran evacuados con una rapidez extraordinaria, ya que los pocos cuenticos que quedaban vivos gritaban por los altavoces provistos por la milicia, mientras intentaban con todas sus fuerza rebajar la lava radioactiva entregando sus vidas a la muerte por el hecho de sólo estar allí.
Sin duda alguna, lo sacrificaron todo por el mundo.
Pocos lograron escapar de semejante desastre, pocos siguen vivos hasta hoy, pero el recudo de ese fatídico día se mantendrá presenta hasta que reciban en su mente a y corazón a la parca, una desgracias para miles, un regalo para millones.
Al salir del pueblo, muchos que habían dejado sus pertenencias, sus negocios y inclusive sus amigos y familiares, ahora la poca vida que les quedaba era devorada lentamente por el cáncer en la piel, producto de la sobreexposición a la radiación.
Miles han muerto. Los pocos supervivientes a la desgracia viven con un gran hueco en su mente y cuerpo, por así decirlo. Ya que habían tenido que extirpárseles órganos -algunos vitales-para que el cáncer no siguiera consumiéndolos en uno a uno.
Día 3 (Luego de la tragedia)
72 horas han pasado, Chernóbil se ha convertido en el segundo pueblo fantasma más grande e todos, ya que el primero fue la cuida de Sodoma y Gomorra, que aún se mantiene en solitario.
No hay ni un ser vivo que se mueva en este pueblo, que ha dejado con el ojo cuadrado a todo el planeta.
Algunos helicópteros del gobierno y la milicia ucraniana pasan por los aires arriba del pueblo, en busca de personas que sigan respirando.
Algo que los científicos de orto países encontraron imposible viendo el nivel de radiación que oscila por los alrededores.
De repente y para sorpresa de todos, a bordo de las naves un ser de extraño pelaje caminaba por las desoladas calles grises.
La máquina voladora intentó bajar un poco más y poder divisar con absoluta claridad que era tal cosa, pero debido a la radiación y el grado de Roentgenios no pudo bajar mucho.
-¡OYE!-gritó una voz desde el helicóptero al ser de distinguible pelo rosado.
Este sólo miró hacia arriba y dos bolas de color rojo brillante aparecieron en su rostro oscurecido por la bruma, haciendo que solo se mirase su pelaje y ojos demoniacos...
Allí fue donde todo comenzó...
Rusia Central, año 2003.
Bajo las nubes grises y heladas que predominaban el país, una planta secreta del gobierno trabajaba sin cesar. La fachada de fábrica abandonada funcionaba a la perfección. Los intentos de encontrar su ubicación específica fueron en vano, ya que su área está fuera del alcance público, ha aquí mencionado antes la limitación de un buscador tan potente como lo es Google Maps.
Una ves dentro de las instalaciones personas con trajes blancos y científicos con máscaras de oxígeno caminaban de aquí para allá como hormigas locas y hablaban cosas sin sentido para una persona común.
Todas las habitaciones de observación estaban selladas y reforzadas por si alguien que remotamente encontrara el lugar se le diera por ocurrencia entrar o si algo deseara salir de lugar, haciéndolo completamente imposible.
En la habitación más alejada del edificio mismo, ubicada a unos 7 kilómetros bajo tierra una docena de científicos , investigaban sin descansar a un ser que, en palabras simples, no debería existir.
-¿Nivel de Roentgenios?-preguntó uno de cabellos naranjas y ojos extrañamente violetas.
-7,350-respondió de manera fría un joven con el rostro demacrado mientras tecleaba como un maniaco en un ordenador de aspecto monstruosamente grande.
-Lo suficiente para matar a un radio de 15 kilómetros- susurró el pelinaranjo-¿respiración?
-Normal señor-dijo un analista a lo lejos.
Por unos momentos el jefe de turno, llamado Yahiko Uzumaki paró por unos segundos su labor de estudio y miró hacia la cámara completamente blanca y esterilizada tras los vidrios a una joven acurrucada en un rincón.
La pared a la que estaba pegada la chica estaba desmoronándose, ya que el material no podría soportar el grado de radiación que la chica emanaba de su cuerpo por mucho tiempo. Su piel era blanca de cubierta lechosa, como si nunca hubiese salido al sol en su vida.
La chica, que el parecer estaba dormida era el objeto a estudiar.
Nadie sabía lo que era en verdad, si era parte de una nueva raza de superhumanos capaces de soportar niveles astronómicos de radiación gamma y beta. O si era la desgracia para la humanidad si llegase a utilizar su propia radiación para destruir a todo ser vivo.
Ella es, la última superviviente del desastre Chernóbil.
Su nombre no está en ningún registro, ni la fecha de su nacimiento…
Nada…
En su nombre, los científicos se tomaron la molestia de registrarla con un nombre muy particular:
"Cherry-S01"
Una pequeña Aclaración: En sencillas palabras un Roentgenio es la unidad de mediad con la que se mide (valga la redundancia) el grado de radiación de un objeto o persona. Como un ejemplo, el aire que respiramos, contiene 15 Roentegenios (lo cual es cierto) que debido a su ligera cantidad dispersa en el aire no nos provoca ningún daño. Pero si el grado de Roentgenios sube, sería un grave problema.
Dejándo de lado el pequeño concepto sería bueno que también investigasen un poco de esto, ya que parte de la historia se basará en esta medida.
Espero no aburrirl s.
Oe!
Espero que les haya gustado el capítulo de esta semana, me maté haciéndolo ya que no tenía nada de inspiracion .
Comenten que les pareció, ya que si no hay comentarios, no subo capi nuevo ;*
~Sayoi!
