Un día muy largo
Se sentía solo y confuso, No sabía quién era ni que había pasado. La cabeza le daba vueltas. No entendía nada de lo que estaba sucediendo.
Por fin se atrevía a abrir los ojos. Al principio, todo era borroso, pero luego iba cobrando forma de lo que parecía ser una puerta de barrotes con una cerradura más grande de lo normal. Detrás de la puerta, una mansión desgastada ya que las paredes estaban llenas de moho.
-Mmmmh
Se dio cuenta de que detrás suyo ,un hombre encapuchado le estaba observando con atención
-Quien eres?.
Estas palaras le costó articularlas , ya que cada vez que hablaba, le venía un dolor de cabeza que perduraba poco, pero lo suficiente como para que se le escapase un gemido de dolor.
-No te gustaría saber primero quien eres tu?.
-Su-supongo.
El encapuchado hizo aparecer unas letras que formaban el nombre de SORA, pero luego con un suave movimiento, hace aparecer una X.
-Roxas es tu nombre a partir de ahora, te queda claro?
-S-si
-Pues nos vamos que aquí no pintamos nada.
Roxas se encontraba en una sala blanca i con sillas de diferentes alturas.
"Estos tíos, dan miedo" pensó.
-Bueno, hoy damos a conocer al numero xiii de nuestra organización, Roxas portador se la llave espada.
-(Se oyen murmullos)
Roxas está muy asustado, lo suficiente como que para los demás lo noten.
-Jajaja, pero le habéis visto, es un enano...
-"Mmmm, no parece que me vayan a tratar muy bien."
De repente hubo algo que le llamó la atención. Una única persona que se quita la capucha.
Era un chico de cabellos rojos estirados hacía arriba i ojos de color esmeralda. Debajo de sus ojos tenía lo que parecían ser dos tatuajes en forma de lágrimas.
De alguna manera, le empezó a caer bien.
-Demyx, quiero que lleves al nuevo hasta su habitación.
-Ok, jefe.
Mientras caminaba, yo seguía mirando al chico de pelos rojizos y el hacía lo mismo, hasta que la pared me tapó su rostro.
-Bueno compi, esta es tu habitación.
-Mmmmh
-Estoo...supongo que ahora estarás algo confuso así que mejor te dejare solo. Nos vemos (le guiña un ojo).
-Vale, ha sido capaz de pillar my indirecta de "déjame solo".
Una habitación de color negra y blanca, pequeña pero con lo esencial. Una cama que le iba justa a su medida, una ventana que debajo de ella había una mesa y junto a ella una silla. El cuarto de baño era muy pequeño. "Que claustrofóbico". Pensó.
-(Se mira de arriba abajo) Ufff, tengo la ropa echa un desastre. Espero que tengan ropa dentro de ese armario.
Lo abre y dentro encuentra solo una túnica negra.
-Solo una? Que pasa, que aquí no limpian la ropa?.
De la túnica cae una nota
Hoye novato, el tema de la ropa es así de sencillo.
De cierto modo estas túnicas no existen así que... nunca se ensucian.
Xemnas
-Curioso.
Mientras se quitaba la ropa que traía desde un principio, pensaba.
-"Bueno, al menos ya sé cómo se llama el jefe de esta organización"
Cuando se puso la túnica del todo , abrió la ventana que comunicaba con el resto de las ventanas de las otras habitaciones.
-(Suspira) Vaya día más raro, y el dolor de cabeza no acaba de pasarse.
-Si quieres tengo aquí unas pastillas contra el dolor de cabeza.
-Mmm?
Era el chico de antes. El que desde un principio le había causado una buena impresión.
Tenía la cabeza apoyada en la ventana, como si hace rato que estaba así.
-(Sacude la cabeza para reaccionar) N-no hace falta.
- Seguro? Tienes mala cara.
Roxas hace un gesto afirmativo.
-Bueno Roxas, yo soy Axel. Lo captas?
-S-si(sonríe).
-I que te ha parecido tu primer día?.
-Mmmmm, supongo que... raro.
-Eso es normal. La primera vez que llegue yo también estaba así.
-Bueno, te dejo que tengo que hacer misiones.
-Misiones?
-Sí , ya te lo explicaran mañana, tranquilo.
-Chao (le sonríe).
-Adiós.
-"Bueno, no parece que aquí todos sean mala gente".
Roxas se levanta de la silla y se tira en la cama. Rápidamente el dolor de cabeza le hace dormirse. Lo último que pensó fue: "Que será de mi, mañana?"
Continuará
